Túnez (túnis) V. Historia Moderna y Contemporánea. HIST.
Categoria:
Historia
El desastre turco de Lepanto (v.; 1571) no impide que los otomanos ocupen el país tunecino en 1574, después de haber sido expulsados de la ciudad de T. (V. TúNEZ, ciudad, II) por luan de Austria (v.). De este modo, T. se convierte en una provincia del Imperio turco, gobernada por un bey, dependiente del sultán de Constantinopla hasta 1590, año en que se hace con el poder un dey (oficial jenízaro), el cual relega al bey a un puesto honorífico. Algunos moriscos expulsados de España (160910) se establecen en Bizerta y bajo valle del Medjerda, donde benefician la agricultura con nuevos cultivos y modernos sistemas de explotación. Murad II (1659-75) recupera el poder que anteriormente tenían los beyes, después de encarcelar al último dey (1671). El nuevo bey, ljusayn ibri ’Al¡ (1705-40), suprime el deyato, y con él comienza la dinastía que se mantiene en T. hasta 1957.Gobierno de los Husayníes. Con esta nueva dinastía de beyes se inicia la modernización del país y un mejor entendimiento con las potencias europeas, interesadas en el comercio con el Norte africano. Hasta principios del s. xix, los beyes tienen dos objetivos principales: dominar las rebeliones de las tribus del interior y reconstruir las ciudades, sobre todo las marítimas. Ambos cometidos se cumplen satisfactoriamente con los beyes ’Alí (1759-82) y Harimitida (1782-1814). r_ste, hijo del anterior, sostiene buenas relaciones con Francia, lucha contra Venecia (1784-86) por el predominio en el Mediterráneo occidental y extermina a la mayoría de los jenízaros (tropas regulares otomanas dependientes directamente del sultán). En 1819 es abolido el comercio de esclavos europeos, que tantos beneficios había reportado a los tunecinos en las anteriores centurias.El bey Ahmed (1837-55) termina totalmente con la esclavitud, emancipa a los judíos y escapa al control de Constantinopla, colocándose bajo la esfera de influencia franco-británica. Por presión de estos países, el bey promulga el Pacto fundamental (9 sept. 1857), que contiene una declaración de derechos del hombre e introduce algunas reformas político-administrativas.Las dificultades económicas, a causa de las epidemias, cosechas deficientes y una mala administración, que habían empezado a sentirse durante la regencia (beyato o beylicato) de gamm-úda, se agravan en la de Muhaminad al-Sadúq (1859-82), que firma con Francia, en su residencia de El Bardo (en la capital tunecina), un tratado (12 mayo 1881) por el que se somete financiera y económicamente a este país, y acepta la representación exterior de T. a cargo de un ministro residente francés. Las tropas francesas, que habían ocupado Bizerta (1 mayo 1881), dominan un levantamiento nacionalista, y el bey ’Al¡ (1882-1902) acepta la convención de La Marsa (8 jun. 1883), que establece el protectorado francés.El protectorado francés en T. se hace bastante efectivo por obra del ministro residente Paul Cambon, que organiza la nueva administración de modo que las autoridades tunecinas quedan totalmente bajo control francés. También comienza entonces una intensa europeización del país, en el que se imponen oficialmente la lengua y la cultura francesas. Se construyen ferrocarriles y carreteras, y se mejoran las comunicaciones en todos los aspectos, al tiempo que se eleva el nivel cultural con nuevas escuelas y otros centros de enseñanza, que también sirven de difusión de todo lo francés. Se mejora además la asistencia sanitaria con la creación de hospitales. Pero quien domina el país y más se beneficia de la nueva situación es la población francesa, que ocupa una posición de privilegiocon respecto a la autóctona. Contra este estado de cosas se levanta en 1907 el partido de los Jóvenes tunecinos, que dirige ’Al¡ Bás Hanba.Aunque el levantamiento es dominado, la semilla de la protesta y el descontento cunde por todo el país, desde la capital como centro de irradiación. Al partido de los lóYenes tunecinos sucede el Destur (del árabe dastur, constitución), que no sólo reclama la dirección de los asuntos del país, sino también la independencia, bajo el liderazgo de Tálibi, exiliado (1922-37) a consecuencia de los disturbios je 1920-21, durante el beyato de Muhanimad al-Násir (1906-22), quien intenta renunciar a su regencia.El ’residente general Lucien Saint domina la situación con fuertes medidas represivas, pero a fin de evitar nuevos disturbios introduce algunas reformas tendentes a contentar a la facción moderada de los nacionalistas. Precisamente estas concesiones, que no satisfacen a todos los grupos del Destur, avivan las disensiones dentro de la organización, de la que surge el Neo-Destur, que acepta la colaboración económica y cultural de Francia, pero aboga por un gobierno más democrático y la igualdad de derechos políticos entre los ciudadanos franceses y tunecinos, en tanto que el Destur pretende la vuelta al antiguo T. musulmán de los Hafsíes (v. IV).Disuelto el Neo-Destur’ en 1933, por los conflictos que plantea a las autoridades francesas, se organiza como partido político en la clandestinidad con Habib Burguíba (n. 1903) como primer secretario general (1934), detenido por los franceses en varias ocasiones (1934 y 1937-38) y encerrado en una fortaleza de Francia, de la que es liberado por los alemanes (1942) y a continuación se le traslada a Roma. La ocupación de Francia por las tropas germanas tiene como consecuencia la de T., cuyo territorio dominan los aliados en mayo de 1943. Los franceses se hacen cargo nuevamente del país y deponen al bey al-Munsif (noviembre 1943), acusado de colaborar con los alemanes, y sustituido por Lamine, último bey de Túnez. Burguiba regresa a su patria, donde es detenido por sus actividades subversivas en enero de 1952.A partir de entonces, se recrudece la acción terrorista, y el Gobierno francés se muestra partidario de la autonornía. Burguiba encabeza la delegación tunecína que interviene en las negociaciones, las cuales culminan con la concesión de la autonomía el 3 jun. 1955. El residente general se sustituye por un alto comisario, y se crea una unión monetaria y aduanera entre T., y Francia. Disconforme con estos acuerdos, el que era secretario general desde 1945 del Neo-Destur, Salali ben Yústif, organiza la resistencia armada, pero es derrotado y huye a Trípoli primero y a Egipto luego (es asesinado en 1961). Al fin, Francia concede la independencia a T. el 20 mar. 1956. La nueva nación adopta el régimen monárquico, y Burguiba encabeza el primer Gobierno.La República. En 1957 es abolida la monarquía, y en 1959 se promulga la Constitución vigente (v. II), según la cual T. es una República. Su primer presidente, Burguiba, domina el país a través del Neo-Destur y de la UGTT (v. II). No se permite más organización política que el Neo-Destur, con lo que el pueblo ha caído bajo una dictadura, que se mantiene por el apoyo de la generación que ha accedido a la independencia. La política de Burguiba es, en líneas generales, pro occidental y de moderado panarabismo (v.). T. pertenece a la Liga Árabe (v.) desde 1958, y a la Organización de la Unidad Africana (v.). En el conflicto árabe-israelí, intenta conciliar los intereses de ambas partes.Esta actitud neutral e imparcial le ha privado de simpatías en el mundo árabe, pero también le ha evitado enfrentamientos inútiles. Así ha podido dedicar más atención al desarrollo económico-social, con ayuda del capital extranjero, pero sin supeditarse totalmente a las exigencias del capitalismo. Burguíba pretende armonizar capitalismo y socialismo, como otros políticos del Norte de Europa. La protección prestada a Argelia en la lucha contra Francia, hasta su independencia en 1962, le ha ocasionado roces con Francia, que en octubre de 1963 evacua definitivamente la base aeronaval de Bizerta, devuelta formalmente a T. en diciembre de ese año. La expropiación de bienes de extranjeros provoca la retirada de la ayuda económica francesa, sustituida por la norteamericana. Desde el nombramiento de Bahi Ladgham en 1969 como primer ministro, sustituido en 1970 por Hedi Nuira, el régimen tunecino se ha liberalizado bastante en relación con los primeros años de la República.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: CH.-A. JULIEN, Histoire de ¿’Afrique du Nord, 2 ed" París 1965; 1. DESPOis, L’Afrique du Nord, 3 ed. París 1964; CH. DEBBASCH, La République Tunisienne, París l%2; H. BuRGUIBA, La Tunisie et la France, París 1954; CH. MOORE, Tunisia since independence, Londres 1965.
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