Nehemías 5
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Dificultades sociales en tiempo de Nehemías. Apología de su administración. Un gran Jr 34:8-22 clamor se suscitó entre la gente del pueblo y sus mujeres contra sus hermanos judíos.
2Había quienes decían: «Nosotros, nuestros hijos y nuestras hijas somos muchos y necesitamos grano con que comer y vivir.»
3Había otros que decían: «Nosotros tenemos que empeñar nuestros campos, nuestras viñas y nuestras casas para conseguir grano en esta penuria.»
4Y otros decían: «Tenemos que pedir prestado dinero a cuenta de nuestros campos y de nuestras viñas para el impuesto del rey;
5y siendo así que tenemos la misma carne que nuestros hermanos, y que nuestros hijos son como sus hijos, sin embargo tenemos que entregar Ex 21:7 ; Lv 25:39 como esclavos a nuestros hijos y a nuestras hijas; ¡hay incluso entre nuestras hijas quienes son deshonradas! Y no podemos hacer nada, ya que nuestros campos y nuestras viñas pertenecen a otros 5:5 Esta crisis no puede deberse tan sólo al trabajo de las murallas. El mal era endémico en Israel, ver 2 R 4:1 ; Am 2:6 ; Am 8:6 ; Is 50:1 . .»
6Yo me indigné mucho al oír su queja y estas palabras.
7Tomé la firme determinación de reprender a los notables y a los consejeros, y les dije: «¡Qué carga 5:7 «carga» massa' conj.; «deuda» massa' hebr. impone cada uno de vosotros a su hermano!» Congregué contra ellos una gran asamblea,
8y les dije: «Nosotros hemos rescatado, en la medida de nuestras posibilidades, a nuestros hermanos judíos que habían sido vendidos a las naciones.¡Y ahora sois vosotros los que vendéis a vuestros hermanos para que nosotros se los compremos! 5:8 Según Vulg.; «para que nos los vendan» hebr. » Ellos callaron sin saber qué responder.
9Y yo 5:9 «yo» qeré, versiones; «él» ketib. continué: «No está bien lo que estáis haciendo. ¿No queréis caminar en el temor de nuestro Dios, para evitar los insultos de las naciones enemigas?
10También yo, mis hermanos y mi gente, les hemos prestado dinero y trigo. Pues bien, condonemos estas deudas.
11Restituidles inmediatamente sus campos, sus viñas, sus olivares y sus casas, y perdonadles la deuda 5:11 (a) «la deuda» massa't conj.; «la centésima» me'at hebr. del dinero, del trigo, del vino y del aceite que les habéis prestado 5:11 (b) Aquí Nehemías, como Jr 34:8-22 , se inspira en el espíritu de Dt 15, sin que la remisión de las deudas dependa del año sabático, Lv 25:1+ . .»
12Respondieron ellos: «Restituiremos y no les reclamaremos ya nada; haremos como tú has dicho.» Entonces llamé a los sacerdotes y les hice jurar que harían cumplir esta promesa.
13Luego sacudí los pliegues Jr 18:1+ de mi manto diciendo: «¡Así sacuda Dios, fuera de su casa y de su hacienda, a todo aquel que no mantenga esta palabra: así sea sacudido y despojado!» Toda la asamblea respondió: «¡Amén!», y alabó a Yahvé. Y el pueblo cumplió esta palabra.
14Además 5:14 (a) Este pasaje enlaza con Ne 5:10 y expone las pruebas del desinterés de Nehemías. , desde el día en que el rey 5:14 (b) «el rey» Vulg.; «él» hebr. me nombró gobernador del país de Judá, desde el año veinte hasta el treinta y dos del rey Artajerjes, durante doce años, ni yo ni mis hermanos comimos jamás del pan del gobernador 5:14 (c) El impuesto para el mantenimiento del gobernador, Ne 5:15 y Ne 5:18 . .
15En cambio, los gobernadores anteriores que me precedieron 5:15 Los gobernadores de Samaría, cabeza de la provincia de la que dependía el distrito de Judá, más bien que los gobernadores judíos. gravaban al pueblo, tomándole pan y vino, además de cuarenta siclos de plata; también sus servidores oprimían al pueblo. Pero yo, por temor de Dios, no hice nunca esto.
16Además, he ayudado a la obra de la reparación de esta muralla y, aunque no he adquirido campos, toda mi gente estaba también allí colaborando en la tarea.
17A mi mesa se sentaban los jefes 5:17 «los jefes» sir.; «los judíos» hebr. y los consejeros en número de ciento cincuenta, sin contar los que venían a nosotros de las naciones vecinas.
18Diariamente se aderezaban a expensas mías un toro, seis carneros escogidos y aves; y cada diez días se traía cantidad de odres de vino 5:18 «se traía» añadido por conj. -«odres de vino» 2 mss; «con todas las clases de vino» hebr. . Y a pesar de todo, jamás reclamé el pan del gobernador, porque un duro trabajo gravaba ya al pueblo.
19¡Acuérdate, Dios mío, para mi bien, de todo lo que he hecho por este pueblo!