3. Los esclavos israelitas
3. Los esclavos israelitas
Al lado de los esclavos de origen extranjero, ¿había realmente esclavos israelitas? Antes hemos hecho alusión al texto de 2Cr28:8-15, que condena esta práctica, la cual está además prohibida por Lev25:46 que, después de hablar de los extranjeros, dice: «Los tendréis como esclavos, pero sobre vuestros hermanos, los hijos de Israel, nadie ejercerá poder arbitrario.» Sin embargo, Lev25:39-43 habla del israelita que se ha «vendido» a otro israelita, pero que debe ser tratado como un asalariado y un huésped, pero no como un esclavo. Por otra parte, Lev 25:47-53 prevé el caso de un israelita que se ha «vendido» a un extranjero residente: podrá ser rescatado por sus deudos o rescatarse él mismo y no deberá ser tratado arbitrariamente. Estos esclavos, sea que tengan un amo israelita o extranjero, deberán ser liberados el año jubilar, Lev25:40-54. La ley no excluye, pues, en el caso de un israelita, sino la esclavitud perpetua, pero admite una verdadera esclavitud (estas personas son «vendidas»), temporal y mitigada. Es difícil saber si esta ley fue aplicada alguna vez. En la época de Nehemías, hay judíos que se lamentan de haber debido entregar como esclavos a sus hijos y a sus hijas, y Nehemías hace vehementes reproches al pueblo para que consienta en perdonar las deudas, y en liberar a las personas tomadas como rehenes, Neh5:1-13. No hay ninguna alusión a la ley de Lev 25.
Parece ser, pues, que esta ley es posterior a Nehemías; aun cuando no se quiera insistir demasiado en este argumento del silencio, la ley es reciente, pues se pone en lugar de leyes más antiguas. En Dt15:12-18, sí un «hebreo», hombre o mujer, se ha vendido a uno de sus hermanos, le servirá durante seis años y al séptimo será liberado; si rehúsa la manumisión, se convertirá en esclavo perpetuo. A esta ley se refiere Jer34:14, a propósito de la manumisión de esclavos «hebreos» bajo Sedecías.
Todavía es más antigua la ley de Éx21:2-11. Un esclavo «hebreo» que haya sido «comprado», servirá seis años y al séptimo será liberado; si rehúsa la manumisión, se convertirá en esclavo perpetuo. Estas disposiciones son idénticas a las de Dt15:12-18, pero conciernen únicamente al esclavo varón. Las muchachas vendidas como esclavas y destinadas a ser concubinas del amo o de su hijo, no son liberadas y se hallan en condiciones análogas a las de los cautivos de guerra, Dt 21:10-14, cf. supra.
Es notable que en los textos citados de Éx, Dt y Jr, a estos esclavos se los llama «hebreos», término que, excepto en el pasaje tardío de Jon1:9, no se aplica a los israelitas sino cuando se hallan en condiciones especiales. Ha habido quienes se han preguntado si el término no designaba aquí a los israelitas que enajenaban su libertad mediante una esclavitud semivoluntaria. La hipótesis puede citar en su apoyo 1Sam14:21, donde se llama «hebreos» a israelitas puestos al servicio de los filisteos, como también la analogía de los documentos de Nuzu, en los que se habla de fyapiru que se venden como esclavos. Según esta hipótesis, los textos habrán conservado indicios de un uso arcaico, pero designan ciertamente a israelitas.
Sea de ello lo que fuere, la causa de la reducción de israelitas a esclavitud es siempre la miseria del esclavo mismo o de sus padres. Ordinariamente, quizás en todos los casos, se trata de deudores insolventes o de personas tomadas como prenda para el pago de una deuda.² Esto se supone en las leyes de Lev25 y de Dt15:2-3, y los otros textos lo confirman. Elíseo opera un milagro en favor de una mujer cuyos dos hijos van a ser tomados como esclavos por un prestamista, 2Re 4:1-7. En Is50:1, Yahveh pregunta a los israelitas: «¿A cuál de mis acreedores os he vendido yo?» Los contemporáneos de Nehemías entregan a sus hijos e hijas como esclavos como prendas del pago de una deuda, Neh 5:1-5. Así se explica que esta esclavitud sea temporal: cesa cuando se satisface la deuda o se perdona, Lev 25:48; 2Re4:7; Neh5:8-11. Las leyes de Éx21 y de Dt15 fijaban como máximo seis años. Recordemos que según el código de Hamurabi, ciertos esclavos por deudas no se podían retener más de tres años. Pero estas leyes no eran observadas, como lo muestra Jer34. Quizás a causa de esta inobservancia, la ley ideal de Lev25 prevé un plazo que puede llegar hasta 50 años, pero obliga al dueño a tratar a su esclavo como un asalariado o como un huésped.
Hubo, pues, esclavos israelitas con amos israelitas. A los que quedaban reducidos a esta condición por la miseria o por las deudas hay que añadir los ladrones que no podían restituir y que eran vendidos para recuperar el precio de su latrocinio, Éx 22:2. En cambio, las leyes de Éx 21:16 y Dt 24:7 castigan con la muerte el rapto de un israelita para explotarlo o venderlo como esclavo. Es posible que la prohibición del decálogo, Éx 20:15; Dt 5:19, que se distingue muy bien del mandamiento detallado acerca de las faltas contra la justicia, Éx20:17;Dt5:21, condene este robo, particularmente odioso, de una persona libre
4. Número y valor de los esclavos
Tenemos muy pocas noticias sobre el número de los esclavos domésticos en Israel. Gedeón toma a diez de sus servidores para derribar el santuario de Baal, Jue6:27. Abigail, esposa del rico Nabal, tiene esclavos en número indeterminado y, cuando va a casarse con David, lleva consigo a cinco domésticas, 1Sam25:19.1Sa25:42. Después de la muerte de Saúl, los bienes de la familia real eran explotados por un administrador, Siba, que disponía de sus quince hijos y de veinte esclavos, 2Sam9:10. Algunos grandes propietarios de la época monárquica pudieron tener también una servidumbre relativamente numerosa, pero eran excepciones. El censo de la comunidad que había regresado de la cautividad, Esd 2:64; Neh7:66, comprendía a 7337 esclavos de ambos sexos y 42 360 personas libres. La situación era, pues, muy diferente de la de Grecia o de Roma, pero se parece a la de Mesopotamia, donde una familia de buena condición tenía uno o dos esclavos en épocas antiguas y de dos a cinco en la época neobabilónica; las cifras eran un poco más elevadas en Asiria.
No menos raros son los datos sobre el valor de los esclavos. A José lo venden sus hermanos por veinte monedas de plata, Gén37:28, que es también el precio medio de un esclavo en la Babilonia antigua; la misma suma se pagaba por un buey. En la época neobabilónica se doblaron los precios y todavía se elevaron bajo los persas. A mediados del segundo milenio antes de nuestra era, el precio corriente de un esclavo era de 30 siclos de plata en Nuzu, de 40 siclos en Ugarit (Ras Samra). También en Israel se estima el esclavo en 30 siclos, Éx21:32; es la cantidad que recibirá Judas por entregar a Jesús, Mt26:15. Sin embargo, en la época griega habían ya subido los precios: cuando Nicanor promete a los traficantes 90 cautivos por un talento, es decir, unos 33 siclos por cabeza, ,2Mac 8:11 pide un precio irrisorio, si se compara con los que indican los papiros contemporáneos, pero quería atraer a los comerciantes con el cebo de un gran lucro.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.