Arca
cuando la tierra se llenó de violencias de los hombres, Yahvéh dispuso destruirlos con el diluvio, y quiso que sólo se salvase Noé, varón justo, junto con su familia. Le ordenó, entonces, hacer un a. en la cual debía entrar con los suyos, así como los animales puros e impuros, por parejas, a fin de que salvaran del castigo. El arca debía ser de madera resinosa, cañiza, calafateada por dentro y por fuera con betún, y cuyas medidas fueran trescientos codos de longitud, cincuenta de anchura y treinta de altura Gn 6 y 7. El arca de Noé tenía una sola puerta, que Yahvéh cerró una vez entraron todos en ella, pasaje este que se ha tomado como símbolo de la puerta por donde se entra a la salvación y que algún día también se cerrará, como en la parábola de la diez vírgenes Mt 25, 1-13; el bautismo salva, como se salvaron los del arca a través del agua 1 P 3, 20-22. El arca de Noé, una vez amainaron las aguas, se posó en los montes de ® Ararat.
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