Veterinaria CIENCIA
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Ciencia
1. Concepto, ciencias auxiliares y subdivisiones. La palabra procede del latín veterina (animal de carga), y de su derivada veterinus, persona que en alguna forma se ocupa de aquél. Empleada la denominación de veterinario en su preciso sentida en los comienzo de la Era cristiana, con la posterior decadencia de la latinidad desapareció este vocablo, sustituida por otros (mariscal, alb6itar, etc.), y volvió a utilizarse en el s. XVII.En sentido estricto, V. es la ciencia y el arte de precaver y curar las enfermedades de los animales. Más ampliamente, puede considerarse como el estudio de la producción, explotación y medicina preventiva y curativa de los animales útiles al hombre, de sus relaciones higiénico-sanitarias con éste y de la obtención, industrialización y tipificación de los productos animales.La V., como ciencia "a caballo" entre campos económicos y sanitarios, ofrece límites difusos con otras actividades, como la agronomía, las demás ciencias sanitarias y las modernas ciencias biológicas en general, y debe ser considerada esencialmente como una actividad de tipo económico, además del sanitario, si hacemos excepción de las parcelas profesionales dedicadas al perro y a otras pequeñas especies caseras y de lujo, caballos de deporte, animales de peletería y de parques zoológicos y reservas de acuarios, ríos y océanos, etc., casos ligados con gran frecuencia al afecto o al entretenimiento del hombre, y no pocas veces, a campos propios de la psicofisiología humana.Esenciales para las relaciones de esta ciencia con el contexto general de la cultura del hombre son los estudios de psicología (v.) animal y comparada, de gran importancia para la actividad vital del hombre, y los de biénica, por los que el hombre intenta, a través de la psicofisiología (v.) de los animales, avances científicos; es obligado citar en este sentido el intenso estudio que sobre los delfines se está llevando a cabo en algunos países. Es destacadísima la importancia de la V. en la lucha mundial contra el hambre, por medio de su labor de defensa y mejora de toda clase de producciones animales.Como auxiliares al objeto de la V. se pueden citar: la Biología (v.) en general, la Zoología (v.), la Medicina (v.), la Farmacia (v.) y la Agronomía (v.), todas ellas con algunos campos de acción que se confunden con los propiamente veterinarios. La V. se subdivide en especialidades: la clínica de pequeños y grandes animales, la cirugía, la bacteriología y la inmunología, la psicología, la patología y la cirugía experimentales, la epizoología, por sí y por sus relaciones con la epidemiología; la parasitología y la radiobiología, las muy diversas ramas de la zootecnia, la oceanografía, la fisiopatología de los animales salvajes y de los mismos en cautividad, la psicología animal, la farmacología aplicada y experimental, los amplios cometidos de medicina comparada, la bromatología, las industrias alimentarias y pecuarias en general, la veterinaria espacial, los estudios de atomística en relación con animales y alimentos, la patología animal en relación con los nuevos agresivos de guerra, etc.No es de soslayar la importancia de la V. con relación al hombre. Aparte de que la curación de los animales debe ser considerada como un cometido respetable y digno, no puede silenciarse la aportación de esta ciencia a la fisiología y patología comparadas, que hicieron avanzar las ciencias médicas con los trabajos fisiológicos veterinarios de Auguste Chauveau (1827-1917) o los bacteriológicos de Gaston Ramon (1886-1963). Los viajes espaciales o las nuevas técnicas operatorias de la medicina humana, en especial los injertos, se han beneficiado con la previa experimentación en animales, en centros especializados, como la Cátedra de Cirugía Experimental de la Escuela de Veterinaria de Alfort.La problemática y las perspectivas de la V. han sufrido una gran mutación a lo largo de los siglos. Dedicada en los primeros tiempos exclusivamente a sus aspectos de medicina animal, y especialmente a la erradicación de las epizootias, más tarde se ocupó de la producción y mejora de los animales domésticos, y hoy se halla inmersa, sin olvidar sus antiguos cometidos, en problemáticas más candentes y actuales, como la patología, la fisiología y la psicología comparadas, la experimentación animal con fines biológicos y médicos, etc.Los cometidos de la V. no son iguales para todo el mundo, ya que si para unos tiene un matiz predominantemente médico, para otros deriva hacia los aspectos sanitarios, y para otros predomina más la preocupación por los problemas de producción animal, peculiaridades que dependen muchas veces de situaciones socioeconómicas, de herencias históricas o de localizaciones geográficas. En todos los países persiste un fuerte cimiento de V. clínica, ya que si, por un lado, esta ciencia se siente cada vez más atraída por los quehaceres industriales y zootécnicos, por otro, se halla históricamente ligada a lo clínico y lo sanitario.En general, puede decirse que la V. mantuvo durante el s. XVIII una orientación económica, cuyas directrices estaban constituidas por la conservación del capital animal y por el mejoramiento de la zootecnia (v.) y de la lucha contra las enfermedades animales; sin embargo, a partir de los descubrimientos de Pasteur (v.), la zootecnia fue desplazada en beneficio de los aspectos sanitarios y profilácticos y de las estrechas relaciones entre veterinarios y médicos. En el s. XX, parece que el papel económico de la V. tiende nuevamente a pasar a primer plano, ya que la producción animal es básica en la obtención de alimentos para una humanidad en constante crecimiento; y también colabora con la medicina humana en la lucha contra las enfermedades comunes al hombre y a los animales, y en la profilaxis de procesos transmitidos por los alimentos.2. Historia. La historia de la V., como ciencia genérica, arranca de muy viejos tiempos. Los más antiguos pueblos (sumerios, hititas, egipcios, etc.) han dejado restos de la existencia de una medicina veterinaria, ligada tanto a la casta sacerdotal como a la práctica y tratados de medicina humana o a los métodos y textos agrícolas. Viejos testigos de este quehacer humano son: el papiro de Kahun, escrito en caracteres hieráticos, y el Código de Hammurabi (v.). A partir de los comienzos de la Era cristiana, la V., separada como rama independiente e inferior de la medicina humana, vive varios siglos con relativos progresos, si se exceptúa la importante labor de los árabes, recogida, a comienzos de la Edad Moderna, por mariscales, herradores, zooiatras, hipiatras y albéitares. Francisco de la Reyna da a conocer en 1552, aunque incompletamente, el mecanismo de circulación de la sangre, mucho antes que el mismo Harvey (v.).Las grandes epizootias del s. XVIII, que tanta mortandad causaban en los animales, y la importancia del caballo tanto en guerra como en paz fueron palancas que promovieron la enseñanza veterinaria de una manera oficial. Se trataba de ennoblecer y de dar base científica a un viejo quehacer; de este modo, el abogado y écuyer Claude Bourgelat fundó, con el apoyo de su gran amigo el ministro Bertin, la primera Escuela de V. del mundo, la de Lyon (1762), a la que siguieron la de Alfort tres años más tarde, la de Turín en 1769, etc.En España, la primera Escuela de V. se creó a impulsos de Godoy (v.), en Madrid, en 1793, en los solares que hoy ocupa la Bibl. Nacional. Hay en el mundo cerca de 200 escuelas o facultades de V., unas coma escuelas superiores y otras como facultades encuadradas en una universidad. Los países que cuentan con más centros de este tipo son la URSS, con 23; EE. UU., con 18; India y China, con 16 cada una; Japón, con 14, etc. La Escuela de Madrid fue primero Real Escuela Nacional, más tarde Real Escuela Superior, y desde 1943, Facultad; a partir de entonces, las antiguas Escuelas de V. te encuadraron en la universidad.3. La Veterinaria en España. Puede cursarse la carrera de V. en las Facultades de Madrid, Córdoba (adscrita a la Univ. de Sevilla), Zaragoza y León (de la Univ. de Oviedo); sus fechas de fundación, como escuelas, oscilan entre los años de 1793 y 1852. Una quinta escuela, la de Santiago de Compostela, se inauguró en 1881 y se clausuró, por escasez de alumnado, en 1924. Los estudios facultativos, hasta el nuevo plan de estudios de 1967, comprendían seis cursos. Finalizados dichos estudios se concede el grado de Licenciado en V., que puede ser "con reválida", una vez cumplido el examen final de licenciatura. El grado de doctor exige un curso más y, posteriormente, la realización de un trabajo de tesis. Desde 1967, el plan de estudios consta de cinco cursos, el primero de ellos selectivo y totalmente equiparable con el similar de otra Facultad de la rama de ciencias, más cuatro totalmente profesionales. Hay además asignaturas optativas, divididas en tres grupos; los alumnos deben cursar obligatoriamente, en los cursos cuarto y quinto, las incluidas en uno de los grupos que se señalan: Clínicas y Epidemiología, Producción animal, y Sanidad e Industrias de alimentos. El grado de doctor precisa, como en el plan anterior, de un curso y de una tesis. Se establece además el do¿torádo en especialidad, de dos años de duración.En España hay varios cuerpos de veterinarios; el más numeroso es el de Veterinarios Titulares, que acoge a unos 4.500 profesionales y al que se accede mediante oposición entre licenciados y doctores en Veterinaria. Sus funciones son la inspección bromatológica municipal, mataderos, mercados, establecimientos de alimentación, paradas se sementales, vigilancia de la sanidad ganadera, estadísticas ganaderas, bromatológicas y de industrias pecuarias, etc., aparte de otras tareas, dependientes del Ministerio de Agricultura, y de su trabajo profesional de índole particular. Su dependencia es doble: de la Dirección General de Sanidad (Subdirección General de Sanidad V.) a través de las Inspecciones de Sanidad V. de cada provincia, y de la Dirección General de Ganadería a través de las jefaturas Provinciales de Ganadería, sin olvidar la específica dependencia municipal.El Cuerpo Nacional Veterinario agrupa a los jefes provinciales de Ganadería, inspectores provinciales de Sanidad V., directores de Laboratorios y Estaciones Pecuarias e inspectores veterinarios de Puertos y Fronteras, más los inspectores con destino en los servicios centrales del Ministerio de Agricultura y en las diversas secciones del Patronato de Biología Animal, todos ellos dependientes de aquel Ministerio, aunque algunos, y más específicamente los inspectores de Sanidad V., dependen también de la Dirección General de Sanidad. Su misión, esencialmente de carácter directivo y de promoción, abarca muchos campos, como el fomento ganadero, la lucha contra las epizootias y la organización de campañas sanitarias, estudios y análisis zootécnicos, diagnósticos epizootológicos, fabricación de vacunas, control de piensos y productos biológicos para ganadería, inseminación artificial, etcétera. Se integran en este Cuerpo unos 150 profesionales.El Cuerpo de V. Militar, que cumple sus específicas funciones dentro del Ejército, consta de unos 300 profesionales, con categorías desde general de brigada (inspector general del Cuerpo de V. Militar) hasta la de teniente. Sus funciones son las propiamente V. dentro de las fuerzas armadas, es decir, cuidado, alimentación y sanidad de équidos y perros del Ejército, y lo mismo de los animales de las granjas militares, funciones de desinfección, desinsectación y desratización en acuartelamientos y el cometido de vigilancia y análisis de todos los alimentos de personal y ganado. Su organización esencial, aparte de los veterinarios de centros y unidades, consta de una Agrupación de Tropas de V. con 11 unidades V. y dos Secciones Móviles de Evacuación, además del Laboratorio y Parque Central de V. Militar, cuya misión es de análisis, investigación, fabricación de sueros y vacunas, etc. Un pequeño y reciente Cuerpo de Veterinarios se integra en el SOIVRE, dependiente del Ministerio de Comercio, con funciones de inspección y vigilancia del comercio internacional de alimentos de origen animal.Sin formar cuerpos, muchos veterinarios están adscritos a la Dirección General de Ganadería, como colaboradores o empleados en campañas antiepizoóticas, y algunos como agentes y ayudantes del Servicio de Extensión Agraria, en la Dirección General de Montes, el Inst. Nac. de Colonización, etc. Cerca de un millar de profesionales, con dedicación exclusiva o parcial, trabajan en empresas ganaderas, en fábricas de piensos y correctores, laboratorios de productos biológicos, centrales lecheras, fábricas de embutidos, etc. La labor de investigación se realiza, desde el punto de vista oficial, en el Patronato de Biología Animal, en el Inst. de Investigaciones V. y a través de diversos departamentos del CSIC. En el campo privado, aparte de la labor de las empresas de proyección ganadera, tiende a ser estimulada mediante el apoyo de diversas fundaciones, como March, Martín Escudero, etc. La V. civil tiene como patrono a S. Francisco de Asís, en tanto que la V. castrense se acoge al amparo de la Inmaculada Concepción.Profesionalmente, los veterinarios dependen de su propia organización colegial; hay un Colegio Oficial de Veterinarios en cada provincia y un Consejo Superior de los Colegios Veterinarios de España, en el que están representados todos los estamentos profesionales. La colegiación es obligatoria para todo veterinario que ejerza la profesión, excepto que se limite a prestar, dentro de su cuerpo específico, determinados servicios al Estado. Los veterinarios se hallan también encuadrados en el Sindicato de Actividades Sanitarias. Otras agrupaciones profesionales son: la Asoc. Nac. de Veterinarios Titulares, la Asoc. de Veterinarios del Cuerpo Nacional, la Asoc. de Veterinarios Especialistas y Libres, la Soc. Ibérica de Nutrición Animal, la Soc. V. de Zootecnia, la Soc. Española de Higiene Bromatológica, etc. Hay Acad. de Ciencias V. en Barcelona y Valencia, y se publican unas 30 revistas veterinarias o veterinario-ganaderas.4. Reuniones y congresos. Se celebran en varias partes del mundo reuniones de veterinarios con distintas denominaciones. El primer Congreso Nac. de Veterinarios Españoles tuvo su sede en Madrid, en 1883. Más tarde se sustituyó dicha denominación por la de Asambleas, reunidas las dos primeras en Valencia, en 1904 y 1907. Desde 1939 se han celebrado reuniones bajo el nombre de Semanas Nacionales Veterinarias. También se han reunido asambleas de la Asoc. Nac. de Veterinarios Titulares, de veterinarios zootecnistas, de especialistas en nutrición animal (bajo los auspicios de la SINA), de catedráticos de V., de especialistas de pequeños animales, de veterinarios militares, para problemas bromatológicos, etcétera.Las más importantes reuniones V. han sido los Congresos Int. de V., el primero de los cuales tuvo lugar años antes que el Primer Congreso Int. de Medicina, en Hamburgo, en julio de 1863. Los posteriores congresos han tenido lugar aproximadamente cada cuatro años, con las excepciones de los paréntesis provocados por las dos guerras mundiales; han asistido a ellos cada vez un mayor número de naciones y de representantes, en los siguientes años y ciudades: 1865 en Viena, 1867 en Zurich, 1883 en Bruselas, 1889 en París, 1895 en Berna, 1899 en Baden-Baden, 1945 en Budapest, 1909 en La Haya, 1914 en Londres, 1934 en Nueva York, 1938 en Zurich, 1949 en Londres, 1953 en Estocolmo, 1959 en Madrid, 1963 en Hannover y 1967 en París.Otras reuniones importantes de carácter internacional han sido: las de la Asoc. Mundial de Veterinarios, la de veterinarios zootecnistas, la de veterinarios especialistas en nutrición animal, la de expertos en microbiología V., etc., sin olvidar las reuniones con carácter regular de la Oficina Int. de Epizootias con sede en París, desde su fundación en 1924.5. Figuras de la Veterinaria. Marcha a la cabeza en este aspecto Francia, cuna de la profesión, especialmente con sus grandes bacteriólogos de la escuela de Pasteur, como Henry Bouley (1814-85), Gaston Ramon, descubridor de las anatoxinas, y cuyas vacunas contra la difteria y el tétanos han salvado tantas vidas; Camille Guérin (1872-1961), descubridor, con el médico Calmette, de la vacuna BCG contra la tuberculosis; Edmond I. É. Nocard (1850-1903), colaborador de Roux y gran discípulo de la primera hora de Pasteur y al que tantos adelantos debe la Bacteriología; y, así mismo, Vallés, Carré, etc.Grandes parasitólogos fueron Railliet, Baillet, Neumann y Megnin. El gran fisiólogo Chauveau tuvo gran imporcia en los estudios sobre circulación sanguínea. Otros lograron su celebridad en cometidos extraveterinarios, como Thomas, descubridor de las minas de fosfatos de Argelia; Megnin, descubridor de la "fauna de los cadáveres", considerado como uno de los padres de la medicina legal; Lacroix, fundador de la hipofagia y de la primera Asoc. Antitabáquica y Antitóxica en el mundo, etc.En otros países han destacado: en Alemania, Müller, Dammand, Pfeiffer, Bollinger, Seifrieg, Kitt, Nieberle, Doberstein, Pallaske, Johne, Fr8hner, Siedamsgrotzky, Miessner, Traub, Waldmann, Trautwein, Ostertag, Kellner y Kronacher. En Italia, Rivolta, Perroncito, descubridor de la etiología de la anemia de los mineros, que amenazaba con dejar inacabado el túnel de San Gotardo; el gran zootecnista Bonadonna, Lanfranchi, etc. En Inglaterra, Gamgee, impulsor del I Congreso Int. de V. y que tanto luchó contra la peste bovina; Evans, descubridor del Tripanosoma evansi; sir John Mac Fadyean; Dunlop, inventor del neumático; Moorcroff, el gran explorador del Himalaya. En Rusia, Helmann y Kalning, descubridores de la maleína; Skryabine, director del Inst. de Helmintología de la URSS, etc.En EE. UU., Salmon, descubridor de la primera Salmonella (bacteria patógena intestinal) y primer director de la BAI (Oficina de Industria Animal); Curtice, Liautard, James Law, Mohler, Merillat, Miller, Kilborne, Hagan, etc. En Suecia, Bang, descubridor del agente del aborto bovino. En Hungría, Hutyra y Marek. En Polonia, Seifman, Cienkowski, Baranski y J. Nowak, que, además de profesor de la Univ. de Cracovia, fue presidente del Consejo de Ministros en 1922. En Japón, Tokishige y Shimamura. En Sudáfrica, Theiler, etc. En España, en el siglo pasado, debemos mencionar a Risueño, Casas de Mendoza, Téllez Vicén, Prieto, Morcillo, Lorente y Lázaro, Leoncio F. Gallego, etc. En el s. xx, Eusebio Molina, los Darder, La Villa, García Izcara, Turró, Gallego Canel, Morros Sardá, Coderque, Ravellat, Homedes, Vidal Munné, Sanz Egaña y Rof Codina.R. SARAZÁ ORTIZ.
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