Capítulo II LOS ELEMENTOS DE LA POBLACIÓN LIBRE 1. La evolución social
Capítulo II
LOS ELEMENTOS DE LA POBLACIÓN LIBRE
1. La evolución social
En la civilización nómada hay familias. Pueden ser más ricas o más pobres, pero no se dividen en diferentes clases sociales en el interior de la tribu. Sólo hay tribus más «nobles» que las otras, y todos los beduinos se consideran «nobles» en comparación de los cultivadores sedentarios. Ni siquiera los esclavos forman clase aparte, sino que forman parte de la familia. Según todo lo que podemos saber, esta misma fue la situación todo el tiempo que Israel llevó una existencia seminómada.
La sedentarización produjo una profunda transformación social. La unidad no es ya la tribu, sino el clan, la mispahah, instalada en una ciudad, que por lo regular no es más que una aldea. La vida social viene a ser una vida de pequeñas ciudades, y aquí es interesante notar que el fondo antiguo del Deuteronomío es en gran parte una ley municipal, como por ejemplo los estatutos sobre las ciudades de refugio, Dt19, sobre el asesino desconocido, Dt21:1-9, sobre el hijo rebelde, Dt2:18-21, sobre el adulterio, Dt22:13-28, sobre el levirato, Dt25:5-10. Esta organización basada en el clan se mantuvo en cierto modo durante la monarquía 1 y volvemos a hallarla en vigor al regreso de la cautividad, Neh 4:7; Zac12:12-14.
Sin embargo, la monarquía centralizada introdujo cambios importantes. Los oficiales y los funcionarios del rey, civiles o militares, reunidos en las dos capitales o repartidos en provincias como agentes de la autoridad, formaron una especie de casta desligada de los intereses municipales y a veces en conflicto con ellos. Sobre todo, el juego de la vida económica, las transacciones comerciales e inmobiliarias rompieron la igualdad entre las familias, algunas de las cuales llagaron a ser muy ricas, mientras que otras empobrecieron. Sin embargo, no es justo pretender descubrir en la antigua sociedad israelita los contrastes que han conocido, o conocen, otros ambientes humanos, entre «nobles» y plebeyos», «capitalistas» y «.proletarios». En realidad, eíi Israel no hubo nunca clases sociales en sentido moderno, es decir, grupos conscientes de sus intereses particulares y opuestos entre sí. Para evitar paralelos engañosos, preferimos hablar aquí de «elementos de la población». Por lo demás, no es fácil determinarlos por razón de la variedad e inseguridad del vocabulario.
2. Los notables
En los textos del Deuteronomio citados anteriormente, los asuntos municipales están en manos de los zeqenîm. Hay quienes opinan que se trataba de todos los hombres adultos — los que llevan barba, zaqan — reunidos en asamblea popular. Es mucho más verosímil que, según el sentido del adjetivo correspondiente que significa «viejo», se trate de los «ancianos», los cabezas de familia, que formaban en cada ciudad una especie de consejo, 1Sam30:26-31. Alternan con los śarîm,H8269 los «jefes», en Núm 22:7.Nm 22:14 y en Jue 8:6.Jue8:16; se colocan uno al lado del otro, como sinónimos, en Jue 8:14, donde se nos dice que en Sukkot eran setenta y siete. Las dos palabras parecen ser también sinónimas en Is3:14. La misma palabra śarîm designa a los cabezas de familia, explícitamente en Esd8:29 y probablemente en Esd8:24s. En Job29:9, los sarím tienen sus reuniones a las puertas de la ciudad, lo mismo que los «ancianos» de Prov31:23. Así pues, los dos términos son en parte equivalentes.
Este mismo sentido de sarím es también posible en cierto número de textos, pero con frecuencia se interfiere con una acepción distinta. Los sarím son entonces los oficiales o funcionarios del rey, ya se trate de reinos extranjeros, Gén 12:15: Jer25:19; Jer38:17s; Est1:3; 2:18; Esd7:28, o de Israel. En muchos casos son oficiales militares, comandantes de unidades o el jefe de todo el ejército, 1Sam 8:12; 1Sa17:18.1Sa17:55;2Sam 24:2.2Sm 24:4;1Re 9:22;2Re 1:14; 2Re11:4, etc. Con frecuencia son también oficiales civiles, los ministros de Salomón, 1Re4:2, los gobernadores, 1Re20:14; 1Re22:26; 2Re23:8, los funcionarios en general, Jer24:8; Jer26:10s; Jer34:19.Jr 34:21, etc.
Frente al rey, estos oficiales no son sino «servidores», 2Re19:5; 2Re22:9, etc.² pero en el pueblo tienen una posición privilegiada. El rey puede darles tierras, 1Sam8:14;1Sa22:7. Siendo numerosos, sobre todo en las capitales, Samaría y Jerusalén, constituyen una fuerza con que debe contar el rey, Jer 38:24-25, y hasta se da el caso de que hagan complot contra su señor, 2Re21:23. Son notables y en muchos casos no se pueden distinguir de los jefes de las grandes familias, en las que se recluían con frecuencia.
En Núm21:18 y en Prov 8:16, śarîm alterna con nedibim,H5081 los hombres «excelentes». Éstos tienen un puesto de honor en las reuniones, 1Sam 2:8; Sal 113:8; son poderosos y ricos, Sal 118:9; 146:3; Prov 19:6.
En Is34:12 y en Ecl10:17, los sarim están colocados paralelamente con los horim, y en Jer 2:20:horim reemplaza a sarim del texto correspondiente 2Re24:14. La palabra, empleada siempre en plural, se cita junto con zeqerúm en IRe 21:8, 1Re 21:11, y junto con gibbóré hail (v. supra) en 2Re 24:14. Según la raíz y sus derivados en las lenguas afines son hombres «libres, de buena familia».
Estas palabras son, pues, poco más o menos sinónimas y designan la clase dirigente de la época monárquica, funcionarios y jefes de las familias influyentes, en una palabra, los notables. Son los «grandes», los gedolim, como los llama n sencillamente otros textos, 2Re 20:6.2Re 20:11; Jer 5:5; Jn 3:7.
Después de la cautividad aparecen otras palabras para designar los mismos grupos. En Job29:9-10, los negidim están colocados paralelamente con los sarim, y en 1 y 2Cr negidim es prácticamente e equivalente de sarím. Pero os textos antenotes a a cautividad sólo usaban el singular nagîd y lo aplicaban al rey designado por Yahveh, 1Sam 9:16; 1Sa10:1; 2Sam5:2; 2Sa7:8; 1Re14:7;1Re16:2; 2Re20:5. Por otra parte, en Neh2:16; Neh4:8.Neh4:13, se menciona a los seganîm juntamente con los horîm, y en Esd 9:2 juntamente con los śarîm, y la palabra es frecuente en las memorias de Nehemías para designar a los notables del pueblo; da la sensación de que en el vocabulario de Nehemías esta palabra reemplaza a los zequenîm, los ancianos, palabra que no emplea nunca. Pero en los textos anteriores la palabra no significa «gobernador» y está tomada de Babilonia.
A estos notables o dignatarios se los puede sin duda llamar «nobles» en una acepción amplia. Pero no constituyen una nobleza en sentido estricto, es decir, una clase cerrada a la que se pertenece por derecho de nacimiento, que goza de ciertos privilegios y posee gran parte de las tierras.
Algunos autores han querido reconocer en los gibbóré hail una clase de terratenientes, una especie de nobleza rural. Se fundan sobre todo en 2Re15:20, donde Menahem grava con impuestos a los gibbóré hail de su reino para pagar el tributo debido a los asirios. Parece, sin embargo, que la expresión designó en un principio, y designa todavía con frecuencia en los Paralipómenos, los hombres valientes, los guerreros animosos, los paladines, como gibbórim a secas, aun cuando no posean nada como propio, Job 8:3; Jue11:1. El término se aplicó luego a los que estaban sujetos al servicio armado y que eran relativamente acomodados, pues debían suministrar su equipo militar. Éste es el sentido que conviene en 2Re15:20; donde son 60,000, en 2Re 24:14, contraponiéndose a la población más pobre del país, y en Rut 2:1, donde Booz es sólo un hombre de posición, como el padre de Saúl, 1Sam 9:1
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