Nehemías 4
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1(3:33) Reacción de los enemigos de los judíos 3:33 Las dificultades exteriores con que tropezó Nehemías son las más subrayadas. Después de las mofas y los insultos, Ne 2:19-20 ; Ne 3:33-35 [ Ne 4:1-3 ], Sambalat y sus aliados amenazan con pasar a la acción directa, 4. Luego se intenta un chantaje, 6. . Cuando Sambalat se enteró de que estábamos reconstruyendo la muralla, montó en cólera y se irritó mucho. Se burlaba de los judíos,
2(3:34) y decía delante de sus hermanos y de la gente principal de Samaría: «¿Qué pretenden hacer esos miserables judíos 3:34 Estas últimas palabras son dudosas. ? ¿Es que quieren terminar en un día? ¿Van a dar vida a esas piedras, sacadas de montones de escombros y calcinadas?»
3(3:35) Tobías el amonita, que estaba junto a él, dijo: «¡Déjales que construyan; que si un chacal se alza, abrirá brecha en su muralla de piedra!»
4(3:36) ¡Escucha, Dios nuestro, porque nos desprecian. Haz que su insulto caiga sobre su cabeza. Entrégalos al desprecio en un país de cautividad!
5(3:37) No pases por alto su iniquidad, Jr 18:23 ni su pecado sea borrado en tu presencia, porque han insultado a los constructores.
6(3:38) Construimos, pues, la muralla, que quedó terminada hasta media altura. El pueblo había puesto su corazón en el trabajo.
7(1) Cuando Sambalat, Tobías, los árabes, los amonitas y los asdodeos se enteraron de que la reparación de la muralla de Jerusalén adelantaba —pues las brechas comenzaban a taparse— se enfurecieron mucho
8(2) y se conjuraron todos a una para venir a atacar Jerusalén y sembrar confusión en ella.
9(3) Pero invocamos a nuestro Dios y montamos guardia contra ellos de día y de noche.
10(4) Judá decía: «¡Flaquean las fuerzas de los cargadores: hay demasiado escombro; nosotros no podemos reconstruir la muralla!»
11(5) Y nuestros enemigos decían: «¡Antes que se enteren o se den cuenta, iremos contra ellos, y los mataremos y pararemos la obra!»
12(6) Pero algunos judíos que vivían junto a ellos vinieron a advertirnos por diez veces: «Vienen contra nosotros desde todos los lugares que habitan 4:6 «Vienen» griego; omitido por hebr. -«viven» yesebû conj.; «volveréis» tasûbû hebr. .»
13(7) Aposté, pues, al pueblo en los puntos más bajos, detrás de la muralla y en los lugares descubiertos, y coloqué a la gente por familias, cada uno con sus espadas, sus lanzas y sus arcos.
14(8) Al ver su miedo 4:8 «su miedo» está añadido según lo que sigue del v. , me levanté y dije a los notables, a los consejeros y al resto del pueblo: «¡No les temáis; acordaos del Señor, grande y terrible, y combatid por vuestros hermanos, vuestros hijos y vuestras hijas, vuestras mujeres y vuestras casas!»
15(9) Cuando nuestros enemigos supieron que estábamos advertidos y que Dios había desbaratado sus planes, se retiraron 4:9 «se retiraron» está añadido. , y todos nosotros volvimos a la muralla, cada cual a su trabajo.
16(10) Pero desde aquel día, sólo la mitad de mis hombres tomaban parte en el trabajo; la otra mitad, provistos de lanzas, escudos, arcos y corazas 4:10 Delante de «se mantenía» hebr. añade «los jefes». , se mantenía detrás de toda la casa de Judá
17(11) que construía la muralla. También los cargadores estaban armados 4:11 «estaban armados» griego; «cargaban» hebr. : con una mano cuidaba cada uno de su trabajo, con la otra empuñaba el arma.
18(12) Cada uno de los constructores tenía ceñida a la cintura su espada mientras trabajaba. Había un corneta junto a mí para sonar el cuerno.
19(13) Dije a los notables, a los consejeros y al resto del pueblo: «La obra es importante y extensa, y nosotros estamos diseminados a lo largo de la muralla, lejos unos de otros:
20(14) corred a reuniros con nosotros al lugar donde oigáis el sonido del cuerno, y nuestro Dios combatirá por nosotros.»
21(15) Así organizábamos el trabajo 4:15 El hebr. añade: «y la mitad de ellos sostenían lanzas», ver Ne 4:10 [ Ne 4:16 ]. desde el despuntar del alba hasta que salían las estrellas.
22(16) Dije también entonces al pueblo: «Todos pasarán la noche en Jerusalén con sus criados, y así haremos guardia de noche y trabajaremos de día.»
23(17) Pero ni yo ni mis hermanos ni mis gentes ni los hombres de guardia que me seguían nos quitábamos la ropa. Todos teníamos el arma al alcance de la mano 4:17 «al alcance de la mano» bîmînô conj.; «agua» hammayim hebr. .