210º Los presentimientos y las gaviotas sabias
Un rey practicaba la contemplación y un día se encontró con un hombre a quien no conocía y al verlo sintió un súbito y profundo miedo ante él. Charlaron un rato y al final el hombre le confesó que al ver al rey pensó qué tipo de madera se utiliza para los entierros reales. El era comerciante de –sándalo- la madera que se utiliza para los entierros de los ricos. El rey comprendió el motivo de su instintivo rechazo.
Un maestro estaba en contemplación cuando sintió un peligro, pero no vio que a un muchacho que se le había acercado de atrás. Charlando con él, el muchacho le confesó que el maestro no hubiera podido defenderse si él lo hubiera golpeado de atrás con su espada afilada como tenía intención de hacer. No lo había hecho porque el maestro se había dado vuelta y pudo disimular su intención.
Un muchacho vivía al borde del mar y le gustaban las gaviotas que se le acercaban sin miedo. Su padre, un día, le dijo: “atrapa algunas gaviotas que las vamos a comer”. El muchacho se fue a la playa, pero aquel día ni una gaviota se le acercó. ¿Presentimiento?
¿Qué son los presentimientos? Es imposible racionalizar el misterio del hombre. Mucho queda por conocer y nunca llegaremos a conocernos totalmente. Podemos distinguir, 'grosso modo', es decir, de manera sencilla y grosera, cuatro niveles en la estructura del hombre: el nivel físico, que se refiere al cuerpo; el nivel psicológico que se refiere a los sentimientos y emociones que acompañan continuamente nuestra existencia; el nivel ético, de la personalidad madura, de las decisiones conscientes y responsables y finalmente el nivel religioso de las relaciones con el Dios trascendente. Faltaría indicar también el nivel de la profundidad, del inconsciente, pero lo incluimos con la dimensión psicológica.
Los presentimientos no tienen una relación necesaria con lo religioso, con lo sobrenatural, sino que se ubican en el nivel psicológico. Es un hecho de que a veces pre - sentimos, es decir, sentimos antes lo que pronto va a suceder. En la Biblia se habla mucho de sueños premonitores, casi una manera de contacto con Dios o una manera de conocer su voluntad. Muy conocidos son los sueños de S . Juan Bosco que casi continuamente le indicaban lo que tenía que hacer.
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