Zuloaga y Zabaleta, Ignacio
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Biografía GER
ecario y, tras un año de permanencia en Dresde, se dedicó al estudio del arte y publicó la obra Gedanken über die Nachahmung der Griechischen Werke in der Mal.erei und Büdhauerkunst Pensamientos sobre la copia de las obras griegas en la pintura y escultura), Dresde 1754. Las objeciones que se le hicieron fueron publicadas en un libro, y los argumentos con los que se defendió, en otro. En 1755 obtuvo en Roma una pensión real, y fue protegido de los card. Passionei, Albani y Archinto; en Roma trabó gran amistad con Mengs. En 1758 visitó Nápoles, Portici, Pompeya, Herculano y Florencia; permaneció en esta última ciudad unos meses, clasificando la colección de piedras preciosas del barón Stosch.
Obtenido el cargo de bibliotecario y conservador del Museo del card. Albani, publicó en 1762 en Leipzig su obra Anmerkugen über die Baukunst der Alten (Notas sobre la arquitectura de los antiguos), que trata de los monumentos de la Antigüedad y que ha servido de punto de partida a muchos arqueólogos. En 1762 visitó de nuevo la región de Nápoles con el conde Brühl. Un trabajo de grandes proporciones fue Manumenti antichi inediti (Monumentos antiguos inéditos), publicado en Roma en 1767; lleva 268 planchas en cobre y abundantes grabados. En 1763 fue nombrado inspector general de antigüedades de la región de Roma y, a partir de entonces, publicó sus obras: Van der herculanischen Entdeckungen (Sobre los hallazgos de Herculano), Dresde 1762; Versuch einer Allegarie besanders für die Kunst (Ensayo de una alegoría y su relación con el arte), Dresde 1776; y Abhandlung van der Fiihigkeit der Empfindung des Schonen in der Kunst und dem Unterrich in derselben (Tratado de la comprensión de la sensación de lo bello en el arte y su enseñanza), Dresde 1771. Pero la obra maestra de W. es Geschichte der Kunst (Notas sobre la Historia del arte), Dresde 1767. En 1764 realizó otro viaje a Nápoles, cuyo resultado publicó en su obra Nachrichten van den neusten herculanischen Entdeckungen (Noticias sobre los nuevos descubrimientos de Herculano), Dresde 1764. En 1767 realizó su cuarto viaje a Nápoles y Herculano y, al año siguiente, habiendo viajado por Munich, Viena, Venecia y Tirol, fue asesinado en Trieste por Francisco Arcangeli. Winckelmann dejó al card. Albani heredero de todos sus bienes.
En Villa Albani, Luis I de Baviera erigió en su honor un busto de tamaño colosal. Otra estatua de mármol fue levantada en el Museo de Berlín, un monumento en Stendal, y otro en el Museo Municipal de Trieste. Winckelmann fue el primero que estudió científicamente el arte clásico, llegándolo a dominar ya penetrar en él, presentándolo con un estilo vigoroso y sencillo y como la belleza perfecta. Su ideología sobre la Historia del arte está influida por las ideas de Valeio Patérculo y Quintiliano. En su Kunstgeschichte (Historia del arte), W. estableció los caracteres, rasgos y estilos del arte antiguo. Su estética es de carácter neoplatónico; supedita a la belleza suprema toda su teoría artística y critica sobre las obras de arte.
Las obras completas de W. fueron publicadas por Fernow, E. Meyer y J. Schulze, en Dresde en 1808-20. Posteriormente volvió a publicarlas J. Eiselein (Donaues-Chingen, 1925-29). Como apéndice a la primera edición publicó F. Forster Winckelmanns Briefe an seine Züricher Freunde (Cartas de Winckelmann a sus amigos de Zurich), Friburgo 1882. En la actualidad, los institutos arqueológicos alemanes celebran solemnemente su natalicio: su aniversario es conmemorado también por varias univos primeros lienzos de pintor maduro, entre los que se incluye el retrato de su padre, Plácido. Al año siguiente fue a Inglaterra e Italia; este último viaje, en compañía de Santiago Russiñol. A pesar de aventuras y viajes, Z. pintó siempre. Las andanzas no fueron obstáculo para enviar al Salón de la Société Nationale de París dos cuadros, que se expusieron en la primavera de 1894: El enano D. Pedro y Retrato de la abuela. En 1895 se instaló en Andalucía, donde residió tres años que significaron un ahondamiento en la vida española. Volvió seducido por una bohemia muy diferente a la de París, integrada por gitanos, romerías, guitarras y fiestas de toros, en las que intervino como lidiador. Con los cuadros pintados en Sevilla, Le Barc de Bouteville abrió una exposición con seis lienzos, sobre asuntos andaluces, que fue la primera que tuvo eco importante en la crítica de París, y, a partir de ese momento, Z. mantuvo un éxito permanente en todas sus creaciones. La etapa andaluza alcanzó el clímax en 1897, año en el que Ignacio pintó un autorretrato en traje de cazador, que destinó a ser exhibido en el Salón de la Société Nationale. Al año siguiente logró una importante distinción en España, con su cuadro Víspera de la corrida, presentado en Barcelona y premiado con medalla de oro.
Periodo castellano. Una nueva experiencia protagonizó Z., esencial para su formación artística y humana. En 1898 se instaló en Segovia y "descubrió" Castilla. Es el antagonismo de sus vivencias anteriores. De la Esado. Retrató a Franco y su familia, pintó a ministros y aristócratas, en tanto que el maestro eibarrés gozó de momentos de aire oficial y apoteosis pública, que culminaron con una exposición presentada en 1941, en el Museo Moderno. M. el 31 oct. 1945, en la capital de España, de un infarto de miocardio. Los años posteriores no corresponden a la fama que Z. mantuvo en vida; su figura y su obra siguen siendo polémicas; se le admira o se le ignora intencionadamente. De todas formas, no hay que perder de vista las palabras de su más destacado biógrafo, Lafuente Ferrari, que sintetizan los méritos de su creación artística: "Sólo una mirada atrás a la dura lucha ascensional que los años de la vida suponen para un hombre que no ha perdido su tiempo consuelan de la incomprensión ajena y tonifican contra los que sólo juzgan de las cosas reloj en mano para saber si nuestra hora va con la suya".
BENITO MIRAVALLES.
BIBL. : E. LAFUENTE FERRARI, La vida y el arte de Ignacio Zuloaga, Madrid 1950 (contiene bib1. y catálogo de obras del pintor); I. M. DE AROZAMENA, Ignacio Zuloaga. El pintor, el hombre, San Sebastián 1970; I. RODRfGUEZ DEL CASTILLO, Ignacio Zuloaga. El hombre, Zarauz 1970.
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