Viena (wien) HIST.
Categoria:
Historia
La capital de Austria se halla en un anfiteatro natural, parcialmente poblado desde la Prehistoria, en un paso que rompe la continuidad entre Alpes y Cárpatos, cruzado por la ruta oriental del ámbar en la Edad del Bronce. La primitiva colonia celta de Wedunia fue ocupada en el s. v a. C. por las legiones romanas y transformada en la fortaleza de Vindobona, no lejos de Carnuntum, en la Panonia superior. En el s. II, legionarios y mercaderes introdujeron el cristianismo en el campamento donde Marco Aurelió escribiría sus meditaciones y moriría en el 180. En el s. III, Caracalla lo elevó al rango de municipio. En el s. IV, las sucesivas invasiones de los germanos, cuados y ostrogodos la destruyeron casi totalmente. Fue conquistada por Carlomagno, que le dio el nombre de Wenia, transformado en Wien (1030), la ciudad más importante de la marca oriental. La religión católica había florecido anteriormente con las misiones monacales y expresó su fervor en la fundación de la catedral de S. Esteban (1137), influida tal vez por el tránsito de la primera y segunda Cruzadas (1096-1149).Convertida en un centro importante en la ruta comercial que unía Italia, Alemania y Polonia, se hizo ciudad residencial de la familia Babenberg (1156). Con la extinción de la familia (1246), V. cayó por breve tiempo en manos de Otocar II de Bohemia (1253), para volver con el emperador Rodolfo I (1273) a la familia de los Habsburgo, que aumentaron su esplendor, de modo especial con la fundación de la universidad por Rodolfo IV (1365). Un siglo más tarde, V. fue sede episcopal, dependiente de. Salzburgo (1468). Ocupada por el rey húngaro Matías Corvino (1485), durante los disturbios husitas, volvió a los Habsburgo (1490), y recuperó su rango con Maximiliano I de Austria, que hizo de ella su corte. El emperador Fernando I, a la vez rey de Bohemia (1526), acrecentó su importancia. Puesto avanzado de la cristiandad frente al avance turco, V. resistió el asedio de Solimán (1529), pero sufrió las consecuencias de la Reforma luterana, especialmente en el reinado del emperador Maximiliano II (1564-76). Perdió importancia por el traslado de la corte imperial a Praga, bajo Rodolfo II (1576-1612), y sufrió el asedio de los protestantes bohemios (1619), pero recuperó la capitalidad y resistió otra vez a los turcos, que fueron derrotados, junto a la ciudad, en el monte Kahleberg (1683).Poco después, se transformó en el bastión católico que, con el emperador Leopoldo I (1657-1705), impuso su ritmo a Europa. Desde 1722 fue metrópoli arzobispal y, a partir de entonces, conoció un extraordinario desarrollo. Centro comercial danubiano con sus monopolios del tabaco, la sal y el hierro, comenzó la concentración bancaria y capitalista, y se organizó un colosal aparato administrativo, que culminó con el despotismo ilustrado (v.). La falta de consistencia interior la puso, con toda Austria (v.), en manos de Napoleón I (v.; 1805 y 1809). Recuperada al caer el Imperio napoleónico (1814), volvió a ser centro de la diplomacia europea durante el congreso (1814-15) que intentó restaurar glorias pasadas (V. VIENA, CONGRESO DE). Con la revolución industrial, creció demográficamente y fue la capital más importante de habla alemana. A mediados del s. XIX, inició una crisis, pronto superada, paratransformarse hasta 1914 en la floreciente capital del Imperio austro-húngaro (v.).
La derrota de 1918 y las desmembraciones ulteriores la convirtieron en capital gigante de un Estado republicano enano, presa de alteraciones socio-políticas y guerra civil. El entusiasmo con que un gran sector del pueblo vienés acogió su incorporación a Alemania (1938) se vio turbado por la II Guerra mundial, durante la cual V. sufrió enormes destrozos. En 1945, ocupada por el ejército soviético, fue sede de un Gobierno aliado de - control con cuatro zonas de ocupación. En 1955 se firmó en V. el tratado de paz, y empezó la reconstrucción y una expansión frenada por la cercanía del telón de acero. V. continúa con una fisonomía de urbe esplendorosa, pero decrece demográficamente y no ha recuperado su importancia política.M. ALCALÁ LÓPEZ-BARAJA.
BIBL.: G. GUGITZ, Bibliographie zur Geschichte und Stadtkunde, Viena 1946 ss.; R. TILLA, Geschichte von Wien in Daten, Viena 1948; J. BAREA, Viena, leyenda y realidad, Barcelona 1966.
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