Salmos 17
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 17 (16) Clamor del inocente Oración. De David. Escucha, Yahvé, mi causa, hazme caso cuando grito, presta oído a mi plegaria, que no hay doblez en mis labios.
2De ti saldrá mi sentencia, pues tus ojos ven lo recto.
3Si sondeas Jb 7:18 ; Jb 23:10 ; Sal 26:2 ; Sal 139:23 ; Jb 23:11-12 mi corazón y de noche me examinas, si me pruebas al crisol, no hallarás en mí malicia; mi boca no claudica
4al modo de los hombres. Siguiendo tu palabra he respetado las sendas trazadas,
5ajustando mis pasos; por tus Sal 18:37 [ Sal 18:36 ] veredas no vacilan mis pies.
6Te invoco, oh Dios, pues tú me respondes, inclina a mí tu oído, escucha mis palabras,
7Haz gala de tu amor, tú salvas de los prepotentes al que se acoge a tu diestra.
8Guárdame Dt 32:10-11 ; Rt 2:12 ; Sal 36:8 [ Sal 36:7 ]; Sal 61:5 [ Sal 61:4 ]; Sal 63:8 [ Sal 63:7 ]; Sal 91:4 ; Mt 23:37 como a la niña de tus ojos, protégeme a la sombra de tus alas
9de esos malvados que me acosan, enemigos que me cercan con saña.
10Han cerrado sus entrañas, hablan llenos de arrogancia,
11avanzan contra mí 17:11 «avanzan contra mí» Vulg.; «nuestros pasos» hebr. , me cercan, me miran fijo para derribarme.
12Son como Sal 10:9 ; Sal 22:14 [ Sal 22:13 ]; Sal 35:17 ; Sal 57:5 [ Sal 57:4 ] león ávido de presa, como cachorro agazapado en su guarida.
13¡Álzate, Jr 15:15-16 Yahvé, enfréntate, derríbalo; líbrame con tu espada del malvado,
14de los mortales, con tu mano, Yahvé, de los mortales cuyo lote es este mundo 17:14 (a) Texto dudoso. También podría entenderse: «de los mortales que tienen como parte una vida no duradera». La ambigüedad es quizás intencionada. ! ¡Llénales Sal 73:12 el vientre de tus reservas 17:14 (b) Lit. «lo que ocultas». Más que de castigos parece tratarse de los bienes perecederos, a los que el fiel prefiere la amistad divina. , que se sacien sus hijos y dejen las sobras a sus pequeños!
15Pero Nm 12:8+ ; Ap 22:4 ; Sal 4:8 [ Sal 4:7 ]; Sal 73:25-26 yo, rehabilitado, veré tu rostro, al despertar te contemplaré hasta que quiera 17:15 La hora del despertar por la mañana es el momento privilegiado de las larguezas divinas, Sal 5:4 [ Sal 5:3 ]; Sal 30:6 [ Sal 30:5 ]; Sal 46:6 [ Sal 46:5 ]; Sal 49:15 [ Sal 49:14 ]; Sal 57:9 [ Sal 57:8 ]; Sal 73:20 ; Sal 90:14 ; Sal 130:6 ; Sal 143:8 . Es también el tiempo de la justicia, Sal 101:8+ . La aurora y la luz simbolizan la salvación, Is 8:20 ; Is 9:1 [ Is 9:2 ]; Is 33:2 ; Is 58:10 ; Lm 3:23 ; So 3:5 ; ver Jn 1:4-5 ; Jn 8:12+ . La noche y la oscuridad simbolizan, por el contrario, la prueba y el infortunio, aquí Sal 17:3 ; Sal 30:6 [ Sal 30:5 ]; Sal 59:7 [ Sal 59:6 ]; Sal 88:19 [ Sal 88:18 ]; Sal 107:10 ; Is 17:14 ; Is 50:10 . La palabra «despertar» se ha considerado a veces como alusión velada a la resurrección, ver 2 R 4:31 ; Is 26:19 ; Dn 12:2 ; Sal 16:10+ . .