Weber, Karl María Von
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Biografía GER
Compositor alemán; n. en Eutin el 18 dic. 1786. Hijo de músicos, de la llamada segunda nobleza. Niño prodigio, recibe las primeras enseñanzas de H. Haydn. Desde los diez años comienza a publicar sus obras instrumentales. En Viena trabaja con Vogler. En 1804 es nombrado director de orquesta de Breslau, de donde pasa a Carlsruhe y luego a Stuttgart: ya en la primera juventud es primer artista romántico por la fantasía, el desorden y el idealismo de su vida, pero centrada la obra en lo instrumental pianístico y orquestal. De un lado para otro, de corte en corte, se fija en 1816 en Dresde, el gran baluarte del italianismo. y aquí, F. Kind escribe para W. el libreto del Der Freischütz; en la misma capital estrena su Misa, el Rondó brillante y la célebre Invitación al vals. El 13 mayo 1820, y el mismo año, comienza Preciose y de Die drei Pintos. Tanto Ver Freischütz como Preciosa causaron gran impresión, especialmente el primero; éxito enorme tuvo también el Concertstück para piano y orquesta. Al año siguiente terminó Euryanthe. En septiembre tuvo lugar en Viena el célebre encuentro con Beethoven. En cambio, Schubert rechazó hasta con violencia la ópera de Weber. A partir de octubre de 1823 comienza a agudizarse la grave enfermedad que padecía: a pesar de ella, pronto comienza a trabajar en Oberon. En Ems recibe de Goethe un trato despreciativo. Impulsado por una verdadera tragedia económica, va a Londres para dirigir 12 conciertos y el estreno de Oberon, que resulta una verdadera apoteosis. Poco después, el 4 jun. 1826, m. en el mismo Londres; hasta 1844 y gracias a las gestiones de Wagner , no se trasladan los restos a Dresde.La vida de W., insistimos, es ya una vida pr un lánguido preciosismo, propio del fin de siglo. A estos años pertenecen también las dos obras de teatro The Shadowy Water (El agua umbría), 1900, y The Land o! Heart’s Desire (Tierra de felicidad) 1894. Durante una visita al oeste de Irlanda, en 1896, conoce a otra persona de suma importancia en su vida, lady Gregory, la dueña de la hermosa finca Coole Park, cuya mansión y lago van a hacerse célebres a través de sus versos. Durante muchos años, hasta su muerte en 1932, lady Gregory no geja de ayudar y animar a Y. en su carrera literaria, y la casa de Coole viene a ser para él el símbolo de la vida tradicional aristrocrática que tanto admira. Entusiasta del renacimiento de las letras irlandesas, lady Gregory apoya sus planes para dar impulso a un teatro nacional. En 1903 Y. hace el primero de una serie de cinco viajes a los EE. UU. para reunir fondos, y éstos, junto con una valiosa ayuda económica de la inglesa miss Horniman, permiten la fundación del célebre teatro Abbey, en cuyo escenario se darían a conocer importantes dramaturgos jóvenes como J. M. Synge y Sean O’Casey. En los años siguientes, Y. se dedica casi exclusivamente a este teatro, para el cual escribe una serie depbras muy poéticas y estilizadas. Proyecta un teatro sin decoraciones, donde los actores, con un mínimo de gesto, entonan sus palabras al son de un salterio. Más adelante, ya través del poeta norteamericano Ezra Pound, llega a conocer el drama tradicional Noh del Japón, y bajo su influencia escribe obras aún más estilizadas. Con esta preocupación por el teatro, hay quien supone que su carrera de poeta ha concluido, sin sospechar que la más espléndido y duradero de su obra está todavía por escribir .
En el libro de versos In the Seven Woods (En los siete bosques), 1904, persiste aún el lánguido sueño de amor perdido, pero se abre también la promesa de una vitalidad que no encontramos en los libros anteriores. Esto se confirma con The Creen Helmet (El yelmo verde), 1910, mientras que con Responsibi/ities (1914), pasamos claramente a una segunda fase de extraordinaria fuerza poética.
Obra poética de madurez. Después de su participación en la rebelión de 1916, el comandante MacBride es ejecutado. y ., una vez más, se ofrece a Maude Gonne; de nuevo es rechazado, y en 1917 se casa con Georgie HydeLees, de quien tendría dos hijos. Así a los 52 años, llega por fin a la plena madurez física y espiritual que anhelaba, ya una edad en que la mayoría de los poetas darían por concluida su obra, emprende una serie de libros que podemos contar entre lo mejor de la poesía inglesa: The Wi/d Swans at Coole (Los cisnes salvajes de Coole), 1919, Michael Robartes and the Dancer (Michael Robartes y la bailarina), 1921, The Tower (La torre), 1928, The Winding Stair (La escalera de caracol), 1933, y Words for Music perhaps (Palabras para música quizás), 1932.
En el año de su matrimonio, Y. adquirió una vieja torre normanda, situada en las fincas de la familia Gregory, por el .módico precio de 35 libras. La hizo restaurar y allí pasó temporadas con su familia. Esta torre vino a ser un importante símbolo en su poesía y dio nombre a dos de sus libros. De 1919 a 1921 reside en Oxford, pero en 1922 vuelve a Dublín y es testigo de los duros episodios de la guerra civil. Este año entra en el nuevo Senado, y durante los seis años que ostenta el cargo, trabaja enérgicamente en cuestiones culturales, como la creación de una Academia de la Lengua, la clasificación de manuscritos gaélicos, la investigación científica de los dialectos y la redacción de un diccionario irlandés. No obstante, se muestra muy contrario a tqdo intento de imponer el gaélico como lengua oficial, ya que el inglés es la lengua materna de la inmensa mayoría del pueblo.
Con la actividad de estos últimos años su salud empieza a resentirse, y para huir de la crudeza del clima nórdico pasa los inviernos en el Mediterráneo, a veces en compañía de su amigo Ezra Pound en Rapallo, a veces en la Riviera francesa. En 1927 visita Algeciras y Sevilla, y en 1935 Palma de Mallorca. La labor de estos años comprende las dos colecciones de obras de teatro Ruedas y mariposas (1934) y Luna llena de marzo (1935), la autobiografía Dramatis Personae (1935), numerosos versos y ensayos y la recopilación de poesías para el Oxford Book of Modern Verse, antología de poetas modernos que refleja las preferencias de este autor. M. en Roquebrune, Francia, el 28 en. 1939. Al estallar la II Guerra mundial, pocos meses después, no fue posible trasladar sus restos a Irlanda, cosa que se hizo en 1948 a bordo de una corbeta irlandesa. Descansa en el pequeño cementerio de Drumcliff. del condado de Sligo, que tanto había amado y celebrado en sus versos.
Como se ha dicho, gran parte de la vida de Y. fue dedicada al teatro. Con la formación del grupo de actores y dramaturgos del teatro Abbey, dio nuevo impulso al drama poético, ausente muchos años de la escena. Como dramaturgo, sin embargo, no siempre resulta eficaz, ya que en sus obras predomina lo poético y se advierte la falta de dinamismo propio del buen teatro. Como ensayista se distingue por la sencillez y claridad de su prosa y, particularmente en los tomos autobiográficos, por la objetividad y atractivo de su exposición. Al valorar en su conjunto las obras de este gran escritor, su poesía ha de situarse por encima de todo.
Lo religioso, lo mágico y lo irracional en la poesía de Yeats. Escribe Y. en su autobiografía: "Soy un hombre muy religioso, y una vez perdida la sencilla fe de mi infancia, por obra de Huxley y Tyndall, cuyas teorías odiaba, tuve que crearme una nueva religión compuesta de un amasijo de leyendas, personas y emociones". Quizá resulte extraño que un hombre tan amante de lo ceremonioso y lo tradicional no pudiese centrar su genio en una de las grandes religiones. A falta de ello, pasa su vida en busca de símbolos adecuados a su rica imaginación, y los encuentra en cosas muy diversas: en las antiguas leyendas celtas, en la amada Maude Gonne, en las casas señoriales de Irlanda, en los grandes patriotas, en la vieja torre de Ballylee, en conceptos filosóficos tomados de sus extensas lecturas y en los extraños tipos populares -locos y mendigos- de su propia invención. Estos símbolos son, además, muy variables, porque la imaginación de Y. rehúye la lógica. Así, por ejemplo, la torre de Ballylee representa, en diferentes momentos, la tradición histórica, el aislamiento del artista, la carnalidad, las aspiraciones espirituales, etc. Dada la inmensa fluidez de su pensamiento, es difícil resumir el contenido de su poesía, pero podemos señalar, como conceptos que tienden a repetirse, primero la doctrina de la reencarnación y lo que él llama The Great Memory 0 reminiscencia -parecido a la anámnesis de Platón-; luego, la visión cíclica de la historia, por la cual la humanidad avanza en espiral por grandes fases de 2.000 años como en los poemas The Second Coming (La segunda venida) o The Gyres .(Los giros); y, finalmente, una teoría que interesaba mucho a Unamuno: la constante oposición del yo y el anti-yo. Según ella, el hombre busca siempre la personalidad diametralmente opuesta a la suya, y en el caso de Y. esto constituye una constante lucha entre el yo pasivo y soñador y el deseado anti-yo, militante y activo. Y. elabora esta idea en un curioso ensayo, A Vision (1925) yen varios poemas como, por ejemplo, Ego Dominus Tuus, incluido en el libro Los cisnes salvajes de Coole. Estrechamente vinculada a esta oposición se halla lo que él llama "la perfección de la vida o de la obra", en que el poeta lucha entre su amor a la vida con todas sus imperfecciones y una eternidad de perfección, conceptos magistralmente expuestos en los célebres poemas Bogando a Bizancio, Bizancio y A Dialogue of Self I.lnd Soul (Diálogo entre yo y el alma). Este diálogo continúa en la poesía de Y. hasta su muerte. La tensión jamás se relaja, y quizá precisamente por esto, incluso en la vejez de] autor, su poesía aparece dotada de un aire dinámico y juvenil.
En sus primeros años, Y. empleaba casi siempre un verso largo -alejandrino- con una rima bastante rígida y gran profusión de epítetos. Con el tiempo su poesía se va depurando y concentrándose hasta llegar a una maravillosa concisión, con abundancia de versos muy cortos y con un lenguaje en que predomina la palabra corriente y coloquial. Emplea con extraordinario efecto el refrán. La composición de sus versos le obligaba siempre a grandes esfuerzos, pero al lector le queda la impresión de un impulso espontáneo, resultante de un espíritu apasionado y sincero. Quizá por su misma originalidad, este poeta no ha influido mucho tn sus sucesores. Permanece al margen de los poetas marxistas de los años treinta e igualmente apartado de los cristianos como T. S. Eliot. No obstante, domina la poesía inglesa del s. xx por la majestuosidad de su persona, .y parece devolver al poeta algo de la dignidad del bardo o ’late de otros tiempos.
DOIREANN MACDERMOTT
BIBL. : YEATS, Poemas, Sellcción, prólogo y versión de I. FERRÁN, Madrid 1957; íD, Teatro completo y otras obras, trad. A. LÁZARO, Madrid 1962: Yeat,. L.os premios Nobel de literatl/ra, XVIII, Barcelona t960; J. HONE, W. E. Yeats, 3 ed. Londres 1971; R. ELLMAN, The Man and t/¡e Mask, Londres 1949; The identity of Yeats, Londres 1954; A. N. IEFFAREs, w. B. Yeats, the poems, Londres 1961; In Excited Reverie, Londres 1966 (un homenaje en su centenario, escrito por 18 colaboradores de diferentes países); A. a. STOCK, w. E. Yeats, His Poetry and Throught, Cambridge 1961; M. M. LIAMMoiR, E. BOLAND, Yeats and his World, Londres 1971; E. A. MIKHAIL, lnterviews and Reco//ections, Londres 1977.
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