Nuestra Señora de la Merced
Nuestra Señora de la Merced está unida al origen de la orden mercedaria, fundada en el siglo XIII por san Pedro Nolasco para la redención de los cautivos cristianos en poder de los musulmanes. La tradición cuenta que la Virgen inspiró esta obra, pidiendo una familia religiosa dispuesta incluso a entregarse como rehén para liberar a los prisioneros.
El nombre de Merced alude a la misericordia y al rescate. Los mercedarios añadían a los votos habituales un cuarto voto, el de ofrecerse en lugar de los cautivos cuando fuera necesario para salvar su fe. Esta entrega heroica marcó la espiritualidad de la orden y se reflejó en la devoción a María como redentora de cautivos.
La advocación se extendió por España y, con la evangelización, por toda América. Los mercedarios estuvieron entre los primeros misioneros del Nuevo Mundo, y la Merced quedó como patrona de numerosas ciudades y naciones. En la República Dominicana es patrona nacional, y en el Perú y Argentina su fiesta tiene gran solemnidad, ligada a la historia de la independencia.
La imagen suele representar a María con el hábito blanco de la orden y el escudo mercedario sobre el pecho, a veces con cadenas rotas a sus pies que recuerdan a los cautivos liberados. La fiesta del 24 de septiembre conmemora el origen de la orden y mantiene viva la memoria de su misión de misericordia.
Ubicación: Barcelona, España; orden de la Merced · Festividad: 24 de septiembre
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