Zalaca (sagrajas), Batalla de HIST.
Categoria:
Historia
La conquista de Toledo (1085) por Alfonso VI (v.) provocó el desconcierto de los reinos de Taifas (v.) los cuales llamaron en su ayuda a Yusuf-ben-Tashufin, jefe de los almorávides (v.) que por entonces se encontraba en el norte de África, realizando la unión de El Mahgreb. La noticia del desembarco de Yusuf en junio de 1086 obligó a Alfonso VI (v.) a abandonar el sitio de Zaragoza y a prepararse para el enfrentamiento que se producirá en tierras de Badajoz en el lugar que las crónicas árabes llaman al-Zallága y las cristianas Sacralias o Sagrajas, nombres qué corresponden a dos zonas limítrofes entre Coria y Badajoz.La importancia del enfrentamiento obligó a una preparación concienzuda por ambas partes. Junto a Yusuf figuraban los reyes de Sevilla, Granada y Málaga y el hijo del rey de Almería, los cuales se encaminaron a Badajoz para reunirse con Mutawakkil. Por su parte, Alfonso VI consiguió ayuda de Sancho Ramírez y de contingentes franceses e italianos. Llegado Alvar Fáñez, que se encontraba en Valencia, los cristianos salieron de Castilla pensando que en caso de derrota no perecería la población civil. Acamparon junto al río Guerrero, frente a la vanguardia enemiga. El encuentro, se produjo el viernes 23 de octubre. Al primer ataque e los musulmanes, respondieron con éxito los castellanos: Alvar Fáñez hizo huir a la vanguardia andaluza mandada por Mu’tamid de Sevilla, al tiempo que Alfonso obligó a retroceder a Yusuf. Entonces éste mandó refuerzos a los andaluces con su general Sid-ben-Ab--Bakr, y 61 mismo, bordeando el campamento cristiano, hizo retroceder a Alfonso cuando había llegado junto a las tiendas del almorávide. Se produjo el enfrentamiento de los dos jefes; parte de las tropas castellanas se dieron a la fuga, pero el rey pudo llegar al campamento. Mientras tanto, Alvar Fáñez también hubo de replegarse a la llegada de los refuerzos de Abñ-Bakr. La guardia negra de Yusuf acabó por decidir la situación. Alfonso VI, acompañado de sus menguadas tropas, se retiró a Coria. Era su primera derrota grave que, sin embargo, no tuvo gran trascendencia para el avance cristiano, ya que Yusuf regresó a África sin explotar la victoria.V. t.: ALFONSO VI DE CASTILLA Y LEÓN; ALMORÁVIDES; RECONQUISTA.A. M. BARRERO GARCÍA.
BIBL.: A. Hulci, Las grandes batallas de la reconquista durante las invasiones africanas, Madrid 1956.
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