1 Timoteo 2
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1II. El buen orden de la iglesia (2,1-3,16) Recomendación de la oración litúrgica. Te recomiendo, pues, ante todo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres;
2por los reyes y por todos los constituidos en dignidad, para que gocemos de una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad.
3Esto es hermoso y grato a los ojos de Dios, nuestro salvador,
4que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al pleno conocimiento de la verdad.
5Porque Dios es único y único es también el mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también él,
6que se entregó a sí mismo como precio de rescate por todos. Este es el testimonio que nos ha dado Dios a su tiempo;
7y para su promulgación me ha constituido mensajero y apóstol —digo la verdad, no miento—, maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.
8Modo externo de la oración litúrgica en hombres y mujeres. Así pues, quiero que los hombres en todos los lugares oren levantando al cielo las manos puras, y sin ira ni altercados.
9Asimismo, que las mujeres se presenten en la asamblea con traje decoroso; arregladas con recato y modestia, sin trenzas ni oro ni perlas ni suntuosos vestidos.
10Vayan más bien adornadas con buenas obras, como conviene a mujeres que hacen profesión de piedad.
11Durante la instrucción, las mujeres guarden silencio con toda sumisión.
12No consiento que la mujer enseñe en público ni que ejerza autoridad sobre el hombre. Quiero que se mantenga en silencio.
13Fue formado primero Adán, después Eva.
14Y no fue Adán el seducido, sino que lo fue Eva. Y así, seducida, incurrió en la transgresión.
15Pero la mujer se salvará por el cumplimiento de los deberes de su maternidad, si persevera en la fe, en la caridad y en el ejercicio de la santificación con toda modestia.