Vacaciones
Categoria:
Varios
En sentido amplio, el término v. (del latín vacare, cesar) constituye una detención del trabajo o de los estudios durante un tiempo determinado. El hecho de las v. responde a necesidades profundas entre las que podemos enumerar: a) necesidad de descanso (v.); b) necesidad de dar culto (v.) a Dios en los días que le están especialmente dedicados (v. FIESTA IV); c) necesidad de disponer de tiempo libre (v. ocio) para desarrollar actividades que el trabajo diario no permite. De acuerdo con estas necesidades existen distintos tipos de v., que responden a diversas circunstancias según el trabajo que se realiza, el país, el clima, etc. Sobre su importancia baste decir que la misma legislación civil contempla su necesidad, estableciendo un tiempo al año de v. retribuidas. Entre todas las v., las más tipificadas son las v. escolares. Por ese motivo las consideramos a continuación.Vacaciones escolares. Consisten en la interrupción del trabajo académico en todos los niveles educativos con objeto de proporcionar a alumnos, profesores y directivos, un descanso en sus actividades respectivas. La práctica de las v. es tan antigua como la institución escolar; de siempre el año escolar se ha organizado alternando los periodos lectivos con los de asueto. Además durante cada dos o tres días debe haber media jornada libre, ya que el cansancio se va acumulando y no es suficiente el descanso al final del día para evitar la fatiga. La v. de fin de semana abarca en muchos países el sábado y el domingo. La v. del domingo se debe fundamentalmente a motivos religiosos, pero al mismo tiempo, la suspensión durante el fin de semana de la actividad escolar es un medio idóneo para eliminar la fatiga acumulada durante la semana (v. DESCANSO I). Dentro de las v. cortas se incluyen también las festividades religiosas y políticas. Pero las v. escolares por excelencia, dada su extensión, son las de Navidad, Semana Santa y verano, que dividen al curso en tres trimestres. Las dos primeras tienen carácter eminentemente religioso y familiar, y la tercera coincide con el periodo estival, tan poco apto para el trabajo intelectual. Las v. de verano coinciden con el final del curso escolar, presentándose a veces el problema de que los alumnos suspendidos tienen que aprovecharlas para preparar las asignaturas pendientes. (Para más detalles sobre el calendario escolar, v. CALENDARIO III).Por lo que respecto a la fijación de los periodos de v. son muchos los factores que influyen: climáticos, económicos, fisiológicos, religiosos y sociales. Pero a la hora de fijar las v. deben pesar sobre todo razones pedagógicas. Es verdad que en este terreno no abundan las investigaciones. Se sabe, sin embargo, que las v. largas hacen que los alumnos olviden lo aprendido, sobre todo cuando el aprendizaje no ha sido sólido, haciendo muchas veces necesarios cursos de recuperación una vez que se reanudan las clases. Ésta es la razón por la que deben reducirse las v. estivales que actualmente duran en España dos meses en la Enseñanza Primaria y tres en la Enseñanza Media y Superior. Son muy aconsejables las v. con una duración equivalente a la que suelen tener las de Navidad y Semana Santa. Pese a lo dicho, las v. estivales tienen su justificación: Zaniewski ha comprobado que los meses en que el trabajo intelectual y físico es menor son precisamente los de julio y agosto, empezando a áumentar en el mes de septiembre.Aunque durante las v. cesen las actividades escolares no deben constituir un tiempo totalmente vacío; por el contrario, deben ser aprovechadas para un cambio de actividad, para aumentar la experiencia vital de todos los que las disfrutan. Claro está que su aprovechamiento varía con la edad y la preparación de los sujetos. Los alumnos de los primeros cursos las ocupan con el juego, pero a medida que el trabajo intelectual se hace más intenso, se busca contrarrestarlo con otras actividades: deportes, lecturas, viajes, convivencia con otras personas, etc. Cada vez son más numerosos los cursos nacionales o internacionales que se organizan durante el verano en las Universidades para alumnos de estudios superiores; estos cursos facilitan a los extranjeros el conocimiento directo de un país, de su idioma, ayudan al intercambio de ideas entre personas de distintas naciones, etc. En España existen centros de v. escolares, campamentos juveniles y cursos de verano para alumnos de enseñanza media y primaria.E. SOLER FIÉRREZ.
BIBL.: C. RODRÍGUEZ ROBLES, La recreación infantil, "Conescal" 9 (1968) 834-838; P. VIOTTO, Los grupos durante el tiempo libre, "Educadores" 69 (1968) 198-205; ÍD, El tiempo libre de los niños, ib. 65 (1967) 408-420; E. SOLER FIÉRREZ, Ocio como partida y ocio como fin, "Bordón" 148 (1967) 225-231.
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