Vascongadas. VI. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
No faltan en V. muestras artísticas de los periodos más remotos de la actividad humana. Así en la cueva de Axlor en Vizcaya hay vestigios musterienses; el auriñaciense está representado en la cueva de Santimamiñe en Vizcaya, pero son las representaciones parietales magdalenienses, osos, caballos y bisontes, las que permiten alinear la cueva entre los grandes monumentos del Paleolítico.El pueblo vasco, marginal hasta el s. XII, fue creando, con elementos más o menos autóctonos, una cultura muy particular, que en lo plástico ha subsistido casi hasta nuestros días en formas artesanales, con un repertorio de elementos geométricos como el lauburu o la svástica, que a través de los siglos ha decorado arcas para guardar el maíz, arguisaiolas o estelas funerarias. El primer estilo artístico foráneo que penetra en Vascongadas es el románico, al compás de la cristianización, que no se completa hasta 1200. En Álava, más próxima a Castilla, llega antes; su románico participa del burgalés y del aragonés, los monumentos principales son la basílica de Armentia y la iglesia de Santa María de Estíbaliz, que da la pauta para el resto de la región; ambas son de fines del s. XII. En Guipúzcoa es tan escaso que no hay ninguna iglesia completa; sigue al alavés (ventanas de Archigarrabía o portada de Abalcisqueta). En Vizcaya, las iglesias suelen tener el ábside cuadrado de tipo atlántico, la más antigua es S. Pedro de Abrisqueta en Arrigorriaga, de hacia 1100. De fecha avanzada dentro del s. XIV y casi todas alcanzando el s. XV son la mayoría de las iglesias góticas vascas, como la catedral y S. Pedro de Vitoria, Santiago de Bilbao o Santa María de Lequeitio, que simplifica el modelo de la anterior. En escultura es especialmente notable la portada de Santa María de Salvatierra en Álava.Lo más destacable de la arquitectura vasca del s. XVI son las iglesias columnarias o "gótico vascongado"; en ellas, los pilares se han transformado en columnas, como en Santa María de Guernica en Vizcaya. Derivan del tipo hallenkirche.Guipuzcoano (de Azpeitia) es el escultor más importante del último tercio del s. xvi activo en España, Juan de Ancheta (v.); hizo el retablo de S. Pedro de Zumaya y comenzó el de S. Miguel de Vitoria, siempre dentro del manierismo miguelangelesco. En los s. XVIII y XVIII sobresale la arquitectura civil en conjuntos urbanos como Oñate en Guipúzcoa, Elorrio en Vizcaya o Salvatierra en Álava; en escultura, el retablo mayor de S. Miguel de Vitoria, obra del vallisoletano Gregorio Fernández (v.).Durante el neoclasicismo continúa el impulso de la arquitectura civil; el aragonés Silvestre Pérez encuentra en V. el clima propicio y desarrolla una gran actividad (casas de Echevarría en Vitoria, casa consistorial de San Sebastián, hospital de Achuri en Bilbao, etc.). Otros arquitectos neoclásicos fueron el alavés Justo Antonio de Olaguíbel (Plaza Nueva y Arquillos de Vitoria) y el vizcaíno Antonio de Echevarría, autor de la casa de Juntas y del templo de los Patriarcas en Guernica. El poderío industrial del s. XIX determinó un gran auge de la arquitectura historicista, sobre todo del neogótico, que logró aquí sus expresiones más puristas; destacaron Cristóbal de Lecumberri (convento de las Salesas de Vitoria) y Fausto Iñiguez de Betolaza (capilla del Prado en Vitoria). A caballo entre los s. XIX y XX surge la llamada escuela vasca de pintura, orientada en gran parte hacia lo etnográfico; sus máximos cultivadores en este sentido fueron los hermanos Zubiaurre (v.) y Arrúe; en la vertiente impresionista, el más destacable es José Salís. En los últimos años, los artistas vascos están luchando por reencontrar las viejas raíces culturales de su pueblo y plasmarlas en un estilo personal; uno de ellos, el escultor guipuzcoano Eduardo Chillida (v.), ha alcanzado renombre internacional.En cuanto a museos, sobresale el de Bilbao, formado en gran parte con las donaciones de coleccionistas particulares, como el legado Del Jado de primitivos flamencos. En el de Vitoria hay tres obras importantes de Ribera y una buena colección de pintura manierista flamenca, depósito de la diócesis alavesa.V. t.: ÁLAVA IV; GUIPÚZCOA IV; VIZCAYA IV.F. TABAR DE ANITUA.
BIBL.: R. CHAVARRI, Maestros de la pintura vasca, Madrid 1973; L. DE MADARIAGA, Pintores vascos, San Sebastián 1972; L. P. PEÑA, Arte popular vasco, San Sebastián 1971.
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