Proverbios 7
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La seducción. Hijo mío, conserva mis palabras y guarda en tu interior mis mandatos.
2Guarda Pr 4:4 ; Pr 8:35 mis mandatos y vivirás, mi enseñanza Dt 6:8 como la niña de tus ojos.
3Átatelos = Pr 3:3 en los dedos, grábatelos Pr 6:20 en el corazón.
4Hermánate con la sabiduría y emparenta con la inteligencia,
5para que = Pr 2:16+ te proteja de la mujer ajena, de la extraña de palabras zalameras.
6Estaba yo en la ventana de mi casa observando entre las rejas,
7miré al grupo de los ingenuos y distinguí entre los muchachos a un joven insensato:
8pasaba por la calle, junto a su esquina, y se dirigía a casa de ella.
9Era al anochecer, al caer el día, cuando llega la noche y oscurece.
10Entonces Gn 38:19 le sale al paso una mujer, con trazas y ademanes de prostituta.
11Es bullanguera y descarada y sus pies nunca paran en casa.
12Ya Pr 5:6 sea en las calles o en las plazas, en cualquier esquina se pone al acecho.
13Ella Pr 23:27-28 lo agarra, lo besa y descaradamente le dice:
14«Tenía Pr 5:3 que ofrecer un sacrificio y hoy he cumplido mi promesa;
15por eso he salido en tu busca ansiosa Ct 3:2s de verte, y te he encontrado.
16He puesto colchas en mi cama y sábanas de lino egipcio;
17he perfumado mi lecho con mirra, áloe y cinamomo.
18Ven y saciémonos de caricias hasta la mañana, embriaguémonos de amores;
19pues mi marido no está en casa, ha emprendido un largo viaje;
20se llevó la bolsa del dinero y no regresará hasta la luna llena.»
21Con sus muchas artes lo conquista, lo seduce con sus labios lisonjeros.
22Y el ingenuo se va tras ella, como buey llevado al matadero, como ciervo atrapado en la red 7:22 Estico dudoso. El griego lit.: (22c) «como perro atado (23a) como ciervo herido de flecha en el hígado». ;
23hasta que una flecha le atraviesa el hígado, como pájaro Qo 7:26 ; Pr 9:12 que cae en la trampa, sin saber que le va la vida en ello.
24Ahora pues, hijo mío, escúchame, presta atención a mis palabras:
25no extravíes tu corazón tras sus caminos, no te pierdas por sus sendas,
26porque a muchos ha hecho caer malheridos y sus víctimas son incontables.
27Su casa es camino hacia el abismo y baja a la morada de la muerte.