Seol
en el A.T., término de origen desconocido con el que designa las profundidades de la tierra, Dt 32, 22; es el lugar a donde van los muertos, es su mansión, Gn 37, 35; buenos y malos, Nm 16, 33; 1 S 28, 19; Sal 9, 18; 31 (30), 18; 89 (88), 49; Ez 32, 17-32. Es un sitio lúgubre, Jb 17, 13; silencioso, donde la existencia se reduce al mínimo, Qo 9, 10; donde ni siquiera se alaba a Dios, Sal 6, 6; 30 (29), 10; 88 (87), 4-7 y 11-13; 115 (113 B), 17-18; Si 17, 27; Is 38, 18; Ba 2, 27.
Este concepto éste que prevaleció antes de que apareciera la doctrina de la recompensa de ultratumba, del destino diferente de los justos al de los impíos, de la inmortalidad del hombre, de la resurrección. ® Resucitar. Septuaginta, latín setenta. Con este nombre, como también de los Setenta, se designa la antigua traducción del A. T. del hebreo al griego, y existe la creencia de que fueron setenta sabios los que la llevaron a cabo la traducción, de donde su abreviatura en números romanos LXX. Si este número de traductores no es verdadero, sí lo es que fueron varios. Esta versión llenó la necesidad de leer las Escrituras en los judíos que ya no vivían en Palestina y no hablaban el hebreo, versión que también fue el A. T. de uso de los primeros cristianos. ® versiones.
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