Vietnam HIST.
Categoria:
Historia de la Iglesia
VI. HISTORIA DE LA IGLESIA. Las Misiones católicas antiguas. Hemos de distinguir entre las misiones antiguas, llevadas primero por misioneros del Patronato portugués sobre todo jesuitas, y luego por parisienses y dominicos bajo el régimen de Propaganda Fide, y las misiones modernas del s. XIX en adelante, todas ellas de Popaganda Fide. Incluimos a todo el V. actual, Norte y Sur, unificado desde el s. XIX en adelante (aunque desde mitad del s. XX haya vuelto a dividirse de nuevo con un régimen libre en el Sur y otro comunista en el Norte: V. IV). Hasta el s. XIX, en tiempo de las misiones católicas estaba políticamente dividido, pudiéndose distinguir la región del Tonkín al N, y al S la de Cochinchina, que, sin embargo, anteriormente habían constituido un solo Estado con el nombre de Annam (v. III-IV).En cuanto a su evangelización, hay autores que hablan incluso de una primera predicación y visita por parte del mismo apóstol S. Tomás (v.), del que una tradición sostiene que evangelizó en la India. Esta hipótesis no tiene pruebas ni parece verosímil. Otros autores hablan, con más verosimilitud, de una primitiva evangelización nestoriana, ya que la región annamita quedaba a mitad de camino entre India y China y consta, en ambos territorios, la existencia de cristiandades nestorianas. Por fin, en los s. XIII y xiv algunos franciscanos que se dirigían a China recorrieron esporádicamente algunas regiones annamitas. Faltan, sin embargo, documentos sobre esta evangelización. Para explicar convenientemente la introducción del cristianismo en Indochina hay que referirse a las expediciones marítimas lusitanas, en las que además solían viajar capellanes, tanto seculares como religiosos, para el cuidado espiritual de los navegantes; por lo mismo, no puede hablarse en todo este tiempo de una verdadera organización o acción misional continuada. Se discute asimismo si S. Francisco Javier (v.) llegó a visitar este territorio, aunque sólo fuera de paso en su camino hacia el Japón primero, y luego hacia China. Consta, en todo caso, que en 1553 se había dictado un decreto de proscripción del cristianismo, como religión importada de Occidente; y también consta que algunos de los reyes annamitas habían pedido misioneros, tanto a los franciscanos como al obispo de Macao, en la segunda mitad del s. XVIDesde luego, en 1583 se preparó una expedición misionera franciscana desde Filipinas, con destino al Tonkín, compuesta de ocho misioneros (tres de ellos sacerdotes), que llegaron de hecho a la ciudad de Quang Yeu, la actual Haiphong. Después de estudiar la lengua durante dos meses, quisieron entrevistarse con el rey, pero desviados en el camino por una tormenta, fueron apresados por los nativos en la isla de Hainan. En 1584 lograban entrar dos misioneros más, entre ellos el P. Bartolomé Ruiz, pero hubieron de abandonar el Tonkín poco después, no ciertamente por razón de los nativos o de su rey, sino por disposición de Felipe II, que reservaba la evangelización de aquel territorio para misioneros del Patronato portugués. Nuevas tentativas ulteriores desde Filipinas, llevadas a cabo por franciscanos y dominicos, no obtuvieron mejores resultados. Sin embargo, la labor ya estaba comenzada, ya había cristianos y el cristianismo ya había empezado a ser conocido. Las misiones se continuarían también con los jesuitas, tanto en Cochinchina, primero, como en el Tonkín. Hemos de advertir que la Cochinchina de esos tiempos no debe confundirse con la del s. xx, sus límites geográficos eran distintos. Su capital estaba en Hué. Se unificaría con el Tonkín en los últimos años del s. XVIII, después de una guerra de treinta años.
La misión jesuita antigua de Cochinchina se abría en 1615, para atender en parte a cristianos japoneses allí refugiados a causa de las persecuciones del Japón. Primeros misioneros fueron los PP. Buzoni y Carvalho, luego acudieron desde Macao los PP. Barreto y Pina, y sobre todo el gran apóstol de Indochina, el jesuita francés P. Alejandro Rhodes (v.). Éste llegó en 1624, y allí permaneció hasta que fue destinado a abrir otra misión en el Tonkín. Las persecuciones contra los cristianos comenzaron pronto, y serían tónica normal de las misiones indochinas durante los siglos siguientes, hasta muy mediado el s. XIX, con abundancia de mártires, que han dado con su sangre una consistencia maravillosa al cristianismovietnamita. Las misiones se fueron desarrollando entre vicisitudes de tolerancia y de persecución.
Las controversias entre los misioneros se dieron a partir del 1662 con la llegada de los primeros Vicarios Apostólicos de Propaganda Fide, para Indochina concretamente, que tendrían continuos conflictos jurisdiccionales con los misioneros del Patronato portugués. Se distinguió en la exigencia de sus derechos al vicario Lambert de la Mothe, con sus misioneros parisienses en la Misión de Cochinchina, lo mismo que los representantes de Francisco Pallu para su Vicariato del Tonkín. De todos modos, iban a trabajar, más o menos unidos, en Cochinchina los jesuitas y los parisienses; y en el Tonkín, los jesuitas, los pasienses, los dominicos y algunos franciscanos. Así se llegó en la última mitad del s. xviii a la guerra de reunificación de ambos Estados en uno sólo de Annam o Indochina (v.), lucha en la que tuvieron su parte también los misioneros, sobre todo franceses. La unificación la logró oficialmente el rey Gialong en 1802, rey que fue favorable a los misioneros por los servicios prestados en la lucha de reunificación.Las misiones modernas. Para comienzos del s. xix se calculaban, a pesar de las repetidas persecuciones, en unos 316.000 los católicos en ambos reinos, cuando se llegó al acto de la reunificación. Para fines del mismo siglo se aproximaban al millón (unos 708.000 en 1890). El núcleo más compacto se hallaba en el Norte; precisamente esta masa católica se vería obligada a desplazarse hacia el Sur, cuando la última división del V., huyendo de la ocupación comunista. Se calcula en unos 650.000 los católicos huidos, lo que supuso un verdadero problema de alojamiento y de evangelización.En cuanto al desarrollo de las misiones, puede decirse que del 1833 al 1883 la Indochina cristiana vivió bajo el signo de la persecución, régimen de terror que hubieron de cortar en diversas ocasiones las tropas francesas, hasta que se llegó a la total y definitiva ocupación. Revistiócrueldad especial la persecución ordenada a mediados de s. XIX por el sanguinario Tu-Duc. Mientras tanto, en Cochinchina, el primitivo Vicariato comenzaba sus desmembraciones en 1844, dividiéndose en una Cochinchina Oriental y otra Occidental; siguieron después otras desmembraciones, consecuencia del aumento de católicos. Lo mismo sucedería con el Vicariato de los parisienses del Tonkín Occidental, que comenzaba sus desmembraciones en 1846; y con el Vicariato de los dominicos del Tonkín Oriental, que comenzaba las suyas en 1848.
A mitad del s. XX hay en V. tres provincias eclesiásticas: Hanoi (antiguo Tonkín Occidental), con ocho sufragáneas (Bâc Ninh, Buichu, Haiphong, Hung-Hoa, Langson y Caobang, Phat Diem, Thai-Binh, Than-Hoa y Vinh); Hué (de la Cochinchina antigua), con cinco (Dà-Nang, Kontum, Nhatrang, Qui-Nohn y Ban-Mê Thuôt); y Saigón (de la Cochinchina antigua), con siete (Cantho, Dalat, Long-Xuyên, My-Tho, Phu-Cuong, Vinh-Long y Xuánlôc). En 1973 había un total de 24 territorios eclesiásticos, cuyas estadísticas, con todas las reservas que ofrecen las de las diócesis ubicadas en territorio comunista, se resumen en el cuadro de la pág. anterior (el número total de católicos se acerca a los dos millones y medio).A. SANTOS HERNÁNDEZ.
BIBL.: Á. SANTOS, Bibliografía misional, II, Santander 1965, 464-480; L. LOPETEGUI, El catolicismo en el Vietnam, "El siglo de las Misiones" 34, Bilbao 1947, 169-178; ib. 1948, 213-224; ib. 1951, 457-464; ib. 1956, 49-57; P. RONDOR, Les problémes religieuses du Yiétnam, "Étildes" 267 (1950), 145-170 y 326-342; VARIOS, Les refugies du Viétnam, "Missi" XX, Lyon 1955, 157-185; J. GOIBURU, El éxodo de la Iglesia en Vietnam, "Eluminare" XXXIII, Madrid 1955, 181-188; D. PAQUETTE, Religious persecution in North Vietnam, "Asia" XII, Hong-Kong 1960, 11 ss.; F. GAÍNZA, Cruzada española en Vietnam, Madrid 1972.
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