238º Diálogo ecuménico en la catequesis para niños.
A veces he intentado explicar a los niños de la catequesis en qué consiste ese diálogo que tenemos que usar para la unión de las Iglesias. He aquí un ejemplo práctico.
Cuando Luisito rezaba para la conversión de su compañero de colegio, Angel, que era protestante, mentalmente resumía toda su oración en una invitación: VEN. conviértete a la verdadera Iglesia.
Podía Angel replicar: "¿Convertirme para ir adonde estás tú? ¿a imitar tu desobediencia, tu falta de voluntad en estudiar, en tu egoísmo? "No, no a mí tienes que convertirte sino a mi ideal que es Cristo. "
"Bueno, pero entonces, ¿por qué no me dices: 'VE', en lugar de "VEN"?
Aún así no todo está claro; porque Angel podía sospechar de la convicción de Luisito. No debe andar muy persuadido de la validez del modelo, puesto que lo propone a los otros sin tender hacia él.
"No, no. Yo también me esfuerzo. Aun cuando no te parezca. Yo también aspiro al modelo que te propongo.
"Pero, entonces, dado que se refiere a un movimiento conjunto, ¿por qué en lugar de decir "VEN no dices "VAMOS"?
Pues bien, esa es la expresión característica del ecumenismo. El nuevo método para conseguir la unificación de las Iglesias o, el nuevo modo de dialogar, es este "VAMOS".
Los cristianos católicos y los hermanos separados tienen que converger hacia Cristo. Si de todas partes nos movemos hacia un único ideal o único punto de llegada, todos, casi sin darnos cuenta, nos acercaremos entre nosotros, en cuanto nos estamos acercando a una meta común. Dicen que todas las rutas conducen a Roma ( y a cualquier parte porque la tierra es redonda como una esfera y todos los caminos parten de un lugar y legan a un mismo lugar, después de haber dado la vuelta del mundo.
El método del diálogo se puede también llamar el método de la CONVERGENCIA.
El nuevo método del ecumenismo presupone tres principios esenciales:
1º LA PARIDAD. Entre las Iglesias comprometidas se excluye la hipótesis de conversión; porque un desplazamiento unilateral no puede suplir el movimiento recíproco de la convergencia. Este tipo de diálogo postula en ambos polos los mismos sacrificios y asegura idénticos privilegios. El postulado de la paridad rige soberano desde siempre en el ámbito del Consejo ecuménico.
2º La SUMISIÓN A LA VERDAD. El único criterio de verdad es Jesucristo.
3º CONVERGENCIA. Cada uno de los interlocutores busca la verdad que es Cristo y realiza inconsciente, insensible, pero realmente, el camino hacia la unidad.
El camino que nos acerca a Jesucristo es el mismo camino que nos acerca los unos a los otros. Es el método de la convergencia.
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