Cantar de los Cantares 5
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1EL NOVIO. He entrado en mi huerto, hermana y novia mía, a cosechar mi mirra y mi bálsamo, a comer de mi miel y mi panal, a beber de mi vino y de mi leche. EL POETA. ¡Comed, Is 55:1-2 amigos, bebed, queridos, embriagaos 5:1 Los dos últimos versos no los dice el novio; son la conclusión del poeta. !
2Cuarto poema LA NOVIA 5:2 De nuevo el tema de la búsqueda, ver nota a Ct 1:7 . Esta encantadora escena tiene el mismo marco que Ct 3:1-4 : la noche, la carrera a través de la ciudad, los centinelas, pero el movimiento es diferente: el novio está a la puerta y quiere entrar, ver Ct 2:9 , la novia se hace de rogar poniendo pretextos fútiles que su propia prisa en ir a abrir desmiente; ¡pero él ha desaparecido y ella no le encuentra! . Yo dormía, Ct 2:7+ velaba mi corazón. ¡La voz de mi amado que llama!: «¡Ábreme, Ap 3:20 hermana, amiga mía, paloma mía sin tacha! Mi cabeza está cubierta de rocío, mis bucles del relente de la noche.»
3—«Me he quitado la túnica, ¿cómo ponérmela de nuevo? Ya me he lavado los pies, ¿cómo volver a mancharlos?»
4¡Mi amado metió la mano por el hueco de la cerradura; mis entrañas se estremecieron.
5Me levanté para abrir a mi amado, mis manos destilaban mirra, mirra goteaban mis dedos, en el pestillo de la cerradura 5:5 La novia se ha perfumado, o el novio ha dejado esta huella de su tentativa, ¡y es todo lo que ella encuentra de él! .
6Abrí yo misma a mi amado, pero mi amado se había marchado. El alma se me fue con su huida 5:6 «su huida» bedobrô conj.; «su palabra» bedabberô hebr. . Lo busqué Ct 3:1+ y no lo hallé, lo llamé y no respondió.
7Me Ct 3:3+ hallaron los centinelas, los que rondan la ciudad. Me golpearon, me hirieron, me despojaron del chal los guardias de las murallas 5:7 Los centinelas, como en Ct 3:3 , pero de otra manera: ahora toman a la joven por una ramera, ver Pr 7:11-12 . .
8Yo = Ct 2:7 ; Ct 3:5 os conjuro, muchachas de Jerusalén, si encontráis a mi amado, ¿qué le habéis de decir? Que estoy enferma de amor.
9EL CORO 5:9 El coro interviene para introducir la descripción del novio y unirla a la escena precedente. . ¿Qué distingue a tu amado de los otros, tú, la más bella de las mujeres? ¿Qué distingue a tu amado de los otros, para que así nos conjures?
10LA NOVIA 5:10 Sobre el género literario, ver nota a Ct 4:1 . Se ha querido ver aquí una descripción del Templo de Jerusalén, sobre todo a causa de Ct 5:11 , Ct 5:14-15 . Un modelo más verosímil sería una de esas estatuas de oro y marfil que produjo la antigüedad oriental y clásica. Tal vez lo que tenemos aquí es simplemente la expresión figurada de la belleza masculina ideal: alta estatura, cabellera abundante, buen color y gallardo porte, ver Saúl, 1 S 9:2 ; 1 S 10:23-24 , David, 1 S 16:12 , Absalón, 2 S 14:25-26 . La hipérbole es una regla de este género literario; compárese con la descripción del Sumo Sacerdote Simón en Si 50:5-12 . . Mi amado es moreno claro, distinguido entre diez mil.
11Su cabeza es oro, oro puro; sus guedejas, racimos de palmera, negras como el cuervo.
12Sus ojos como palomas a la vera del arroyo, que se bañan en leche, posadas junto al estanque.
13Sus Sal 133:2 mejillas 5:13 La parte inferior del rostro, donde brota la barba, que está perfumada, ver Sal 133:2 . , eras de balsameras, macizos de perfumes. Sus labios son lirios con mirra que fluye.
14Sus manos, torneadas en oro, engastadas de piedras de Tarsis. Su vientre, pulido marfil, todo cubierto de zafiros.
15Sus piernas, columnas de alabastro, asentadas en basas de oro. Su porte es como el Líbano, esbelto como sus cedros.
16Su paladar, dulcísimo, todo él un encanto. Así es mi amado, mi amigo, muchachas de Jerusalén.