Los Mandamientos
PRIMERO: AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
229. Cómo amar a Dios sobre todas las cosas
Siempre que me confieso empiezo acusándome del primer mandamiento, pues me parece que no amo a Dios sobre todas las cosas. Pero me parece que eso ya es rutina. ¿Qué le parece?
No es necesario lo que hace. Creo que no tiene usted clara la idea de lo que es «amar a Dios sobre todas las cosas». No se trata de un amor sensible, como el que tiene usted a sus hijos. Se trata de amor estimativo, es decir, valorar a Dios más que a todo lo demás. Tenerle en aprecio supremo. Por ejemplo: Si su hija pinta un cuadro, usted tiene a ese cuadro más cariño que a un cuadro del Museo del Prado de Madrid, pero usted valora más el cuadro del Museo del Prado.
SEGUNDO: NO TOMARÁS EL NOMBREDE DIOS EN VANO
230. Al oír blasfemias
Hola Padre. En mi viaje a Italia, con parada en España, denoto la existencia de un anti-catolicismo visceral. Mi pregunta es: ¿es recomendable rezar en silencio en el avión con colaboración de imágenes de Jesús y María, tomando en cuenta que no es difícil que lo noten como discriminación? ¿Está bien reaccionar con santa ira ante una blasfemia hecha por el prójimo? ¿Peco si peleo o golpeo como consecuencia de reaccionar con justa indignación ante blasfemias del prójimo? Esto último lo pregunto porque el sólo imaginar que blasfeman de las imágenes que tengo o algo semejante, sea en el aeropuerto de Barajas, Madrid, o sea viajando a Italia, me hace hervir la sangre. Le agradezco de antemano por su ayuda y respuestas.
Haces muy bien en rezar en el avión, pero hazlo en voz baja, aunque puedes sacar imágenes para tenerlas delante. Si oyes una blasfemia, dices en voz alta: «Bendito sea Dios», pero sin agredir físicamente, a no ser que el otro dé motivo.
TERCERO: SANTIFICARÁS LAS FIESTAS
231. La fiesta del domingo
Si la Biblia dice que el día de fiesta es el sábado, ¿por qué los católicos lo celebran el domingo?
Se cambió al domingo en recuerdo del día en que resucitó el Señor. Esto se hizo en los tiempos apostólicos, como se ve en los Hechos de los Apóstoles (20:7) y en la Primera Carta a los Corintios (16:2) de San Pablo.
232. Valor de la Misa
Mis hijos, de pequeños, venían a Misa conmigo. Pero ya son mayorcitos y han dejado de ir a Misa. Dicen que se aburren, que la Misa no les dice nada. ¿Qué puedo hacer?
Esa frase de sus hijos seguramente se la han oído a los amigos, pues la dicen con frecuencia los jóvenes. Yo les suelo decir que eso se debe a su ignorancia religiosa. También un ignorante en cultura pasa de largo en un museo delante de las obras de arte, porque a él no le dicen nada.
Hay quienes dicen que no van a Misa porque no sienten nada. Están en un error. «Las personas no somos animales sentimentales, sino racionales». El cristianismo no es cuestión de emociones, sino de valores. Los valores están por encima de las emociones y prescinden de ellas. Una madre prescinde de si tiene o no ganas de cuidar a su hijo, pues su hijo es para ella un valor. Quien sabe lo que vale una Misa, prescinde de si tiene ganas o no. Procura no perder ninguna, y va de buena voluntad.
Para que la Misa te sirva basta con que asistas voluntariamente, aunque a veces no tengas ganas de ir. La voluntad no coincide siempre con el tener ganas. Tú vas al dentista voluntariamente, porque comprendes que tienes que ir; pero puede que no tengas ningunas ganas de ir.
JESÚS MARTÍNEZ GARCÍA: Hablemos de la Fe, IV, 1. Ed. Rialp. Madrid. 1992.
Algunos dicen que no van a Misa porque para ellos eso no tiene sentido. ¿Cómo va a tener sentido si tienen una lamentable ignorancia religiosa? A nadie puede convencerle lo que no conoce. A quien carece de cultura, tampoco le dice nada un museo. Pero una joya no pierde valor porque haya personas que no saben apreciarla. Hay que saber descubrir el valor que tienen las cosas para poder apreciarlas.
Otros dicen que no van a Misa porque no les apetece, y para ir de mala gana, es preferible no ir. Si la Misa fuera una diversión, sería lógico ir sólo cuando apetece. Pero las cosas obligatorias hay que hacerlas con ganas y sin ganas.
No todo el mundo va a clase o al trabajo porque le apetece. A veces hay que ir sin ganas, porque tenemos obligación de ir. Que uno fume o deje de fumar, según las ganas que tenga, pase. Pero el ir a trabajar no puede depender de tener o no ganas. Lo mismo pasa con la Misa. Ojalá vayas a Misa de buena gana, porque comprendes que es maravilloso poder mostrar a Dios que le queremos, y participar del acto más sublime de la humanidad como es el sacrificio de Cristo por el cual redime al mundo.
Otros se excusan diciendo que el sacerdote predica muy mal. Pero a misa vamos a adorar a Dios, no a oír piezas oratorias.
A propósito de esto dice con gracia el P. Martín Descalzo: «Dejar la misa porque el sacerdote predica mal es como no querer tomar el autobús porque el conductor es antipático».
Pero además, la asistencia a la Misa dominical es obligatoria, pues es el acto de culto público oficial que la Iglesia ofrece a Dios. La Misa es un acto colectivo de culto a Dios. Todos tenemos obligación de dar culto a Dios. Y no basta el culto individual que cada cual puede darle particularmente. Todos formamos parte de una comunidad, de una colectividad, del Pueblo de Dios, y tenemos obligación de participar en el culto colectivo a Dios. No basta el culto privado.
El acto oficial de la Iglesia para dar culto a Dios colectivamente, es la Santa Misa. El cumplimiento de las obligaciones no se limita a cuando se tienen ganas. Lo sensato es poner buena voluntad en hacer lo que se debe.
El cristianismo es una vida, no un mero culto externo. El culto a Dios es necesario, pero no basta para ser buen cristiano. La asistencia a Misa es sobre todo un acto de amor de un hijo que va a visitar a su Padre: por eso el motivo de la asistencia a Misa debe ser el amor.
Muchos cristianos no caen en la cuenta del valor incomparable de la Santa Misa. Le oí decir a un sacerdote, que hablaba del valor de la Misa, que si a él le ofrecieran un millón de pesetas para que un día no celebrara la Santa Misa, él, sin dudarlo, dejaría el millón, no la Misa. Al oír esto pensé que yo también haría lo mismo. Unos días después al decir yo esto en unas conferencias que estaba dando en Écija, el millón me pareció poco, y dije: diez, cincuenta, cien, mil millones, ni por todo el oro del mundo dejaría yo de decir una sola Misa.
JOSÉ LUIS MARTÍN DESCALZO: Yo amo a la Iglesia, I, 16. Ed. EDIBESA. Madrid. 1996. CALVO DE LAS FUENTES: 39 Cuestiones doctrinales, III, 2. Ed. Palabra. Madrid. 1990. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2105. BERNHARD HÄRING: SHALOM: Paz, XIII, 3. Ed. Herder. Barcelona. 1998.
Repartiendo mil millones de pesetas yo podría hacer mucho bien: pues ayudo más a la humanidad diciendo una Misa; pues los mil millones de pesetas tienen un valor finito, y la Santa Misa es de valor infinito.
«Una sola Misa glorifica más a Dios que lo que le glorifican en el Cielo por toda la eternidad todos los ángeles y santos juntos, incluyendo a la Santísima Virgen María, Madre de Dios». La razón es que la Virgen y los Santos son criaturas limitadas, en cambio la Misa, como es el Sacrificio de Cristo-Dios, es de valor infinito.
233. Ritos de la Misa
Cuando usted, en el canal católico EWTN, dice que una sola Misa da más gloria a Dios que todos los santos y la Santísima Virgen, ¿a qué Misa se refiere, a la Tridentina o la del Novus Ordo?
Todas las Misas valen lo mismo, porque son el sacrificio de Cristo. Los ritos son varios, pero todos valen si están de acuerdo con lo que diga el Papa.
234. Misa dominical
Saludos. Padre mi consulta es la siguiente: Dando un tema surgió la situación de una persona que asistió a la vigilia pascual el sábado por la noche y el domingo no asistió a Misa, ella comulgó el día lunes en misa, le comenté que no debió hacerlo por la obligatoriedad de asistir a Misa los domingos; como somos personas de distintas parroquias había personas que comentaban que la Misa del sábado suplía la del domingo y otros pensábamos que no se debía dejar de asistir a Misa dominical. ¿Nos podría orientar al respecto? Muchas gracias.
Los oficios del Sábado Santo sirven para el precepto dominical.
235. Pagar las Misas
Reverendo Padre: Todos los años encargo una Misa por mi padre en el aniversario de su muerte. El otro día fui a pagarla, y me quedé sorprendida al ver que el sacerdote junto al nombre de mi padre nombró a otros dos. Al terminar la Misa entré en la sacristía a preguntarle al sacerdote. Él me contestó que la Misa tiene valor infinito, y que caben todos. No me quedé conforme. ¿Usted qué opina?
ANTONIO ROYO MARÍN, O.P.: Teología de la Perfección Cristiana nº 235. Ed. BAC. Madrid.
Su carta tiene una expresión incorrecta. Las Misas no se pagan, pues, efectivamente, tienen un valor infinito, y no hay oro en el mundo que las pueda pagar adecuadamente. El estipendio que se da al sacerdote es una gratificación para ayudar a su sustento.
El sacerdote tiene razón al decir que como la Misa tiene valor infinito, caben todos. Pero usted tiene razón al decir que como normalmente la Misa se aplica a una sola persona, si él la iba aplicar a varios debió informarle a usted previamente. Y si usted no estaba conforme, encargarla en otro sitio donde se la apliquen solamente a su padre.
236. Aplausos en la iglesia
Muchas gracias, Padre, y hablando de liturgia. Con respecto a los aplausos en las Misas (cantos alegres en los que se aplaude, por ejemplo, de la renovación carismática), un sacerdote me dijo que en la Misa se repite el sacrificio de Cristo, en lo cual estoy completamente de acuerdo, y que si estuviéramos en el calvario frente a Jesús crucificado no estaríamos aplaudiendo y bailando. ¿Cuál es el sentire cum eclesiaaquí? ¿Se puede, o sería recomendable litúrgicamente aplaudir en Misa? Y si yo participo en una Misa en la que se practica así ¿debería acompañar a la comunidad? Que Dios le bendiga.
Tienes razón en que en la iglesia no se debe aplaudir, pero muchos lo hacen con buena intención, y hay que respetarles. Si estás en un acto donde se hace te puedes unir a ellos para no desentonar, pues no se trata de una obra pecaminosa.
237. El trabajo
Padre, ante todo un grato saludo y mis respetos por su labor denodada en la lucha por la paz, el amor, la felicidad plena, la ecuanimidad, el equilibrio y todas esas dichas de la vida. Quiero preguntarle lo siguiente: Soy ingeniero y la vida de trabajo que llevo me quita todo espacio religioso y personal, quedándome en la opinión que no es necesario, o muy necesario, ir a la iglesia, y mi hermanas y mi madre pueden rezar por mí. ¿Qué me puede aconsejar? Muchas gracias.
Te comprendo perfectamente, pues el trabajo es un ogro que todo lo devora. Pero tenemos que tener equilibrio. Hay que pensar lo que es indispensable, lo que es inaplazable y lo que se puede posponer a otras ocupaciones razonables. Es razonable que no dediques a Dios varias horas, pero rezar algo al acostarse y hablar con Dios durante el día dándole gracias de lo que sale bien, y pidiéndole ayuda en los problemas, siempre es posible. Y desde luego la Misa dominical no se debe omitir sin una causa proporcionada. Pero está muy bien que ellas oren por ti, pues la protección de Dios siempre es necesaria.
238. Jerarquizar las ocupaciones
Buen día, señor, esperando que todo esté bien por su tierra. Sólo para hacerle esta pregunta: ¿Hasta dónde se llega con el servicio a la Iglesia? Acá en México estoy con mi esposa en el MFC y estamos ahora en el consejo parroquial como representantes del mismo y pastoral familiar. Están por implementar el plan pastoral que es muy bueno en fondo y forma, lo que me trae de cabeza es que no entiendo cómo entregarme del todo si necesito trabajar, educar a mis hijos, convivir con mis padres y familiares y más actividades, y no sé qué con el servicio. Estamos moviéndonos para las familias, tratamos de implementar una formación para padres, damos pláticas matrimoniales y apoyamos en las actividades de la parroquia, y con lo del plan vienen más actividades. ¿Qué hago?
No deseo ser relegado por «no querer servir», pero mis tiempos se contrajeron mucho por mi trabajo sin horario fijo de salida. Espero que me dé a entender y confío en su sabio consejo. Gracias, paz y bien.
Comprendo su preocupación, que es común a muchos matrimonios. Hay que jerarquizar la importancia de nuestras actividades. Siéntese a pensar (y si es con su esposa, mejor), y anote cuánto tiempo va a dedicar a cada ocupación, según su tiempo disponible y la importancia de cada ocupación. Y antes de hacer esto pedir a Dios que les ilumine. Y hecho esto, atenerse a ello, sin preocuparnos de que no podemos atender a todo.
239. La abstinencia en Cuaresma
¿La abstinencia de carne obliga también en los otros viernes del año diferente a la cuaresma? ¿Es solo carne de res o cualquier otro tipo de carne como la de pollo, de cerdo y pescado? Gracias.
Se refiere a toda clase de carne, y obliga todos los viernes del año que no caigan en festivo; pero se puede sustituir, fuera de la cuaresma, por un sacrificio o acto piadoso no obligatorio.
240. Origen de las cenizas del «Miércoles de Ceniza»
Recuerdo que un «Miércoles de Ceniza» le pregunté a mi mamá que de dónde sacaban las cenizas. Se mostró entonces visiblemente molesta y me dijo que no preguntara tanto, que viviera la fe sin tantas preguntas. Desde ese momento no le hice más preguntas. ¿Tendrá razón? Le hice caso, eso sí, ya que no le pregunté más.
Tu madre tiene razón en que preguntas mucho, pero a mí me puedes preguntar lo que quieras. Las cenizas salen de la quema de los ramos de olivo bendecidos el domingo de ramos del año anterior.
CUARTO: HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE
241. La Inquisición
Una de las vergüenzas de la historia de la Iglesia fue la Inquisición. ¿Cómo pudo la Iglesia de aquel tiempo cometer tantas barbaridades?
No es justo juzgar a la Inquisición con los criterios de hoy. Hay que hacerlo con los criterios de entonces. En una sociedad en la que la fe constituía la base y garantía de la convivencia, el que atentaba contra la fe era el equivalente de lo que para nosotros es el terrorista. Actualmente consideramos bienhechores a los que previenen epidemias físicas.
Pero cuando se pone en primer lugar la salvación del espíritu, se consideran bienhechores a los que combaten las enfermedades del alma.
242. Las Cruzadas y las órdenes militares
Si no es lícito matar a nadie por su religión, ¿cómo se explican, entonces, las cruzadas?
Característico de la Edad Media fueron las Cruzadas y las Órdenes Militares. «Las Órdenes Militares nacieron con fines no estrictamente militares o guerreros, sino más bien caritativos y benéficos: para proteger y dar morada a los peregrinos. (…) La primera de ellas, cronológicamente hablando, fue la de los Caballeros Hospitalarios de San Juan. (…) La segunda fue la de los Templarios, fundada también para la protección de los peregrinos que llegaban a Tierra Santa».
Muchos peregrinos morían a manos de los musulmanes que dominaban la zona. Los Templarios fueron disueltos por el Papa Clemente V, por presión del rey francés Felipe IV el Hermoso, que ansiaba apoderarse de los bienes acumulados por esta Orden Militar, y la acusó de herejía y corrupción. Pero la historiadora italiana Bárbara Frale ha demostrado que esta acusación fue calumniosa. Su estudio lo ha presentado en la publicación de estudios históricos y arqueológicos Hera.
Digamos algo de Las cruzadas. A partir de la fundación d e l Islam por Mahoma, el año 622, empezó el expansionismo de los mahometanos que llegaron hasta Austria y
ALFREDO SÁENZ, S.I.: La cristiandad y su cosmovisión, IV, 3, Ed. Gladius. Buenos Aires.1992 Diario LA RAZÓN del 27-III-2002, pg. 22.
sitiaron a Viena. En el año 683 Jerusalén, que era cristiana desde hacía más de tres siglos, fue tomada por Omar, que levantó su mezquita en la explanada del templo.
Los musulmanes hostigaban y hasta martirizaban a los cristianos que peregrinaban a Tierra Santa. Pedro el Ermitaño peregrinó a Jerusalén, y al ver la triste situación en que se encontraban los Santos Lugares, al volver, convenció al Papa Urbano II que era necesario reconquistar los Santos Lugares para que los cristianos pudieran peregrinar a ellos sin peligro de su vida. El Papa Urbano II convocó un concilio en Clermont-Ferrand en 1095 del que surgió la Primera Cruzada. La consigna de las cruzadas era «Dios lo quiere».
Como en todas las cosas humanas, en las cruzadas se mezclaron las luces con las sombras. Pero tomadas en conjunto fueron la manifestación del espíritu cristiano de la época, y la ocasión de innumerables actos de heroísmo.
Vittorio Messori en su libro Leyendas negras de la Iglesia, hablando del Profesor de Historia y Sociología de la Universidad de Bruselas Moulin, uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa, cita estas palabras: «Haced caso de este viejo incrédulo, que sabe lo que dice: la obra maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia, infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia historia. A fuerza de insistir, desde la Reforma hasta nuestros días, han conseguido convenceros de que sois los responsables de todos, o casi todos, los males del mundo. (…) Habéis permitido que todos os pasaran cuentas, a menudo falseadas, casi sin discutir. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico que no se os haya imputado. Y vosotros, casi siempre, ignorantes de vuestro pasado, habéis acabado por creerlo. Hasta el punto de respaldarlos. En cambio, yo (agnóstico, pero también historiador que trata de ser objetivo) os digo que debéis reaccionar en nombre de la verdad. (…) Tras un balance de veinte siglos de cristianismo las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas».
243. La obra de España en Hispanoamérica
Vengo de México. Allí he observado en muchos mexicanos un gran amor a España. La llaman la madre patria. Pero también he hablado con otros que lamentan que España eliminara su cultura azteca. No he sabido qué responder, pues creo que en parte sí, pero no del todo. Usted, ¿qué opina?
Opino que los mexicanos que aman a España tienen muchas razones para hacerlo, pues les llevamos la fe, que es el supremo de los valores. Y los mexicanos que se lamentan que España no respetara la cultura azteca, ¿qué querían? ¿Seguir con los sacrificios humanos que se ofrecían al dios Huitzilopoztli?
Según el historiador Mariano Cuevas; en el templo Teocali se sacrificaban al año cien mil seres humanos. Por otra parte, España respetó todo lo bueno que encontró en
VITTORIO MESSORI: Leyendas negras de la Iglesia, Introducción. Ed.Planeta+Testimonio.
América, y los españoles se casaron con las mujeres indígenas. Por eso en Hispanoamérica siguen las razas autóctonas, mientras en Norteamérica han desaparecido casi por completo. El que en la obra de España en América haya habido algunos abusos es inevitable en toda obra humana. Pero las luces son muy superiores a las sombras.
Sobre todo en evangelización se considera que es la mayor obra de evangelización de la historia. La mitad de los católicos del mundo está en Hispanoamérica. La mayor parte de las oraciones que llegan al Cielo son en español. Es indiscutible la conciencia evangelizadora de España, que en multitud de ocasiones salió en defensa de los indios oprimidos.
Unos con ideas, como el dominico Bartolomé de las Casas, a pesar de sus exageraciones, motivadas por su celo apostólico, y Francisco de Vitoria, desde la cátedra donde repetía que la fe no se puede imponer por la fuerza.
Otros con el ejemplo de su vida, como el jesuita San Pedro Claver, que se hizo «esclavo de los esclavos» para llevarlos a Jesucristo.
Los indios americanos fueron también defendidos por la Corona española, que promulgó unas Leyes de Indias, que no tienen igual en las legislaciones de otros países de aquel tiempo.
Pero la obra de España en América no se limitó a evangelizar, también elevó el nivel cultural de los indios. Se levantaron colegios y universidades, se instalaron imprentas, se hicieron diccionarios y gramáticas que han perpetuado las lenguas indígenas, y algunos indios llegaron a hablar el latín mejor que los españoles. Incluso, en opinión de Pedro Borges, Profesor de la Universidad Complutense de Madrid, el nivel de alfabetización de muchos guaraníes y aztecas era superior al de los españoles de Castilla.
Por todo esto es lógico que los mexicanos amen a España.
244. Isabel la Católica
Me ha llegado un impreso que promueve la canonización de Isabel la Católica. Aunque haya sido una gran reina, ¿no es esto una exageración?
Isabel la Católica vivió momentos trascendentales para la historia de España. Aunque haya tenido alguna equivocación, lo cual es inevitable para todo ser humano, el conjunto de su obra hay que calificarlo como de una gran reina. Sobre todo en lo referente a la evangelización de América. En su testamento dice que el principio inspirador de toda la conquista fue especialmente la evangelización.
Escribió el 23 de Noviembre de 1504, tres días antes de morir, que su principal intención en la conquista de América no fue aumentar los territorios de su Corona, sino la conversión de los indios a la Fe Católica.
Su preocupación evangelizadora se evidencia en las normas que dio al gobernador Nicolás de Ovando en 1501: «Nos deseamos que los indios se conviertan a nuestra santa fe católica y sus ánimas se salven». También le preocupaba la defensa de los indios. Escribió en su testamento: «No consientan, ni den lugar que los indios y moradores de aquellas tierras reciban agravio alguno en sus personas y bienes: sean bien y justamente tratados.»
De sus virtudes personales parece que hay muchos testimonios. Sería para España un gran honor verla en los altares al lado del rey San Fernando.
245. Masonería
Siempre he oído decir que los masones son muy malos. Hoy en España se presentan como una sociedad filantrópica. ¿Dónde está la verdad?
La masonería nació en el siglo XVIII, y ha sido condenada por casi todos los Papas desde entonces hasta Juan Pablo II. Según Paul A. Fishee, en su libro Behind the Lodge Door «hay más de doscientos documentos en los que el Vaticano ha condenado la masonería».
«La masonería, es una sociedad secreta de corte esotérico y ocultista, condenada por la Iglesia, aunque simula Io contrario, que persigue la destrucción de la civilización cristiana, comenzando primero con la Iglesia Católica y continuando con otras creencias cristianas; así como también de toda norma, principio o institución basados en el cristianismo, para sustituirlos por una civilización pagana y una pseudo-religión también pagana».
Las Logias del Gran Oriente de España propusieron a las Cortes Constituyentes de la República Española que en la Constitución de la República se incluyesen, entre otras, las siguientes disposiciones:
–Romper las relaciones diplomáticas con el Vaticano. –Prohibir toda manifestación de índole religiosa en la calle. –Incautación de los bienes de la Iglesia dedicados a la beneficencia. –Nacionalización de todos los bienes de las Órdenes Religiosas. –Expulsar o exclaustrar a todos los religiosos de ambos sexos. –Incapacitación legal de los sacerdotes para ejercer la enseñanza. Etc., etc.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid publicó una tesis doctoral, de Juan Ordóñez, a base de documentos del Archivo de Simancas, donde se transcriben artículos que las logias masónicas de España enviaban a los periódicos durante la República (1931-1936) calumniando a la Iglesia Católica e incitando a la quema de conventos y matanza de curas y monjas. El historiador republicano Claudio
ISABEL VIDAL: ¡¡¡Alerta!!! Nueva Era. Apéndice, I. Florida Center for Peace. ISABEL VIDAL: Revista ARBIL en INTERNET. http://www.ctv.es/USERS/mmori Revista ROCA VIVA: 338 (XI-96) 479s. JUAN ORDÓÑEZ: La apostasía de las masas. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Sánchez Albornoz dice que la expulsión de los jesuitas de España por obra del gobierno de Azaña «consiguió evitar la disolución de las órdenes religiosas, entregando sólo a los jesuitas al paladeo de los masones».
Por eso la Iglesia prohíbe que los católicos se hagan masones: «La masonería es contraria a la doctrina católica, y pecan gravemente los fieles que la profesan». Según la Declaración de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del 26-XI-83 está prohibido que un católico se inscriba en la masonería, y el que lo haga está en pecado grave y no puede acercarse a la comunión porque «es una afiliación incompatible con la fe católica».
«Se mantiene, inmutable el juicio negativo de la Iglesia respecto a las asociaciones masónicas, ya que sus principios han sido considerados siempre inconciliables con la doctrina de la Iglesia y por ello la adscripción a las mismas permanece prohibida. Los fieles que pertenecen a las asociaciones masónicas están en estado de pecado grave y no pueden acceder a la Santa Comunión.
Roma, en la sede de la Sagrada. Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983. Joseph Card. Ratzinger, Prefecto; Fr. Jérôme Hamer, O.P., Secretario».
«En el editorial de la revista italiana «La Civiltá Cattolica» del 19 de junio pasado se examina el tema de las relaciones entre los católicos y los masones. EI punto de partida de la reflexión es una afirmación por parte del Gran Maestro italiano de los masones, Virgilio Gaito, según el cual el catolicismo y la masonería, como dos esferas concéntricas, pueden coexistir en la misma persona. De esa manera un católico no tendría dificultades en conciliar dentro de sí la fe cristiana y la pertenencia a la masonería.
»En cuanto a la afirmación de Gaito sobre la posibilidad de que un católico, hoy en día, comparta la fe católica y la pertenencia a la masonería el editorial no está en absoluto de acuerdo. La «Civiltá Cattolica» recuerda que en 1983 la Congregación para la Doctrina de la Fe declaró que el juicio negativo sobre la masonería todavía queda en pie. La declaración afirma que los principios de la masonería son incompatibles con la doctrina de la Iglesia y que, por tanto, un católico no puede ingresar en las filas de los masones. EI editorial afirma que un católico que entra en la masonería para promover sus intereses personales o para facilitar su carrera, comete un pecado de falsedad y oportunismo. Sería todavía más grave, sigue el editorialista, que un católico entrara en la masonería siendo consciente de la doctrina de ellos. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas no pueden acceder a la sagrada comunión».
El Papa León XIII publicó la encíclica Humanum genus en la que dice: «La masonería tiene como intento destruir los fundamentos del orden religioso (n°9). (…) Maquinan abiertamente la ruina de la Santa Iglesia (n° 2)».
VICENTE CÁRCEL: La gran persecución. Historia de cómo intentaron aniquilar a la Iglesia católica en España los socialistas, comunistas y masones, X. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona. L'OSSERVATORE ROMANO: del 23-II-1985, pg.1. ACTA APOSTOLICAE SEDIS, 76 (1984) 300. ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET del 26 – VI – 99.
La Masonería ha sido condenada por todos los Papas y de esto tenemos ejemplo en las Encíclicas: “Diuturnum Illud” (León XIII), “Qui Pluritis” (donde Pío IX condena la masonería y el comunismo), “Praeclara Gratulacionis” (León XIII) y “Annumm Ingressi” (León XIII).
«La masonería tiene como fin fundamental acabar con el cristianismo». La primera conclusión del Congreso Internacional Masónico de París en 1889 dice: «Aniquilar toda influencia social de la religión, y destruir la Iglesia».
Según el célebre historiador Ricardo de la Cierva, basándose en los testimonios de Manly Hall y Albert Pike, en la masonería hay ritos abiertamente satánicos. El sacerdote Manuel Guerra, máximo experto español en sectas, ocultismo y satanismo, profesor de la Facultad de Teología del Norte de España, en Burgos, y autor del monumental «Diccionario enciclopédico de las sectas» (BAC, 2001), ha comentado a LA RAZÓN algunas relaciones entre luciferismo y masonería. En el ritual de iniciación del grado 29° «el iniciando pisa y escupe sobre un crucifijo».
Próximos a los masones son los rotarios. Su fundador fue masón, y «los mismos masones los han considerado “hermanos menores de nuestra Orden”». Un Decreto de los Metropolitanos de España dice que los católicos deben mantenerse lejos de los Rotarios.
Dos palabras también sobre los rosacruces. Su fundador fue masón. Dice el "Diccionario de las Religiones", dirigido por el Cardenal Paul Paupard: «Es menos una secta religiosa que un sincretismo de origen gnóstico y alquímico, de tipo iniciático, que propone una síntesis del conocimiento de la naturaleza, del secreto de las fuerzas cósmicas, del misterio del tiempo y del espacio, o de los poderes místicos de las religiones o sabidurías de Egipto, de Babilonia, de Grecia y de Roma». No creen en la resurrección de Jesucristo.
246. Marxismo
Mi profesor de Introducción a las Ciencias Sociales nos dice que el marxismo es lo mejor que podría sucederle a México. Nos dice cosas muy interesantes que me hacen cuestionar si es bueno o malo. Quiero preguntarle si está en lo correcto, si debo creerle o no. Yo soy católica y pienso que es bueno compartir todo a todos pero ¿eso es un pensamiento marxista? Gracias por su tiempo.
RICARDO DE LA CIERVA: INTERNET, http://www.conoze.com/index.php?accion=contenido&doc=658 Semanario ALBA, 6-12, V, 2005, pg.: 40. Diario LA RAZÓN, 8-V-2002, pg.34. INTERNET: http://www.conoze.com/doc.php?doc=1585 MANUEL GUERRA: Diccionario de las sectas, ROTARIOS. Ed. BAC. Madrid. 1998. Periódico L’Osservatore Romano, 23-I-29. PAUL PAUPARD: Diccionario de las religiones. Ed. Herder. Barcelona 1987, pp. 1546-1547. MANUEL GUERRA: Diccionario de las sectas, Rosacrucismo. Ed. BAC. Madrid.1998.
Puedes decirle a ese profesor que está trasnochado. El fracaso del marxismo es claro en todas las naciones del este europeo, donde gobernaba, que lo han tirado por la borda. Y además es ateo; por lo tanto, inaceptable para un católico.
247. Sentido hoy de las misiones
Cuando yo era niño iba con ilusión, con mi hucha, a pedir por las misiones el día del Domund. Pero hoy me preguntó, ¿qué sentido tiene que los sacerdotes españoles se vayan a misiones cuando España necesita tanto ser evangelizada?
Tiene usted razón al decir que España necesita ser evangelizada. Podríamos decir: España, país de misión. Pero la Iglesia no pude renunciar a su obligación de evangelizar al mundo entero. Es el mandato de Cristo. Según su criterio los apóstoles no hubieran salido de Palestina hasta que todos los judíos se hicieran cristianos. Donde haya un alma, allí debe estar la Iglesia. Los misioneros deben ofrecer la fe a todos los pueblos. También deben llevarles ayudas materiales; pero el mayor de los bienes que pueden llevarles es la fe.
248. Superpoblación mundial
Al ritmo que crece la población mundial, sobre todo de los países subdesarrollados, parece que Malthus tenía razón, y habrá que hacer algo para frenar este crecimiento, pues va a llegar el momento en que van a faltar alimentos.
Siento discrepar con usted. Según la FAO, la producción de alimentos se incrementa mucho más rápidamente que la población. Y según la Asociación de Productos Agro-Químicos de Alemania, si se explotara la técnica actual en toda la superficie cultivable de la tierra, se podrían alimentar, a nivel europeo, cincuenta mil millones de seres humanos, es decir, una humanidad diez veces superior a la actual.
Si hay hambre en el mundo es por la mala distribución. Nos organizamos muy mal. No tiene sentido que en unos países se mueran de hambre, y en otros se tiren los alimentos que sobran, o se disminuya la producción por debajo de las posibilidades.
Un buen servicio que harían a la humanidad los organismos internacionales sería organizar la producción de alimentos al máximo, y distribuirlos por el mundo entero. Ojalá esta utopía llegue a ser realidad.
249. Valor de la democracia
Es evidente que la democracia se ha impuesto en el mundo. Hoy nadie se atreve a decir que no es demócrata. Sin embargo yo no puedo admitir que valga lo mismo el voto de un entendido que el de un ignorante sobre el tema que se vota. ¿Estoy equivocado?
Tiene usted razón al decir que en la votación de un tema vale más el voto de los entendidos que el voto de los que no lo son. Si se trata de opinar sobre una enfermedad, vale más el voto de tres médicos que opinan lo mismo, que el voto opuesto de una peluquera, una mecanógrafa, un taxista, un arquitecto y un abogado. La mayoría no tiene siempre la razón. La mayoría sólo vale cuando todos los que votan entienden sobre el tema que se vota.
El problema está en las votaciones políticas en las que los ciudadanos, generalmente, votan al político que defiende sus intereses particulares. Raro es el ciudadano que pone los intereses de la nación por encima de los suyos particulares, si no coinciden. Pero las cosas son así.
250. Valores y contravalores de la sociedad
Querido P. Loring: Me han encargado un trabajo sobre los valores y contravalores de la sociedad. ¿Me puede dar algunas ideas?
Considero que en una sociedad, uno de los primeros valores es la educación cristiana de la juventud. Aunque en teoría sería posible una honestidad atea, en la práctica, ésta no tiene motivación suficiente para mantenerla en momentos difíciles. En el ideario cristiano se contienen todos los valores para que una sociedad viva en paz y justicia. Como uno de los contravalores de nuestra sociedad considero la «telebasura», que está echando a perder la juventud, y nos pronostica un futuro lamentable.
QUINTO: NO MATARÁS
251. Perdonar siempre
No entiendo eso de: «Perdonad setenta veces siete», es decir, siempre. Si tengo un administrador que me ha robado un millón de pesetas, ¿por qué tengo que perdonarle?
Las palabras de Cristo se refieren a que no debemos guardar rencor a nadie. Debemos perdonar las ofensas siempre. Pero eso no significa que no podamos exigir que la justicia aplique la pena correspondiente a los malhechores, y que se nos repare el daño que nos hayan ocasionado.
252. Perdonar
P. Loring, una consulta: En mi familia hay problemas con mi tía política y mis primas, con mi hermana y su esposo; todo ha llegado a que no nos saludan. Cuando el problema estaba a tiempo intenté saludar, pero no lo aceptan, miran para otro lado. He quedado frustrado.
Si han rechazado el saludo, por ejemplo tres veces, puede dejarlo para más adelante y orar para que cambien.
253. Pena de muerte
Comprendo que está mal desear la muerte de nadie. Pero cuando me entero que un terrorista ha muerto porque le ha explotado la bomba que llevaba para matar a otros, no puedo evitar alegrarme. Si ha de morir alguien, es preferible que muera el asesino. Lo mismo me pasa con la pena de muerte. En teoría yo quisiera que no existiera, pero cuando me entero que un terrorista ha asesinado veinte veces, pienso que si le hubieran condenado a muerte la primera vez, estarían vivos diecinueve inocentes. No sé si hago mal en pensar así, pero no puedo evitarlo. Es lo que me sale espontáneamente.
Comprendo perfectamente lo que usted dice. Hay mucha gente que piensa lo mismo que usted. La justicia de la pena de muerte es una cosa opinable. Algunos piensan que basta la cadena perpetua. Otros piensan que de la cárcel se pueden escapar y seguir matando. El Catecismo Oficial de la Iglesia dice en su n° 2267 que la pena de muerte es lícita cuando es la única manera de defender la vida de los inocentes de un injusto agresor. Se supone, naturalmente, que la culpabilidad es clara, pues una equivocación en esto sería fatal e irremediable. Ésta es la doctrina de la Iglesia Católica.
254. Aborto: asesinato de inocentes
Yo estoy contra el aborto. Pero un amigo mío, socialista, me ataca diciendo que si la Iglesia condena el aborto, por qué permite la pena de muerte. No sé qué contestarle.
El Catecismo oficial de la Iglesia Católica, en su n° 2267, permite la pena de muerte en caso extremo, cuando sea la única manera eficaz de defender la vida de personas inocentes de un injusto agresor, pues la Autoridad Pública tiene obligación de defenderlos.
Pero el aborto es condenar a muerte a una persona inocente, y nadie, ni católico ni no católico, puede mantener, con honradez, que sea lícito condenar a muerte a una persona inocente. Los abortistas se escudan diciendo que en los primeros meses no se sabe si es persona humana.
Pero eso es ignorar, o no querer enterarse, de lo que dicen los médicos. Todos los médicos saben que desde el momento de la concepción ese nuevo ser tiene un código genético propio, distinto de los códigos de sus padres. Es decir, es una persona humana. Y si no se interrumpe ese embarazo llegará a ser una persona adulta como nosotros. Por lo tanto el aborto es un asesinato de personas inocentes.
–Es que es fruto de una violación: el hijo no deseado puede darse en adopción, pero no hay derecho a matarlo. –Es que va a nacer con malformaciones: los enfermos también tienen derecho a vivir. El modo de acabar con las enfermedades no es matando al enfermo. –Es que va a traer complicaciones a la madre: todos los derechos de una madre son inferiores al derecho que su hijo tiene a la vida.
Juan Pablo II dijo en el Paseo de la Castellana de Madrid: «Nunca se puede justificar la condena a muerte de una persona inocente». Los responsables del aborto tienen sus manos manchadas de sangre inocente. La Iglesia los castiga con la excomunión.
255. Excomunión del aborto
¿Puede alguna persona quedar excomulgada en el mismo momento de cometer algún pecado? Si así sucede, ¿cuáles son los casos? En el caso del aborto, ¿quedan excomulgados todos los implicados: madre, el médico o quien haga el aborto, el novio si está de acuerdo, enfermeras o instrumentistas, etc…? ¿Qué otros casos pueden darse? ¿O en dónde puedo encontrar estas respuestas?
Efectivamente, los que practican el aborto quedan excomulgados al realizarlo.
En la excomunión del aborto caen todos los que han intervenido de manera eficaz: quienes los realizan, quienes lo pagan, etc. Los casos de excomunión están en el Derecho Canónico: Libro VI, Parte II.
256. Aborto no deseado
Estimado padre le escribo con la finalidad de pedir una ayuda por este medio. Tengo una amiga la cual tuvo hace unos meses un aborto no deseado, es decir, no pudo salvar al bebé que llevaba dentro. Por mucho que intentó y se esforzó no pudo evitarlo. ¿Cómo ve la Iglesia los abortos no deseados?
Sin lugar a duda que un problema de esta magnitud trae consigo secuelas psicológicas y religiosas porque la persona que pasó por esto en su momento flaqueó (es decir perdió la fe por instantes) y psicológicamente no estaba preparada.
El aborto no deseado es un trauma para la madre. Si se ha podido bautizar al niño, es un consuelo. Si esto no ha sido posible, confiamos en que Dios tiene el modo de salvarlo. Y siempre con la seguridad de que Dios-Padre dispone siempre las cosas como sea mejor, aunque nosotros no lo entendamos.
257. Rechazo al aborto
Tengo una novia a la que he querido muchísimo. Pero me he enterado que en una relación anterior quedó embarazada y abortó. Esto ha sido para mí tremendo. No la puedo mirar como antes. Siento interiormente un enorme rechazo hacia ella. ¿Qué debo hacer?
Acabo de leer tu carta. Comprendo perfectamente tu problema. Es perfectamente lógico y coherente tu rechazo al aborto. Por lo tanto, es también lógico que rechaces a la o las personas que lo han provocado. Quizás el tiempo borre ese rechazo, pero de momento es imposible encontrarse a gusto junto a ella. No tomes ninguna decisión precipitadamente. Hay que esperar con paz. Quizás con el tiempo puedas superar el rechazo que ahora sientes.
258. Remordimiento por abortar
Reciba un gran saludo, Padre. Hoy por hoy, trato de ser mejor persona. Amo a Dios sobre todas las cosas, y aunque yo sé que he cometido un gran pecado, estoy sinceramente arrepentida. Me da miedo confesarlo, lo tengo atorado en el pecho. Hoy en día tengo un hijo maravilloso, y tenemos una linda familia; mi esposo y yo vamos a cumplir 16 años juntos. Siendo jóvenes, hace más de seis años, sospeché un embarazo no deseado y tomé un medicamento; y lo interrumpí. Hoy me siento mal por eso. No sé qué debo hacer, y me avergüenzo profundamente de ello. Deseo algún día poder casarme por la Iglesia católica. Vi, por televisión, una entrevista con usted y sentí la motivación de escribirle. Espero no haberlo importunado, pero siento que di un primer paso.
Tu carta rebosa sinceridad y arrepentimiento. Me alegro mucho que mi entrevista por televisión te haya ayudado. Comprendo que el remordimiento de lo que has hecho te intranquilice, pues ha sido muy grave. Pero la misericordia de Dios es infinita, y perdona siempre a los pecadores arrepentidos. Busca un sacerdote amable que te atienda. Es muy importante que encuentres la paz espiritual. Ya es un gran paso tu deseo de acercarte a Dios. Pero no es suficiente. Es necesario llegar al perdón de todos tus pecados. Entonces comenzará para ti una vida radiante. Así te lo deseo.
259. Forzar el parto no es aborto
Estos días todos los medios de información han divulgado la noticia de una tal “Beatriz” que estaba embarazada con un feto anencefálico (descerebrado), y se recomendaba el aborto, porque el feto iba a morir necesariamente y la vida de la madre estaba en peligro. Presentada así la cosa, ¿se justificaba por el aborto? ¿Usted qué opina? A veces la realidad no es tal como la presentan. Creo que la madre llevaba embarazada casi treinta semanas y el feto se puede sacar vivo y viable, es decir, que se puede sacar adelante desde la semana 21, aunque por alguna causa después muera. Por lo tanto, adelantar el parto, en este caso, no es un aborto, pues no se mata al niño. Se le puede sacar moralmente y librar a la madre de su peligro de muerte.
260. Fetos ectópicos
Desearía saber si eliminar un feto ectópico es un aborto.
En respuesta a tu duda sobre los fetos ectópicos, le pregunté al Dr. Fernando Muñoz Ferrer, conocido ginecólogo en Cádiz, que ha sido Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología de la Residencia de la Seguridad de Cádiz, y me dijo lo siguiente: «El feto ectópico no es viable. Por lo tanto lo que se extrae ya está muerto. Y esta extracción no supone ningún peligro para la madre, si la operación se hace a tiempo». Espero que tu pregunta haya quedado bien respondida.
261. Fecundación «in vitro»
Reverendo Padre. Con todo respeto, no estoy de acuerdo en que la Iglesia no permita la fecundación “in vitro” si es homóloga y sólo se fecunda un óvulo.
Tu pensamiento no es excepcional. Muchos piensan como tú, pero la Iglesia no acepta que un hijo se engendre artificialmente, sino que debe ser el fruto natural de un acto de amor entre los esposos.
262. Eutanasia
Reverendo Padre: Hoy se habla mucho de la muerte digna, pues es horrible ver cómo sufren algunos enfermos. ¿Por qué la Iglesia no admite la eutanasia?
No sólo está prohibido quitarse la vida, sino también acortarla directamente, como sucede con la eutanasia. Eutanasia significa «buena muerte», según su etimología griega. Muerte apacible sin dolor. Pero actualmente su significado real es «provocar directamente la muerte por procedimientos médicos a enfermos terminales para librarles a ellos de sufrimientos y a los demás de una carga.»
La eutanasia es «una acción o una omisión que por su naturaleza, o en la intención, causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor». La eutanasia eugénica, elimina a los deformes y tarados; la eutanasia económica, suprime a los viejos, inválidos y dementes.
«Anticipar la muerte, por muy cierta que sea, y por insoportable que parezca la vida, es otorgarse un derecho que sólo a Dios pertenece. Y esto aun cuando el enfermo consienta y lo solicite vivamente, porque ni siquiera él puede conferir un derecho que tampoco posee, ya que no es dueño ni propietario de su cuerpo y de su existencia». No somos propietarios de nuestra vida, pues no la hemos conquistado nosotros, sino que la hemos recibido de Dios, por medio de nuestros padres, cuando Él así lo dispuso.
El deseo de dejar de sufrir es algo muy humano. Pero hay que mitigarlo por medios lícitos. Hoy no hay sufrimientos insoportables dada la terapia antidolorosa de que hoy dispone la Medicina. Pero, sobre todo, hay que tener motivos para sufrir. Se puede sufrir con dignidad y con optimismo. Para un cristiano el dolor tiene un valor redentor. El dolor unido a la pasión de Cristo Redentor lo sublima y ennoblece.
Morir con dignidad no es precisamente morir sin dolores, sino aceptando la muerte, cuándo y cómo Dios disponga. No hay muerte más digna ni más dichosa que la recibida en estado de gracia y en paz con Dios.
Un enfermo dijo en su lecho de muerte: «Pasé de la desesperación a la alegría gracias a la fe». Dice Juan Pablo II en su Encíclica Evangelium vitae: «La eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios». La eutanasia se quiere enmascarar con la etiqueta de «muerte digna», lo mismo que el aborto asesino se quiere disimular llamándole «interrupción del embarazo». «No confundamos “muerte digna” con “muerte provocada”».
Después del aborto vendrá la eutanasia. Por la misma razón que se permite matar a los niños no deseados, se permitirá matar a los enfermos y ancianos que estorben. «Que nadie se engañe. Primero fue el no nacido, ahora el anciano, y luego vendrá todo aquel que estorbe al que manda, o el que se atreva a disentir. La cultura de la muerte es imparable, aunque sus argumentos sean nulos», ha dicho Santiago Martín.
Se empieza con una etiqueta de buena apariencia: muerte digna, ayudar a morir al que no desea sufrir más. Pero luego se pasa a acciones aterradoras, como el caso de un matrimonio joven que quería eliminar a la abuela porque necesitaba su cama.
Muchos podrían ser convencidos que debían pedir la eutanasia por ser una carga para la familia o la sociedad.
MIGUEL ÁNGEL MONGE: 39 Cuestiones doctrinales, IV, 8. Ed. Palabra. Madrid. 1990. JESÚS FERRER: Dolor y eutanasia., pg. 26. EUNSA. Pamplona, 1976. JUAN PABLO II: Encíclica Evangelium vitae, nº 65. FRANCISCO DE MIER: Apuesta por lo eterno, II, 4, b. Ed. San Pablo. Madrid. 1997. ABC de Madrid del 3-III-93. Pg. 73. TIHAMER TOTH: Creo en Jesucristo, el Mesías, XXV, 2. Ed. Atenas, Madrid.
Por los años 70, en la China comunista desaparecieron de golpe leprosos, ciegos, locos y minusválidos. Esta «purga» explica en parte el impresionante «agujero» descubierto por los demógrafos de cincuenta millones de habitantes en la población china.
Por la misma razón por la cual algunos defienden hoy el aborto, el día de mañana serán ellos mismos eliminados por sus hijos, que los considerarán una carga inútil. Se dice que Napoleón ordenó a sus médicos militares que envenenaran a los soldados con enfermedades contagiosas para evitar su propagación.
Diego Díaz en su libro La última edad, recuerda unas palabras del demógrafo americano Dr. Gallop, de la Universidad de Manitoba (Canadá): «Una vez que hayas permitido la muerte del feto, el ciclo no se cerrará. No habrá límites de edad. Se habrá puesto en movimiento una reacción en cadena que podrá hacer de ti una víctima. Tus hijos querrán matarte, porque permitiste que fueran muertos sus hermanos y hermanas. Querrán matarte por no poder soportar tu vejez».
Incluso hay quien se ufana de haber podido comprar un coche con el dinero del seguro de vida del enfermo que dejó morir por falta de asistencia.
Y como dice el Dr. Gallop: «Si un doctor acepta dinero para matar a un inocente en el seno materno, el mismo doctor te matará a ti con una inyección, cuando alguien se lo pague». El jueves 4 de junio de 1987 pudimos ver en televisión en el espacio Debate cómo el defensor de la eutanasia decía que todos debíamos tener derecho a morir de modo digno, y el médico del Hospital de Basurto le dijo que en eso tiene toda la razón, pero la eutanasia consiste en matar al enfermo, y los médicos están para sanar, no para matar.
Morir dignamente es asumir la muerte humana y cristianamente. Algunos piensan que es preferible matar al enfermo para que deje de sufrir. Sobre todo si él mismo lo pide. Pero no es así. El enfermo lo que quiere es dejar de sufrir. Darle paliativos para aliviar su dolor, pero no matarle. Hay que eliminar el sufrimiento humano, pero no al ser humano que sufre.
Detrás de la frase «para que no sufra» puede esconderse en el fondo, inconscientemente, el deseo de librarse de las molestias que el enfermo le ocasiona a él.
Vivir es un valor superior, que se le arrebata al darle muerte. Dejar de vivir es el supremo de los males. «El derecho a la vida es el primero de los derechos del ser humano». Eso de que el enfermo o anciano tiene derecho a pedir la muerte cuando lo desee es una falacia.
Como le dijo monseñor Ricardo Ma Carles a Isabel San Sebastián en una entrevista que le hizo en el ABC de Madrid: «Si se llegara a legalizar la eutanasia voluntaria, sería muy fácil empujar a esas personas [que estorban] a pedir "voluntariamente" la muerte, sin desearla, en absoluto, en el fondo de sus corazones».
Revista 30 GIORNI, 1 (VI-1987) 10. Diario YA Dominical del 6-II-77.Pg. 3. Diario YA, 23-VI-88. Pg. 11. Diario YA, 11-XII-91, pg. 17. Documento de la Conferencia Episcopal Mejicana del 25-III-2001. Diario ABC de Madrid, 18-I-98, pg. 14.
«Existe una tendencia a la aceptación legal de la eutanasia, es decir, a su despenalización.
»Desdichadamente, la despenalización suele equivaler, al menos en la mentalidad de muchas personas, a una legalización, a no considerarlo como delito, y hasta recomendar su aplicación como algo honesto.
»La mejor forma de ayudar a una muerte digna es procurar una vida de verdadera calidad humana, familiar, social y cristiana. Procurando una asistencia llena de afecto y de generosidad».
El D. Luis de Moya, sacerdote tetraplégico, que ha superado su situación con admirable trabajo sacerdotal ha dicho: «Una persona que se siente querida no puede desear la muerte». Amar y ser amado es lo que da ilusión a la vida. Muchos de los que piden la muerte, lo que desean es ser mejor atendidos y tener ayuda para querer seguir viviendo. Por eso, más que legalizar la eutanasia habría que humanizar el proceso de la muerte.
«En opinión de muchos expertos, entre los que destaca el profesor Richard Fenigsen, pedir la muerte a menudo significa una petición de ayuda, de comprensión; incluso cuando alguien pide la muerte enfática y repetidamente por escrito o en presencia de testigos, no se puede excluir que esté pidiendo ayuda y atención».
Lo mismo que es inaceptable legalizar que una persona quiera ser esclava de otra, es inaceptable legalizar que una persona pida a otra que la mate. El quitarse la vida es peor que ser esclavo.
Además, si se legaliza que un enfermo pueda pedir la muerte, ¿por qué no va a tener el mismo derecho un sano cansado de vivir?
Monseñor Elías Yanes, que fue Presidente de la Conferencia Episcopal Española, dice en una carta pastoral: «El anciano o el enfermo terminal es un ser humano, una persona. Causarle deliberadamente la muerte es un crimen. Aunque se haga por compasión». Ayudar a un suicidio no es compasión, es colaborar a un crimen. La «compasión» puede enmascararse con el deseo de quitarse de encima una carga molesta, y hasta el deseo de heredarle.
Todos los periódicos de España hablaron del caso de la niña Mercedes Rodríguez, de Bilbao, cuyo padre, Emilio, de veintiséis años, pidió por todos los Medios de Comunicación que los médicos mataran a su hija enferma. Hubo algún matrimonio que quiso hacerse cargo de su hija. Más tarde se encontró remedio a algunos de los males de la niña.
Un enfermero de Indiana, en Estados Unidos, fue detenido como sospechoso de haber asesinado a un centenar de enfermos. La policía sospechó de él, pues cuando él estaba de servicio moría un enfermo al día; y cuando él faltaba moría uno al mes.
CARLOS AMIGO: Cien respuestas para tener fe, V, 49. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona.1999 LUIS DE MOYA: Su página en INTERNET: http://www.unav.es/capellania/ldm/ PABLO NUEVO: Revista ARBIL en INTERNET. http://www.ctv.es/USERS/mmori Diario ABC de Madrid, 7-III-98, pg.42. Diario YA, 20-III-86, pg. 35. Diario ABC de Madrid, 31-XII-97, pg.91.
Una enfermera del Hospital holandés de Vliethoven asesinó por medio de una inyección a nueve ancianos. Cuatro enfermeras de Austria fueron condenadas por «liquidar a cuarenta y nueve enfermos que les resultaban molestos». Una de las enfermeras, llamada Waltraud Wagner, reconoce haber matado a once personas. Una enfermera de Dinamarca asesinó a sesenta y cuatro ancianos, después de robarles, en una residencia geriátrica de Copenhague, dándoles una sobredosis de calmantes.
Un enfermero suizo de Lucerna confesó que había dado muerte a veintisiete ancianos. Un enfermero alemán afirma que provocó la muerte a ochenta pacientes.
El mismo día se publicaron estas dos noticias: Un médico inglés, Harold Shipman, ha sido condenado a cadena perpetua por haber dado muerte a 15 pacientes por medio de una inyección, en Hyde, cerca de Manchester. Dos médicos belgas, Leon Radoux y Claude Chevolet, han sido acusados de asesinato por haber practicado la eutanasia activa a un paciente equivocado.
La aplicación de la eutanasia en Holanda, ha llevado en 1995 a acabar con la vida de 900 personas que en ningún momento habían pedido someterse a esta práctica. En pocas palabras, la ley ha provocado ya casi mil asesinatos. Hasta la fecha se han registrado 11.200 casos de interrupción o renuncia a tratamientos prolongadores de la vida, con la expresa intención de acelerar el fin de la vida del paciente. Ellos no sabían que otros tomaron la decisión de que ellos no tenían que seguir viviendo. Según el Dr. Antonio Pardo, Profesor de Bioética de la Universidad de Navarra, en 1990 se dieron en Holanda más de 25.000 casos de eutanasia, y 14.000 de ellos sin conocimiento del paciente.
Unos turistas holandeses de edad madura le dijeron a Carlos Carrasco: «Dentro de unos años nos vendremos a morir a España, porque en Holanda nos matan».
«Desde hace tiempo uno de los argumentos contra la introducción de la eutanasia ha sido que la legalización de esas prácticas permitirá a los doctores de abusar de los derechos de los enfermos que no quieren morir.
»Ahora la evidencia de Holanda, donde la eutanasia no es ya delito desde 1994, confirma estos temores.
»Una investigación llevada a cabo en 1996, cuyos resultados han sido publicados recientemente en el Journal of Medical Ethics, encontró que algunos médicos no están respetando las cláusulas que supuestamente protegen a los enfermos contra la práctica no voluntaria de la eutanasia.
Diario ABC de Madrid, 15-IX-95, pg. 30. Diario YA, 11-IV-89, pg.13. Diario YA, 21-IV-89, pg. 17. Diario ABC de Madrid, 22-X-97, pg.81. Diario LA RAZÓN, 12-IX-2001, pg. 58. Diario LA RAZÓN, 5-VIII-2004, pg. 36. Diario LA RAZÓN, 1-II-2000, pg. 44. Diario LA RAZÓN, 1-II-2000, pg. 37. ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET del 980227-4 Revista ECCLESIA, 2883 (7-III-98) 341 (Periódico ALBA, 22-28, I, 2005, pg. 4). Revista ALFA Y OMEGA, 253 (29-III-2001) 10. Semanario ALBA, 22-28, I, 2005, pg. 4.
»Estos resultados indican que en 1995, uno de cada cinco casos de eutanasia tuvo lugar sin la petición explícita del paciente.
»Los autores de la investigación, Dr Henk Jochensen, del Lindeboom Institute y Dr John Keown, de Queens' College, Cambridge, concluyeron queen la mayor parte de los casos estaba claro que la eutanasia no vienecomunicada a las autoridades y que no hay control sobre su práctica. (BBC,16/2/99)».
«Según un estudio que el gobierno comisionó al ministro de Justicia holandés, el famoso "Informe Remmelick", en Holanda el 15% de los fallecidos morirían por eutanasia».
La legalización de la eutanasia, en Holanda, en 1992 ha provocado una enorme difusión de una tarjeta donde se dice que el portador no admite le sea practicada la eutanasia; y ochenta de cada cien mayores de setenta y cinco años no quieren ni oír hablar del Hospital por miedo a ser eliminados. El miedo a que se les practique la eutanasia ha hecho que los ancianos holandeses se asocien en la NPV para defenderse de la eutanasia.
La NPV cuenta con sesenta y tres mil miembros, y en las últimas semanas se han apuntado cinco mil nuevos socios. «Holanda: la eutanasia da miedo. Más de 100.000 personas en Holanda han comenzado a llevar consigo un documento que expresa su oposición a la eutanasia. Esta curiosa medida se debe al temor de ser matados por los médicos en caso de caer enfermos».
En Zenit, se narra el caso de un médico, que estaba optimista por la mejoría de su paciente, cuando va a verlo por la mañana no lo encuentra en su cama: habían «acabado» con el enfermo porque faltaban camas libres.
En ese mismo boletín se da cuenta de un caso espeluznante: el hijo pide a los médicos que «aceleren» la muerte de su padre para que el funeral pueda celebrarse antes de las vacaciones. Conozco casos de enfermos terminales por los que se ha hecho todo lo que es razonable hacer, y que mueren desesperados creyendo que se les tiene abandonados. Si esto ocurre en una situación en la que la eutanasia está rechazada, ¿cuántos morirían desesperados creyéndose abandonados en una situación en que la eutanasia esté legalizada? De hecho en Australia se ha anulado la ley que permitía la eutanasia.
No es lícito dar a un enfermo una inyección con el propósito de provocar la muerte, ya inevitable, apoyados en el piadoso deseo de que no sufra.
No es lícito provocar directamente la muerte por un medio artificial, ni siquiera a petición del interesado, pero el médico puede dar al enfermo algún lenitivo de los
ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET del 20-II-1999. ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET: ZS99022410 Diario ABC de Madrid, 18-II-95, pg. 66. ZENIT Noticias del Vaticano en INTERNET: ZENIT, 31 de octubre de 1998. ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET: ZENIT, ZS00120503. DIARIO DE CÁDIZ, 11-XII-96, pg. 28. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica nº 2277.
dolores, aun a sabiendas de que posiblemente con ello se acelere indirectamente la muerte.
Pero si la dosis empleada, aunque no produzca directamente la muerte, hace privar al enfermo del uso de la razón hasta el momento de morir no se podrá aplicar al moribundo; a no ser que esté ya preparado espiritualmente. En caso contrario sería privarle de una adecuada preparación para su salvación eterna, lo cual es mucho más importante que el alivio corporal.
Todos debemos poner los medios proporcionados para conservar o recuperar la salud. Pero no estamos obligados a los medios desproporcionados como serían medicamentos muy caros o intervenciones quirúrgicas muy dolorosas.
Cuando el enfermo, a juicio del médico, no tiene esperanza de curación, no es necesario prolongar indefinidamente (distanasia), por medio de medicinas o aparatos, una vida que corre irrevocablemente a su término.
No tiene sentido aplicar un tratamiento inútil. Pero se debe dar al enfermo la oportunidad de recibir los auxilios espirituales, y, en cuanto sea posible, arreglar sus asuntos familiares.
Cuando el enfermo se encuentra en estado terminal, en una situación de muerte inminente inevitable, en la que las medidas de soporte vital sólo pueden conseguir un breve aplazamiento del momento de la muerte, cuando la vida se prolonga artificialmente, tan sólo vegetativamente, sin reacciones humanas, es perfectamente lícito interrumpir las medidas extraordinarias y suspenderle el tratamiento o desconectarle los aparatos dejando que la naturaleza siga su curso.
No se puede matar, pero sí se puede dejar morir naturalmente, renunciando a terapias desproporcionadas, evitando un «ensañamiento terapéutico».
Una existencia irreversiblemente vegetativa, que ha dejado de ser humana, puede no tener sentido el prolongarla. Aunque no se puede privar a los familiares de su derecho de emplear todos los medios a su alcance para mantener la esperanza hasta última hora. «Dejar morir» sería «matar» si se le niegan al enfermo los medios razonablemente normales para que pueda seguir viviendo. Nunca se deben interrumpir las curas normales debidas al enfermo en casos similares.
La distinción entre medios ordinarios y extraordinarios depende de la situación sanitaria del país en cada momento. Lo que nunca debe faltar es el tratamiento paliativo para disminuir el dolor, y la asistencia espiritual.
La doctrina de la Iglesia sobre la eutanasia puede resumirse en este decálogo:
1o Jamás es lícito matar a un paciente, ni siquiera para no verle sufrir o no hacerle sufrir, aunque él lo pidiera expresamente. Ni el paciente, ni los médicos, ni el
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica nº 2279. ANTONIO ROYO MARÍN, O.P.: Teología de la salvación, 3ª, I, nº 177, 2, a. Ed. B.A.C. Madrid. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe: Revista ECCLESIA, 1990 (12-VII-80) 28. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica nº 2278. VITTORIO MARCOZZI: Revista La Civiltá Cattolica, 15-XI-75. Conferencia Episcopal Española: La eutanasia. Revista ECCLESIA, 2883 (7-III-98) 340. JAVIER GAFO, S.I.: Diez palabras clave en Bioética, V.2. Ed. Verbo Divino. Estella. 2000.
personal sanitario, ni los familiares tienen la facultad de decidir o provocar la muerte de una persona. 2o No es lícita la acción que por su naturaleza provoca directa o intencionalmente la muerte de un paciente. 3o No es lícito omitir una prestación debida normalmente a un paciente, sin la cual va irremisiblemente a la muerte: por ejemplo, los cuidados vitales (alimentación por tubo y remedios terapéuticos normales) debidos a todo paciente, aunque sufra un mal incurable o esté en fase terminal o en coma irreversible. 4o No es lícito rehusar o renunciar a cuidados y tratamientos posibles y disponibles cuando se sabe que resultan eficaces, aunque sea sólo parcialmente. En concreto, no se ha de omitir el tratamiento a enfermos en coma si existe alguna posibilidad de recuperación; aunque se puede interrumpir cuando se haya constatado su total ineficacia. En todo caso, siempre se han de mantener las medidas de sostenimiento. 5o No existe la obligación de someter al paciente terminal a nuevas operaciones quirúrgicas cuando no se tiene la fundada esperanza de hacerle más llevadera su vida. 6oEs lícito suministrar narcóticos y analgésicos que alivien el dolor, aunque atenúen la consciencia y provoquen de modo secundario un acortamiento de la vida del paciente. Siempre que el fin de la acción sea calmar el dolor, y no provocar subrepticiamente un acortamiento sustancial de la vida; en este caso, la moralidad de la acción depende de la intención con que se haga, y de que exista una debida proporción entre lo que se logra (la disminución del dolor) y el efecto negativo para la salud. 7o Es lícito dejar de aplicar tratamientos desproporcionados a un paciente en coma irreversible cuando haya perdido toda actividad cerebral. Pero no lo es cuando el cerebro del paciente conserva ciertas funciones vitales, si esta omisión provocase la muerte inmediata. 8o Las personas minusválidas o con malformaciones tienen los mismos derechos que las demás personas, concretamente, en lo que se refiere a recepción de tratamiento terapéutico. En las fases prenatal y posnatal se les han de proporcionar las mismas curas que a los fetos y niños sin ninguna minusvalía. 9o El Estado no puede atribuirse el derecho de legalizar la eutanasia, pues la vida del inocente es un bien que supera el poder de disposición, tanto del individuo como del Estado. 10° La eutanasia es un crimen contra la vida humana y contra la ley divina, del que se hacen responsables todos los que intervienen en la decisión y ejecución del acto homicida.
Revista ECCLESIA 2624 ( 20-III-93 ) 40: La Eutanasia, cien cuestiones y respuestas sobre la defensa de la vida humana, y la actitud de los católicos. Texto del Comité Episcopal para la Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal Española (14 de febrero de 1993, nº 94).
La Conferencia Episcopal Española publicó, en Febrero de 1998, un documento sobre la eutanasia donde dice que el «no matarás» del Quinto Mandamiento incluye también la vida propia. Por lo tanto la eutanasia es un suicidio, y el que colabore a ella colabora a un homicidio.
«La Comisión para las Cuestiones Sociales, la Salud y la Familia de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha afirmado claramente que el reconocimiento del derecho a la muerte reivindicado por numerosas asociaciones en Europa no constituye una respuesta apropiada a las aspiraciones de los enfermos incurables o moribundos. La Comisión se pronuncia contra toda institucionalización de la eutanasia activa, constatando en este sentido las dramáticas consecuencias producidas por esta práctica en los Países Bajos, donde está despenalizada.
La adopción del informe constituye el final de una larga reflexión, en la que se han escuchado a numerosos expertos del mundo ético y médico».
263. Testamento vital
He oído decir que ante el peligro de que se legalice la eutanasia hay personas que llevan en su cartera un documento manifestando que su deseo es que no se les practique la eutanasia. ¿Me puede informar en qué consiste este documento?
Este documento nació en Holanda donde, al legalizarse la eutanasia, se sabía que muchos ancianos y enfermos terminales eran eliminados en los hospitales sin su consentimiento. En Septiembre de 1989 la Conferencia Episcopal Española ha redactado un Testamento Vital para los enfermos que se encuentran en una situación terminal. Dice así: «El que suscribe pide que si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica e irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios, que no se me aplique la eutanasia activa, ni se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte; pero que se me administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos. Pido igual ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte. Deseo poder prepararme para este acontecimiento final de mi existencia en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe cristiana».
264. Donación de órganos
Me interesa saber cuál es el dictamen moral más reciente sobre lo que respecta a la donación de órganos. Tanto si se trata de donantes vivos, como de órganos de personas recientemente fallecidas.
La donación de órganos es una obra de caridad.
Conferencia Episcopal Española: La eutanasia es inmoral y antisocial, nº 11. ZENIT, Noticias del Vaticano en INTERNET: ZS99052803.
Una obra de caridad muy actual es la donación de órganos para trasplantes. «La donación de órganos, después de la muerte, es un acto noble y meritorio, que debe ser alentado». Donar el cadáver para que otra persona pueda, recibir un órgano aprovechable es una obra de caridad que deberíamos hacer todos.
Gino Concetti, en el Osservatore Romano, comúnmente conocido como «el periódico del Papa», 27 de Octubre de 1997, afirma: «La donación de órganos es sin duda un gesto de caridad heroica -explica el teólogo-. Quien lo realiza se conforma más íntimamente a Cristo, que dio su vida en rescate por todos».
Sería bueno llevar junto al Documento Nacional de Identidad, un papel firmado donde se haga donación de todo órgano aprovechable después de nuestra muerte.
Actualmente se puede solicitar la tarjeta de donante en las Residencias y Ambulatorios de la Seguridad Social. Esto facilita la gestión, pues el donante figura en los archivos de la Seguridad Social.
«Cuando se trata del trasplante del corazón, se requiere con absoluta necesidad que la persona cuyo corazón va a ser trasplantado esté realmente muerta. (…) De lo contrario, los operadores cometen un homicidio».
Por eso es obligatorio legalmente, antes de extraer el órgano al donante, asegurarse de que está cerebralmente muerto, para lo cual se le hacen tres encefalogramas, espaciados por seis horas cada uno; y los tres deben estar planos.
Si la donación es en vida, deben darse algunas condiciones:
a) Que el donante lo otorgue libre y responsablemente, después de haber sido suficientemente informado.
b) Que las garantías de éxito sean proporcionales a los inconvenientes para el donante.
c) Que el órgano sea doble o regenerable: como la sangre.
«Exceptuados los casos de prescripciones médicas, de orden estrictamente terapéutico, las amputaciones, mutilaciones o esterilizaciones directamente voluntarias de personas inocentes son contrarias a la ley moral».
265. Clonación humana
Querido P. Loring: parece que con esto de la clonación humana el hombre se quiere meter a lo que es obra exclusiva de Dios. Y yo me pregunto, si el hombre llega a clonar a otro hombre, ese nuevo hombre, ¿tendrá alma?
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2301. ZENIT, Noticias del Vaticano en INTERNET: ZE971027-6. ANTONIO ARZA, S.I.: PREGUNTAS Y RESPUESTAS EN CRISTIANO, PG. 235. Ed. Mensajero. Bilbao. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2296. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2297.
Acabo de leer tu carta y con mucho gusto contesto tu pregunta. Efectivamente: si se realiza la clonación humana, el nuevo ser tendrá alma. Dios infunde alma a todo ser humano que se concibe. Aunque se conciba ilícitamente, como sería con una violación, con un adulterio o en la prostitución.
El 24 de Febrero de 1997 todos los medios de información se hicieron eco de la clonación de una oveja en Escocia, quitando el núcleo con el código genético de un óvulo y poniéndole el núcleo de otra célula con su código genético. Así se engendra un nuevo ser idéntico al ser del que se ha tomado el núcleo.
Fue obra de dos científicos escoceses lam Vilmut y K.H.S. Campell con sus colaboradores del Roselim Institute de Edimburgo. Esto puede ser útil para mejorar la ganadería. Con esta ocasión se multiplicaron los comentarios sobre la aplicación de la clonación al ser humano.
Uno de ellos fue el de Juan Antonio Martínez, Delegado de la Conferencia Episcopal Española, que dijo por televisión: «La Ciencia sin conciencia se vuelve contra el hombre». Efectivamente, sería una monstruosidad que unos hombres «fabricaran» a otros infradotados intelectualmente, sumisos y dóciles, pero muy fuertes físicamente, para su servicio en trabajos duros o peligrosos. Sería una nueva forma de esclavitud.
En Abril de 1997 se celebró en Oviedo un Convenio de Bioética. Representantes de veinte países firmaron un Convenio Europeo sobre Derechos Humanos y Biomedicina auspiciado por el Consejo de Europa. Este documento incluye un anexo especial sobre la clonación humana que prohíbe expresamente.
Pone límites a la ingeniería genética y protege a los ciudadanos frente a los avances científicos.
Después, el 12 de Enero de 1998 el Consejo de Europa firmó en París un Protocolo prohibiendo la clonación humana.
«La ONU pide a los Estados que prohíban la clonación de embriones humanos, incluso para fines médicos».
La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe dice que la clonación humana es contraria a la moral.
El 20 de enero de 1998 vi en Televisión Española un debate sobre la clonación humana moderado por Luis Herrero.
En él intervino el obispo de Castellón, Doctor en Moral, D. Juan Antonio Reig. Contestando a Agustín Zapata y a Javier Sádaba que opinaban que la clonación humana podía ser útil, expuso con gran claridad que no se puede permitir la clonación humana con fines utilitarios, como sería hombres clonados como almacén de piezas de recambio para trasplantes.
Esto sería muy práctico, pero no sería ético. Y lo que distingue a los hombres de los animales es el respeto a la ética.
Revista NATURE DEL 27-II-1997. Diario ABC de Madrid del 5-IV-97, pg. 59. Diario ABC de Madrid del 13-I-98, pg. 10. Diario LA RAZÓN, 9-III-2005, pg. 29. Donum vitae, I, 6.
Resulta monstruoso que unos hombres «fabriquen» otros hombres para tener piezas de recambio y después eliminarlos. La ciencia sin conciencia se vuelve contra el hombre. A las personas humanas no se las puede tratar como objetos. La persona humana tiene unos derechos que hay que respetar.
Cuatrocientos catedráticos de Roma han firmado una «Declaración» contra la clonación humana.
«El gobierno español ha ratificado oficialmente el protocolo internacional que prohíbe taxativamente la práctica de la clonación de seres humanos».
Por otra parte, David Humphreys, del Whitehead Institute for Biomedical Research de Estados Unidos, ha manifestado su preocupación por «lasirregularidades genéticas» observadas en los seres clonados.
266. El suicidio
Queridísimo Padre Loring: Mi pregunta es la siguiente: ¿Dios perdona el suicidio? Gracias. Que Dios lo bendiga.
Los psiquiatras dicen que los suicidas lo hacen en un estado depresivo, sin responsabilidad, y Dios es justo.
SEXTO: NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS
267. El baile
Cuando yo era joven a las Hijas de María se nos prohibía bailar porque era pecado. Ahora ningún sacerdote habla de eso. ¿Es que lo que antes era pecado ya no lo es?
Bailar ha sido siempre una manifestación festiva. Pero hay distintas maneras de bailar. Hay bailes moralmente inocentes como la jota o la sardana. Pero en otros bailes un hombre y una mujer contactan sus órganos genitales, y esto es un peligro moral para toda persona normalmente constituida. Entre estos dos extremos habrá que ver la peligrosidad moral de cada baile. Las costumbres cambian, pero los principios morales permanecen. Por ejemplo: Principio moral: escandalizar es pecado. Esto es permanente. Pero que algo concreto escandalice o no puede depender de las costumbres.
ZENIT: Noticias del Vaticano en INTERNET, ZS99020707 Diario LA RAZÓN del 25-I-2000, pg.35. Diario LA RAZÓN del 6-VII-2001, pg.43.
268. Misión de la mujer
Estimado Padre Loring. Gracias por atender a mi consulta y también por sus programas en EWTN, he visto muchos de ellos. Mi consulta va encaminada al tema del machismo, algo que es tan viejo como la humanidad misma.
Padre, siempre he tenido problemas con este tema, porque a pesar de que mi deseo es hacer la voluntad de Dios no me siento cómoda en el rol de ama de casa como única misión de vida. Yo estudié una carrera, pero desde que me casé he debido ocuparme exclusivamente del hogar y mis hijos y para ser honesta es una lucha diaria y muy difícil pues toda mi vida he amado la ciencia y he deseado tener una vida profesional. En la Biblia hay varias citas que para mí son complicadas porque dan a entender que la mujer es inferior y siempre debe estar bajo la autoridad del hombre (Romanos 7: 2; 1 Corintios 11: 3, 7, 8 9; 1 Corintios 14: 34 35; Levítico 12: 1, 2 5).
En realidad lo que deseo saber es ¿cuál es la voluntad real de Dios para las mujeres?
Hace algún tiempo un sacerdote me dijo que el papel de la mujer es estar en el hogar y no debe trabajar fuera. La verdad yo no concuerdo con esto. Me pregunto por qué hay una misión única para las mujeres. ¿Acaso Dios no nos da diferentes talentos y virtudes a todos? Estimado Padre, le agradezco me ayude con esta inquietud, para Gloria de Dios. Que Dios le bendiga siempre.
La mujer y el hombre tienen la misma dignidad, por lo tanto los mismos derechos. Pero en la vida tienen misiones distintas, por eso son distintos en el cuerpo y en la psicología. Y la misión más importante de la mujer es la maternidad. Por eso, aunque la afición profesional es razonable, nunca debe perjudicar su misión de madre. Si las dos cosas son compatibles, no hay problema; pero nunca subordinar el papel de madre a una profesión.
269. Feminismo
Después de una época de machismo hoy vivimos otra de feminismo revanchista que creo es peor; porque los caballeros machistas reverenciaban a las damas, pero las feministas revanchistas desprecian a los hombres y quieren suplantarlos en todo.
Algo de razón tiene usted en lo que dice. Hay un feminismo sano, que reivindica para la mujer los mismos derechos que tiene el hombre. Pero hay otro feminismo ridículo que quiere hacer a la mujer en todo igual al hombre, y lo que hace es «marimachos». La mujer tiene que ser mujer, con todos los valores propios de la mujer; y no perderlos por asemejarse al hombre.
Hoy hay una corriente feminista defensora de los derechos de la mujer. La defensa de los derechos de la mujer comenzó cuando San Pablo mandó a los maridos que amen a sus mujeres. Esto era algo inaudito en un mundo en que la mujer no era nada. Incluso algunos filósofos de aquel tiempo dudaban de que la mujer tuviera alma.
En la era pagana la mujer no tenía los mismos derechos que el hombre. Fue el cristianismo el que elevó la mujer de su estado de ignominia haciéndola la reina, festejada, admirada y amada; pues la misión de madre es la más gloriosa de la vida.
Bernabé Tierno reconoce que «fue el cristianismo el que de manera más directa contribuyó a devolver a la mujer toda su dignidad y derechos de igualdad con el hombre». Una cosa es la igualdad de derechos ante la ley del hombre y de la mujer, lo cual es justo; y otra que la mujer se ponga a imitar en todo al hombre, perdiendo sus características femeninas que tanto la enriquecen. «Feminismo es aquella cualidad de la mujer por la cual ella se hace atractiva y agradable, y hace agradable y atractivo todo cuanto la rodea». Pretender hacer de la mujer otro hombre es una equivocación. La mujer tiene sus cualidades específicas que no debe perder, y deben ser para ella de gran valor. La familia es el fundamento de la sociedad, y sin verdaderas mujeres no es posible la familia.
A propósito de la igualdad de derechos de hombres y mujeres, con frecuencia se oye añadir el femenino detrás del masculino: alumnos y alumnas, trabajadores y trabajadoras, cantores y cantoras, etc. Esto es necesario cuando el masculino no incluye el femenino: señoras y señores, actores y actrices, poetas y poetisas, etc. Pero generalmente es innecesario, pues en castellano el masculino incluye el femenino. «Todos» incluye «todas». «Todos los hombres» incluye también a «todas las mujeres», pues se refiere a la humanidad entera. En cambio «todas las mujeres» no incluye a «todos los hombres». «Los padres católicos» incluye también a las madres.
Pero cuando se habla de «las madres solteras» no se incluye a los padres. Cuando en la misa se dice que Jesucristo redimió a todos los hombres, no excluye a las mujeres. Así es el modo correcto de hablar: el masculino incluye el femenino, pero no viceversa.
El feminismo que reivindica los mismos derechos para la mujer que para el hombre ante la ley, es normal y sano, pues hombre y mujer tienen la misma dignidad como persona humana. Delante de Dios no hay distinción entre hombre y mujer. Pero hay otro feminismo revanchista que resulta ridículo. Hay mujeres feministas que quieren ocupar el sitio del hombre en todo. Y algunas lesbianas hasta en el uso del sexo. Las lesbianas suelen ser feministas revanchistas. La mujer debe ser mujer. El querer ser como el hombre es una equivocación, pues es considerarse inferior al hombre. Y la mujer no es inferior al hombre, es diferente, que no es lo mismo. El hombre y la mujer son distintos en su cuerpo y en su psicología. Dice la Biblia que Dios «los creó hombre y mujer». No «unisex». La feminidad es un gran valor para la mujer.
José María García Escudero, hablando de Lilí Álverez, aquella gran mujer que triunfó como deportista (tenis, motorismo, esquí, etc.) y como escritora católica,
BERNABÉ TIERNO: Valores humanos, III, FAMILIA. Ed. Taller de editores. Madrid. 1994. ENRIQUE Mª HUELIN, S.I.: María en la voz de la Iglesia, II. Rute. 1990. Concilio Vaticano II: Gaudium et spes: Constitución sobre la Iglesia en el mundo actual, nº49. SAN PABLO: Carta a los Gálatas, 3: 28 Génesis, 1: 27 defensora de los derechos de la mujer, dice de ella que fue una gran feminista, pero que combatió el «marimachismo», pues lo que engrandece a la mujer es ser muy femenina, no el masculinizarse.
270. Jóvenes frívolos
Vivo en ciudad Lerdo, Durango, México. Mi hijo perdió la fe desde la secundaria. Usted me recomendó el libro Para salvarte, yo lo leí, pero él no quiere. Ahora asiste a fiestas de alcohol, dice que ya tantea con cuántas puede mantener el control. Yo no lo apruebo, mi esposo sí. Yo soy hija de alcohólico y dicen que por eso tengo ese repudio a esta sustancia. Mi hijo tiene 20 años y desde hace mucho no quiere ni escuchar consejos. Mi hija tiene 17 años, quiere ir a esas fiestas, sabe lo que pasa ahí, ella afirma que nunca beberá, que le tenga confianza. Me platica de las jóvenes compañeras de clase que ya tienen muchos problemas, además del alcohol. Veo que quiere sentirse aceptada por el grupo, por todos los jóvenes, quiere ser popular asistiendo a esas fiestas donde el requisito es que no vayan papás. Desgraciadamente no hay otro tipo de fiestas, que es lo que estuve leyendo en Internet sobre el fenómeno botellón que se da en España. Renuncié a mi trabajo al casarme, de 31 años y lo hice para darles la mejor formación que pude, de niños permitían que les leyera vidas de santos, libros del Padre Heredia, ejercicios espirituales del Padre Argimiro Hidalgo, S.J., de San Juan Bosco, en fin, tengo la biblioteca de mi juventud, la de mi madre y antepasados. Hoy sólo permiten que les comente un pensamiento o datos de la vida de alguien, como del
P. Pío, la Madre Teresa, S.S Juan Pablo Segundo o de algún escritor contemporáneo. Fueron educados en colegio católico. Mi hijo ni mencionarle a Dios y mi hija va a Misa porque en el colegio la llevan, no asiste a Misa los domingos, no quiere leer libros espirituales para jóvenes y ambos hijos me dicen que no pretenda educarlos como me educaron a mí, que entienda que es otra época. Mi esposo dice que deje a mi hija ir un ratito a esas fiestas, que ese tipo de madres, como yo, hacen que después la hija se vaya de la casa con cualquier hombre. Dios me permite asistir a Misa casi a diario desde hace algunos meses, y todo lo pongo en sus manos. Me afectan las discusiones aunque esté tranquila, pues padezco de arritmia. No quieren buscar otra manera de vivir como grupos juveniles de la Iglesia, grupos para hacer obras de caridad, que sí hacen los protestantes de mi colonia y son jóvenes que no hacen fiestas con alcohol. ¿Qué me aconseja? Muchas gracias.
Lo de sus hijos es lamentable. Y peor por no encontrar apoyo en su marido, pero Dios no la abandona. Santa Mónica, con su oración, convirtió a su hijo, hoy San Agustín, que llevaba mala vida. Creo que debería insistir en que sus hijos lean mi libro Para salvarte. Seguro que les ayudará. Y desde luego debe decirles que su futuro será trágico
Diario ABC de Madrid del 11-VII- 98. Pg. 44.
si se hacen adictos al alcohol y al sexo. Y que es más fácil no empezar que detener lo que después es una traca.
271. Cambia y acepta
Soy estudiante, pero no puedo entender este mundo. Me siento como fuera de él y eso me causa mucha frustración. Soy joven, pues apenas tengo 22 años, y me cuesta muchísimo adaptarme al medio ambiente que me rodea. Siento que el mundo vive muy light. Me causa tanta tristeza, escuchar a los chavos platicar sólo de las borracheras que se ponen, las chicas con las que salen, lo que hacen en sus fiestas. Pero cuando se trata de estudiar o de algo serio simplemente se dedican a hacer relajo y no puedo entender por qué si no quieren estudiar lo hacen, no respetan a los maestros, a la autoridad y a los demás alumnos. En ocasiones siento que Dios me quiere manifestar algún apostolado con los jóvenes pero no logro comprender o asimilar qué es o cómo, pues me cuesta comprender el comportamiento de la juventud actual, porque no pueden ver nada con seriedad o porque no logran asimilar que en este mundo hay tiempo para todo. Me siento como un tonto luchando por nada. En mi trabajo sólo me pagan una miseria de $450.00 pesos semanales. ¿Éste es el mundo de justicia y de paz? ¿Qué puedo hacer? ¿Cree que tengo suficientes motivos para seguir luchando sin recibir recompensa alguna?
P. D. Disculpe mi molestia pero me siento demasiado fatigado y cansado. Ya no sé qué hacer. Siento que mi vida no tiene razón de ser, lo que me mantiene con vida es mi familia que quiero tanto.
Comprendo todo lo que dices y lo comparto, pero creo que la norma es: «Cambia lo que puedas cambiar, y acepta lo que no puedas cambiar».
272. Sequedad espiritual
Qué tal Padre. Espero se encuentre muy bien. Tuve la oportunidad de escuchar la conferencia que ofreció en el Templo de la Cruz acerca de Qué hacer a la hora de la muerte" (Las 3 palabras). Realmente me encantó. Lo felicito sinceramente.
Me gustaría enviarle la siguiente consulta esperando que me pueda ayudar a discernir un camino correcto.
Mire, soy joven, soy en términos generales una buena persona, buen hijo, sin vicios, etc. He estudiado por 2 ó 3 años la religión católica tomando cursos como Estudio de la Biblia, Cristología, Mariología, entre otros. En lo personal me gusta poder asistir a las enseñanzas que brinda la Iglesia Católica.
Si hoy muriera, me siento tranquilo, porque creo que no tengo nada que verdaderamente me quite la tranquilidad a la hora de la muerte. ¿Pero sabe que es lo extraño? Yo sé que todo católico tiene como meta ir al Cielo. Ése debería ser nuestro máximo anhelo, pero en mi caso no es así.
A veces tengo una absoluta tristeza aún sabiendo que Dios está conmigo. Es como una oscuridad en el fondo de mi corazón. La gente que me conoce no lo nota porque no lo demuestro, me comporto de manera casi normal, como lo hace la mayoría de la gente, pero ya casi no tengo esperanza y digo «casi» porque mi única esperanza está en Dios.
Yo sé que la vida no es fácil. Sé que Dios dijo: «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz de cada día y que me siga», y eso hago.
Ahora, de que puedo ser mucho mejor de lo que soy en beneficio de los demás, eso está claro, sólo que sin esperanzas claras es mucho más difícil. Espero pueda orientarme. De antemano, gracias Padre, y que Dios le permita vivir más años porque usted ayuda a mucha gente que realmente lo necesita. Que Dios lo bendiga.
Gracias por tu sinceridad. Creo que el problema está en que confundes los sentimientos con la voluntad. Lo que vale es la voluntad, pues los sentimientos no los dominamos. Y tu voluntad es excelente. Dios valora tu voluntad de agradarle. Y eso basta.
Tienes que estar contento de que Dios te mire con agrado. No busques otros sentimientos innecesarios.
273. La libertad y nuestra vida
¿Podemos hacer lo que queramos con «nuestra» vida? ¿Qué tan «nuestra» es nuestra vida? ¿Cómo pueden contradecirse «libertad» y «nuestra vida»? Mil gracias anticipadas. (Soy maestro universitario y necesito explicar esto en la clase de filosofía).
Voy a hacer un comentario a bote pronto de lo que se ocurre en este momento.
Tenemos la vida en usufructo. Existimos porque Dios ha querido. Podíamos habernos quedado en la nada. Somos personas humanas porque Dios ha querido, ya que podíamos ser ratas.
Yo no tengo ningún mérito por existir y por ser persona humana. Me lo he encontrado sin mérito mío, por eso debo usar de mi vida según la voluntad de Dios, a quien le debo mi existencia. Pero Dios me da libertad para que actúe meritoriamente, y no como los animales que no tienen libertad y sólo siguen a los estímulos más fuertes de sus instintos.
Si uso bien de mi libertad Dios me premiará; y si uso mal, me castigará.
274. Imposición de verdades
Algunos piensan que la religión es opresora porque impone verdades y no permite que cada uno piense como quiera.
Esto es una falacia.
La libertad ata, pero la libertad para optar por el error es un peligro. Es preferible estar obligado a decir que 2+2=4, que tener libertar para decir que 2+2=6, 2+2=8, etc.
La verdad es una. El error es múltiple. La libertad para el «todo vale» es una equivocación.
Vale la verdad; no vale la mentira.
Vale la honradez; no vale la corrupción.
Vale la fidelidad; no vale la traición.
La verdadera libertad es la que opta por la verdad, no por el error, pues Dios es la verdad, así lo afirmó Jesucristo. Quien opta por Dios, acierta. Quien prescinde de Dios, se equivoca.
275. Libertad
Reverendo Padre: Vivimos unos tiempos en los que se confunde la libertad con el libertinaje. Cada uno piensa en su libertad y no en los derechos de los demás. Por eso la convivencia humana se deteriora a grandes pasos. Yo pienso que los mismos sacerdotes hablan mucho de libertad y poco de obligaciones. Parece que les da miedo hablar de exigencias para que no les llamen intransigentes. Pero si los encargados de moralizar las costumbres no lo hacen, ¿a dónde vamos?
Dijo Jesucristo: «Si la sal se vuelve sosa...»
Hoy se habla mucho de libertad. Como dijo Juan Pablo II, «la libertad no consiste en hacer lo que nos gusta, sino en tener el derecho de hacer lo que debemos». «La libertad está condicionada por el deber. La libertad absoluta es la absoluta anarquía». Dice José Ortega y Gasset: «No se puede hacer sino lo que cada cual tiene que hacer».
Libertad es la facultad de poder practicar el bien sin ningún obstáculo exterior ni interior a nosotros mismos. La facultad de poder hacer el mal, no es libertad sino depravación, libertinaje y esclavitud a las pasiones.
Dice el psicólogo Enrique Rojas: «No eres más libre cuando haces lo que te apetece, sino cuando eliges aquello que te hace más persona».
La grandeza del hombre está en poder elegir entre el bien y el mal. Pero ahí radica también su responsabilidad que le hace merecedor de premio o castigo. Dice San Pablo:
Diario ABC de Madrid, 11-X-94, pg.68 JOSÉ ORTEGA Y GASSET: LA REBELIÓN DE LAS MASAS, XI. ED. Espasa Calpe. Madrid. ANTONIO ROYO MARÍN, O.P.: Jesucristo y la vida cristiana, nº146. Ed. B.A.C. Madrid. ENRIQUE ROJAS: El amor inteligente, VIII. Ed. Temas de hoy. Madrid. 1997.
«Cada cual recibirá lo que mereció durante su vida mortal, conforme a lo que hizo, bueno o malo».
El 22 de mayo de 1986 la Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano, publicó una Instrucción sobre Libertad cristiana y liberación, donde dice: «La auténtica libertad no lo es para hacer cualquier cosa, sino para hacer el bien. La Verdad y la Justicia constituyen la medida de la auténtica libertad. El hombre cayendo en la mentira y en la injusticia en lugar de realizarse se destruye (n°26). La libertad se manifiesta como una liberación del mal moral (n°27). El pecado del hombre es la causa radical de las tragedias que marcan la historia de la libertad (n°37). El desconocimiento culpable de Dios desencadena las pasiones que son causa del desequilibrio y de los desórdenes que afectan la esfera familiar y social (n°39). Las comunidades de base y otros grupos cristianos son una riqueza para la Iglesia universal, si son fieles a las enseñanzas del Magisterio, al orden jurídico y a la vida sacramental (n°69)».
La moral católica no es represiva, como algunos dicen. No quita la libertad al hombre. La orienta para que se realice como persona humana.
Como las vías del tren que le obligan a ir por un camino, pero ayudan al tren a avanzar y a llegar. Le impiden que se despeñe. El puente me obliga a cruzar el río por ese punto concreto, pero gracias al puente puedo cruzar el río.
Algunos consideran a Dios como enemigo de la libertad humana, y piensan que el hombre será totalmente libre cuando se emancipe de Dios y de la Religión.
Sin embargo, sometiéndonos a la ley de Dios nos realizamos plenamente como personas humanas, pues nos liberamos de la esclavitud de nuestros instintos desordenados. Muchos adoran su libertad como a un ídolo. Desean hacer lo que quieren siempre y en todo. Por eso rechazan la moral católica porque les limita su libertad. Pero la vid, si no se poda, no da fruto. «Cuando el hombre se deja podar es cuando puede madurar y dar fruto».
Dice Ortega y Gasset: «Es falso decir que en la vida deciden las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter».
Libertad es la capacidad para poder elegir entre dos valores auténticos. Pero elegir el mal, abandonando el bien, no es libertad sino esclavitud.
El hecho de que algunos prefieran ser esclavos es lamentable. Pero las joyas no pierden valor aunque haya personas que no saben apreciarlo. La libertad con Dios, es auténtica. La libertad sin Dios es un engaño.
Dios no quita libertad para lo bueno, sino para lo malo. Con esto ayuda al hombre. Elegir lo malo es una equivocación. Quitar la libertad para lo malo es un bien. «La verdadera libertad es el derecho a no estar impedido para hacer lo que es bueno».
SAN PABLO: Segunda Carta a los Corintios, 5:10 Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe: Instrucción sobre Libertad Cristiana y Liberación. Ciudad del Vaticano. 1986. JOSÉ RATZINGER: La sal de la Tierra, II, 4. Ed. Palabra. Madrid. 1997. JOSÉ ORTEGA Y GASSET: La rebelión de las masas, 1ª, V. Ed. Espasa Calpe. Madrid. 1999 AURELIO FERNÁNDEZ: Compendio de Teología Moral, 1ª, V, 1, 8. Ed. Palabra. Madrid.1995 JEAN LECERF: Y tú, ¿por qué eres cristiano?, IV, 18. Ed. Mensajero. Bilbao. 1996.
«No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia». «El ejercicio de la libertad no implica el derecho a decir y hacer cualquier cosa».
El cristiano se siente libre, no porque hace lo que quiere sino porque quiere hacer lo que Dios manda. Obedece a Dios libremente, sin coacción.
«Lo que nos hace libres no es el no querer aceptar lo que sea superior a nosotros, sino el acatar de buena gana lo que está por encima de nosotros» (Goethe). «Yo soy libre cuando elijo lo que me perfecciona como ser humano. Si actúo sólo en virtud de mis apetencias momentáneas soy esclavo de mi tendencia a tomar lo agradable como valor supremo. Lo agradable es un valor, pero se halla en la parte más baja de la escala de valores».
276. Método Billings
Aunque soy soltera estoy interesada en conocer mis ritmos fecundos para no quedar embarazada sin desearlo.
Me parece muy bien que te intereses por tus ritmos fecundos. Pero que sea para usarlos bien: por ejemplo para espaciar los hijos en el matrimonio, o no tenerlos cuando haya motivo. El mejor método, el más seguro, sano, sencillo y barato es el Billings.
Y además es moral.
Pero que esto no sirva para usar libremente del sexo. Las personas solteras deben abstenerse hasta el matrimonio.
Primero porque usar del sexo fuera del matrimonio está prohibido por Dios. Y si Dios lo prohíbe es porque es malo, pues Dios es nuestro Padre y quiere lo mejor para nosotros. Pero, además, el libertinaje sexual favorece la propagación del sida.
277. Preservativo
Los medios de comunicación nos repiten que el remedio contra el sida es el preservativo. Por otra parte yo he oído decir que no es remedio seguro. ¿Me puede ampliar la información?
Ciertamente el preservativo no es remedio seguro contra el sida. Como me dijo a mí un médico es poner una tela de araña. Cecil H. Fox, después de un estudio con microscopio electrónico afirma que los poros de la goma del preservativo son de cinco micras y el virus del sida tiene una décima de micra. Es decir, que es cincuenta veces más pequeño, por lo tanto pasa fácilmente a través del preservativo.
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1733. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1740. ALFONSO LÓPEZ QUINTÁS: El amor humano, I, 4. EDIBESA. Madrid.
Por eso los sexólogos norteamericanos Masters, Johnson y Kolodny afirman haber tratado a enfermos de sida por vía sexual que habían usado preservativo.
El único medio infalible contra el sida es juventud pura hasta el matrimonio y matrimonio fiel hasta la muerte.
Y esto lo decimos no sólo los sacerdotes. Lo mismo opina el Dr. Justo Aznar, Jefe del Departamento de Biopatología del Hospital de la Fe en Valencia, el médico psiquiatra Gómez Lavón, etc.
278. DIU
Tengo cuatro hijos. Todavía soy joven. Y pienso que no debo tener más hijos. Me dicen que lo mejor es que mi mujer se ponga el DIU, pero creo que la Iglesia lo prohíbe y no quiero vivir con angustia espiritual.
Comprendo tu problema, y me alegro de tu consulta, pues tienes razón en tu angustia espiritual. El DIU está prohibido por la Iglesia porque es abortivo. Lo que hace es impedir la implantación del óvulo ya fecundado. Por lo tanto es eliminar un ser vivo.
Los únicos métodos que la Iglesia permite son los naturales.
Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado el método Billings, para la planificación natural de la familia, como el:
–Más seguro: Tiene el 99% de seguridad. –Más sencillo: Lo utiliza gente sin cultura. –Más sano: Las pastillas, han producido embolias, y el DIU cáncer de útero. –Más barato: No hay que comprar nada. –Más moral: está permitido por la Iglesia Católica.
Puedes informarte gratuitamente, en Internet, poniéndote en contacto con el Foro Loyola.
279. Píldora del día después
La «píldora del día siguiente» es objeto de controversia. Unos lo consideran anticonceptiva y otros abortiva. ¿Qué es lo cierto?
Aunque algunos la consideren anticonceptiva, hay que considerarla abortiva, pues impide la anidación del óvulo ya fecundado.
Últimamente ha aparecido la píldora Nortevo. Se la llama también la «píldora del día siguiente». Evita la fecundación del óvulo, o la implantación en el útero si el óvulo ya está fecundado. Es decir, que puede ser una píldora abortiva. Por eso el que fue Secretario de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Juan José Asenjo, en declaraciones a SERVIMEDIA ha expresado el rechazo de la Iglesia a «la píldora del día siguiente».
El Dr. Justo Aznar, Jefe del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital La Fe de Valencia, dijo en la Segunda Cadena de Televisión Española, el 29 de julio del 2001, a las nueve de la mañana: «La píldora del día siguiente es anticonceptiva un 15% de los casos, pero en el otro 85% es abortiva, pues impide la implantación del óvulo fecundado, y el ser humano empieza en su concepción. Basta la posibilidad de que sea abortiva para que sea inmoral».
Que esta píldora es abortiva se deduce de las investigaciones de Chris Kahlenbon, Joseph Stanford y Walter Larimore publicadas en la Revista The Annals of Pharmacotherapy.
En el V Congreso de Católicos en la Vida Pública, celebrado en Madrid en noviembre del 2003, la Dra. María Ondina presentó un trabajo en el que afirmó que ciento tres mujeres británicas demandaron ante el Alto Tribunal de Gran Bretaña a tres empresas farmacéuticas, que ofrecían la píldora poscoital, por la muerte de siete mujeres a causa de esta píldora.
«Recientes pruebas científicas han obligado al Gobierno de Inglaterra a alertar a las mujeres jóvenes del “peligro potencialmente mortal” de desarrollar un embarazo ectópico por consumir las llamadas “píldoras del día siguiente”.
»Sir Liam Donaldson, director médico del Gobierno, envió una comunicación a todos los galenos pidiéndoles que sean “extravigilantes” con las ‘píldoras del día siguiente’ pues están relacionadas directamente con las altas tasas de embarazos ectópicos.
»Asimismo, Donaldson ordenó a la empresa Schering AG–fabricante de la medicina– modificar la información de los prospectos para pacientes, aclarando que existe un alto riesgo de desarrollar este desorden.
»John Smeaton, director nacional de la Sociedad para la Protección de Niños Nonatos (SPUC), afirmó que “esta medicina debería ser quitada inmediatamente del mercado”».
280. Planificación familiar
Si la Iglesia está de acuerdo en la paternidad responsable, ¿por qué no permite que cada cual escoja el método que prefiera?
Sólo son lícitos los métodos naturales, no los artificiales. Lo artificial es bueno cuando remedia un defecto de la naturaleza: una dentadura postiza. Pero no cuando frustra el resultado natural de un acto bueno. Para la planificación familiar la Iglesia
Diario EL MUNDO del 27-VI-99, pg.42. ZENIT, Noticias del Vaticano en INTERNET: ZSI02021601. Actas del Congreso, 2º vol., 5ª, III. Madrid. 2004. Boletín de la Universidad Pontificia de Ponce (Puerto Rico), 6-II-2003: www.pionet.org autoriza el método Billings que es el más seguro, el más sencillo, el más sano, el más barato y el más moral.
281. Cesárea
Por favor, podría indicarme si la práctica de la cesárea va contra la ley natural. Gracias.
La cesárea no tiene nada de inmoral.
282. Cirugía plástica
Hola, voy a participar en mi escuela en un debate sobre la cirugía plástica. Yo estoy en contra. Quiero dar mi opinión desde el punto de vista religioso, es por ello que necesito argumentos que apoyen mi posición. Uno de ellos sería la vanidad, ya que algunas personas se someten a estas cirugías por ese motivo; pero, ¿de qué otra forma afecta esto a las personas? ¿Qué otros argumentos podría dar? Muchas gracias por su ayuda.
La cirugía plástica no es pecado si hay un motivo razonable para ello. Si es por pura vanidad, sería pecado venial. Pero si el costo es muy elevado, esa vanidad podría llegar a pecado mortal por ser un derroche innecesario mientras hay gente que se muere de hambre. Sería el mismo pecado que cometen los que derrochan en lujos caprichosos y no dan limosnas proporcionadas.
283. Conocimiento sexual prematrimonial
Mi novio quiere practicar el sexo antes de la boda, pues dice que debemos probar si nos va bien.
Probar el sexo antes del matrimonio es inútil. En mi libro Para salvarte pongo testimonios de médicos que trataron matrimonios fracasados que habían tenido sexo antes de casarse. Por otra parte, el Profesor López Azpitarte dice en uno de sus libros que cuando en el matrimonio hay amor, el sexo siempre funciona.
Y sobre todo, si Dios lo prohíbe es porque es malo; porque Dios es Padre, y sólo quiere nuestro bien.
284. Relaciones sexuales prematrimoniales
En los tiempos que vivimos es absurdo que la Iglesia quiera que los jóvenes nos privemos del sexo.
El sexo es bueno, pues lo ha hecho Dios. Pero hay que usarlo según el plan de Dios. Y Dios ha dispuesto que el uso del aparato genital sea derecho exclusivo de casados, y dentro del matrimonio. Los jóvenes deben permanecer vírgenes hasta el matrimonio, y los casados fieles hasta la muerte. Esto es lo que Dios manda, por lo tanto es posible y bueno.
285. Moral represiva
Deseo vivir como buen católico, pero me cuesta mucho trabajo dominar mis impulsos sexuales. Encuentro que la moral católica es muy represiva.
La moral católica no es represiva, pero exige dominio propio; lo cual es positivo. No tiene el sentido peyorativo que tiene la palabra «represiva». La moral católica no quita libertad para lo bueno. La quita para lo malo. Lo cual es bueno.
286. Noviazgo puro
Tengo una consulta sobre una cuestión moral. Le cuento que acabo de empezar un noviazgo, y ambos acordamos que queremos un noviazgo puro, casto, cristiano, con vocación al matrimonio. Leímos su libro para formarnos sobre el tema, particularmente el tema de los besos, y de allí surge mi duda. Nos besamos antes de ser novios, pero desde el principio hablamos que en el pasado eso ha sido una tentación para nosotros y, por tanto, queríamos tener cuidado con eso. Hemos identificado que a veces hay tratos o manifestaciones de cariño que uno de nosotros hace con buena intención, pero que para el otro puede representar una tentación o una clara ocasión de pecado, y por tanto esas situaciones las hemos evitado. Además, nuestro punto de referencia es la intención, tal como usted lo describe en el libro: No es lo mismo pasión que amor. Y en base a ello, yo he actuado, separándome o alejándome en el momento en que empiezo a sentir pasión. A él le he pedido que haga lo mismo. Ahora, tengo duda si estoy en pecado o no, porque mi cuerpo ha reaccionado a estas manifestaciones de cariño, aunque eso no haya sido mi intención. Incluso, le pregunté a él si yo había sido ocasión de pecado para él en algún momento, me respondió que no. Pero yo he comulgado estos días, basándome en que he luchado contra las tentaciones (una muy fuerte, hoy precisamente) y en que no ha sido mi intención provocar dichas reacciones, y que por ello no he caído en pecado. Sin embargo, prefiero preguntarle y salir de dudas, y de ser así, ir a confesarme y saber cómo manejar la situación de ahora en adelante. Le cuento, como extra, que estamos buscando un director espiritual para que nos guíe en nuestro noviazgo, pero estamos todavía en la búsqueda. Muchas gracias por su tiempo, y encomendándome a sus oraciones me despido.
Quiero felicitarte a ti y a tu novio por vuestra maravillosa voluntad. Esta intención os libra de pecado. No tienes que confesarte de esto. Si la reacción corporal es involuntaria, no es pecado. Pero debéis evitar aquellas acciones que ponen en marcha el aparato genital.
287. Noviazgo casto
Padre, es la primera vez que le escribo, y espero que no sea la última. Soy un joven de México, de 20 años de edad. Mi problema es que estoy pasando por un momento difícil en mis relaciones con mi novia. La amo demasiado, pero en ocasiones entra mi debilidad y deseo tocarla, y hasta le he pedido que me lo demuestre sexualmente. Hemos tenido contactos genitales, pero no penetración. Y la verdad no queremos seguir así. Todo es por mi culpa. No puedo contenerme. Es por eso que le estoy hablando. Para saber si me puede aconsejar, porque aquí el problema soy yo. Si ella cede es sólo por darme gusto. Estoy desesperado. No quiero seguirla lastimando. Le pido por favor que me conteste pronto. Le seguiré escribiendo más adelante.
Comprendo perfectamente tu problema, y te felicito por querer llevar un noviazgo casto hasta el matrimonio. Esto es lo que Dios quiere. Y si Dios lo manda, es posible; pues Dios no manda imposibles. Pero es difícil, porque dos novios enamorados se quieren para estar casados, y les apetece lo propio de casados. Pero como todavía no tienen derecho a ello, tienen que vencerse. Dios ayuda, si ponemos de nuestra parte los medios adecuados.
Por ejemplo:
a) Prescindir de las caricias que excitan sexualmente. Yo suelo decir: «Si enciendes una traca es difícil impedir que llegue al final».
b) Evita los lugares oscuros o solitarios. Si estáis delante de la gente, es más fácil dominarse.
c) Frecuencia de sacramentos. La gracia fortalece la voluntad.
d) Quizás pueda ayudarte lo que digo en mi libro Para salvarte sobre el noviazgo, que lo recojo a continuación:
Ahora mis consejos a los chicos.
Lo primero que quiero decirte es que aunque las chicas parece que lo que más valoran es que el chico sea guapo y tenga buena facha, las chicas sensatas desean más otras cosas: que las quiera por sus valores espirituales y no sólo las deseen por su cuerpo, que respeten su castidad hasta el matrimonio, que puedan fiarse de él y apoyarse en él, que sea honrado, trabajador, etc.
Frente a los abusos de tantas parejas, hay que volver a la caballerosidad respetuosa con la mujer viendo en ella la futura madre de los hijos, digna de todo cariño, veneración y respeto, y no tratándola como un trapo viejo que se mancha y luego se tira. Que el día que te cases no tengas que avergonzarte de nada de tu vida pasada.
Quizás oigas alguna vez de un amigote, que para excusar sus desvergüenzas te dice: «Hay que probarlo todo». ¡Absurda necedad! ¿Lo hacemos así con las enfermedades y los venenos? Al que te diga eso dale raticida para que se lo tome. A ver qué contesta. Pues tampoco se puede probar lo que está prohibido. Además, ¿te gustaría que quien te ha de pertenecer para siempre, antes de conocerte, «ya lo hubiera probado todo»? No, ¿verdad? Haces muy bien en pensar así: una mujer lujuriosa te atormentará de celos.
Acuérdate de tu madre. Tu novia ha de ser la madre de tus hijos. Acuérdate de tus hermanas y de tus futuras hijas. Trata a tu novia hoy como te gustaría que los demás las traten a ellas. No exijas de tu novia, con instintos brutales, lo que su virtud, su pudor y su conciencia no te pueden ahora conceder. Una mujer amante de su honra defiende fieramente su pureza hasta en los más mínimos detalles. No quieras tratar a tu novia como a una de esas desgraciadas que venden su cuerpo. ¿Elegirías entre éstas a la madre de tus hijos? Un hombre, como Dios manda, se avergüenza de que su novia sea una prostituta.
Y a una mujer decente la humilla y avergüenza el verse tratada como una tal. Lo que a ella le ilusiona es un amor muy superior: el que culmina en un hogar y en unos hijos. Lo que la mujer espera del hombre es admiración, estima, respeto, veneración, protección. Pero estrujarla para saciar los instintos zoológicos, no es de hombre, sino de bestia. Y lo lógico es que la mujer se enamore de un hombre, no de un animal.
Por eso algunas novias llegan a desilusionarse de su novio y hasta sentir asco por aquel hombre que decía que la quería tanto que tuvo que arrollar su pudor. En cambio sienten sincero amor para con el hombre que tuvo para ella admiración y respeto.
Respeta a tu novia como quieres que se respete a tu madre. Los sacrificios que por el bien de ella te impongas, son prueba de que tu amor es verdadero. Si quieres a tu novia de verdad, debes querer su bien antes que tu gusto. Eso es amarla. Subordinar su honra y su conciencia a tu pasión, no es amor: es egoísmo.
Hay caricias que conducen al acto sexual. Deben evitarse aquellas que ponen en marcha el aparato genital. Evidentemente que no todos tenemos el mismo temperamento, ni reaccionamos de la misma manera. Ni siquiera para nosotros mismos todos los momentos son iguales. Lo que en otro momento, o a otra persona, puede dejar indiferente, para mí, ahora, puede resultar peligroso.
Acariciar las partes que cubre el bikini son derecho exclusivo de casados, pues son zonas eróticas.
MARY BETH BONACCI: Tus preguntas sobre el amor y el sexo, IX, 8. Ed. Palabra. Madrid. 2002. Magnífico libro que responde con rectitud, claridad y acierto a las preguntas de los jóvenes.
Dice el Catecismo Oficial de la Iglesia Católica que los novios «reservarán para el tiempo del matrimonio las manifestaciones de ternura específicas del amor conyugal».
Un chico que quiere a una chica, en lugar de hundirla, rebajarla, profanarla, instrumentalizarla, denigrarla, mancharla con los deseos de su instinto, procura por encima de sus apetencias elevarla, dignificarla, sublimarla. Se preocupa de que sea más piadosa, mejore su formación tanto religiosa como de carácter, voluntad, etc. Es decir, busca siempre lo que a ella la engrandece, nunca lo que la envilece.
Cuando tu novia se niegue a tus peticiones bestiales, no atormentes su cariño con frases como ésta: «es que no me quieres». Todo lo contrario. Porque te quiere, no quiere que manches tu alma con un pecado. Con su resistencia firme y entera te dice: «te quiero tanto y tengo tantas ganas de casarme contigo, que no quiero cometer ningún pecado, para que Dios nos bendiga y podamos llegar un día a unirnos para siempre en el altar».
Mucho cuidado con las mujeres que tratas. Si tu novia es de moralidad dudosa, aunque tú no quieras, ella te hará caer.
Que tu novia no sea para ti fuente de pecados. Tu novia debe ayudarte a ser mejor. Que su recuerdo te proteja de envilecerte moralmente. Su pureza y su virtud deben ser un estímulo para mejorarte, para hacerte digno de ella.
La desvergüenza de algunas mujeres ha llegado a tal extremo que es posible que tu actitud irreprochable en toda esta materia provoque en ellas risitas y bromas de mal gusto. Es lástima que las pobres hayan descendido tanto. Peor para ellas. Pero a ti, ¿qué más te da? «Ésas» no te sirven para nada. En cambio la rectitud de tu conducta te conseguirá la estima de las buenas, que son las únicas que te interesan para buscar entre ellas la madre de tus hijos.
Si ves que tu novia no es mala, pero es una chica frívola y ligera, que se ha dejado impresionar por el cine, y un día se pone insinuante..., dile: «No esperaba eso de ti. Me has desilusionado. Yo te tenía por una chica digna, y veo que eres como todas..., una chica de la calle». Estas palabras han hecho derramar lágrimas a una chica y cambiar radicalmente su conducta.
«La castidad es el arma que tiene el joven (o la joven) para ver si es realmente amado por su novio/a.
»Esto por varias razones:
»Porque si realmente uno ama al otro no lo llevaría al pecado sabiendo que lo degrada ante Dios, le hace perder la gracia y lo expone a la condenación eterna.
»Porque es la única forma que tiene un joven o una joven de demostrar verdaderamente que quiere reservarse exclusivamente para quien habrá de ser su cónyuge.
»En efecto, al no aceptar tener relaciones con su novio/a, con quien más expuesto a tentaciones está, menos probable es que lo haga con otro. En cambio, si lo hacen entre sí sabiendo que esto puede llevarlos a un matrimonio apurado o a cierta infamia social, ¿qué garantiza que no lo haga también con otros u otras con quienes no tiene compromiso alguno?
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2350.
»El no consentir en las relaciones prematrimoniales es un signo de fidelidad; lo contrario puede ser indicio de infidelidad.
»Finalmente, porque el hacer respetar la propia castidad es el arma para saberse verdaderamente amado.
»En efecto, si la novia solicitada por su novio (o al revés) se niega a tener relaciones por motivos de virtud, pueden ocurrir dos cosas: o bien que su novio respete su decisión y comparta su deseo de castidad, lo cual será la mejor garantía de que él respeta ahora su libertad y por tanto, la seguridad de que la seguirá respetando en el matrimonio; o bien que la amenace con dejarla (y que tal vez lo haga), lo cual solucionará de antemano un futuro fracaso matrimonial, porque si el novio amenaza a su novia (o viceversa) porque ella o él deciden ser virtuosos, quiere decir que el noviazgo se ha fundado sobre el placer y no sobre la virtud, y éste es el terreno sobre el que se edifican todos los matrimonios que terminan desmoronándose.
»Además, la castidad es fundamental para la educación del carácter.
»El joven o la joven que llegan al noviazgo y se encaminan al matrimonio no pueden eludir la obligación de ayudar a su futuro cónyuge a educar su carácter.
»La maduración psicológica es un trabajo de toda la vida. Consiste en forjar una voluntad capaz de aferrarse al bien a pesar de las grandes dificultades.
»Así como los padres se preocupan de ayudar a sus hijos a lograr esta maduración, también el novio debe ayudar a su novia (y viceversa), y el esposo a su esposa.
»El trabajo sobre la castidad es esencial para ello; porque es una de las principales fuentes de tentaciones para el hombre; consecuentemente es uno de los principales terrenos donde se ejercita el dominio de sí.
»Quien no trabaja en esto no sólo es un impuro sino que puede llegar a ser un hombre o una mujer despersonalizados, sin carácter. Y así como no tiene dominio sobre sí en el terreno de la castidad, tampoco lo tendrá en otros campos de la psicología humana.
»El que tiene el hábito de responder a las tentaciones contra la pureza cometiendo actos impuros, responderá a las tentaciones contra la paciencia golpeando a su esposa e hijos, responderá a las dificultades de la vida deprimiéndose, responderá a la tentación de codicia robando y faltando a la justicia, y responderá a la tentación contra la esperanza suicidándose.
»La castidad es esencial porque la verdadera felicidad está fundada sobre la virtud.
»Ahora bien, las virtudes guardan conexión entre sí. No se puede, por tanto, esperar que se vivan las demás virtudes propias del noviazgo y del matrimonio si no se vive la castidad. Si no se vive la castidad, ¿por qué habría de vivirse la fidelidad, la abnegación, el sacrificio, el compañerismo, la esperanza, la confianza, el apoyo, etc?
»La castidad no es la más difícil de las virtudes; al menos no siempre es más difícil que la humildad o la paciencia cuando la intimidad matrimonial empieza a mostrar los defectos del cónyuge que no se veían en el idilio del noviazgo. Por eso la guarda de la pureza es garantía de que se está dispuesto a adquirir la demás virtudes.
»Podemos concluir: el amor que no sabe esperar no es amor; el amor que no se sacrifica no es amor; el amor que no es virtud no es amor». Si en el noviazgo no se dominan las tentaciones contra la castidad, ¿qué garantías hay de que se van a dominar después de la boda cuando se presenten tentaciones extramatrimoniales? Las dudas sobre posibles adulterios pueden arruinar ese matrimonio.
Respeta a tu novia, aunque ella no sepa hacerse respetar, ni defender, con su pudor, el tesoro de su pureza. Es muy fácil decir: «No me importa lo que hayas sido en el pasado». Lo difícil es decirlo de verdad.
Me dijo uno: «Yo muchas veces afirmé que no me hubiera importado casarme con una cualquiera, prescindiendo de su vida pasada. Pero lo decía mintiéndome a mí mismo. Por dentro yo tenía mi ideal de mujer. Lo que pasa es que pensaba que de ésas ya no había, que era un ideal inalcanzable. Por eso, cuando he encontrado a esta chica, que es un ángel, me he ilusionado de tal manera, que me parece que he empezado otra vida».
La afirmación «no me importa lo que haya sido tu vida anterior» debe incluir esta otra: «ni me importa lo que vayas a ser en el futuro». Pero eso es más difícil, pues a ningún hombre le hace gracia que su mujer le engañe con otro.
Es verdad que una mujer puede arrepentirse de su pasado y cambiar. Santa María Magdalena fue prostituta y después llegó a santa. Pero esto es tan extraordinariamente excepcional, que confiar en una cosa así es muy arriesgado. Si alguien dice que no le importa la infidelidad de su cónyuge, es porque ha dejado de amar. Precisamente la diferencia entre amor y amistad es que al amigo no le importa compartir con otros a su amigo; pero el amante quiere en exclusiva la persona amada.
Pues bien, si para casarte quieres una mujer decente, ayuda a las chicas a que sean decentes. ¿Por qué una chica que quiere ser decente tiene que luchar tanto contra los chicos que la acosan para que ella ceda? Me decía una chica: «Padre, ¡qué asco! Todos los chicos vienen a lo mismo. Y si no te dejas, no les interesas». ¡Qué triste es que las chicas tengan ese concepto de los chicos!
Demuestra tú, con tu conducta, que no eres de ésos. Que tú, porque estimas a la mujer decente, quieres ayudar a todas a que sean decentes. Si los chicos, con vuestra conducta, mostraseis que preferís las puras y decentes, ellas, sin duda, cambiarían. Pero como muchos chicos han preferido las libres, para poder abusar de ellas, las chicas se han creído que para casarse tienen que ser libres, y ahora buscáis una chica decente y os cuesta trabajo encontrarla.
Sin embargo, mientras no la encuentres, no te eches una novia.
La felicidad futura de tu hogar no depende ni de la cara, ni del tipo de tu novia; sino de su carácter, de su virtud y de su espíritu cristiano.
Del mismo modo que una belleza inexpresiva y sosa acaba por cansar, una belleza sin virtud acaba siendo aborrecida. Busca una novia que te guste. Pero no te dejes encandilar por la «fachada», que es pasajera; y si no está sostenida por las virtudes del
MIGUEL ÁNGEL FUENTES, V.E.: Apologética católica, MORAL. En INTERNET: http://catholic-church.org/russia-ive/apologetica/homepage.htm espíritu, pronto te cansará y perderá para ti todo su atractivo. Aprende a enamorarte del carácter y de las virtudes del alma, que son estables, y son realmente las que hacen digna de estima a una persona. Aprende a estimar más los dones del alma que los del cuerpo. Puedes casarte con una «estrella» de la pantalla y ser un desgraciado, como tantos divorciados del cine.
En cambio, si te casas con una mujer amable, dócil, servicial, sacrificada, generosa, limpia, discreta, honrada, virtuosa, dulce, femenina, habilidosa, delicada, de buen corazón, que sepa llevar una casa y sea capaz de criar y educar los hijos y, sobre todo, muy cristiana, te profetizo un matrimonio feliz.
Pero si es una mujer sin moral y sin conciencia, no sabes hasta dónde puede llegar.
Tras un exterior muy atractivo, cara preciosa y tipo espléndido, muchas veces se encuentra un espíritu de frivolidad y coquetería, que no es precisamente la mejor garantía para que tu matrimonio sea feliz.
Por eso vale poco el enamorarse del cuerpo, que es amor sexual. Y en cambio hay tantas garantías de éxito en el amor del alma, que es espiritual.
Si tu novia es frívola y ligera, vivirás amargado de sospechas y celos. No te vaya a ocurrir lo de aquel desgraciado que a los dos meses de la boda se vio abandonado por su bellísima mujer. ¡Había encontrado un partido mejor que su marido!
Cuando salgas con tu novia aprovecha todas las ocasiones para estudiar su carácter y modo de ser. ¿Has examinado si le gustan los niños, si los acaricia, si goza con ellos; o por el contrario le ponen de mal humor? ¿Es trabajadora y sacrificada, o sólo piensa en divertirse? ¿Sabe cocinar y coser? ¿Sabe llevar una casa, o lo único que sabe es bailar mucho y coquetear con el primero que se le acerca? Si no atiendes ahora a todas estas cosas, es muy posible que después de casado te lleves un gran desengaño.
Es muy importante que los novios se conozcan muy bien antes de casarse. Puede una chica tener un gran atractivo corporal, ser muy simpática y desenvolverse con soltura en la vida social, y sin embargo tener defectos que van a hacer sufrir mucho a su marido. Por eso las relaciones deben durar por lo menos de un año a dos. En menos tiempo es muy difícil llegar a conocerse bien y es posible que después de casados aparezcan defectos insospechados que pongan en peligro la felicidad matrimonial.
Ten en cuenta que después de casado apreciarás de distinta manera muchas cosas que atraen ahora tus ojos de soltero, y que entonces querrás en tu mujer virtudes que en el noviazgo no echaste de menos.
Si quieres a tu novia sólo por sensualidad, ese amor será pasajero. A los pocos años de casados ya no os amaréis; a lo más, os soportaréis. En vida de tu mujer serás un viudo del corazón.
Cuando elijas a tu novia, piensa que no la eliges sólo para la luna de miel, sino para diez, veinte, treinta años..., ¡para toda la vida! En tu novia, más que a la «mujer», busca el «ángel» que haga de tu futuro hogar un pedazo de Cielo.
Conozco una pareja muy feliz que se conocieron por coincidir todas las mañanas al ir a misa. Si te enamoras de una chica sinceramente piadosa, tienes mucho adelantado. Y te digo sinceramente piadosa, porque también las hay que unen algunas prácticas de piedad a un proceder, modo de vestir, etc., impropios de la vida espiritual que parecen tener. Esas chicas de piedad superficial tampoco ofrecen garantías suficientes. Los principios cristianos y la rectitud moral deben ser algo muy firme.
Muchas veces he oído quejas de que hoy día las chicas se han echado a perder, que una chica para divertirse se encuentra fácilmente, pero que una chica capaz de hacer feliz un hogar..., de ésas no se encuentran.
¿Y quién tiene la culpa de esto? Ciertamente que muchas chicas, influenciadas por el cine, han perdido el recato y el pudor, que es su mayor atractivo. Pero, ¿no tenemos los hombres nuestra culpa en este «descenso» del pudor femenino?
Las chicas buenas también se quejan de que los chicos prefieren las ligeras, las frívolas, las coquetas, las frescas... Como ellas quieren gustar, si ven que las que tienen éxito fácil son las frescas, ellas se dejan ir por la cuesta abajo. Si los chicos mostraseis claramente que preferís las buenas, las piadosas, las trabajadoras y sacrificadas, las que rezuman pureza, las chicas mejorarían.
Es enorme el bien que haríais a las chicas, si ellas vieran que preferís las buenas; y es enorme el daño que las hacéis, si ellas ven que preferís las frescas. Sería éste un excelente apostolado: moralizar a las chicas, mostrando más estima por las que son más virtuosas.
Por otra parte, has de saber que las chicas tienen la misma queja de vosotros. Algunos chicos, influenciados por las chicas frescas, creen que para resultar más varoniles e interesantes tienen que mostrarse atrevidos, y esto hace que las chicas buenas —las que necesitáis para el matrimonio— al veros así, no se fíen de vosotros y no se decidan. De modo que las chicas se hacen frescas para gustar más a los chicos, y los chicos se muestran atrevidos para parecer más interesantes; y después resulta que ni a los chicos os gustan las chicas frescas, ni a las chicas buenas les gustan los chicos atrevidos. ¡Vaya un papel que estáis haciendo! ¿No sería mil veces mejor que todos reconocieseis que lo más digno de estima es la virtud, y obraseis en consecuencia? Por eso dijo el poeta: ¿Por qué os espantáis de la culpa que tenéis? ¡Queredlas cual las hacéis, o hacedlas cual las buscáis!
Cuando hayas encontrado una chica virtuosa que pueda ser la madre de tus hijos, toma el noviazgo con toda la seriedad que Dios manda. Dios quiere que el que no siente su voz para un estado más alto y más grande, como es la vida consagrada a Dios, y va a casarse, a su tiempo -pues la fruta que se toma antes de su tiempo se indigesta- se busque una novia; pues los futuros esposos deben conocerse muy bien antes de ir al matrimonio.
La psicología del chico es distinta de la de la chica. Al hombre le cautiva la belleza, la delicadeza y la ternura de la mujer. A ella la fuerza, el valor y la decisión del hombre. En él la atracción hacia el otro sexo es más carnal; en ella es más sentimental. No es raro que un chico sienta atracción sexual sin amor, y una chica amor sin tener deseos sexuales. Lo contrario es menos frecuente.
Las mujeres suelen preferir los hombres interesantes más que los hombres guapos.
288. Novios puros
Queridísimo amigo, Padre Jorge Loring: Me dirijo a usted porque soy un cristiano que tiene su enciclopedia del católico del siglo XXI: Para Salvarte. Esta enciclopedia me está ayudando mucho con mi novia, ya que los dos queremos llegar vírgenes al matrimonio. Pero el camino no es fácil y me gustaría que me aconsejara. ¿Por qué me pasa con ella lo siguiente?
Cuando estoy con ella y la beso mis hormonas se revolucionan y me cuerpo me pide sexo, pero es que sin pensar en nada malo me pasa. Por ejemplo: estando simplemente al lado de ella me pongo revolucionado sin que me haya besado y sin darme a veces la mano, y con la mano también. ¿Qué puedo hacer ante esta situación? Por favor ayúdeme. Gracias. Saludos.
Quiero felicitaros a ti y a tu novia por vuestro deseo de llegar vírgenes al matrimonio.
Lo que te pasa es normal e inevitable. Lo que puedes hacer es evitar las caricias que te alteran. Si te excitas sin hacer nada, levantas el corazón a Dios afirmando tu voluntad de pureza. Y ten la tranquilidad de que nunca se ofende a Dios con lo que pasa involuntariamente.
289. Posibilidad de la castidad
En la era moderna en que vivimos, ¿es considerado malo, o pecado mantener relaciones sexuales estando soltero? Después de los treinta esto no es un juego, ¡¡es una necesidad!!
Siento no poder darte la razón. El sexo no es una necesidad fisiológica como puede ser el orinar. Se puede dominar perfectamente, como se demuestra con tantísimos sacerdotes y monjas que conservan la virginidad toda su vida, y viven sanos y felices. Según los planes de Dios el uso del aparato genital es derecho exclusivo de casados. Y Dios hace las cosas bien.
Si guardar castidad fuera imposible o malo, Dios sería cruel al mandarla. Pero, naturalmente, para guardarla hay que poner los medios. Y con la ayuda de Dios, resulta fácil. Te lo digo por propia experiencia. Pídele a Dios su ayuda y lo verás. Pero pon de tu parte los medios.
Con todo respeto empecemos a discutir esto. Los sacerdotes y monjas hacen voto de castidad y deben cumplirlos pero, nosotros los solteros no hacemos tales votos. Entonces, ¿por qué no es bueno, o por qué se considera malo las relaciones sexuales durante la soltería? Por supuesto que hablo de una soltería madura y para nada promiscua. Relaciones entre un hombre y una mujer profesionales y solteros, sin malos vicios, creyentes y respetuosos de las normas sociales. Gracias por su respuesta y espero sigamos comunicándonos.
Tienes razón al decir que los sacerdotes y las monjas están obligados a la castidad con voto. Esa obligación dura toda la vida, y su incumplimiento es doble pecado. Pero los solteros deben guardarla también hasta la boda. Dice San Pablo que los fornicarios no entrarán en el reino de los Cielos. Si los dos sois solteros y os queréis, la solución está en que os caséis. Pero hasta ese momento tenéis que guardar castidad. Lo cual es posible. Si no lo fuera, Dios sería cruel al mandar una cosa imposible. Pero además es fácil, con la ayuda de Dios.
Hay que pedírselo y poner los medios: no pasar la noche juntos en una habitación, privarse de las caricias que excitan sexualmente, etc. El que las relaciones sexuales prematrimoniales estén aceptadas en la sociedad de hoy, no las convierten en buenas. Las cosas no son buenas por ser frecuentes. El vicio es más frecuente que la virtud. Las cosas son buenas o malas objetivamente, independientemente de la opinión pública.
Aunque la opinión pública acepte el aborto, éste seguirá siendo la condena a muerte de una persona inocente, lo cual es monstruoso para toda persona con sentido común. Y por hoy, nada más.
Según mi entender fornicar es tener relaciones carnales fuera del matrimonio. ¿Cierto? Si Pablo dice que los fornicarios no entrarán en el reino de los Cielos, entonces aquel ladrón que no ha fornicado pero que sí ha tratado «a las patadas» a su familia, ¿sí va a entrar? Yo concibo a Dios como un amigo incondicional, bueno, comprensivo. Un Dios de perdón. No puedo creer en que este Dios no deje entrar al reino a alguien que fornica, pero que es un ser humano que, por ejemplo, ayuda al pobre, es buen hijo, buen amigo, honrado, serio, responsable, no consume drogas, no ha violado, ni ha matado, y no ha abortado (que éste sí que es el más atroz crimen). Creo firmemente en que si tenemos fe en ese Dios comprensivo, podremos salir adelante, tener una vejez tranquila y digna, y una eternidad feliz. Ojalá podamos seguir comunicándonos.
Es correcta tu interpretación de lo que es fornicar. Cuando San Pablo hace esa afirmación, no pretende ser exhaustivo. También hay otros pecados que él cita a continuación, y otros que no los cita. El sexto mandamiento es importante, pero hay otros nueve que también lo son. Lo mismo que es laudable ser buen padre, buen hijo, buen ciudadano, etc. Pero los mandamientos son diez. Hay que cumplirlos todos. Las cosas son totalmente buenas o dejan de ser buenas.
Si te compras una chaqueta, no te basta que estén muy bien las solapas, las hombreras y los bolsillos. Si tiene un roto en el codo, no la quieres.
Dios no sólo es amigo: es padre.
Por eso todo lo que nos pide es para nuestro bien, aunque a veces no lo entendamos; como el niño que no entiende que el pinchazo de la inyección que le pone su madre es para su bien. Y como es Padre, lo que pide es bueno, ayuda a cumplirlo, y al que falta le perdona si se arrepiente y tiene propósito de enmienda.
290. Novio enfermo
Tengo un novio muy cristiano. Nos queremos muchísimo. Somos muy felices pensando en nuestro matrimonio. Pero yo tengo una duda. Él tiene una enfermedad incurable. No es contagiosa ni hereditaria, pero va a estar enfermo toda su vida. Esto me asusta. ¿Qué me aconseja?
Te felicito por tener un novio tan cristiano. Eso es lo principal. Lo de su enfermedad es una dificultad, pero superable. Todo consiste en que tú sepas que tendrás que ser su enfermera, toda la vida. Pero cuando hay amor, esto no es dificultad. No eres la primera que estás en estas circunstancias, ni serás la última. Pero si no te sientes con fuerzas para ello, no des un paso que te ate para toda la vida.
291. Novia de un seminarista
Querido P. Loring: mi novio es seminarista. Dice que me quiere, pero sigue en el seminario. Yo le digo que se salga, pero no quiere. ¿Qué me aconseja?
La cosa está clara. O el sacerdocio o tú. Que se decida. Si quiere ser buen sacerdote tiene que olvidarse de ti. Y si no quiere olvidarse de ti, que se olvide del sacerdocio. Y si él no se decide, eres tú quien debe decidirse.
292. Novia virtuosa
Tengo una novia muy virtuosa, pero observo en ella algunas cosas que no me gustan. Son cosas pequeñas, pero me disgustan. Pienso que si ahora le veo esos defectos, después de casado veré muchos más. Esto me hace dudar. No sé si seguir con ella o dejarla. ¿Me podría aconsejar?
Tú mismo me das la respuesta. Te estás obsesionando con pequeñeces, y no valoras lo importante. Tú mismo me dices que tu novia tiene grandes valores, y lo negativo es poco importante. ¡Pues decídete! Sólo Dios es perfecto. Las personas humanas, todas tenemos defectos. No se trata de encontrar una persona sin defectos, que no la hay. Se trata de ver si en la balanza pesan más los defectos o las virtudes. Y según me dices, en ella, pesan más sus virtudes que sus defectos.
293. Novia de un homosexual
Mi novio es homosexual. Tiene un «amigo», y de cuando en cuando desaparecen los dos juntos sin decir a dónde van. Estoy angustiada. Creo que estoy arruinando mi vida. No sé qué hacer. ¿Qué me aconseja?
Comprendo tu angustia, pues tu problema es serio. Tú misma dices que estás arruinando tu vida, y creo que tienes razón. Si de novio te hace eso, ¿qué esperas que haga de casado? Tu vida va a ser un infierno. No dudo en afirmar que ese hombre no te conviene. Nunca es tarde para encontrar otro hombre que pueda hacerte feliz. Y en el peor de los casos, quedándote soltera podrás vivir con más paz que con ese hombre.
294. Una blasfemia
Creo que hay una película donde se presenta a Jesús y a San Juan como homosexuales. Sé que es una blasfemia, pero no sé cómo refutar eso.
Algunos, con muy mala intención, han dicho que el amor de Jesús a San Juan era homosexual. Esto es una blasfemia que no tiene más fundamento que desprestigiar a Jesucristo. En efecto, el Evangelio de San Juan se escribió en griego, y en griego el amor se puede expresar con tres verbos distintos:
•Para el amor sexual se emplea erotao (ερωτάω), de ahí erotismo.
•Para el amor de amistad se emplea fileo (φίλέω), de ahí filantropía.
•Y también agapao (αγαπάω), de ahí ágape.
Pues bien, cuando San Juan habla del amor que le tenía Jesús, jamás usa erotao (ερωτάω), sino siempre fileo (φίλέω) y agapao (αγαπάω), que expresan amor de amistad. (Evangelio de San Juan: 13:23; 19:26; 20:2; 21:7; 21:20)
295. Homosexualidad
Los medios de comunicación nos bombardean constantemente con la idea de que ser homosexual es lo más natural, que no hay por qué reprimirse, que deben tener los mismos derechos que los heterosexuales, hasta pudiendo adoptar niños, incluso presumen de serlo. Es vergonzoso ver las manifestaciones del día del orgullo gay.
Tiene usted razón. Pero la Biblia condena repetidamente la homosexualidad. Por eso la Iglesia ha publicado varios documentos condenando la homosexualidad. Los homosexuales quieren conseguir que su anormalidad aparezca como normal. Yo suelo decir que estar orgulloso de esa anormalidad es como si el jorobado presumiera de tener joroba.
El jorobado es digno de respeto como persona, pero su joroba no es deseable. El homosexual, como persona, es digno de respeto, ¡si no ejerce! Si se domina, puede llegar a santo, que es lo más grande que se puede ser en la tierra. Pero si es un corruptor de menores es un peligro social. El homosexual debe vencer su inclinación lo mismo que tiene que vencerse el heterosexual que le gusta su vecina casada.
Decir que el homosexual tiene derecho a seguir sus tendencias es como decir que debemos dejar al cleptómano que robe, pues eso es lo que le gusta. El que pretendan tener los mismos derechos que los casados es una injusticia.
Los casados hacen un gran servicio a la sociedad proporcionándole ciudadanos. Cosa que jamás podrán hacer las uniones homosexuales. Y el que pretendan poder adoptar niños es una aberración. ¡Menudo trauma van a tener esos niños cuando vean que todos sus amigos tienen padre y madre, pero ellos son unos raros!
296. Soy homosexual
Estimado padre, desde los seis años descubrí el sexo con unos amiguitos más despiertos que yo. Desde entonces mi vida como homosexual ha sido un infierno, aun cuando yo siempre he tratado de ser muy discreto, ya que no me gusta dar a saber a nadie lo que soy. Tampoco soy alguien promiscuo, ni ando en la aventura buscando con quien tener relaciones sexuales. Sin embargo, me molestan mucho aquellas personas que me hablan burlonamente e insinuándome mi homosexualidad aun cuando yo trato de no dar pauta para ello. Por otro lado, hay momentos en que llegan a tanto las cosas que deseo dejar todo y buscar a alguien, ya que a veces desearía estar con alguien que me entendiera, alguien a quien le pudiera platicar mis desdichas, alguien con quien yo pudiera expresarme tal y como soy sin que me critiquen, (aun cuando como ya lo dije, yo no soy amanerado ni me gusta andar joteando). La verdad es que cuando era más chico (como 16 ó 17 años) lloraba, e incluso un día le llegue a reclamar a Dios sobre el por qué no me había cuidado para que no me ocurriera lo que me pasó, culpándome y pensando que la vida sería más distinta si eso no hubiera pasado y si yo fuera más normal. Trato de seguir mi vida conforme a lo que la Iglesia pide. Sin embargo, a veces, al entrar al internet se ven toda clase de imágenes que no dejan nada a la imaginación, y yo las veo, pero a veces no me agrada porque al confesarme tengo que decir que las vi, aunque en ocasiones no las busque a propósito. Le escribo para ver qué me puede decir usted al respecto. Mil gracias.
Comprendo perfectamente tu sufrimiento, y te felicito porque creo que tu conducta es correcta al dominar tus tendencias y no exponerlas a nadie. También comprendo tu deseo de desahogarte con alguien, pero creo que no debes hacerlo.
Sí me parece bien que lo hagas con Dios. En la naturaleza ocurren anormalidades que Dios permite, y sólo Él sabe la razón. Debes santificarte siendo como eres. El sacrificar tus apetencias te hace merecedor de bienes sobrenaturales. Acepta este sacrificio como otros aceptan ser jorobados o paralíticos, que eso no les impide ser santos, que es lo más importante.
297. Curación de la homosexualidad
¿Se puede curar la homosexualidad?
Te voy a contestar con un artículo que copié de Internet.
¿SE PUEDE CURAR LA HOMOSEXUALIDAD? (Gerard van den Aardweg, Revista Mundo Cristiano)
Homosexualidad es la atracción sexual hacia personas del propio sexo. En cromosomas, hormonas sexuales y constitución física los homosexuales son normales. Hubo un tiempo, el de Freud, en que se pensó que se debía a factores hereditarios, pero esta hipótesis hoy ha sido científicamente desechada. Los homosexuales son biológicamente normales, lo que no es normal es el ejercicio de la homosexualidad. Es de advertir que el homosexual tiene instintos heterosexuales; lo que ocurre es que se le bloquean por alguna razón, que puede ser un complejo de inferioridad. Quienes de verdad se empeñan en luchar contra ese complejo, aun en casos de transexualidad, en uno o dos años acaban con sus obsesiones. Para dar la impresión de normalidad, hay quien asegura que quizá uno de cada cinco hombres tiene «tendencias» homosexuales, pero las estadísticas lo desmienten y ponen de manifiesto que en realidad no pasan de un uno o dos por ciento.
El movimiento mundial para la emancipación de los homosexuales trata de eludir cuestiones fundamentales, se sirve de medias verdades y de falsedades totales y maneja el concepto de discriminación para suscitar compasión. Hace del homosexual una víctima.
UNA CAUSA: LA FALTA DE MADUREZ
En la pubertad, puede tratarse de un fenómeno transitorio. Hay casos en que la homosexualidad arraiga en los primeros años de juventud. Este hecho ha llevado a algunos a pensar que no tiene sentido procurar desarraigarla. La teoría más en boga es que la homosexualidad se basa en una perturbación del llamado «sentido de identidad sexual». La realidad demuestra que los homosexuales están afectados no sólo en su faceta sexual, sino en todo su mundo emotivo. Su vida emotiva coincide mucho, por ejemplo, con la de tipo ansioso, compulsivo o depresivo, caracterizada por depresiones, nerviosismo, problemas relacionales y psicosomáticos. No son capaces, en determinados aspectos de su vida emotiva, de madurar y de ser adultos y, pese a querer aparentar jovialidad y alegría no son felices interiormente. La causa no está en la discriminación de la que se quiere acusar a la sociedad que les haría «víctimas» de ella, sino en fuerzas que actúan en el interior mismo de los interesados.
¿SE PUEDE CURAR LA HOMOSEXUALIDAD?
Mucha gente no sabe que la génesis psíquica de esta condición sexual carece en absoluto de misterio y que su terapia es posible. El método que he utilizado consta de dos partes: la primera consiste en hacer adquirir al interesado una visión clara de la propia identidad y de su propio mundo afectivo; la segunda, en afrontar esa situación. Llevamos a las personas a reírse de sí mismas (el humorismo puede ser muy saludable) y a la adquisición de hábitos positivos: valentía, honestidad consigo mismo, autodisciplina, capacidad de amar a los demás; así, hasta lograr que el homosexual pierda sus hábitos neuroinfantiles.
Es esencial neutralizar la autoconmiseración crónica. Es obligado decir que: –En un treinta por ciento de los casos, la curación es completa: acaban desarrollando actitudes y hábitos sexuales normales y afectivos y una vida emotiva adulta. Por supuesto, una curación sólo sexual no sería una curación completa. –Otro treinta por ciento de personas cambia más o menos gradualmente, pierde sus obsesiones homosexuales y asume una actitud emotiva nueva, aunque no lo suficiente para poder hablar de curación completa.
Hay otros que progresan con extremada lentitud por su estado neurótico grave, pero también éstos, si son ayudados por una asistencia y un tratamiento constructivos, adquieren fuerza y coraje y poco a poco van perdiendo sus depresiones, nerviosismos y ansiedades.
RESPONSABILIDAD DE LOS EDUCADORES
Los complejos homosexuales se pueden evitar educando a un muchacho como muchacho y a una chica como tales. No se pueden intercambiar y mezclar las cosas. Una total identificación, la total identidad de roles que quiere cierto feminismo exacerbado es absurda. Los sacerdotes y educadores tienen un papel importantísimo cuando aportan al crecimiento psicológico una contribución mucho mayor de la que a veces son conscientes. Cuidado con creer que todo «amor» es bueno; hay formas de amor compasivas y neuróticas que revelan una personalidad dividida en sí misma y que necesitan una guía moral firme y segura. Los pacientes que viven su fe de manera positiva tienen las mayores esperanzas de un cambio radical en su homosexualidad: ésta es mi experiencia de años.
El problema de la homosexualidad es presentado en una injustificada atmósfera de fatalismo. La homosexualidad sigue siendo vista por la mayoría de la gente a la luz de prejuicios e ideas preconcebidas, infundadas y superadas de las que, por desgracia, no están ausentes profesionales (médicos, sociólogos, psicólogos, sacerdotes, periodistas).
Si a ello añadimos la falta de puesta al día de la Psiquiatría y de la Psicología, se crea una situación de la que se aprovecha la estrategia de la emancipación de homosexuales militantes, flanqueada por el «establishment progre» occidental que pretende hacer creer que la homosexualidad es una variante normal de la sexualidad humana, que homosexual se nace y que no se puede cambiar. A todos ellos no les vendría mal una mejor información.
LA FALACIA DE LA RESIGNACIÓN
Los responsables mejoran poco a poco las situaciones concretas. Hay directores espirituales que animan correctamente a los homosexuales a vivir la castidad y el dominio de sí mismos, pero de hecho consideran que es imposible desarraigarla. Es muy equivocada la actitud de no pocos hombres de Iglesia que, de buena fe, pero víctimas probablemente de la escasa difusión de las experiencias terapéuticas, consideran que el mejor modo de ayudar a los homosexuales es enseñarles la resignación y la aceptación del sacrificio que supone su situación, en lugar de animarles y ayudarles a salir de ella, con paciencia y perseverancia.
Además de ignorancia, demuestran ingenuidad, ya que es dificilísimo, por no decir imposible, convivir con las propias tendencias homosexuales sin dejarse arrastrar por ellas. El camino de la curación de los homosexuales no pasa por la compasión y mucho menos por la aceptación de su situación como «normal». Es impresionante y doloroso constatar cuántos médicos, terapeutas, sacerdotes, psicólogos ignoran el deseo de cambiar que tienen muchas personas con tendencias homosexuales. La afectividad desviada no es más que un aspecto de una personalidad inmadura. La terapia debe apuntar a enseñar al paciente a reconocer y combatir toda una gama de expresiones de ego-centrismo infantil, de temores, complejos de inferioridad, reacciones consolatorias, afectaciones y autocompasiones. En la esfera afectiva crecemos cuanto mayor es la confianza en nosotros mismos como hombres o como mujeres con plenitud y felicidad. Un psiquiatra holandés que militaba en el movimiento de emancipación homosexual cuenta la curación de una lesbiana gracias a un sacerdote dotado de buen sentido psicológico, que le dijo: «¡Si es que tú te has quedado en cuando eras una niña...! ». Su proceso de cambio duró un tiempo, pero acabó reconociendo ante el psiquiatra que su problema había desaparecido «como una pierna amputada, que no vuelve». (www.interrogantes.net).
298. Parejas de homosexuales
Soy homosexual. Desde hace tres años vivo con mi amigo. Nos consideramos matrimonio, por eso comulgo tranquilamente. ¿Hago mal?
Haces muy mal. Tus comuniones son sacrílegas. Confiésate cuanto antes. Que el Señor te ilumine y te ayude.
299. Atención a los homosexuales
Hola Padre. Espero esté muy bien. Lo consulto porque he leído en periódicos que el obispo de una diócesis de Coahuila, México, apoya a los homosexuales. También he leído que la Arquidiócesis de Puebla, México, da acompañamiento espiritual a homosexuales. ¿No son estas dos cosas contrarias a la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad? ¿No se corre el peligro que altos jerarcas de la Iglesia acepten el homosexualismo como algo normal y algún día la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad cambie como lo hizo en la iglesia anglicana? Gracias. Dios lo bendiga.
La doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad no puede cambiar porque se basa en la Biblia. Que los anglicanos se aparten de la Biblia no es extraño, pues también ordenaban sacerdotes a las mujeres inválidamente. El que algún obispo católico también lo haga es lamentable, pero puede pasar. En la historia se han dado casos de obispos herejes. La Iglesia Católica atiende a los homosexuales para ayudarles a vivir castamente.
300. Citas Bíblicas contra la homosexualidad
P. Loring: Va un índice de citas bíblicas (la saqué de una página web, pero no me acuerdo cuál, así que los autores perdonen, es un plagio involuntario). Aquí va: ¿Quién dijo que la Biblia no habla contra la homosexualidad?
1. «No te echarás con varón como con mujer, es abominación». (Lv 18:22).
2. «Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre». (Lv 20:13).
3. «¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios». (1 Corintios 6, 9-10).
4. «Teniendo bien presente que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los prevaricadores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreligiosos y profanadores, para los parricidas y matricidas, para los asesinos, los adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina, según el Evangelio de la gloria de Dios bienaventurado, que se me ha confiado». (1 Timoteo 1, 9-11).
La primera página de la Biblia, en Génesis 1:27, nos enseña que Dios creó al ser humano «macho y hembra», o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana. En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer «en una sola carne» (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28). La homosexualidad no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer. Hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave:
I. Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas.
1. Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma).
2. Levítico 18:22
3. Levítico 20:13
4. Deuteronomio 23:17-18
5. 1 Reyes 14:24
6. 1 Reyes 15:12
7. 1 Reyes 22:46
8. Jueces 19:22
9. 2 Reyes 23:7
10. Romanos 1:24-27
11. 1 Corintios 6:9
12. 1 Timoteo 1:8-10
13. 2 Pedro 2:6
14. Santiago 1:7
15. Éxodo 20:14 (incluido en Hebreos para «adulterio»).
II. Pasajes que utilizan el ejemplo de lo que sucedió en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecado.
16. Deuteronomio 29:23
17. Génesis 13:13
18. Isaías 3:9
19. Isaías 13:19
20. Jeremías 23:14
21. Jeremías 49:18
22. Jeremías 50:40
23. Lamentaciones 4:6
24. Amós 4:11
25. Mateo 10:15 (véase 13.2 Pedro 2).
26. Lucas 17:29
III. Pasajes que directa o indirectamente condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto).
27. Deuteronomio 22:5
28. 1 Corintios 11:14-1
IV. Pasajes sobre el matrimonio, los esposos y las esposas, el hombre y la mujer creación de Dios, etc., que tienden a condenar la transexualidad.
29. Génesis 1:27
30. Génesis 1:28
31. Génesis 2:18-24
32. Salmos 139:14
33. Marcos 10:6-12
34. 1 Corintios 3:16-17
35. 1 Corintios 6:19-20
36. 1 Corintios 7:1-4
37. 1 Tesalonicenses 5:22-23
38. Romanos 6:12
39. Filipenses 3:21
40. 1 Timoteo 5:14
41. Efesios 5:22-25
V. Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados.
42. 1 Tesalonicenses 5:22
43. Isaías 5:20-21
44. I Pedro 2:11
301. Amor lésbico
¿Cómo ve la Iglesia católica el amor de dos mujeres como pareja? Soy una mujer desmoralizada de los hombres y siento amor por una mujer. Pienso que la amo. Un amor de amistad entre dos mujeres no tiene nada de malo. Pero este amor no debe repercutir en los órganos genitales, pues en ese caso sería lesbiano, lo cual es inmoral.
302. Amor de amistad
Se habla tanto de las lesbianas que dudo si yo lo seré, pues tengo un gran amor a una amiga mía, que es maravillosa.
No hay que confundir el amor de amistad con el sexo. Dos mujeres pueden amarse muchísimo, pero si este amor no repercute en contactos del aparato genital, no hay por qué preocuparse. Lo que es pecado es el uso del aparato genital fuera del matrimonio. Pero el amor de amistad está alabado en la Biblia.
303. Cambio de sexo
Querido Padre: Quiera Dios que al recibir este correo se encuentre usted muy bien. Ayer al reunirme con la comunidad Cristo Rey, fundada por el Padre Torres Prado, donde usted es muy conocido y respetado, empecé a comentar con un religioso lo que está sucediendo aquí en Argentina. Sucede que se ha votado una ley que autoriza a los adolescentes de 16 años, sin autorización alguna de sus padres o del estado, que pueden cambiar de género «por haber nacido en un cuerpo equivocado», tal cual como lo leyó, es decir, un adolecente que se llama Pedro, al otro día, si lo desea, se llamará Pamela. De ahí que en la conversación el religioso me dice: ¿qué opinará el Padre Loring? Es por eso que le escribo esperando un comentario suyo.
Eso es un disparate. Lo primero que eso puede ser un capricho pasajero, y después arrepentirse de lo hecho. Y segundo que el sexo lo determina Dios con los cromosomas xy y xx. Y los hombres no podemos cambiar la naturaleza.
304. Actos impuros
Si la Biblia prohíbe el adulterio y la fornicación, ¿por qué la moral católica también prohíbe la masturbación?
Aunque la traducción latina pone «fornicación», la palabra griega que San Pablo pone seis veces es porneia, que significa «actos impuros».
305. Masturbación
De pequeño me enseñaron que la masturbación era pecado. Hoy veo que los sexólogos la recomiendan. ¿Es que una cosa buena puede ser pecado? ¿O es que ya no es pecado?
La naturaleza humana y la ley moral, las dos vienen de Dios. Y Dios no puede prohibir una cosa buena ni mandar una cosa mala. Que algún sexólogo la recomiende es lamentable. Pero médicos de prestigio internacional reconocen que el hábito de la masturbación puede convertirse en obsesivo y perjudicar a la persona.
El vicio solitario (masturbación) consiste en abusar del propio cuerpo excitando los órganos genitales para procurarse voluntariamente el placer hasta el orgasmo.
A veces, se comienza por mera curiosidad; pero si no se corrige esta inclinación se convierte en un vicio obsesivo que esclaviza a la persona y le desinteresa por todo lo demás: como le pasa al drogadicto.
Dice André Léonard, Profesor de la Universidad de Lovaina: «Por su misma naturaleza, la masturbación contradice el sentido cristiano de la sexualidad, vivida como alianza de amor. (…) El ejercicio de la facultad sexual queda privado de toda referencia afectiva con una pareja, en la medida en que el sujeto se repliega sobre sí mismo, en el disfrute de sí mismo. (…) La masturbación, privada del amor, deja a menudo insatisfecho a quien se entrega a ella. Conduce al vacío y al disgusto.
«Debes tener el coraje de pensar, y también decir, que la masturbación es un mal. Escucharás con frecuencia argumentos que intentan defender que se trata de un comportamiento inofensivo, tan anodino como el beber, comer o transpirar. Es preciso desmontar esas razones. (…) No es ciertamente el pecado más grave que puedas cometer. Pero eso no impide que te hagas su esclavo, que te habitúes a una sexualidad egoísta, y que asfixie en ti la vida espiritual».
La masturbación puede llegar a ser algo obsesivo en la persona. Hace del placer sexual algo egoísta, cuando Dios lo ha hecho para ser compartido dentro del matrimonio. Conozco casos de matrimonios fracasados porque uno de los dos, esclavizado por la masturbación, se negaba a las naturales expresiones de amor dentro del matrimonio. Quien se deja esclavizar del vicio de la masturbación puede arruinar la armonía sexual de su matrimonio. Una mujer joven se quejaba en la consulta de un médico de que su marido tenía con ella muy pocas relaciones sexuales. Él reconoció, delante de ella, que prefería masturbarse.
Quien tiene la desgracia de verse esclavizado de esta mala costumbre debe poner el mayor esfuerzo en corregirse cuanto antes. Este vicio encadena fuertemente, cada vez es más difícil desligarse de él, y cuando tiene esclavizada a una persona, la envilece, la embrutece, anula su voluntad, destroza su carácter, perturba el desarrollo de su personalidad, debilita la fe, produce desequilibrio nervioso, hace egoístas e incapacita para amar a otra persona.
Para dominar la masturbación, tres cosas:
a) Estar convencido de que este vicio se puede superar. Otras personas lo han conseguido.
b) Eliminar los estímulos de pornografía, telebasura, etc.
ANDRÉ LÉONARD: La moral sexual explicada a los jóvenes, III, 1. Ed. Palabra. Madrid. 1994. TONY ANATRELLA: El sexo olvidado, 1, 4. Ed. Sal Terrae. Santander. 1994. Dr. LUIS RIESGO: Hablando en familia, III, 5. EAPSA: Madrid, 1973. Este libro es muy recomendable a los padres sobre los problemas de los hijos.
c) Frecuentar los sacramentos de la confesión y comunión.
d) Para casos extremos, pedir a un médico un tranquilizante.
«No se puede abusar del organismo. La naturaleza pasa después la factura. El cuerpo humano tiene sus límites. No se pueden gastar las energías destinadas al desarrollo integral de la persona humana».
Incluso para Freud «el masturbador incurre en riesgo de bloquear el desarrollo y maduración de su psicoafectividad».
«La práctica habitual de la masturbación conduce a graves desequilibrios nerviosos». Todos los médicos están de acuerdo que cuando la masturbación es frecuente, conduce a la neurastenia.
Y cuando la masturbación es un vicio esclaviza como todos los vicios. «La masturbación es, con frecuencia, expresión de egocentrismo, (…) indicio de un desarrollo retardado o detenido de la personalidad».
«Cuando la masturbación se convierte en hábito, debe ser calificada como falta de madurez. (…) Cuando la masturbación presenta síntomas de psicosis y neurosis, debe buscarse la ayuda de un profesional que la someta a un tratamiento adecuado. (…) Las fuentes que dan pábulo a la fantasía -lecturas, televisión, cine- han de considerarse como la base de muchas acciones que no deberían haber tenido lugar, si no hubiesen sido estimuladas».
Hay maníacos sexuales «que buscan el placer una y otra vez por sí mismo, y caen, como los drogadictos, en el círculo de una insaciable repetición, con el fin de superar en cada nuevo intento, las incesantes frustraciones.
«La masturbación hecha costumbre da por lo general seres psíquicamente replegados sobre sí mismos, especialmente incapaces de elevarse a un auténtico amor sexual».
El vicio de la masturbación es causa de muchos fracasos en los estudios y en el deporte. Esto lo saben muy bien los estudiantes y los deportistas.
«Cuando un ser humano se habitúa a satisfacer un instinto en una forma determinada, puede llegar a perder, a través de un mecanismo psicológico, el deseo o la atracción por todas las demás formas. El hábito de saciar el hambre sexual de una forma anormal y viciosa, puede llegar a provocar la repelencia por el acto natural, con lo cual el masturbador entra de lleno en el campo de la incapacidad sexual psicológica».
ENRIQUE Mª HUELIN, S.I.: Juventud, ¿hacia dónde? Málaga. 1973. Dr. HONORIO SANJUÁN: Estudios sobre sexualidad, 3º, III. Toledo, 1979. Dr. JOSÉ TODOLÍ: Estudios sobre sexualidad, 4º, II. Toledo, 1978. DUBOIS: La revolución sexual, XIII, 2. Barcelona, 1975. BERNHARD HÄRING: SHALOM: Paz, XXII, 3. Ed. Herder. Barcelona. 1998. EDMUNDO ELBERT: Problemas actuales de psicología, X, 3,4, 8. Ed. Sal Terrae. Santander. Varios Autores: Sexualidad y vida cristiana, 1º, II, 4. Ed. Sal Terrae. Santander, 1982. B. HÄRING: La ley de Cristo, 3º, 3ª, I. Ed. Herder. Barcelona. EDUARDO ARCUSA, S.I.: Eternas preguntas, IV, 2. Ed. Balmes. Barcelona. RAFAEL BOHÍGUES, S.I.: El riesgo de ser joven, III, 3. Ed. Mensajero. Bilbao.
El vicio de la masturbación lleva a la eyaculación precoz en el matrimonio, que impide acomodarse al ritmo de la mujer que es más lenta, y es causa de graves problemas en la armonía sexual matrimonial.
Los médicos americanos que habían tratado a muchachas que se masturbaban, descubrieron que después de casarse resultaban esposas frígidas.
«No es inteligente considerar la masturbación como algo natural, pues causa una serie de trastornos en el adolescente. No sólo en el campo religioso, sino en el afectivo, psicológico, intelectual, etc., donde se hacen sentir sus malos efectos. (…) El que en plena adolescencia el joven sienta fuertemente el impulso sexual, tiene un profundo valor educativo. (…) Más tarde en su vida conyugal, muchas veces tendrá que dominar sus inclinaciones». Estas partes del cuerpo deben respetarse con delicadeza, y sólo tocarlas por necesidad, limpieza, higiene, etc. Pero nunca tocar estos órganos sólo por gusto. Con eso no se juega.
Éste es un pecado degradante, repugnante, inconcebible en una persona delicada. Sin embargo, si después te da vergüenza confesarlo, entonces la desgracia es doble e irreparable. Si tuviste la desgracia de la caída, no permitas la de la vergüenza de confesarlo. Acude a un sacerdote y ábrele tu conciencia para que t e perdone y te ayude a salir de tan triste estado. Ten confianza. Tienes remedio. Muchos empezaron esta mala costumbre sin conocer su importancia. Bien porque lo descubrieron de un modo casual, bien porque fueron enseñados por otra persona que intencionadamente quitó importancia al asunto. Pero la masturbación es un vicio que puede esclavizar fuertemente y transformar el carácter de la persona, y hasta su ideología religiosa.
La masturbación puede llevar a perder la fe. Muchas incredulidades han empezado en la masturbación». El joven siente inclinación a masturbarse, oye que la Iglesia lo prohíbe, y siente la tentación de dejar la Iglesia que le prohíbe lo que le gusta hacer, y quizás le cuesta trabajo evitar.
«Pero, por otro lado, no podemos olvidar que la masturbación no contribuye a la superación del problema sexual o de la tensión de un momento dado. Conduce, por sí misma, a la larga, a una erotización mayor y a una obsesión creciente, de modo que a la larga el problema no se soluciona. El sexo, no lo olvidemos, (Chauchard no se cansa de repetirlo) está sobre todo en la cabeza. Tiene una capacidad obsesionante tal, que la solución del problema sólo se logra cuando el hombre consigue entregar su pensamiento a tareas que le ilusionen. La solución al problema del sexo, y a una obsesión excesiva, sólo se encuentra de modo indirecto, cuando el hombre consigue centrar su pensamiento en algo que le ilusiona. He sido testigo de cómo muchachos que se han entregado con ilusión a una ocupación deportiva, incluso en presencia de chicas, o a otro tipo de ocupación, no tenían problema alguno sexual; mientras éste surgía siempre que se dejaban llevar por el ocio».
RUDOLF AFFEMANN: La sexualidad en la vida de los jóvenes, IX, 2. Ed. Sal Terrae. Santander. Dr. LUIS RIESGO: Hablando en familia, III, 5. EAPSA. Madrid, 1973. P. LÓPEZ PEDRAZ, S.I.: Cristianos en busca de respuestas, XV, 1. Ed. Sal Terrae. Santander. JOSÉ ANTONIO SAYÉS: Moral de la sexualidad, III, A. Ed. Tau. Ávila, 1988. Breve y estupendo libro en el que se proponen los fundamentos de la moral sexual y se orienta sobre puntos concretos.
Es fácil que quienes han contraído el hábito de la masturbación experimenten un fuerte sentimiento de culpabilidad capaz de destruir todo estímulo de vida y de producir un permanente complejo de inferioridad.
El único tratamiento pastoralmente eficaz es el de procurar abrir horizontes hacia expresiones plenas de la afectividad y hacia tareas culturales, profesionales, sociales y religiosas, que den sentido a sus vidas.
No siempre es fácil determinar la gravedad de cada acto masturbatorio, pues depende de muchas circunstancias y pueden darse atenuantes de la responsabilidad. Sin embargo se debe poner un serio empeño en evitarlo por el peligro de caer en la esclavitud del hábito.
«Los trastornos afectivos y algunas situaciones neuróticas provocan frecuentemente manifestaciones de autoerotismo, que alcanza, a veces, un carácter convulsivo claramente psicopático. Está comprobado que la masturbación ejerce siempre una mala influencia, sobre todo en la psicología juvenil. Debilita la fuerza de voluntad, la confianza en sí mismo, y perturba el desarrollo de la personalidad. Crea melancólicos e introvertidos y, en el fondo, egoístas. La masturbación es una satisfacción sexual egoísta, que marca a la persona y la incapacita para el verdadero amor. La masturbación es, muchas veces, un recurso barato y triste; una compensación, un consuelillo de segunda clase por algún otro éxito de cualquier otro tipo que no hemos sido capaces de conseguir. Con todo, no todos los actos masturbatorios son de la misma gravedad. Cuando un joven tiene interés en corregirse y pone los medios que tiene a su alcance aunque tenga caídas, éstas pueden tener atenuantes a su culpabilidad. Siempre se puede acudir a Dios pidiéndole ayuda, pues Él nunca abandona a los que acuden a Él, pidiéndole ayuda para algo bueno y conveniente. Y como dice San Pablo: Todo lo puedo en Aquel que me conforta.
»En la adolescencia, la masturbación puede aparecer como algo pasajero. Como eso de los granos. Pero si es repetitivo, puede degenerar en hábito; y esto es grave. Lo lógico es que deje un sentimiento de culpa. Sin duda es mejor dominarse que dejarse vencer. Dominarse es señal de adultez. La victoria es señal de madurez. La caída es señal de debilidad; por eso deja sentimiento de culpa.
»En la edad madura, la masturbación puede ser síntoma de algo más serio, sobre todo si es persistente. Puede indicar un estado de adolescencia mental, o alguna otra deficiencia psíquica. Se encuentra, desde luego, en muchos tipos de demencia senil y en el alcoholismo. En general puede aparecer en todos los estados mentales, en los que se dé una descohesión de la personalidad que tenga por consecuencia una pérdida de control de los instintos más primitivos».
Dice el célebre moralista Häring: «No se puede decir que la pasión destruye la imputabilidad moral de los pecados contra el sexto mandamiento, pues si así fuera sólo un pecado diabólico sería mortal».
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2352. ROBINSON: Educación sexual y conyugal, 2ª, II, 6. Ed. Mensajero. Bilbao. BERNHARD HÄRING: SHALOM: Paz, XVII, 4. Ed. Herder. Barcelona. 1998.
A veces las caídas en la masturbación no son por una intención lujuriosa. Son consecuencia de una depresión, una angustia, una ansiedad que no permite conciliar el sueño, etc. Casos así pueden remediarse con algún sedante inofensivo recomendado por un médico.
En una conferencia que le oí en 1976 al Dr. D. José Ma Poveda Ariño, Jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid, titulada Ciencia y Doctrina Moral Sexual, dijo que la masturbación es un fenómeno evitable por cualquier persona normal.
Y en los casos en que esta superación parezca difícil es perfectamente asequible con los productos que un médico puede recomendarle.
En enero de 1976 el Vaticano publicó un documento sobre Moral Sexual donde dice: «El uso deliberado de la facultad sexual, fuera de las relaciones conyugales normales, contradice esencialmente la finalidad de esta facultad» (n°5). También dice este documento que «la masturbación es un acto intrínseco y gravemente desordenado» (n°9). Esto significa que el acto, "en sí mismo", es siempre materia de pecado grave («objetivamente malo»).
Para determinar si el acto de una persona concreta es pecado grave también habrá que considerar si se cumplen las otras condiciones del pecado grave: que tenga uso suficiente de razón como para saber lo que está haciendo y la malicia del acto, y que consienta plenamente al mismo.
En 1983 el Vaticano ha publicado otro documento sobre la educación sexual donde dice: «La masturbación es un grave desorden moral».
Y aunque sólo Dios conoce la responsabilidad moral subjetiva de cada acto, «de ningún modo se puede sostener que en el campo sexual no se cometen pecados mortales».
Pero no has de considerar pecado todos los tocamientos en tus órganos genitales. Pueden ser pecado los tactos encaminados a excitar el placer sexual; pero otros actos que se hacen por necesidad o por higiene, no son pecado alguno. Y en las conmociones orgánicas que sientas involuntariamente, reprime el consentimiento, y en paz. No has pecado contra la pureza.
Aprende a distinguir entre el sentir y el consentir. Puede ser que a veces sientas movimientos contra tu voluntad en tus órganos genitales. Acostúmbrate a prescindir de esas sensaciones.
El pecado no está en el sentir, sino en el consentir. En el noveno mandamiento te expongo el modo de luchar contra estas tentaciones molestas. Pero si tuvieras la desgracia de haberte complacido voluntariamente en ese placer sexual, entonces manchaste tu pureza.
El orgasmo, que es la sacudida que experimenta el cuerpo con la satisfacción del placer sexual, es derecho exclusivo de casados. Una persona soltera no puede ni procurárselo voluntariamente ni aceptarlo si lo experimenta involuntariamente.
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2352. Diario YA, 2-XII-83, pg. 34. Revista ECCLESIA, 1773 (17-I-76).
A veces el orgasmo se produce imprevistamente. En ese caso tampoco es lícito saborearlo voluntariamente, aunque no se pueda evitar la sensación placentera.
Pero cuando ocurre durmiendo no es pecado alguno. El placer venéreo completo, el orgasmo, buscado directamente, sólo está permitido dentro del matrimonio, dentro del acto conyugal.
SÉPTIMO: NO ROBARÁS
306. Devolver lo robado
Padre, Dios lo bendiga: Mi pregunta es acerca del sacramento de la confesión. Si uno cometió pecado contra el 7mo. mandamiento y robó, y uno no puede devolver, o por el momento no tiene trabajo, ¿uno queda perdonado? ¿Qué debe hacer el penitente? ¿La confesión vale?
La confesión es válida y quedas perdonado, pero tienes la obligación de devolver, cuando puedas, a la persona robada o darlo de limosna si la devolución no es posible.
307. Deber de la limosna
Estimado Padre Jorge: además de mandarle saludos y bendiciones desde México, quisiera saber su valiosa opinión, si tuviera tiempo para contestar a su humilde servidor, sobre qué actitud debe tomar uno como católico ante el conflicto a que se enfrenta uno con el prójimo, en que de primera vista necesita una limosna o una ayuda, y al mismo tiempo se da uno cuenta, que abundan personas que por irresponsables, atenidos y perezosos, son vividores del buen corazón de las personas que les dan.
Uno ya no sabe si dar o no dar. Al mismo tiempo cuando uno da, queda la idea de que uno está solapando sus errores; pero cuando uno no da, queda el sentimiento de que uno no está siendo buen católico. ¿Cuál sería la mejor actitud a seguir de uno que quiere ser buen católico?
Gracias por su fina atención, y que Dios lo bendiga.
Tu consulta no tiene fácil respuesta. Yo mismo me he encontrado en esa situación repetidas veces. Mi norma es la siguiente: Si huele a vino o tiene pinta de drogadicto, me excuso y no le doy. Pero si no me consta que es para vicios, sí le doy. Es verdad que hay muchos que engañan. Pero yo prefiero dejarme engañar de uno que no lo necesita, que engañarme no dando al que lo necesita.
Con todo, hay un modo magnífico para dar limosnas: CARITAS.
308. Dar limosnas
Hola. Quería hacerle una consulta. Mire, a la salida del cine, en el estacionamiento, llegó una persona con aspecto algo demacrado en su coche, se paró y me pidió un euro para gasolina, decía que era de un barrio de las afueras. Total que le di el euro. Yo no sé si de verdad quería el euro para gasolina o para droga o algo así, pero la verdad me sabía peor decirle que no tenía el euro y engañarlo, además esta gente se pone muy pesada, y si le das algo se van y uno se queda tranquilo. Quisiera saber si está bien darle algo a esta gente o no se les debe dar nada por su vicio. Además yo tengo algo de escrúpulos y enseguida pienso que estoy en pecado grave y no sé si debo ir a confesarme.
Está clarísimo que no cometiste ningún pecado y que no tienes que confesarte de eso. Dar limosna siempre es una buena acción. Lo que hagan con ella no es responsabilidad del donante. Si la das para quitártelo de encima no es malo, pero es mejor dársela por amor a Dios, porque él la necesita más que tú.
309. Caridad imprudente
Querido Padre Loring: La última vez que le escribí le comenté mi preocupación y malestar por mi marido, una excelente persona, pero que no es creyente.
A mí me gusta ayudar a la gente en lo que puedo. Ayer me enteré de que una conocida que vive con escasez pues su marido no trabaja. Esta mañana la he llamado para ofrecerle mi ayuda. Mi marido me ha sorprendido hablando por teléfono y se ha puesto hecho una furia. A pesar de que yo lo hago todo a escondidas y él no sabe de qué manera ni a cuánta gente ayudo dice que parezco una ong y que está harto. Que quiere que me centre únicamente en los nuestros, y que me olvide de todo lo demás. Estoy muy triste, pues yo quiero hacer feliz a mi marido, pero mi marido en definitiva lo que me pide es que yo cambie y deje de ser quien soy.
Para mí la caridad es como una seña de identidad del cristiano. Y lo que me pide es algo que tiene que ver mucho con mis principios y valores. Llega un punto en que ya no sé cómo debo actuar. Agradeceré sus consejos. Un cordial saludo.
El hacer bien al prójimo no debe ocasionar problemas en tu matrimonio. Está bien que lo hagas, pero antes debes convencer a tu marido que te lo permita, pues te gusta hacerlo y no es nada malo. Y lo más importante es que procures acercar tu marido a Dios.
OCTAVO: NO DIRÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS
310. Mentiras piadosas
Es frecuente decir mentiras piadosas sin darle importancia.
A mí me parece que por muy piadosas que sean son mentiras y nunca se debe mentir. ¿Estoy en lo cierto?
Está usted en lo cierto de que nunca se debe mentir. Pero hay que tener una idea clara de lo que es mentir. «Mentir es negar la verdad al que tiene derecho de saberla».
Al imprudente que pregunta lo que no le importa se le puede responder lo que se quiera. Nadie está obligado a revelar una verdad a quien no tiene derecho de saberla. Si tuviéramos que decir la verdad a todo lo que nos preguntan estaríamos vendidos a los imprudentes, y no podríamos tener materias reservadas. A la indiscreción del que pregunta lo que no debe, se le puede oponer la discreción de no responderle.
Pero si no hay razón para mantener la reserva es conveniente decir la verdad, pues esto ayuda a la convivencia.
DÉCIMO: NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS
311. Pobres de Espíritu
Primeramente le felicito y le agradezco infinitamente por ser un apóstol que da verdadero testimonio y ejemplo de haber entendido el mensaje de Nuestro Señor y hacer lo que está a su alcance por transmitírnoslo y hacérnoslo entender.
Mi pregunta: ¿Qué debemos entender verdaderamente por «ser pobres de espíritu», porque he leído y oído versiones encontradas. Gracias.
Yo entiendo «pobre de espíritu» al que está desasido de los bienes materiales. Aunque los use.
Los últimos Papas han sido muy austeros en su vida privada, aunque en público acepten el protocolo.
En mi caso te diré que cuando voy a dar conferencias a veces me alojan en hoteles de 4 y 5 estrellas; pero una vez me alojaron en casa de un mulero que no tenía cuarto de baño y las necesidades se hacían en el corral entre las gallinas. Pues yo estuve tan contento en un sitio como en otro. Hay que aceptar las circunstancias sin tener apego a las comodidades.
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