Walter, Bruno
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Biografía GER
Célebre director de orquesta. Su verdadero nombre era Bruno Schlesinger; n. en Berlín el 15 sept. 1876 y m. en Beverly Hills el 17 feb. 1962. Cursó sus estudios en la Acad. Stern, de su ciudad natal. Al finalizarlos, obtuvo sucesivamente las plazas de maestro repetidor y director asistente en las óperas de Colonia, Hamburgo, Breslau y Riga. Invitado por Mahler para secundarle en la Opera Imperial de Viena, se trasladó en 1905 a esta ciudad, en la que permanecería hasta 1912.En 1913 sucedió a Félix Mottl como Generalmusikdirektor en Munich, permaneciendo a cargo de las actividades musicales en el teatro de la corte de Baviera hasta 1922. Dirigió el estreno mundial de la ópera Palestrina, de Hans Pfitzner. En 192324 actuó con éxito en los EE. UU. al frente de la Orquesta Sinfónica de Nueva York. A su regreso al continente, W., quien ya hiciera su presentación en el Covent Garden de Londres en 1910, dirigió el repertorio alemán en sucesivas temporadas del mismo teatro. En Berlín quedó en 1925 a cargo de la dirección de la Opera Imperial hasta que pasó a Leipzig, en 1929, como director titular de los conciertos del Gewandhaus, desplazándose hacia otros países de Europa y América, y dirigiendo también en el propio Berlín, además de Londres, París y la Scala de Milán. La irrupción del nazismo le forzó a pasar a Austria en 1933. Durante ese breve periodo vienés (ya que en 1937 se produjo el Anchluss), fue uno de los directores que en mayor grado contribuyeron al florecimiento de los Festivales de Salzburgo. De allí pasó a Francia, pero al estallar la guerra emigró a los EE. UU ., donde halló definitivo refugio, en medio de una general apreciación de su arte, que le permitiría convertirse a poco en figura familiar y querida tanto para las audiencias del Metropolitan Opera House como para las de la Filarmónica de Nueva York y otras grandes orquestas, en especial la de Filadelfia.
Fue W. un artista cabal, atento siempre al mejor servicio de los ideales estéticos de los creadores cuya música interpretaba. Mozart, y Mahler, su ídolo, fueron sus máximos polos de atracción, a lo largo de cuyo eje estableció sin trabajo la tradición de sus ejemplares y magistrales interpretaciones de todo el material sinfónico de Beethoven, Brahms y Schubert, sobre todo. "Del genio superior de Mahler -declaró una vez- aprendí el superior y purificado estilo de la interpretación operística". "Esa armoniosa combinación de música y escena" que haría de él mismo, con el andar del tiempo, uno de los parámetros de esa interpretación. Las interpretaciones musicales de W. resultaban curiosamente panorámicas, aterciopeladas, como entrevistas al través de una suavizante calima. Sin detenerse jamás en fastidiosos detallismos, a menudo superfluos en lo que a la percepción del auténtico melos se refiere, esa suerte de "audición distante" se cumplía en el teatro, como en la sala de conciertos. De ahí que no sólo su Mahler y su Mozart hayan sido incomparables: después de w. parece haberse perdido la auténtica tradición del Schubert Biedermeier genuinamente vienés.
Compuso también algunas obras de escasa importancia. Mas tiene su obra literaria: Themtl und Variationen, Londres 1944; Mahler, Zurich 1936 y Von der Mozart Zauberflotte, Francfort 1955.
JUAN MANUEL PUENTE
BIBL. : M. KOMORN-RENHAN, Was wir von Bruno Walter lernten, Berlín 1913.
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