Sabiduría 2
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SABIDURÍA 2 Sb 1 - Sb 2 - Sb 3 - Sb 4 - Sb 5 - Sb 6 - Sb 7 - Sb 8 - Sb 9 - Sb 10 - Sb 11 - Sb 12 - Sb 13 - Sb 14 - Sb 15 - Sb 16 - Sb 17 - Sb 18 - Sb 19 Índice de libros Razonando erróneamente, se decían : «Corta y triste es nuestra vida 2:1 (a) Esta apreciación pesimista de la vida aparece en otros pasajes de la Biblia, ver Gn 47:9 ; Jb 14:1-2 ; Sal 39:5-7 [ Sal 39:4-6 ]; Sal 90:9-10 ; Qo 2:23 ; Si 40:1-2 ; también aparece en la literatura griega, pero con una confusión más honda o una nota melancólica más subrayada. ; Jb 14:1-2+ ; Sal 39:5-7 [ Sal 39:4-6 ]; Qo 8:8 la muerte del hombre no tiene remedio y de nadie consta que haya vuelto de la tumba 2:1 (b) O quizá: «que haya libertado». Lit. «del Hades», que aquí designa, como en Ap 1:18 , la mansión de los muertos, Nm 16:33+ , de donde no es posible subir, Jb 7:9+ , y no el poder de la muerte personificada, como más arriba, Sb 1:14 . Los impíos ni siquiera creen en su existencia y niegan ésta partiendo de la experiencia. . Jb 7:9
2Nacimos por azar 2:2 El concurso fortuito de elementos o de átomos explica el origen de cada individuo y esta agrupación se deshace por entero con la muerte. A continuación (2c-d), se reduce el soplo vital a un fenómeno de calentamiento y combustión del aire; el pensamiento, a una chispa que el «latido del corazón» hace brotar. Esta explicación mecasta sta rece jor pulverizar la realidad del alma; a la vez hace la contra a doctrinas bíblicas, con una alusión irónica al «soplo del aliento», Gn 2:7 ; Jb 27:3 . y pasaremos como si no hubiéramos existido. El soplo de nuestro aliento es humo, Sal 102:4 [ Sal 102:3 ] y el pensamiento, una chispa del latido de nuestro corazón.
3Cuando ella se apague, el cuerpo se convertirá en ceniza y el espíritu se desvanecerá como aire ligero.
4Qo 1:11 ; Qo 2:16 ; Qo 9:5s ; Jb 18:17-19 Con el tiempo nuestro nombre caerá en el olvido 2:4 A este olvido se le presenta a menudo en la Biblia como castigo de los impíos, ver Dt 9:14 ; Jb 18:17 ; Sal 9:6-7 [ Sal 9:5-6 ]; Si 44:9 , etc., pero algunos textos lo aplican a todos los muertos sin distinción, Sal 31:13 [ Sal 31:12 ]; Qo 2:16 ; Qo 9:5 . y nadie se acordará de nuestras obras; Jb 7:9 nuestra vida pasará como rastro de nube, se disipará como niebla acosada por los rayos del sol y agobiada por su calor.
5Nuestro tiempo es una sombra fugaz Sal 39:7 [ Sal 39:6 ]; Sal 144:4 ; Jb 8:9 ; Jb 14:2 ; Qo 6:12 ; Qo 8:13 ; 1 Cro 29:15 y nuestra muerte, irrevocable, porque se ha puesto el sello y nadie regresa.
6Is 22:13 ; 1 Co 15:32 Venid, pues, y disfrutemos de los bienes presentes, gocemos de la realidad con impaciencia juvenil;
7embriaguémonos de vinos exquisitos y perfumes, que no se nos escape la flor primaveral 2:7 «Primaveral» mss griegos, sir., hex., arm.; «del aire» texto recibido y sir. ;
8coronémonos de rosas antes que se marchiten;
9que ninguno de nosotros se pierda nuestra orgía, dejemos por todas partes huellas de la alegría; Sb 1:16 ; Is 57:6 que ésta es nuestra suerte y nuestra herencia.
10Oprimamos al pobre que es justo 2:10 (a) Sarcasmo: El «justo» es «pobre», a pesar de las promesas formales de la Escritura, Sal 37:25 ; Sal 112:3 ; Pr 3:9-10 ; Pr 12:21 , etc. , Lv 25:35-37 no tengamos compasión de la viuda Ex 22:21+ [ Ex 22:22 ] Lv 19:32 ni respetemos las canas llenas de años del anciano 2:10 (b) Precisamente a los que la Escritura manda respetar y proteger. .
11Que nuestra fuerza sea norma de la justicia 2:11 Esta norma que supone el desprecio de los débiles sustituye a la Ley que traza el camino de la justicia. La Biblia conoce esta primacía de la fuerza, Jb 12:6 ; Ha 1:7 , Ha 1:11 , y la muestra a menudo en actividad; algunas teorías griegas justifican el derecho del más fuerte como algo conforme con la naturaleza. , porque la debilidad se demuestra inútil.
12Jr 11:19 ; Jr 20:10-13 ; Jn 5:16 ; Jn 5:18 ; Mt 26:3-4 ; Mt 23 Pongamos trampas al justo, que nos fastidia y se opone a nuestras acciones; nos echa en cara nuestros delitos y reprende nuestros pecados de juventud.
13Presume de conocer a Dios 2:13 No sólo el conocimiento del Dios único, sino también el de su voluntad, Rm 2:17-20 , puesta en obra; acaso también el de sus misteriosos designios sobre el hombre (ver Sb 2:22 ). Mt 11:27 y se presenta como hijo del Señor. Sb 5:5 ; Lc 22:70
14Es un reproche contra nuestras convicciones y su sola aparición nos resulta insoportable,
15Est 3:8 ; Est 3:13de pues lleva una vida distinta a los demás y va por caminos diferentes 2:15 Los impíos repiten los reproches formulados a menudo contra el pueblo judío, separado del resto de los hombres por sus creencias y sus prácticas. .
16Nos considera moneda falsa y nos evita como a apestados; celebra el destino de los justos 2:16 Posible alusión a la historia de Job, Jb 42:12-15 , si la perspectiva se limita a las retribuciones temporales. Pero la expresión sugiere quizá, por parte del justo, la seguridad de una recompensa en el más allá; los impíos desfigurarían su alcance. Mt 5:11 y presume de que Dios es su padre. Jn 5:18
17Ya veremos si lleva razón, comprobando cuál es su desenlace:
18Sal 22:9 [ Sal 22:8 ]; Mt 27:43 pues si el justo es hijo de Dios 2:18 En la Biblia, la expresión «hijo de Dios» designa a menudo a Israel o a los israelitas, Ex 4:22-23 ; Dt 14:1 ; Is 1:2 ; Os 11:1 . Pero pronto se nota la tendencia a reservarla para solo los justos o para el pueblo del futuro, ver ya Os 2:1 [ Os 1:10 ]. En ocasiones recibe una aplicación individual, 2 S 7:14 ; Sal 2:7 ; Si 4:10 . Pero aunque un israelita invoque a Dios como padre, Si 23:1 , Si 23:4 ; Si 51:10 ; ver también Sal 89:27 [ Sal 89:26 ], nadie se designa a sí mismo como «hijo suyo». En el resto del libro, se atribuye el título a los israelitas del pasado, miembros de un pueblo santo, Sb 9:7 ; Sb 10:15 , Sb 10:17 ; Sb 12:19 , Sb 12:21 ; Sb 16:26 ; Sb 18:4 . , él lo rescatará y lo librará del poder de sus adversarios.
19Lo someteremos a humillaciones y torturas para conocer su temple Is 53:7 ; Mt 26:67-68 ; Mt 27:12s y comprobar su entereza.
20Lo condenaremos a una muerte humillante, pues, según dice, Dios lo protegerá 2:20 Lit.: «habrá una visita (de Dios) para él». Sobre esta «visita», ver Sb 3:7 +. -Las correspondencias con la Pasión de Cristo condenado a una «muerte afrentosa» porque afirmaba ser «hijo de Dios» llamaron la atención de las primeras generaciones cristianas, ver Mt 27:43 , y muchos Padres consideraron este pasaje como profético. El autor se refiere directamente a los judíos fieles de Alejandría, blanco de los sarcasmos y persecuciones de los renegados y de sus aliados paganos. Pero se ve inducido a describir una persecución ideal o típica. Por eso su texto cuadra a la perfección al Justo por excelencia, Hb 12:3 . .»
21Error de los impíos. Así piensan, pero se equivocan, pues los ofusca su maldad.
22No conocen los secretos de Dios 2:22 Los secretos designios de Dios relativos al destino inmortal del hombre. , ni esperan recompensa para la virtud, ni valoran el premio de una vida intachable.
23Sb 1:13+ ; Sb 3:4+ Porque Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su mismo ser 2:23 Lit. «de su misma propiedad»; var.: «de su misma eternidad» o: «de su misma semejanza». -El autor vuelve aquí de una manera original sobre el tema del hombre creado a imagen de Dios, Gn 1:26 , con una imagen rebuscada que parece insistir en la eternidad divina. ; Gn 1:26+ ; 2 P 1:4 ; Gn 3; Rm 5:12
24pero la muerte entró en el mundo por envidia del diablo 2:24 «Diablo» traduce en los LXX al hebreo satán, ver Jb 1:6+ . El autor interpreta aquí Gn 3, ver Jn 8:44 ; 1 Jn 3:8 ; Ap 12:9 ; Ap 20:2 . La muerte que el diablo ha introducido en el mundo es la muerte espiritual y su consecuencia, la muerte física, ver Sb 1:13+ ; Rm 5:12s . , y la experimentan sus secuaces.