Turquia (türkiye) III. Historia Antigua y Medieval. HIST.
Categoria:
Historia
Con la civilización hitita, Anatolia entra en pleno periodo históriCO (V. HITITAS). A principios del II milenio a. C., numerosas expediciones de los pueblos del mar abordan las costas de Asia Menor (V. ASIA MENOR III, l). Los frigios se instalan al 0 (V. FRIGIA); aqueos, jonios y eolios se establecen en la costa y, a finales del s. VIII a. C., surge el reino de Lidia (V. ASIA MENOR in, 2), que con su capital Sardes (ca. monte BozdaI) se convierte en el más importante Estado de Asia Menor.El dominio persa. Pronto cae el país en la órbita del Imperio persa. Ciro II el Grande (v.) anexiona Lidia, cuyo rey Creso había tratado de formar una coalición con Babilonia, Egipto, las ciudades jonias y Esparta contra los persas (v.). Derrota a Creso en Hermos (Gediz Irmak) y se apodera de su capital (547 a. C.) y de sus riquezas. Más tarde, se anexiona Caria y Licia. Las vicisitudes por las que atraviesa el Imperio persa no permiten un dominio absoluto del país. Surgen reinos independientes, entre ellos el de Caria (s. IV a. C.), cuyo rey Mausolo (377-353) es su más ilustre representante.La conquista griega. Alejandro Magno (v.) atraviesa el estrecho de los Dardanelos por Abidos (ca. Conakkale)y derrota a los persas a orillas del Gránico (Kocabas), lo que le abre las puertas de Asia Menor, que conquista en menos de un año. Se apodera de Lidia, Caria e inverna en Licia. Se anexiona Panfilia, Pisidia y Frigia, y se reúne en la Frigia Gordion (ca. Pebi) con su general Parmenio, que había conquistado esta última. Desde allí, por Capadocia, baja a Cilicia y ocupa Tarso (Tarsus). Encuentra desguarnecida a Siria, lo que le vale la rápida conquista de esta región y derrota en Isso (ca. Dortyol) al ejército persa. A la muerte de Alejandro y tras el encuentro de los diadocos en Ipsos (301 a. C.; Ipsile), Lisímaco recibe Lidia, Misia, Tracia y las antiguas colonias griegas de Asia Menor. Seleuco obtiene Siria, Mesopotamia e Irán, y se atribuye Frigia y Commogene, mientras surgen numerosos reinos independientes: Bitinia, Capadocia (v,), Paflagonia, Armenia (V. ARMENIA III), C¡licia (v.) y Pérgamo (v.), que era una de las principales ciudades de Misia. Pero esta división fue efímera. Demetrio Poliorcetes, hijo de Antígono, conquista Cilicia con ayuda de Seleuco. Seleuco I Nicator (312-280 a. C.), después de derrotar a Lisímaco, se apodera de Asia Menor, que vuelven a perder los Seléucidas (v.) durante los reinados de Antioco II, Seleuco II y Seleuco III, es decir, del 261 al 223, surgiendo reinos independientes, entre los que destacan los del Ponto y Pérgamo, mientras por el sur los Ptolomeos (v.) intentan extender su área de influencia.La conquista romana. El reino de Pérgamo es legado, a la muerte sin sucesión del rey Atalo III (133 a. C.), al pueblo romano e incorporado a la provincia de Asia, que atraviesa dificultades durante la guerra que Mitrídates VI (v.), rey del Ponto, declara a Roma (88 a. C.). Invade Bitinia, aliada de Roma, y la provincia de Asia, aprovechando el odio que la población sentía hacia el ocupante romano. Pese a las victorias griegas de Sila sobre Mitrídates, los romanos se ven obligados a firmar una paz poco ventajosa para Roma (85 a. C.), a causa de la revuelta del legado Fimbria, que había vencido a Mitrídates y arrebatado Pérgamo. La guerra comienza de nuevo al morir el rey de Bitinia y testar a favor de Roma (74 a. C.). Mitrídates invade Bitinia, se alía con Tigranes de Armenia, pero es vencido y expulsado del reino por el cónsul L. Licinio Lúculo (72 a. C.), que convierte el reino del Ponto en provincia romana. La rebelión de las legiones romanas permite a Mitrídates recuperar su reino. Pompeyo, nombrado procónsul de la provincia de Asia, le vence en Nicópolis y le obliga a refugiarse en las montañas (66 a. C.), pero la sublevación de su hijo Farnaces y el temor a ser entregado a los romanos le hacen suicidarse. Pompeyo confirma a Farnaces en sus posesiones del Bósforo, pero como vasallo de Roma, y divide el resto del reino entre las provincias de Asia (en las que incluye Cilicia), Bitinia (incluido el Ponto) y varios Estados vasallos, además del citado Bósforo, como Armenia, Capadocia y Galacia, dividida en tres principados.Durante varios siglos el país conoce la prosperidad proporcionada por la paz romana, turbada sólo por los intentos de Farnaces de recuperar Armenia y el Ponto, abandonados tras su derrota por César en las cercanías de Zela (47 a. C.; Zile), y las luchas entre Roma y la Persia sasánida. Después de la división del Imperio por Diocleciano, su lugarteniente Galerio recibe Asia Menor, salvo Bitinia y Tracia, y a raíz de la división de Teodosio, Anatolia sigue las vicisitudes del Imperio romano oriental y más tarde del Imperio bizantino (V. BIZANCIO l). El país no escapa a la revuelta general de los pueblos bárbaros. Los godos constituyen la gran pesadilla, pero el oro, la diplomacia y la genialidad de algunos Emperadores alejan el peligro de sus fronteras, convirtiéndose la pars orientalis en la salvaguardia de la cristiandad occidental y en la detentadora de la civilización antigua.Entre Persia y Bizancio. Esta lucha secular tiene un respiro durante el mandato del emperador Anastasio, al firmarse una paz por 100 años con Persia (506), que se mantiene hasta que el rey de Lázica (Lazistán) prefiere recibir la investidura del Emperador bizantino en vez del persa, como era tradicional. La guerra tiene por escenario la frontera de Asia Menor (los persas llegan hasta Antioquía) y se concluye con la paz firmada en el 532. Las luchas se renuevan durante el reinado de Justino II (562), en el que Cosroes 1 saquea los arrabales de Antioquía (573). Cosroes II, para vengar el asesinato de su padre adoptivo, el emperador Mauricio, ocupó parte de Armenia y llega hasta el Bósforo y Antioquía (611). Después de las victorias del emperador Heraclio sobre los persas, la paz se ve turbada por las avanzadas árabes en el sur. El gobernador de Siria, Moavia, ocupa hasta Dorilea (Sarhoyuk) en Frigia, Ancira (Ankara) en Galacia, y Calcedonia (KadikÓy) en la orilla asiática del Bósforo; pero la destrucción de la flota que intentaba forzar la entrada en el Cuerno de Oro (Bósforo) le obliga a pedir la paz (678). A principios del s. vin, los musulmanes continúan ocupando territorios de Asia Menor. Capadocia, Galacia, Pérgamo y Sardes, entre otros, caen en su poder. Su avance es detenido por la victoria de León III el Isáurico sobre Sulaym5n en Acroinon (740).Los principados selyucíes. La penetración de los turcos (v.) en Anatolia es obra de su jefe Alp-Arslán, que conquista Alepo (1070; Haleb, en Siria) y vence al año siguiente al ejército bizantino en la batalla de Mantzikert (MalazfÍrt), al NO del lago Van, que abre el país a las invasiones turcas. Algunas de estas tribus fundan pequeflos principados: los saltukíes en Erzurum, los danichmendíes al NO de Anatolia, los menguyekíes en el alto Éufrates, y los ortokíes en Anatolia oriental. Estas dinastías tienen una vida efímera y son absorbidas por otros turcos y por los mongoles (v.). Los Selyucíes (v.) de Rúm (Konya) constituyen el único Estado sólido y organizado, aunque el ataque de los cruzados merma su territorio, reducido a la llanura central. Para enfrentarse a los cruzados, se unen las tribus turcas, tratando de formar un Estado fuerte con capital en Konya. Éste es el empeño desde Kilis-Arslán I (1092-1107) a Koigobad I (Kayqubád, 1219-36), para lo que tiene que luchar contra dos enemigos: los bizantinos y los turcos danichmendíes, que son absorbidos por Kilis-Arslán II, el cual consigue la unidad de la Anatolia musulmana (1175). El sultanato de Rúm alcanza su mayor extensión con Koigobad I, en cuya época la prosperidad comercial y la actividad constructiva son grandes. Las luchas intestinas y la presencia de los mongoles de Huilágu (1249), que interviene como árbitro en aquéllas, precipitan la decadencia. Mientras los mongoles son los soberanos nominales del país, y desde su sede de Kaysery (en Capadocia) tratan de imponerse, sobre todo en el oeste, en el resto domina la anarquía, aprovechada por los principados turcos del norte, sur y oeste para lograr la hegemonía. Esto sólo lo consiguen los otomanos, que en el transcurso del s. xiii crean un Estado organizado.El Estado otomano. Sus orígenes son mal conocidos y no adquiere cierta importancia hasta la jefatura de Otomán u Osmán (1290-1326), que dirige sus esfuerzos contra los bizantinos, apoderándose de Brusa (Bursa) y Nicea (Iznik). Su hijo Orján (1326-61) es el verdadero fundador del Estado otomano, al que dota de una organización y administración sólidas. Continúa sus ataques contra Bizancio y se apodera de Nicomedia (1377, Izmit, capital de Bitinia), y de las riberas del mar de Mármara, Gallípoli (Belibolu) e Ipsala, entre otras plazas. Ayudó al Emperador bizantino contra los servios y, por primera vez, conduce a los otomanos a Europa. A su muerte, deja un Estado fuertemente constituido, con una moneda propia y un ejército displinado y enardecido por la guerra santa (V. GUERRA III). Su posición geográfica privilegiada y la debilidad de sus inmediatos sucesores condicionan su ulterior expansión. Con Murat 1 (1360-89), penetra ampliamente en Europa; se apodera de Tracia y Bulgaria y vence en Maritza (1363) a la primera coalición constituida por el papa Urbano V, los reyes de Hungría, Bosnia, Servia y Valaquia. Sus dominios se extienden desde las orillas del Egeo (Salónica) hasta los Balcanes, fronteras de Albania y cercanías de Constantinopla, dominando asimismo en Anatolia occidental, que divide en cinco provincias: Guermiyan, Sivrihirsa, Ankara, Akchehir y Egridir.Su hijo Bayaceto I (1389-1402) continúa la expansión por Europa. En los Balcanes, anexiona Servia y Bulgaria; en Grecia, conquista Atenas (1397) y el Peloponeso. Derrota al rey de Hungría Segismundo en Nicópolis (1396) y triunfa en Asia Menor y en el Alto Éufrates, pero las hordas mongolas de Tamerlán (1400) te vencen en la batalla de Ankara (1402), de graves consecuencias para el Estado otomano, pues frena su expansión, los principados turcos se reconstruyen, y las fronteras vuelven a la época de Murat 1. Las luchas sucesorias contribuyen a aumentar la confusión, hasta que Mehmet 1 (1413-21) se hace con el poder y vuelve a unificar y pacificar el país. Murat 11 (1421-44) continúa la política expansiva en Europa, dota al Imperio de una organización hábil y convierte su capital, la tracia Andrinópolis o Adrianópolis (Edirne), en un centro cultural de primer orden. Con la conquista y el traslado de la capital a Constantinopla (1453) por Mehinet 11 (1451-81), el Imperio otomano cubre su primera etapa de expansión.M. J. ÁLVAREZ PAN-FOJA.
BIBL.: L. LAMOUCHE, Histoire de la Turquie, París 1953; S. LANEPOOLE, Turkey, Londres 1908; 1. ToYNBEE y K. KURKWOOD, Turkey, Londres 1926; L. LEWIs, Turkey, Londres 1955; R. MANTRAN, Histoire de la Turquie, París 1968.
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