Jueces 16
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1El episodio de las puertas de Gaza. De allí Sansón se dirigió a Gaza, vio allí una prostituta y entró en su casa.
2Se dio aviso a los hombres de Gaza: «Ha venido Sansón.» Ellos le rodearon y le estuvieron acechando a la puerta de la ciudad. Estuvieron tranquilos toda la noche pensando: «Esperemos hasta que despunte el día y lo mataremos.»
3Sansón estuvo durmiendo hasta media noche; y a media noche se levantó, cogió las hojas de la puerta de la ciudad con sus dos jambas, las arrancó junto con la barra, se las cargó a la espalda, y las subió hasta la cumbre del monte que está frente a Hebrón 16:3 Hebrón está a 60 km de Gaza. Esta hazaña del Hércules danita explica quizá el nombre de un lugar cerca de Hebrón, a la salida de la ruta que baja hacia Gaza. .
4Sansón traicionado por Dalila 16:4 Mujeres son las que han metido a Sansón en todas sus aventuras; de éstas ha salido gracias a la fuerza que Dios da al hombre que le está consagrado. Una última mujer le perderá, porque le hará faltar a su voto de nazireo. . Después de esto, se enamoró de una mujer de la vaguada de Sorec, que se llamaba Dalila.
5Los tiranos de los filisteos subieron donde ella y le dijeron: «Sonsácale y entérate Jc 14:15-18 de dónde le viene esa fuerza tan enorme, y cómo podríamos dominarlo para amarrarlo y tenerlo sujeto. Nosotros te daremos cada uno mil cien siclos de plata.»
6Dalila dijo a Sansón: «Dime, por favor, ¿de dónde te viene esa fuerza tan grande y con qué habría que atarte para tenerte sujeto?»
7Sansón le respondió: «Si me amarraran con siete cuerdas de arco todavía frescas, sin dejarlas secar, me debilitaría y sería como un hombre cualquiera.»
8Los tiranos de los filisteos llevaron a Dalila siete cuerdas de arco frescas, sin secar aún, y lo amarró con ellas.
9Tenía ella hombres apostados en la alcoba y le gritó: «Los filisteos contra ti, Sansón.» Él rompió las cuerdas de arco como se rompe el hilo de estopa en cuanto siente el fuego. Así no se descubrió el secreto de su fuerza.
10Entonces Dalila dijo a Sansón: «Te has reído de mí y me has dicho mentiras; dime pues, por favor, con qué habría que atarte.»
11Él le respondió: «Si me amarraran bien con cordeles nuevos sin usar, me debilitaría y sería como un hombre cualquiera.»
12Dalila cogió unos cordeles nuevos, lo amarró con ellos y le gritó: «Los filisteos contra ti, Sansón.» Tenía ella hombres apostados en la alcoba, pero él rompió los cordeles de sus brazos como un hilo.
13Entonces Dalila dijo a Sansón: «Hasta ahora te has estado burlando de mí y no me has dicho más que mentiras. Dime con qué habría de amarrarte.» Él le respondió: «Si tejieras las siete trenzas de mi cabellera con la trama y las clavaras con la clavija del tejedor, me debilitaría y sería como un hombre cualquiera.»
14Ella le hizo dormir, tejió luego las siete trenzas de su cabellera con la trama, las clavó con la clavija y le gritó: «Los filisteos contra ti, Sansón.» Él se despertó de su sueño y arrancó la trama y la clavija 16:14 Completamos Jc 16:13-14 según el griego; una frase se ha perdido en el hebr. -Se trata de un telar horizontal en el que la urdimbre de la pieza que se teje se extiende entre clavijas hincadas en el suelo. Después de cada paso de la lanzadera se aprieta la trama con un mazo. . Así no se descubrió el secreto de su fuerza.
15Dalila le dijo: «¿Cómo puedes decir: Te amo, si tu corazón no está conmigo? Tres veces te has reído ya de mí y no me has dicho en qué consiste esa fuerza tan grande.»
16Como todos los días le asediaba con sus palabras y le importunaba, aburrido de la vida,
17le abrió todo su corazón y le dijo: «La navaja no ha pasado jamás por mi cabeza, porque soy nazireo de Dios desde el vientre de mi madre. Si me rasuraran, mi fuerza se retiraría de mí, me debilitaría y sería como un hombre cualquiera.»
18Dalila comprendió entonces que le había abierto todo su corazón, mandó llamar a los tiranos de los filisteos y les dijo: «Venid, pues esta vez me ha abierto todo su corazón.» Y los tiranos de los filisteos vinieron donde ella con el dinero en la mano.
19Ella hizo dormir a Sansón sobre sus rodillas y llamó a un hombre, que le cortó las siete trenzas de su cabeza. Y comenzó a debilitarse 16:19 «comenzó a debilitarse» versiones; «ella comenzó a maltratarle» hebr. , y se le fue el vigor.
20Ella gritó: «Los filisteos contra ti, Sansón.» Él se despertó de su sueño y se dijo: «Saldré como las otras veces y me los sacudiré.» No sabía que Yahvé se había apartado de él.
21Los filisteos le echaron mano, le sacaron los ojos y lo bajaron a Gaza. Allí lo ataron con una doble cadena de bronce y daba vueltas a la muela en la cárcel.
22Venganza y muerte de Sansón. Pero el pelo de su cabeza, nada más rapado, empezó a crecer.
23Los tiranos de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a su dios Dagón 16:23 Dagón fue antiguamente la gran divinidad de la región del Éufrates medio. Su culto se hallaba extendido en Siria y Palestina, ver el nombre de Bet Dagón, Jos 15:41 ; Jos 19:27 . Había sido adoptado por los filisteos, que muy pronto parecen haberse olvidado de todo lo referente a su religión original. Daremos de nuevo con Dagón en la historia del arca, 1 S 5:2s . y hacer gran fiesta. Decían: «Nuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sansón, nuestro enemigo.»
24En cuanto lo vio la gente, alababa a su dios diciendo: «Nuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sansón 16:24 Añadido para el ritmo y según Jc 16:23 ; omitido por hebr. nuestro enemigo, al que devastaba nuestro país y multiplicaba nuestros muertos.»
25Y como su corazón estaba alegre, dijeron: «Llamad a Sansón para que nos divierta.» Trajeron, pues, a Sansón de la cárcel, y él los estuvo divirtiendo; luego lo pusieron de pie entre las columnas.
26Sansón dijo entonces al muchacho que lo llevaba de la mano: «Ponme donde pueda tocar las columnas en las que descansa el edificio, para que me apoye en ellas.»
27El edificio estaba lleno de hombres y mujeres. Estaban dentro todos los tiranos de los filisteos y, en el terrado, unos tres mil hombres y mujeres contemplando los juegos de Sansón.
28Sansón invocó a Yahvé y exclamó: «Señor Yahvé, dígnate acordarte de mí, hazme fuerte aunque sólo sea esta vez, oh Dios, para que de un golpe me vengue de los filisteos por mis dos ojos.»
29Y Sansón tanteó las dos columnas centrales sobre las que descansaba el edificio, se apoyó en ellas, en una con su brazo derecho, en la otra con el izquierdo,
30y gritó: «¡Muera yo con los filisteos!» Apretó con todas sus fuerzas y el edificio se derrumbó sobre los tiranos y sobre toda la gente allí reunida. Los muertos que mató al morir fueron más que los que había matado en vida 16:30 El fin de Sansón encierra una soberana grandeza: da su vida poniendo en juego por última vez, contra los enemigos de su pueblo, la fuerza que ha recibido de Dios. .
31Sus hermanos y toda la casa de su padre bajaron y se lo llevaron. Lo subieron y Jc 15:20 sepultaron entre Sorá y Estaol, en el sepulcro de su padre Manóaj. Había juzgado a Israel por espacio de veinte años. 16:31 Segunda conclusión deuteronomista, según la línea de los datos sobre los jueces «menores».