Valladolid. IV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Provincia. Enclavada en la meseta, esparce sus pueblos ya en los páramos, ya en profundos valles. No existen localidades con un carácter definido, si exceptuamos Olmedo; con su fuerte sabor mudéjar. Se trata por lo general de conjuntos populares, de raíz medieval, en los que destacan construcciones aisladas de época diversa. Su riqueza artística es de las más notables entre las provincias españolas.Aparte de algunos restos romanos y visigóticos, es el estilo mozárabe (v.) el que nos proporciona el edificio completo más antiguo; se trata de la iglesia de S. Cebrián de Mazote, del s. X, con arcos de herradura y contraábside a los pies del templa (v. PRERROMÁNICO, ARTE). También hay restos de este estilo en S. María de Wamba.De la mayor parte de los edificios románicos sólo se conservan restos o han sido muy rehechos. Lo que más se prodiga son las iglesias rurales de una sola nave, cuyo mejor representante es la de Arroyo de la Encomienda, de gran sencillez constructiva. Merece destacarse, por su relación con los edificios románicos catalanes, la iglesia de la Anunciada de Urueña.El románico mudéjar tiene un desarrollo notable. En Olmedo hay tres iglesias: S. Miguel, S. Andrés y S. Juan, con paramentos de ladrillo reforzados por arquerías ciegas. En Alcazarén, Mojados y Medina del Campo, hay también iglesias de este tipo.El principal edificio cisterciense es el monasterio de S. Bernardo de Valbuena, con tres naves y cinco capillas en la cabecera. Tiene un bello claustro renacentista. Otros edificios cistercienses son: S. María de Palazuelos y La Santa Espina.El gótica de la provincia de V. suele encontrarse imbuido de tradiciones mudéjares. Como prototipo del góticomudéjar podemos citar la iglesia de S. Pablo de Peñafiel y S. Andrés de Aguilar de Campos. La obra civil de más envergadura es el palacio mandado construir por Alfonso XI en Tordesillas, monasterio de las Claras desde tiempos de Pedro I. Sigue el esquema de los edificios árabes, incluso con una dependencia para baños. Entre las grandes obras góticas de transición hacia el Renacimiento merecen citarse la Colegiata de Medina del Campo y la iglesia de S. María de Mediavilla en Medina de Rioséco. También de época gótica son los abundantes castillos que se reparten por la provincia: Peñafiel, Montealegre, Encinas, Torrelobatón, Fuensaldaña, Portillo... El de la Mota, en Medina del Campo, es mudéjar, construido en hormigón con revestimiento de ladrillo; data del s. XIII, pero la torre, foso y recinto amurallado son de época de Juan II.Una joya del plateresco es la capilla de los Manuel en la iglesia de S. Pablo de Peñafiel. En el Renacimiento menudean las construcciones que se deben a proyectos de Rodrigo Gil de Hontañón, como la iglesia de Santiago en Medina de Rioseco y la de los Santos Juanes en Nava del Rey, con pervivencia de algunos elementos góticos. De estilo herreriano son la Colegiata de Villagarcía de Campos y la iglesia de S. Cruz de Medina de Rioseco, obra de Juan de Nates. Hay también obras representativas del estilo Cisneros, al que pertenecen las magníficas labores en yeso que adornan la capilla de los Benavente en S. María de Medina de Rioseco, hechas por Jerónimo del Corral hacia 1550, y la cúpula elíptica de Rodilana, del mismo artista. Las esculturas renacentsista más notables de la provincia corresponden a Juan de Juni (v.) y a Esteban Jordán (v.).El barroco contrarreformista tiene ejemplares típicos en la iglesia de los Carmelitas Descalzos de Medina del Campo, y en el convento de S. José de Medina de Rioseco, cuya fachada es de estructura carmelitana, mientras que el barroco exaltado, con preocupación por el movimiento de plantas y fachadas, nos da sus mejores ejemplares en las de Renedo y S. María de Rueda, del s. XVIII, obras de Manuel Serrano. El escultor barroco de mayor fama es Gregorio Fernández (v.) que hace el retablo mayor de Nava del Rey, el de Villaverde de Medina, y deja sentir su influencia en un grupo de escultores que siguen sus pasos.Ciudad. La capital de V. ha ido perdiendo paulatinamente su carácter de ciudad medieval. En los barrios más típicos se sustituyen continuamente las viejas construcciones por otras modernas. Sus monumentos más antiguos datan de época románica. De este estilo son los restos de la Colegiata de S. María la Mayor y la torre y el claustro de S. María la Antigua. En el s. XIV se reconstruye el resto de la iglesia y es quizá el edificio más completo de estilo gótico que se conserva en la provincia. Gótico mudéjar era el palacio de Da María de Molina, del que sólo resta el arco de entrada.De la época de los Reyes Católicos hay numerosas iglesias y monasterios. Los más importantes son: la iglesia de S. Pablo, que tiene una magnífica fachada escultórica construida hacia 1497 por Simón de Colonia, y el Colegio de S. Gregorio, que data también de fines del s. XV y es de gran suntuosidad. La gran fachada telón está prácticamente cubierta de elementos ornamentales, entre los que destaca el gran escudo. Su estilo se relaciona con el de Gil de Siloe (v.), Simón de Colonia y Juan Guas (v.). Este última hace la capilla del colegio. En el interior, el patio es de gran riqueza decorativa, destacando entre todos los motivos decorativos, la granada (v. III).En el s. XVI trabaja Rodrigo Gil de Hontañón haciendo construcciones de estructura todavía gótica, como S. Benito y la Magdalena. En 1480, el cardenal Mendoza funda el colegio de Santa Cruz, que se termina en 1491. Su fachada constituye la primera obra del Renacimiento español, y se debe al arquitecto Lorenzo Vázquez (v.). En 1768 fue reformado por Ventura Rodríguez. También son obras renacentistas la Diputación, Capitanía General, la casa del Sol y el palacio de Fabio Nelli. Hacia 1585 Herrera proyecta la catedral, haciendo un gran edificio renacentista sobre unos cimientos góticos. El plan era muy amplio, pero su construcción quedó interrumpida cuando apenas se había llegado a la mitad de la misma. El estilo herreriano se difunde por V. y a él obedece la iglesia de la Vera Cruz, de Diego de Praves y la de las Angustias de Juan de Nates.Más interesante es el panorama escultórico del Renacimiento en V., pues cuenta con las obras de dos grandes artistas que trabajan en el segundo tercio del s. XVI: Alonso Berruguete (v.) y Juan de Juni (v.). Ambos tienen obras en el Museo Nacional de Escultura, aparte de otras varias, repartidas por las iglesias vallisoletanas. En el tercer tercio de siglo trabajan Esteban Jordán, Adrián Alvarez y Pedro de la Cuadra.El barroco alcanza gran difusión. Las obras del s. XVII son abundantes, pero adquieren mayor vistosidad las del s. XVIII, como la iglesia de S. Albano y la de S. Juan de Letrán, con su bella fachada movida. La Universidad conserva solamente la fachada, decorada en 1717 por los hermanos Tomé (v.). La escultura barroca cobra gran auge. Gregorio Fernández (v.) hace retablos e imágenes piadosas, difundiendo el tipo de paso procesional, que enriquece la Semana Santa y que después repetirán sus discípulos.De época neoclásica son las iglesias de los Agustinos, obra de Ventura Rodríguez (v.), que conserva aún del barroco la afición al movimiento en planta, y la iglesia de S. Ana, de Sabattini (v.), en la que concurren similares circunstancias.En 1955 fue galardonada con la medalla de oro en la Exposición Internacional de Arte Sacro en Viena la iglesia del noviciado de Dominicos de V., obra del arquitecto Miguel Fisac (v.), en la que se funden las tendencias funcionalistas y orgánicas.Cuenta V. con un Museo Nacional de Escultura Policromada, un Museo Diocesano, el Museo Arqueológico y otro de pintura. Embellecen la ciudad parques como el Campo Grande y jardines a la orilla del Pisuerga. La parte de carácter más acusado está en torno a la Plaza Mayor, interesante muestra urbanística del s, xvi, con casas homogéneas y soportales.V. t.: LEÓN IV; CASTELLANA, ESCUELA.J. ARA GIL.
BIBL.: G. NIETO GALLO, Valladolid, "Guías artísticas de España", Barcelona 1964; 1. 1. MARTÍN GONZÁLEZ, Guía Históricoartística de Valladolid, 2 ed. Valladolid s. f.; F. HERAS GARCÍA, Arquitectura Románica en la Provincia de Valladolid, Valladolid 1966; F. ANT6x, Monasterios Medievales de la Provincia de Valladolid, 2 ed. Valladolid 1942; J. J. MARTIN GONZÁLEZ, Arquitectura doméstica del Renacimiento en Valladolid, Valladolid 1948; ÍD, Arquitectura barroca vallisoletana, Valladolid 1967; ÍD, Inventario artístico de Valladolid y su provincia, Valladolid 1970.
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