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2 Crónicas 20

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1La guerra santa edomita Cap. 20 Este largo relato, sin paralelo en Reyes, no es invención del Cronista y debe descansar en alguna tradición del Sur, como lo demuestran las precisiones geográficas. Su núcleo histórico puede ser un ataque de elementos procedentes de Transjordania y del Négueb, uno de aquellos esfuerzos periódicos que concluían con el establecimiento de los edomitas en el sur de Palestina. Pero el relato abunda en reminiscencias deuteronomistas y está descrito en el estilo de los relatos de guerra santa, ver en especial 2 Cro 20:15-18 ; 2 Cro 20:22-23 ; 2 Cro 20:29 . . Después de esto, los moabitas y amonitas, y con ellos algunos maonitas 20:1 «maonitas» griego; hebr. corrompido. -Generalmente se relaciona su nombre con Maân, al este de Petra, en Transjordania, pero la relación es dudosa. En el curso del relato se les sustituye con «los (hijos) del monte Seír». El nombre de Seír es el equivalente de Edom, pero se le aplicó desde muy antiguo al macizo montañoso del Négueb septentrional. , marcharon contra Josafat para atacarle.

2Vinieron mensajeros que avisaron a Josafat diciendo: «Viene contra ti una gran muchedumbre de gentes de allende el mar, de Edom 20:2 «Edom» conj.; «Aram» hebr. (confusión frecuente). , que están ya en Jasasón Tamar, o sea, Engadí.»

3Tuvo miedo Josafat y se dispuso a buscar a Yahvé, 1 R 21:9 ; Jr 36:6 ; Jl 1:14 promulgando un ayuno para todo Judá.

4Congregóse Judá para implorar a Yahvé, y también de todas las ciudades de Judá vino gente a suplicar a Yahvé.

5Entonces Josafat, puesto en pie en medio de la asamblea de Judá y de Jerusalén, en el templo de Yahvé, delante del atrio nuevo,

6dijo 20:6 Este llamamiento comienza repitiendo los temas de la oración de Salomón, 2 Cro 6:1s . : «Yahvé, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en el cielo, y no dominas Dt 4:35+ tú en todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano el poder y la fortaleza, sin que nadie pueda resistirte?

7¿No has sido tú, oh Dios nuestro, el que expulsaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, Is 41:8 y la diste a la posteridad de tu amigo Abrahán para siempre?

8Ellos la han habitado, y han edificado un santuario a tu Nombre, diciendo:

9“Si viene sobre nosotros algún mal, espada, castigo, peste o hambre, nos presentaremos delante de este templo, y delante de ti, porque tu Nombre reside en este templo; clamaremos a ti en nuestra angustia, y tú oirás y nos salvarás.”

10«Pero mira ahora cómo los amonitas y moabitas y los del monte Seír, a donde no dejaste entrar Dt 2:4s ; Dt 2:9s ; Dt 2:18s a Israel cuando salía de la tierra de Egipto, de modo que Israel se apartó de ellos sin destruirlos,

11ahora nos pagan viniendo a echarnos de la heredad que tú nos has legado.

12Oh Dios nuestro, ¿no harás tú justicia con ellos? Pues nosotros no tenemos fuerza contra esta gran multitud que viene contra nosotros y no sabemos qué hacer. Pero nuestros ojos se vuelven hacia ti.»

13Todo Judá estaba en pie ante Yahvé con sus niños, sus mujeres y sus hijos.

14Vino el espíritu de Yahvé sobre Yajaziel 20:14 El Cronista atribuye a este cantor el espíritu profético, ver 1 Cro 25:1+ , como lo hace en cuanto a Zacarías, hijo del sacerdote Joadá, 2 Cro 24:20 . , 1 Cro 9:15 ; Ne 11:17 ; Ne 11:22 hijo de Zacarías, hijo de Benaías, hijo de Yeiel, hijo de Matanías, levita, de los hijos de Asaf, que estaba en medio de la asamblea,

15y dijo: «¡Atended vosotros, Judá entero y habitantes de Jerusalén, y tú, oh rey Josafat! Así os dice Yahvé: No temáis ni os asustéis ante esa gran muchedumbre; porque esta guerra no es vuestra, sino de Dios.

16Bajad contra ellos mañana; mirad, ellos van a subir por la cuesta de Sis. Los encontraréis en el valle de Sof 20:16 Otra traducción: «al extremo del valle». , junto al desierto de Yeruel.

17No tendréis que pelear en esta ocasión. Apostaos y quedaos quietos, y veréis la salvación de Yahvé que vendrá sobre vosotros, oh Judá y Jerusalén. ¡No temáis ni os asustéis! Salid mañana al encuentro de ellos, Is 8:10 pues Yahvé estará con vosotros.»

18Josafat se inclinó rostro en tierra; y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron ante Yahvé para adorar a Yahvé.

19Y los levitas, de los hijos de los queatitas y de la estirpe de los coreítas, se levantaron para alabar con gran clamor a Yahvé, el Dios de Israel.

20Al día siguiente se levantaron temprano y salieron al desierto de Técoa. Mientras iban saliendo, Josafat, puesto en pie, dijo: «¡Oídme, Judá y habitantes de Jerusalén! Tened Is 7:9 confianza en Yahvé vuestro Dios y estaréis seguros; tened confianza en sus profetas y triunfaréis.»

21Después, habiendo deliberado con el pueblo, señaló cantores que, vestidos de ornamentos sagrados y marchando al frente de los guerreros, cantasen en honor de Yahvé: Sal 136:1 «¡Alabad a Yahvé porque es eterna su misericordia!»

22Y en el momento en que comenzaron las aclamaciones y las alabanzas, Yahvé puso emboscadas contra los amonitas y moabitas y los del monte Seír, que habían venido contra Judá, y fueron derrotados.

23Porque se levantaron los amonitas y moabitas contra los moradores del monte Seír, para entregarlos Jos 6:17+ al anatema y aniquilarlos, y cuando hubieron acabado con los moradores de Seír Ez 38:21 se aplicaron a destruirse mutuamente.

24Judá había venido a la atalaya del desierto y se volvieron hacia la multitud, pero no había más que cadáveres tendidos por tierra, pues ninguno pudo escapar.

25Josafat y su pueblo fueron a saquear los despojos y hallaron mucho ganado, riquezas y vestidos y objetos preciosos 20:25 «ganado» bejemat conj.; «entre ellos» bahem hebr. -«vestidos» begadîm mss; «cadáveres» pegarîm hebr. , y recogieron tanto que no lo podían llevar. Emplearon tres días en saquear el botín, porque era abundante.

26Al cuarto día se reunieron en el valle de Beracá, y allí bendijeron a Yahvé; por eso se llama aquel lugar valle de Beracá 20:26 Beraká significa bendición. hasta el día de hoy.

27Después todos los hombres de Judá y de Jerusalén, con Josafat al frente, regresaron con júbilo a Jerusalén, porque Yahvé les había colmado de gozo a costa de sus enemigos.

28Entraron en Jerusalén, en el templo de Yahvé, con salterios, cítaras y trompetas.

29El Dt 2:25 terror de Dios cayó sobre todos los reinos de los países cuando supieron que Yahvé había peleado contra los enemigos de Israel.

30El reinado de Josafat fue tranquilo, y su Dios le dio paz por todos lados.

31Fin del reinado. | 1 R 22:41-51 Josafat reinó sobre Judá. Tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veinticinco años en Jerusalén. Su madre se llamaba Azubá, hija de Siljí.

32Siguió en todo el camino de Asá, su padre, sin desviarse de él, haciendo lo que era recto a los ojos de Yahvé. 2 Cro 17:6

33Pero no desaparecieron los lugares altos de culto, pues el pueblo aún no había fijado su corazón en el Dios de sus padres.

34El resto de los hechos de Josafat, los primeros y los postreros, están escritos en la historia de Jehú, hijo de Jananí, que se halla inserta en el libro de los reyes de Israel.

35Después de esto, Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozías, rey de Israel, que le impulsó a hacer el mal.

36Se asoció con él para construir naves que fueran a Tarsis; y fabricaron las naves en Esión Guéber.

37Entonces Eliezer, hijo de Dodaías, de Maresá, profetizó contra Josafat diciendo: «Por haberte aliado con Ocozías, Yahvé ha abierto brecha en tus obras.» En efecto, las naves se destrozaron y no pudieron ir a Tarsis 20:37 El Cronista modifica la historia de 1 R 22:49-51 [ 1 R 22:48-50 ]; aquí, el fracaso de Josafat se atribuye a su alianza con el rey de Israel. Por otra parte, el profeta Eliezer es desconocido. .

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