Vesalio, Andrés
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Biografía GER
Nacimiento y formación. Anatómico belga, n. en Bruselas, en 1514, pertenece a una familia de estirpe renana, los Witting, de Wessel, de la que varios miembros, antecesores suyos, sirven como médicos a los Emperadores de Alemania. Inicia su educación en Lovaina, donde aprende latín y griego, árabe y hebreo; más tarde, en París, comienza sus estudios médicos. La estancia en esa ciudad (1533-36) es decisiva para V.; en su Facultad de Medicina tiene como maestros a los anatomistas Günther von Andernach y Silvio (Jacques Dubois). De regreso a Lovaina prosigue su formación anatómica y publica su primer libro Paraphrasis in nonum Librum Rhazae ad Almansorem, 1537. Su dedicación a la investigación le lleva a Padua, en cuya Universidad se doctora (1537) y es nombrado profesor de cirugía, iniciando poco después la enseñanza de la anatomía.Su obra y ’juicio crítico. La labor docente de V. en Padua, como profesor de anatomía, rompe con la tradición medieval; sus explicaciones se apoyan en demostraciones sobre el cadáver y en la representación gráfica, ante los escolares, de lo que la realidad del organismo humano muestra. Fruto de este quehacer universitario son sus Tabulae Anatomicae Sex (Venecia 1538), que incluyen dibujos de Van Kalkar y del propio Vesalio. En 1538 edita asimismo una revisión de las lnstitutiones Anatomicae, de Günther von Andemach. En 1539, comisionado por la Giunta, la famosa editorial veneciana, empieza una revisión de varios escritos anatómicos de Galeno en su versión latina. Esta relación directa con los textos galénicos muestra a V. los errores que contienen y motiva su apartamiento de la tradición; última consecuencia de este decisivo hecho es el propósito de redactar un texto anatómico acorde con los conocimientos que la disección reglada del cadáver humano le ha permitido acopiar. Antes de finalizar 1542 tiene ya compuesto su tratado De humani corporis fabrica libri septem y un Epítome o compendio de esta obra para uso de escolares. Los originales de ambos textos, con las láminas que para ilustrarlos graba Jan Stefan van Kalkar, son enviados a Basilea, donde se imprimen en 1543; la segunda edición de la Fábrica aparece también en Basilea (1551). En 1544, V. ha de abandonar Padua requerido por Carlos V para servirle como médico; en Bruselas, queda adscrito a la corte del Emperador, ejerce la profesión y prosigue su trabajo de escritor. Tras la abdicación de Carlos V, pasa a servir a Felipe 11, y en 1559 se traslada a Madrid. Un importante episodio de sU labor profesional, como cirujano, es su intervención en el tratamiento de la herida sufrida por el príncipe Carlos. En 1561 recibe las Observationes anatomicae escritas por Falopio, entonces profesor en Padua, en las que se rectifican algunos de sus criterios anatómicos. El abandono de la práctica de disecciones impide a V. responder, como requería, a la obra de Falopio. En 1564, al regreso de un viaje a Tierra Santa, fallece en la isla griega de Zante.
Con la publicación de su obra De humani corporis fabrica libri septem, en plena juventud, realiza una aportación decisiva en la historia de’ saber anatómico, pues con ella clausura la vigencia de la anatomía galénica y abre nueva etapa en el conocimiento de la realidad humana. Cinco son, en opinión de Laín Entralgo, las contribuciones, todas decisivas, que aporta la obra vesalina: sustitución de la anatomía libresca de los glosadores de Galeno y Mondino por otra más fiel a la realidad, basada en una personal experiencia de disector; corrección de la casi totalidad de los errores descriptivos cometidos por Galeno; incorporación al saber anatómico de un gran número de descubrimientos nuevos; explicación, con rigor y claridad antes no conocidos, de las partes orgánicas; finalmente, utilización, con fortuna, de la ilustración anatómica.
Los siete libros o partes de que se compone la Fabrica se consagran, los dos primeros, a la exposición de los que pueden llamarse sistenias constructivos del organismo (huesos y cartílagos, ligamentos y músculos); los libros tercero y cuarto tratan de los sistemas conectivos: venas, arterias y nervios; los tres últimos se ocupan de la descripción morfológica de los órganos de la nutrición y generación y de los instrumentos de la facultas vitalis, cerebro y sentidos. Concluye la obra con un apéndice sobre la técnica de vivisección, escasamente original. En la descripción de los órganos internos, la exposición de V. es nueva, renovadora, por tanto, en la explicación anatómica; las referencias fisiológicas, por el contrario, acusan claramente el influjo galénico. En este sentido escribe Laín Entralgo: "No es sólo cuantitativo el resultado del esfuerzo vesaliano; también es cualitativo. Además de saber más y mejor la anatomía, Vesalio la sabe y enseña a saberla de otro modo, el modo correspondiente a la intuición renacentista de la realidad visible, en general, y del cuerpo humano, en particular". Ciertamente, no puede negarse esta íntima ligazón entre la imagen del hombre elaborada por V. y la circunstancia histórica que pone marco a su vida y, en última instancia, hace posible su obra como anatómico.
Repercusión de su obra. Frente a la obra vesaliana, con la que comienza la historia moderna del saber morfológico, los anatomistas coetáneos y los de la siguiente generación adoptan dispar actitud; en su mayoría, entre ellos Silvio, su maestro en París, y el humanista Cornarus, critican, algunos con violencia, la doctrina de V ., todos en nombre de la anatomía tradicional o galénica, cuyos errores ponía en evidencia la Fabrica. Otros anatomistas, en número bastante menor, prosiguen la obra vesaliana, corrigen sus equivocaciones y con ello enriquecen con nuevos saberes el conocimiento de la realidad humana; en este segundo grupo figuran, entre otros, los italianos Realdo Colombo y Gabrielle Fallopia, ambos profesores en Padua; el anatomista suizo Félix Platter y los españoles Pedro Jimeno, Luis Collado y Juan Valverde de Amusco, autor este último del más importante texto anatómico renacentista posterior a la Fabrica vesaliana; la obra de Valverde, Historia de la composición del cuerpo humano, se publica en Roma en 1556. Un tercer grupo de investigadores busca conocer "fisiológicamente" las estructuras descritas por V .; así lo hacen Fabrizi d’Acquapendente y, ya en el s. XVII, el fisiólogo inglés William Harvey. Un último grupo pretende completar la nueva visión macroscópica del organismo humano, iniciada por V., merced a una investigación estequiológica (Falopio, Malpigio).
I. SÁNCHEZ GRANJEL.
BIBL. : P. ENTRALGO, Andrés Vesalio en Grandes médicos, Barcelona 1961, 29-77; S. W. IAMBERT, W. WIEGAND y W. M. IVINS, Three Vesalian Essays, Nueva York 1952; C. D. Q’MALLEY, Andreas Vesalius of Brussels. 1514-1564, Berkeley-los Ángeles 1964; I. BARÓN FERNÁNDEZ, Andrés Vesalio, su vida y su obra, Madrid 1970.
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