248º El explorador se arrepintió de haber dibujado un mapa de las Amazonas.
El explorador había regresado junto a los suyos, que estaban ansiosos por saberlo todo acerca del Amazonas. Pero, ¿cómo podía él expresar con palabras la sensación que había inundado su corazón cuando contempló aquellas flores de sobrecogedora belleza y escuchó los sonidos nocturnos de la selva?
¿Cómo comunicar lo que sintió en su corazón cuando se dio cuenta del peligro de las fieras o cuando conducía su canoa por las inciertas aguas del río?
Y les dijo: "Vayan y descubran Uds. mismos. Nada puede sustituir el riesgo y la experiencia personales".
Pero, para orientarles, les hizo un mapa del Amazonas.
Ellos tomaron el mapa, hicieron copias del mismo, lo colgaron en la pared de su sala de estar, y así, todos los que tenían una copia de la Amazonas se consideraban unos expertos. ¿No concocían acaso cada vuelta y cada recodo del río? y cuán ancho y profundo era y dónde habia rápidos y donde se hallaban las cascadas?
El explorador se lamentó toda su vida de haber hecho aquel mapa. Habría sido preferible no haberlo hecho. Cuentan que Buda se negaba resueltamente a hablar de Dios. Probablemente sabía los peligros de hacer mapas para expertos intelectuales. Así sucede a los que cren conocer el cristianismo por saber de memoria algunas respuestas del catecismo.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.