Salmos 41
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›140:2 Feliz el que cuida del desvalido: el Señor lo librará en el día aciago.
240:3 El Señor lo protegerá y lo conservará vivo, será dichoso en la tierra, y no lo entregará a las fauces de sus enemigos.
340:4 El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor, transformará la cama de su enfermedad.
440:5 Yo dije: Señor, ten piedad, sáname, que he pecado contra ti.
540:6 Mis enemigos hablan mal de mí: ¿Cuándo morirá y se perderá su apellido?
640:7 Si alguien viene a visitarme su corazón miente y acumula maldad, sale a la calle y lo comenta.
740:8 Los que me odian se reúnen a murmurar de mí, me achacan la enfermedad que padezco:
840:9 Ha contraído una enfermedad mortal; el que se acostó no se levantará.
940:10 Incluso mi amigo, en quien confiaba, y que compartía mi pan me pone zancadillas.
1040:11 Mas tú, Señor, ten piedad, ponme en pie y les daré su merecido.
1140:12 En esto conozco que me quieres: que mi enemigo no cantará victoria a mi costa.
1240:13 Tú me sostendrás en mi integridad y me mantendrás siempre en tu presencia.
1340:14 Bendito sea el Señor Dios de Israel, desde siempre y por siempre. Amén, amén.