211º Diógenes a Alejandro: “¿Por qué no te decides hoy?
Alejandro el grande, había hablado largo y tendido con el filósofo Diógenes y se convenció de su sabiduría. Al marcharse le dijo: ruego a los dioses que en la vida que me toque en mi próxima reencarnación no sea yo Alejandro sino Diógenes.
Y Diógenes le contestó: ¿”A qué esperar, para ello, a tu próxima reencarnación? Puedes serlo desde ahora si así lo deseas”.
Existe un diablo que se llama "mañana" y siempre nos aconseja dejar para mañana lo que tendríamos que hacer hoy. Es el diablo de le pereza que nos tienta a evitar el compromiso y a quedarnos a la ventana para ver qué pasa en el mundo. "Vamos a ver que pasa" decimos muy a menudo. S. Agustin, antes de su conversión, sentía que tenía que dejar de convivir con aquella mujer con la que estaba unido de hecho sin compromiso ninguno. Pedía a Dios el don de cortar con aquella relación y su oración era esta: "Dame o Dios el don de la castidad". Pero horrorizado por si Dios escuchase esta oración y le diese la gracia de ser casto, proseguía diciendo "pero no hoy, mañana".
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.