Tun-gijaranies Il. Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Generalidades sobre las lenguas tupi y guaraní. Lenguas y tribus no pueden separarse fácilmente y los avatares,de éstas dificultan la labor lingüística, que ha de reunir los estudios de cada una de las lenguas y dialectos dispersos, para luego intentar su estructuración en macro-familias o grandes troncos lingüísticos. Tal es el caso de los tupi o tupíes, y los que se llaman hoy lingüísticamente guaraníes. Los nombres de las tribus confunden a veces, y así los tupi se llamaban a sí mismos carais, que quiere decir ’listos’ o ’astutos’, mientras que guaraní significa ’guerrero’. Hay, sin embargo, verdaderas colonizaciones lingüísticas: tribus que nada tienen que ver entre sí hablan el mismo idioma, lo que en el caso tupí se debe a la acción de los misioneros, en especial jesuitas, que así como en los Andes usaron el quechua para sus predicaciones, en la vertiente atlántica emplearon lo que hoy llamamos tupi-guaraní, que se denominó en Brasil fingoa g¿ral y que acabaron hablando pueblos de distinto origen. A la acción misionera debemos el que haya traducciones a esta lengua dé’ trabajos educativos y evangelizadores. Los jesuitas generalizaron el uso de la lengua, y hay así indios de origen arauaco que hablan esta lingoa géral. El centro inicial debió de ser la región del Paraná y Paraguay, donde pudieron quizá alcanzar el número -las estadísticas de aquel tiempo (1612) son inseguras- de 365.000, aunque es más seguro que en las reducciones (v.) hubiera unos 300.000 indígenas, lo que da idea de la importancia de las misiones.La expulsión de los jesuitas produce el derrumbe de la organización y la dispersión (1767), y desde entonces se puede distinguir a los guaraníes cristianizados de los mestizos que son la base étnica del Paraguay, los cainguá,descendientes de los que no habían sido reducidos a vida aldeana en las misiones. Al principio del s. XIX, los cainguá vivían por el río Yparcé, por lo que Métraux opina que la lengua primitiva o más pura se debía llamar cainguá. Von Martius, con el deseo (predominante en los lingüistas) de reducir el número de stocks a troncos más amplios, opina que el caribe (V. CARIBES II), tupl-guaraní y arauaco (V. ARAUACOS II) pueden remontarse a un tronco común más antiguo, cuyo parentesco no hay que buscarlo en el vocabulario, sino en las gramáticas, especialmente en sus elementos pronominales. Arthur Ramos, pensando que ha habido profundas trasformaciones, cree que la antigua lengua tupl se dividió en la ’lengua antigua’ o abañeenga y ’lengua buena’ o ñeengatu, tupí moderno; la primera es la que los jesuitas convirtieron en la lingoa géral indicada. L. Adam es de la misma opinión y añade la abañeeme o ’lengua de los hombres’, guaraní moderno.Intentos de clasificación. Por orden alfabético, Brinton (o. c. en bibl.) agrupa a todos los indios que pertenecen a este gran stock: ababas (Bolivia), amazonas (bajo Amazonas), anambes (Tocantins), apiacas (proximidades de los ríos Arinos y Tapajoz), araguagus (Paru inferior), borotos (cerca del río Paraguay), camaguras (Mato Grosso), cambocas (desembocadura del Tocantins), caracatas (alto Uruguay y Paraná), cayovas (río Tapajoz), chaneses y chiriguanos (Bolivia), chogurus (río Paheju), cocamas y cocamillas (cerca del Nauta y en el Ucayali), cuchihuaras (en el Tocantins), guaraníes (Uruguay), guarayos (Bolivia), guayanas (Uruguay), gujajaras (río Marañas), jacundas (Tocantins), jamudas (provincia de Pará), maues (Amazonas), mbeguas (río Paraná), manitsayas (Xingú superior), mitandues (cerca del Tapajoz), mundrucús (río Tapajoz), muras (río Madeira), omaguas (bajo IQa), oyampis (Oyapok superior), pacajas (Amazonas inferior), parentirntins (provincia de Amazonas), piturunas (río Curitiba), sirionos (río Paray, Bolivia), tamoyos (San Vicente, Brasil), tapaunas (en el Tocantins), tapirapes (provincia de Goyaz), tapes (en el Uruguay), turas (Madeira inferior), uyapas (río Arinos) y yurunas (río Xingú).La clasificación de Mason es más sistemática; procura establecer la difusión de la que llama familia macrotupi’guaraní del modo siguiente (omitimos el detalle de dialectos): J. Guaraní. a) Paranó: guaraní, caiunguá (kaiguá, montese), paranaé, guayakí y aré. b) Bolivia: chiriguano (guarayú, sirionó), torá, porokikoa, palmares, lapieté, ubegua y chané. c) Araguaya: tapirapé, canoeiro. 2. Tupi. a) Costeros (nyeengatu): tupina, tupinamba: b) Guayana: apoto (aponto), calianá, oyampi, wayapí (guayapi), ecerillon, paikipiranga, cusarí, wara-guaj (araguajú). c) Amazonas Sur: 1) División araguaya: nyengahiba, ararandewara, miranyo, amanayé (manazo), anambé y paracaná, tenetehara, urubú, pacajá, cubenepre y asuriní. 2) División xingú: grupo yuruna (yuruna, manitsawa, arupaí), tacunyapé y grupo del alto Xingú (auetiji arawine). 3) División tapajoz: grupo cawahib, apiacá, mundurucú, maué, wirafed, cayabí, tupinambarana, paranawat, ramarama y catukinarú. d) Alto Amazonas: grupos cocama y aizuare.C. Loukotka (o. c. en bibi.) sigue un criterio más bien lingüístico y no de distribución geográfica, con 19 grupos: tupÍ, guaraní, primitivo, karnayurá, tapirapé, nórdico, pará, guayana, meridional, amazónico, chiriguano, mawé, mundrucú, yuruna, itogapuc, arikém, macuráp, mondé y kepkeriwat.Características lingüísticas. Como es lógico, dentro de este stock lingüístico es difícil establecer características generales, tanto en vocabulario como en pronunciación,vocablos, sonidos o reglas gramaticales. La separación de grupos, la intrusión motivada por el contacto con otras lenguas y la emigración forzada han variado las características iniciales. Baste un ejemplo: los gualachos, que se extendieron desde el río Yguaza hasta la costa, usan los sonidos f, i y I, que se desconocen en el guaraní puro; no obstante, son hablantes de un idioma del stock. Ya en tiempos de la colonia se observó este fenómeno y Pedro Lozano (o. c. en bibl.) al referirse a los guachaguis dice que hablaban un guaraní corrompido.Pueden, sin embargo, indicarse algunas características comunes a todas las lenguas de los diferentes grupos. En primer lugar, como observó von Martius, el uso de elementos pronominales con el mismo sistema y su característica de polisintético. Son estos idiomas, pues, polisintéticos e incorporativos, lo que les otorga una flexibilidad peculiar, como observa Brinton (o.c. en bibl.). Lenguas sencillas y fáciles de aprender, sonoras y vocálicas, a cuya simplicidad contribuye la invariabilidad de muchas palabras y la inexistencia de tiempos o modos en la conjugación. Las formas verbales se sustituyen por el empleo de adverbios, como son ana (ya) y kurí (después), para indicar el pasado, presente y futuro. Poseen estos idiomas seis vocales, con marcada nasalidad en la pronunciación. Su numeración, como indicó Brinton, seguido por Pericot, es a base de cuatro.Literatura. En el sentido estricto de la palabra, no existe, pues no debemos tener por tal a los escritos traducidos a esta lengua y que pertenecen a textos misionales. No obstante, existe una narrativa muy extensa, de mitos y acontecimientos, transmitida oralmente, y que recogió en Brasil el etnólogo alemán Kurt Nimuendajú, cuyos escritos permanecen inéditos en Parte (o. c. en bibl.).V. t.: LENGUAS PREHISPÁNICAS DE AMÉRICA, 3;ARGENTINA VI, 1.M. BALLESTEROS GAIBROIS.
BIBL.: J. ALDEN MASON, The Languages of Southamerican Indians, en 1. H. STEWARD; Handbook of Southamerican Indians, 6, Washington 19D. G. BRINTON, La raza americana, Buenos Aires 1946; LOUKOTKA, Classification of Southamerican Indian Languages, Los Ángeles 1968; L. HERVÁS Y PANDURO, Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas, Madrid 180005; L. PERICOT, América indígena, en Historia de América y de los pueblos americanos, 1, dir. A, BALLESTEROs BERETTA, Barcelona 1961; P. LOZANO, Descripción corográfica del Gran Chaco Gualamba, Tucurnán 1941; K. NIMUENDAJú, Idiomas indígenas del Brasil, Tucurnán 1931-32.
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