Wilson, Thomas Woodrow
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Biografía GER
Vigésimo octavo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, n. en Staunton (Virginia), el 28 dic. 1856. Hijo de un pastor presbiteriano, tras una educación elemental, eligió la carrera de leyes, en 1882 inició el ejercicio de la abogacía y, en 1890, su prestigio le llevó al profesorado de la Univ. de Princeton, de la que fue director (1902-10). Atraído hacia la política desde las aulas de Princeton, la difícil situación de los Estados del Sur después de la guerra civil, y que él había conocido directamente, hizo que se identificara con la ideología demócrata, de tal manera que, asistido por su fama de jurista y como candidato del partido demócrata, comenzó su carrera pública al ganar las elecciones de gobernador de Nueva Jersey (1911).Afianzado en el seno del partido, W ., merced a sus cualidades intelectuales y éticas, resultó elegido candidato a la presidencia en la convención demócrata de 1912; la pugna entre los líderes republicanos Roosevelt y Taft actuó a su favor y, protagonizando una hábil campaña electoral, obtuvo en los comicios presidenciales de 1912 un triunfo que, si bien no fue abrumador, le convirtió en presidente de los Estados Unidos.
Idealista por naturaleza, movido por su buena voluntad, demócrata convencido y partidario del fortalecimiento de la figura del presidente dentro del aparato político-administrativo americano, fiel a su partido ya los dictados liberales, contando con el apoyo del Congreso, w. centró su política, desde la toma de posesión, en las reformas internas, que cambiaron radicalmente la actitud político-económica del poder ejecutivo respecto a sus predecesores republicanos: rebajó las tarifas aduaneras y suprimió barreras proteccionistas, al tiempo que, para equilibrar el presupuesto del Estado, incrementó los impuestos sobre artículos de lujo e implantó -gravámenes sobre la renta del capital; asimismo sometió a férreo control federal la concesión de créditos y, con ese objeto, mediante la Federal Reserve Act, dividió al país en 12 distritos, en cada uno de los cuales el Federal Reserve Bank abrió una sucursal; en lucha contra los trusts, promulgó la Clayton Act, que anulaba las diferencias de precios en una misma mercancía; y, en cuanto al desarrollo político, la decimo- séptima enmienda a la Constitución supuso la inauguración del sufragio universal directo en la elección de senadores (abril 1913).
Del aislamiento a la Guerra mundial. Sin embargo, contra su criterio individual de llevar a cabo una cada vez más intensa política interior, las circunstancias obligaron a w. a concentrar su atención en el ámbito de las relaciones internacionales. En efecto, la inestabilidad en Asia y la necesidad de consolidar la presencia norteamericana en el Pacífico ante el imperialismo japonés le indujeron a perseguir un equilibrio en el Extremo Oriente, de ahí que reconociera diplomáticamente a la República de China; por otra parte, se vio precisado a defender los intereses estadounidenses en el Caribe con acciones tales como la ocupación militar de Haití (septiembre 1915) y la guerra no declarada contra el México nacionalista del general Huerta, acciones que respondlan a la continuidad del imperialismo económico americano en aquella zona.
Con todo, el conflicto surgido en Europa en 1914 obligó a w. a romper el aislamiento norteamericano en sus relaciones con Europa. En un principio, aferrado a la paz, W., pese al perjuicio que originaban a los Estados Unidos el bloqueo marítimo impuesto por las nacione~ beligerantes y la guerra submarina, se resistió a quebrar la neutralidad de su país y, gracias a ello, líder del pacifismo, quedó reelegido para un segundo mandato presidencial en las elecciones de 1916. Pero, a partir de esa fecha, los acontecimientos no fueron favorables a sus deseos de no intervención en la contienda: quiso servir de mediador para obtener la paz en Europa y, así, estableció contacto con los Gobiernos de las naciones en lucha; no obstante, el hundimiento del trasatlántico Lusitanii1, en el que murieron 1.400 americanos, los lazos económicos entre los Estados Unidos y las democracias occidentales y la decisión de Alemania de emprender una ilimitada guerra submarina presionaron de tal manera sobre él que, quebrantando el espíritu contemporizador que hasta entonces pregonó, no tuvo otra opción que declarar la guerra a Alemania abril 1917).Un teórico de la paz. Ante semejante eventualidad, W. acrecentó el poder federal, dirigió la puesta en funcionamiento del dispositivo bélico estadounidense y estrechó los vínculos de colaboración entre Inglaterra y Francia, hechos que condicionaron el rumbo de la guerra. Al mismo tiempo, responsabilizado con la magnitud de su decisión, w. no descansó hasta encontrar a la participación americana en la guerra una justificación ética mente válida que se adecuara a su ideología pacifista y demócrata. Conforme a esta autoexigencia, W., en un mensaje al Congreso el 8 en. 1918, resumió en sus Catorce puntos los objetivos de Norteamérica para combatir por la victoria: 1) abolición de la diplomacia secreta y establecimiento de unos tratados de paz justos; 2) libertad de los mares; 3) supresión de aranceo les e instauración de la igualdad en el comercio; 4) reducción de armamentos; 5) solución de los problemas coloniales; 6) evacuación del territorio ruso; 7) reconstruco ción de Bélgica; 8) evacuación de Francia por los alemanes y devolución a este país de Alsacia y Lorena; 9) reajuste de la frontera italiana; 10) autodeterminación de las mio norías del Imperio austrohúngaro; 11) solución a los conflictos balcánicos; 12) autodeterminación de las nacionalidades sometidas a Turquía; 13) reconstitución de Polonia; 14) creación de la Sociedad de Naciones.
Sobre estos principios, W ., cuyo partido había perdido la mayoría en el Congreso, en las elecciones legislativas de 1918, viajó a Europa en diciembre para participar en la conferencia de paz de Versalles, una vez que los Estados Unidos y sus aliados consiguieron la victoria sobre las potencias centrales. Mas, en Versalles, w. hubo de hacer frente a las intransigentes reivindicaciones de tipo territorial y económico: con las que los países vencedores enfocaban sus aspiraciones cara a la paz. Esta realidad hizo que w. chocara con los eurppeos y que los tratados de paz de Versalles, en los que él se había comprometido, no respondieran en conjunto a las tesis de sus Catorce puntos y que ensombrecieran el horizonte político europeo en los años futuros.
Tal fracaso, que le desprestigió políticamente, marcó el de su declive como estadista. De regreso a los Estados Unidos, comprobó que el Congreso,-dominado por los republicanos-, le era adverso hasta el extremo de inclinarse por el aislacionismo ante los asuntos de Europa, rechazar el tratado de paz suscrito por él con Alemania y también la participación norteamericana en la sociedad de Naciones. Esta dura reacción, opuesta a su política, motivó que W. emprendiera una campaña para reconquistar el apoyo interno y la confianza del ciudadano americano, que, además, se veía afectado por la recesión económica ocasionada por el cierre de las industrias de guerra. Con un Congreso hostil que dictó leyes que prohibían la venta de alcohol (prohibición) y el derecho al voto femenino, w. intentó justificar su conducta a través de incesantes discursos, a fin de recabar el respaldo popular para él y el partido demócrata. En septiembre de 1919, en Pueblo (Colorado), sufrió un ataque de apoplejía que le paralizó durante siete meses y del que no se repuso. Huñdido como figura política, W ., limitado físicamente, contempló así el triunfo republicano en las elecciones presidenciales de 1920. Premio Nobel de la paz en 1919, el idealista, pacifista y demócrata w. murió en Washington el 3 feb. 1924. Escribió varias obras; de historia: A History of the American People (1902); de política: The New Freedom (1913); etc.
A. BRAOJOS GARRIDO.
BIBL. : M. CALERO, La política mexicana del presidente Woodrow Wilson según la ve un mexicano, Madrid 1916; A. S. LINK, Wilson, Nueva York 1943-60; E. LUDWIG, Wilson, en Obras completas, I, Barcelona 1955 ;1. M. BLUM, Woodrow Wilson and the politics of morality, Boston 1956; F. FARMER, Woodrow Wilson, un grand citoyen du monde, París 1957; C. T. GRAYSON, Woodrow Wilson, Buenos Aires 1966.
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