Witz, Konrad
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Biografía GER
Pintor alemán, n. hacia 1400 en Rottweil, y m. hacia 1446 en Basilea; se le considera como uno de los grandes renovadores del arte de su tiempo. En su obra nos encontramos con la decisiva vuelta al naturalismo, lo que supone el conocimiento de la tridimensión de todas las cosas, y que separa, por medio de la reproducción espacial, el escenario de la idealidad gótica. Los holandeses, especialmente J an van Eyck y el maestro de Flémalle parece ser que influyeron decisivamente sobre W ., pero aun con todo no se sabe nada sobre su formación y muy poco sobre su vida. En 1434 fue admitido en el gremio de pintores de Basilea, y en 1446 era designada su mujer como viuda.El nombre de w. en la Historia del Arte fue conocido por primera vez en 1897, al descifrarse una inscripción en el altar de S. Pedro, en la catedral de Ginebra. Su obra reconocida comprende del orden de los 20 tableros. A ellos pertenecen los 12 cuadros del altar del Espejo de la Salvación (hacia 1435, Basilea) y los cuadros del altar de S. Pedro, de Ginebra, 1444, de los cuales es más famoso el de La pesca milagrosa, en el que por primera vez en el arte alemán aparece un paisaje: el lago de Ginebra (es también el único que está fechado). De los altares se han perdido los compartimentos centrales, así como en otros cuatro cuadros del altar del Espejo de la Salvación. Se conservan además otros cuatro cuadros diferentes: s. Cristóbal (Basilea), transitoriamente colocado en el altar del Espejo de la Salvación, S. Joaquín y S. Ana bajo el pórtico doradQ (Basilea), La Anunciación (Nuremberg) y Las santas Catalina y Magdalena Estrasburgo), que igualmente pertenecieron a obras de altare~ desgraciadamente no conservados y que fueron atribuidos a maestros posteriores. El cuadro berlinés de la Crucifixión fue considerado como una obra temprana, aunque no se está muy seguro.
El medio empleado por w. para expresar la ilusión espacial fue el contraponer junto a las fachadas alineadas y los edificios en esquina, el suelo liso y las sombras proyectadas por las personas, objetos y paredes. Dado que todavía no conocía ninguna perspectiva central, se encuentran ocasionalmente divergencias de perspectiva, sobre todo en el cuadro de s. Joaquín y S. Ana, donde hay discrepancia entre zócalo y arco. Las pilastras (bloques de piedra) del altar del Espejo de la Salvación datan de principios de la sujeción del espacio pictórico, mientras que los espacios profundos, creados arquitectónicamente, pueden encontrarse en cuadros posteriores. Para expresar el paisaje en el cuadro de s. Cristóbal todavía empleó las peñas laterales como especie de bastidores, mientras que en La pesca milagrosa se halla libre de toda limitación. La perspectiva colorista de la ilusión espacial se halla ciertamente indicada, pero todavía no desarrollada consecuentemente. Sus figuras son generalmente ordenadas siguiendo un orden muy severo. En el altar del Espejo de la Salvación, la línea superior de los paños del ala exterior contienen una figura de pie y dos sentadas, y la línea baja, dos figuras de pie. En el altar de Ginebra se reproduce, por dos veces, una agrupación temporal como agrupación espacial, sin que por ello se estorbe la unidad pictórica. En el cuadro de La pesca milagrosa aparecen Cristo y Pedro tanto sobre la barca como sobre el agua, y en el cuadro de la liberación de Pedro un ángel quita las esposas al preso (a la derecha), y le conduce fuera (a la izquierda del cuadro). Las figuras son fuertes y rechonchas, algo estiradas en su postura, y sus rostros aparecen como sin vida e insípidas. la especial influencia proviene de las vestiduras, cuyo material es trabajado hasta lo más fino y que son vivificadas por dobleces y pliegues, mediante sombras interiores.
La fuerza del pintor radica en el concepto realístico de los detalles y de la reproducción de las cualidades del tejido. En el agua se reflejan casas, peñas y figuras. El rompimiento de la luz a través de la superficie del agua se observa de igual forma, comO en los remolinos del agua, que se hacen resaltar allí por medio de un cuerpo movible. El blanco metal de las armaduras de los caballeros refleja la incidencia de la luz. Son reproducidos exactamente clavos y remaches. El astillamiento de la madera y el chorreo del agua orín despiertan el interés del pintor tanto como la sombra que proyecta una página de un libro al hojearlo o un objeto en la mano que lo sujete y un clavo clavado en la pared. Para Alemania es W. el primer realizador del nuevo medio de ver y representar, cuya completa expresión tuvo lugar en el Alto Renacimiento. Los contemporáneos le siguieron sólo titubeantemente y su influencia quedó limitada a la región del Alto Rin.
EVA KIENITZ
BIBL. : A. MAYER, La pintura alemana, Barcelona 1930; K. GLASER, Les peintres primitifs allemands du milieu du XIV siecle a la fin du XV siecle, París 1931.
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