Jueces 15
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Sansón quema las mieses de los filisteos. Algún tiempo después, por los días de la siega del trigo, fue Sansón a visitar a su mujer llevando un cabrito y dijo: «Quiero llegarme a mi mujer, en la alcoba.» Pero el padre de ella no le dejó entrar.
2Y le dijo: «Yo pensé que ya no la querías y se la di a tu compañero. ¿No vale más su hermana menor? Sea tuya en lugar de la otra.»
3Sansón les replicó: «Esta vez soy inocente del daño que pueda hacer a los filisteos.»
4Se fue Sansón, y cazó trescientas zorras; cogió unas teas y, juntando a los animales cola con cola, puso una tea en medio entre las dos colas.
5Prendió fuego a las teas y luego, soltando las zorras por las mieses de los filisteos, incendió las gavillas y el trigo todavía en pie y hasta las viñas y olivares.
6Los filisteos preguntaron: «¿Quién ha hecho esto?» Y les respondieron: «Sansón, el yerno del timnita, porque éste tomó a su mujer y se la dio a su compañero.» Entonces los filisteos subieron y quemaron a aquella mujer y la casa de su padre 15:6 «la casa de su padre» mss, versiones, ver Jc 14:15 ; «su padre» hebr. .
7Sansón les dijo: «Ya que os portáis así, no he de parar hasta vengarme de vosotros.»
8Y les midió las costillas causándoles un gran estrago. Después bajó a la gruta de la roca de Etán y se quedó allí.
9La quijada de asno. Los filisteos subieron a acampar en Judá e hicieron 2 S 23:11 una incursión por Lejí.
10Y les dijeron los hombres de Judá: «¿Por qué habéis subido contra nosotros?» Respondieron: «Hemos subido para amarrar a Sansón, para hacer con él lo que él ha hecho con nosotros.»
11Tres mil hombres de Judá bajaron a la gruta de la roca de Etán y dijeron a Sansón: «¿No sabes que los filisteos nos están dominando? ¿Qué nos has hecho?» Él les respondió: «Como me trataron a mí, les he tratado yo a ellos.»
12Ellos le dijeron: «Hemos bajado para amarrarte y entregarte en manos de los filisteos.» Sansón les dijo: «Juradme que no me vais a matar vosotros mismos.»
13Le respondieron: «No; sólo queremos amarrarte y entregarte en sus manos; pero matarte, no te mataremos.» Lo amarraron, pues, con dos cordeles nuevos y lo sacaron de entre las rocas.
14Cuando llegaba a Lejí y los filisteos corrían a su encuentro, con gritos de triunfo, el espíritu de Yahvé vino sobre él: los cordeles que sujetaban sus brazos fueron como hilos de lino que se queman al fuego y las ligaduras se deshicieron entre sus manos.
15Encontro una quijada de asno todavía fresca, alargó la mano, la cogió y mató con ella a mil hombres.
16Sanson dijo entonces: «Con quijada de asno los amontoné 15:16 «amontoné» jamôr jamártî conj.; jamôr jamoratayin hebr. ininteligible. Hay juego de palabras entre jamôr «asno» y jamar «amontonar». . Con quijada de asno, a mil hombres sacudí.»
17Cuando terminó de hablar, tiró la quijada: por eso se llamó aquel lugar Ramat Lejí 15:17 Lit. «la altura de la mandíbula». .
18Entonces sintió una sed terrible e invocó a Yahvé diciendo: «Tú has logrado esta gran victoria por mano de tu siervo y ahora, ¿voy a morir de sed y a caer en manos de los incircuncisos?»
19Entonces Dios hendió la cavidad que hay en Lejí y brotó agua de ella. Sansón bebió, recobró su espíritu y se reanimó. Por eso, a la fuente que existe todavía hoy en Lejí, se le dio el nombre de En Hacoré 15:19 Es decir «la fuente de la perdiz». El nombre hebreo de la perdiz quiere decir «el que llama». Este nombre geográfico se explica por la llamada de Sansón a Dios, Jc 15:18 . El relato precedente quería asimismo explicar el nombre de Ramat Lejí. .
20Sansón fue juez en Israel en la época de los Jc 16:31 filisteos por espacio de veinte años.