Proverbios 6
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La fianza Pr 11:15 ; Pr 17:18 ; Pr 20:16 = Pr 27:13 ; Pr 22:26-27 ; Si 29:14-20 imprudente Cap. 6 La fianza era una vieja costumbre en Israel. Los proverbios más antiguos previenen contra sus abusos. Más tarde, Ben Sirá recomendará por el contrario la fianza como obra de caridad. . Hijo mío, si has salido fiador de tu prójimo, si has chocado tu mano con un extraño,
2si has dado tu palabra y te has dejado atrapar por tu boca,
3haz esto, hijo mío, para librarte, pues has caído en manos de tu prójimo: Ve, insiste y acosa a tu prójimo;
4no te entregues al sueño ni te des un momento de reposo;
5escapa como gacela de la trampa, como pájaro de la red del cazador.
6El perezoso Pr 20:4 ; Pr 20:13 ; Pr 22:13 ; Pr 24:30-34 ; Pr 30:24-25 y la hormiga. Acércate a la hormiga, perezoso, observa su conducta y aprende 6:6 En los distintos escritos sapienciales la naturaleza aparece frecuentemente como maestra de sabiduría o como una de sus fuentes más apreciadas. Por eso, la observación y el conocimiento de los fenómenos y procesos naturales constituyen un componente esencial del bagaje del sabio, ver 1 R 5:13 [ 1 R 4:33 ]; Pr 30:24-31 , etc. .
7Aunque no tiene jefe, ni capataz, ni dueño,
8asegura su alimento en el verano y recoge su comida en tiempo de siega 6:8 El griego añade: «O bien, acércate a la abeja y observa cuán laboriosa es y qué imponente la obra que realiza. Rey y pueblo usan lo que ella produce para su salud; todos la buscan y la estiman; aunque débil de fuerza, se distingue por haber honrado a la sabiduría». .
9¿Hasta cuándo dormirás, perezoso?, ¿cuándo te levantarás de tu sueño?
10Un rato = Pr 24:33-34 de sueño, un rato de siesta, un rato de descanso con los brazos cruzados
11y te llega la pobreza del vagabundo y la penuria del mendigo 6:11 «mendigo», lit. «hombre de propinas» 'îs maggan conj.; «hombre armado» 'îs magen hebr. .
12El Sal 36:1-5 insensato. El malhechor y delincuente anda con Pr 10:10 ; Si 27:22 la boca torcida,
13guiñando un ojo, arrastrando los pies, señalando con los dedos,
14urdiendo maldades en su mente retorcida y provocando riñas continuamente.
15Por eso llegará su ruina repentina, se destruirá de improviso y sin remedio.
16Lo que Yahvé detesta 6:16 Proverbio numérico, ver Pr 30:15+ . . Seis cosas detesta Yahvé y siete aborrece con toda el alma:
17ojos altaneros, lengua mentirosa, manos manchadas de sangre inocente,
18corazón que trama planes perversos, pies ligeros para correr hacia el mal,
19testigo Pr 1:16 falso que levanta calumnias, y el que siembra discordias entre hermanos.
20Advertencias sobre el adulterio. 6:20 Se retoma el recurso del «discurso paterno» interrumpido en Pr 5:23 . Hijo = Pr 1:8 mío, observa las órdenes de tu padre y no desprecies las enseñanzas de tu madre.
21Llévalos = Pr 3:3 siempre grabados en tu mente y cuélgatelos al cuello.
22Cuando Pr 3:23-24 camines, te guiarán; cuando te acuestes, velarán junto a ti; y cuando despiertes conversarán contigo.
23Porque Sal 119:105 la orden es lámpara y la enseñanza luz, y son Pr 10:17 ; Pr 2:16-19 ; Pr 5:2-20 camino de vida las reprimendas que corrigen.
24Te protegerán de la mujer perversa, de la lengua melosa de la extraña.
25No te dejes seducir por su hermosura, no te dejes cautivar por sus miradas.
26Pues la prostituta se contenta con una hogaza de pan, pero la casada va a la caza de una persona de valía 6:26 La mujer adúltera es más peligrosa que la prostituta: ésta se contenta con una remuneración, a aquélla hay que sacrificarle la vida entera. .
27¿Puede alguien llevar fuego en su pecho sin quemarse la ropa?
28¿Puede alguien caminar sobre ascuas sin abrasarse los pies?
29Igual le sucede al que se acerca a la mujer del prójimo: nadie que la toque quedará impune.
30No se desprecia al ladrón cuando roba, estando hambriento, para llenar el estómago.
31Si lo sorprenden, pagará siete veces más, y tendrá Ex 22:1-8 [ Ex 22:2-9 ] que dar todos los bienes de su casa 6:31 Aun con la disculpa del hambre, el ladrón tendrá que restituir con creces. Ex 22:1-8 [ Ex 22:2-9 ] prescribe una restitución del doble. Aquí, el séptuplo es una cifra arbitraria que expresa la importancia de la restitución. .
32Pero el adúltero es un insensato; quien así actúa arruina su vida;
33tendrá que soportar palos e insultos y no podrá enmendar su infamia.
34Porque Pr 27:4 los celos enfurecerán al marido, y será implacable a la hora de vengarse.
35No admitirá ninguna indemnización, ni la aceptará, aunque aumentes la oferta.