Dios está en todas partes
Dios
16. Dios está en todas partes
16,1. Lo mismo que el perfume llena la habitación, Dios lo llena todo: está en todas partes.
Pero de un modo más perfecto.
Cuando decimos que Dios está en el cielo, queremos indicar que allí se manifiesta su gloria más particularmente.
Antes de la creación Dios no podía estar en las cosas, porque todavía no existían. Desde toda la eternidad Dios estaba presente en sí mismo.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.