Salmos 16
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 16 (15) Yahvé, la parte de mi herencia A media voz 16:1 Sentido dudoso. Esta rúbrica se encuentra encabezando los salmos cuya recitación pública podía provocar la ira de los paganos señores de Jerusalén. . De David. Guárdame, oh Dios, que en ti me refugio.
2Digo a Yahvé: «Tú eres mi Señor, mi bien, nada hay fuera de ti».
3Pero ellos dicen a los santos de la tierra: «¡Magníficos, todo mi gozo en ellos 16:3 Los versículos 2-3 son oscuros, y la traducción conjetural. El hebr. se traduciría lit.: «Mi Señor, tú (eres) mi dicha, nada por encima de ti. A los santos, estos de la tierra, aquellos y estos que imponen (?), todo mi placer está en ellos». -Estos versículos podrían dirigirse a quienes pretenden unir la adoración a Yahvé y el culto a los dioses locales, sincretismo que fue durante mucho tiempo la tentación de Israel, ver Is 57:6 ; Is 65:5 ; Is 66:3s . !».
4Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo 16:4 «tras ellos van corriendo» versiones; hebr. corrompido (lit. «pagan el precio del extranjero»). -«ídolos», lit. «debilidades»: eufemismo. . Pero no les haré libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres.
5Yahvé es Nm 18:20 ; Dt 10:9 ; Si 45:20-22 ; Lm 3:24 la parte de mi herencia y de mi copa, tú aseguras mi suerte:
6me ha tocado un lote precioso, me encanta mi heredad 16:6 Alusión a la condición de los levitas. Su parte, designada mediante las imágenes tradicionales de la copa, ver Sal 11:6+ , y de la cuerda de apeo, Mi 2:4-5 , es Yahvé. Era frecuente el nombre Yilquiyyahu, «Yahvé es mi parte». .
7Bendigo a Yahvé, que me aconseja; aun de noche me instruye la conciencia 16:7 Lit. «mis riñones», sede de los pensamientos y de los afectos secretos, ver Sal 7:10 [ Sal 7:9 ]; Pr 23:16 ; Jr 12:2 . ;
8tengo Sal 121:5 siempre presente a Yahvé, con él a mi derecha no vacilo.
9Por eso Hch 2:25-28 ; Hch 13:35 ; Nm 16:33+ ; Sal 49:16 [ Sal 49:15 ]; Sal 73:24 se me alegra el corazón, sienten regocijo mis entrañas 16:9 Lit. «mi gloria», ver Sal 7:6+ [ Sal 7:5 ]. , todo mi cuerpo descansa tranquilo;
10pues no me abandonarás al Seol, no dejarás a tu amigo ver la fosa 16:10 El salmista ha elegido a Yahvé. El realismo de su fe y las exigencias de su vida mística piden una intimidad indisoluble con él: necesita, pues, escapar a la muerte que le separaría de él, Sal 6:6 [ Sal 6:5 ], ver Sal 49:16+ [ Sal 49:15 ]. Esperanza imprecisa aún, que preludia la fe en la resurrección, Dn 12:2 ; 2 M 7:9+ . Las versiones traducen «fosa» por «corrupción». La aplicación mesiánica, admitida por el Judaísmo, se ha verificado en la resurrección de Cristo. .
11Me enseñarás el camino de la vida, me hartarás de gozo en tu presencia, de dicha perpetua a tu derecha.