Trust ECON.
Categoria:
Economía
Al ocuparnos de la voz cártel (v.), dijimos que la terminología sobre los pactos y uniones de empresas es imprecisa. Generalmente, se llama cárteles a los pactos entre empresas sin pérdida de su personalidad y sin creación de una super-empresa. Un paso más adelante en la unión de las empresas es el llamado, en Derecho anglosajón, trust. Consiste en la creación de una nueva Sociedad a la cual transfieren sus acciones las empresas asociadas y que cuida, en adelante, de la dirección suprema de sus negocios. A veces se da también el nombre de t. a las empresas gigantes nacidas de la fusión de otras empresas, pero parece preferible evitar este uso de la palabra. Así como los cárteles son un fenómeno principalmente europeo (sobre todo alemán), los t. se han desarrollado con preferencia en los Estados Unidos.La actitud de los Estados frente a los cárteles y t. ha sido distinta. Tradicionalmente el país en que el poder público ha adoptado una posición más contraria a ellos han sido los Estados Unidos, donde desde 1890 ha existido una legislación específica destinada a reprimir las prácticas limitativas de la competencia. En cambio, en el Imperio alemán (1871-1918) la actitud de las autoridades fue favorable a los acuerdos de cárteles: el orden jurídico reconoció su validez y pudo reclamarse su cumplimiento ante los tribunales. En Inglaterra, la posición de las autoridades políticas fue intermedia: ni adoptaron una postura militante frente a los t. y cárteles, ni reconocieron la validez legal de sus acuerdos.La primera ley sobre la materia en Estados Unidos fue la Sherman Act de 1890. En 1914 se promulgó la Clayton Act y en 1950 la Celler-Kefauver Act. Además de estas tres leyes, otras menos importantes han tratado de precisar la doctrina oficial sobre la materia. Esta doctrina muestra vacilaciones a través del tiempo y de los distintos Gobiernos. Estas vacilaciones ilustran la dificultad de poner de acuerdo los puntos de vista de los economistas y de los jueces; la determinación de si en un cierto mercado y en un determinado momento existe una situación monopolista ofrece dificultades incluso para los economistas y el diagnóstico de éstos no siempre es unánime. Pero la puesta en práctica de los principios elaborados por la ciencia económica a través de la autoridad ju icia presenta dificultades aún mayores.En algunas ocasiones, los tribunales y autoridades norteamericanos han considerado que las grandes dimensiones de una empresa significaban una violación de la legislación anti-trust y han impedido la formación de empresas gigantes o han obligado, a las existentes a dividirse en varias (la Standard Oil de Rockefeller); otras veces se han tolerado las empresas gigantes, alegando explícitamente que no impiden el funcionamiento de la competencia (la United States Steel). A veces los tribunales han sostenido que podía existir restricción de la competencia en virtud de un acuerdo tácito de las empresas, sin necesidad de pacto explícito; otras veces esta doctrina se ha juzgado excesivamente rigurosa. En algunos momentos se ha querido aplicar la legislación anti-trust a los Sindicatos obreros, considerando que su actuación tenía caracteres análogos a la de los monopolistas de mercancías.Después de la II Guerra mundial, la política frente a los t. del Gobierno y de los tribunales en USA se ha endurecido. En Inglaterra se ha tendido a imitar la política norteamericana y se han dictado disposiciones legales para combatir las situaciones monopolistas que culminaron en la Restrictive Practices Act de 1956. En Alemanía Occidental y en el lapón, durante los años de la ocupación norteamericana, y en los siguientes a éstos, en que la influencia de las ideas de los Estados Unidos era fuerte, se quiso poner fin a los cárteles y t., y se dictaron varias leyes de tendencia adversa a los mismos. Pero con el transcurso del tiempo, el espíritu que inspiró todas estas leyes se ha debilitado y los dos países han vuelto, en buena parte, a su tradicional política de simpatía o, por lo menos, de tolerancia con los acuerdos de cártel y de trust.BIBL. : La correspondiente a CÁRTEL.**AUL. BELTRÁN FLORES.
**HISTSI, DINASTIA
Introducción. La historia de China (v.) estuvo siempre dominada por las amenazas de las hordas y de los pueblos de más allá de las fronteras del N. Desde la Gran Muralla, edificada en el 215 d.C. por el emperador chino Che Huang-ti, unificador del Imperio, hasta la taiga siberiana, los nómadas turco-mongoles erraban cerca de las fronteras del Imperio; estos nómadas, llamados también hunos, se repartían las estepas de Mongolia. Caballeros natos, arqueros peligrosos, fueron los más ternibIcs vecinos de los chinos campesinos en los límites fronterizos del N, que se aprovechaban de la falta de vigilancia mientras las guerras civiles devastaban el Imperio. Con el tiempo, estas tribus nómadas se unieron y formaron reinos bárbaros que se instalaron, a menudo, en las tierras del N de China.
El periodo que estudiamos y que va del s. IV al VI d. C., corresponde a estas grandes invasiones. Mientras que el N del país era devastado por las invasiones y la lucha de hordas turco-mongoles, que se destruían recíprocamente, la dinastía imperial se refugió más allá del Yang-tse, en la China del S, teniendo a Nankin como capital. Estuvo así China, durante tres siglos (318-589), dividida en dos partes. Fue la desaparición de la dinastía de los Han y el reparto del gran Imperio chino en diversos reinos lo que facilitó las invasiones de los bárbaros.El Imperio nacional chino de Nankin estaba entonces en manos de la dinastía de los Tsin (v.) (265-420), que en el 317 tuvieron que abandonar la China del N a los hunos y refugiarse en Nankin, la nueva capital imperial. La decadencia de los Tsin acabó con la toma del poder por un antiguo zapatero transformado en general, Licu Yu, que les destronó en el 420 proclamándose Emperador. Su familia, los Lieu, ocupó el trono de Nankin del 420 al 479; surgieron entonces la depravación y las luchas por el poder, matándose los emperadores entre sí, extinguiéndose la familia Lieu, que había tomado el título dinástico de Sung, con dos últimos representantes, uno Lieu Yu, niño de 12 años en el 477, que demostró tal crueldad que terminó siendo decapitado a los 15 años, en una noche de embriaguez, y otro, Lieu Chuen, no menos sanguinario y cruel a pesar de sus 11 años de edad.Mientras tanto, un general de la corte, Siao Tao-cheng, había situado a su familia en todos los puestos importantes del Imperio y se había nombrado a sí mismo duque, Kurig, y después príncipe, Wang, de Tsi. Lieu Chuen, el pequeño Emperador que había tomado el título dinástico de Chuen Ti, coaccionado por amenazas y promesas, abdicó en favor de este general, príncipe de T.; algunos días después, cuando contaba 13 años, fue muerto junto con toda su familia (479), terminando con él la poco gloriosa dinastía de la familia Lieu (420-479).Historia política. El general Siao Tao-cheng, jefe de la familia Siao, príncipe de T., fundó entonces la dinastía T., que reinó del 479 al 501 tomando el nombre dinástico de Kao Ti. En el N de China, un príncipe de una horda turca, los Tabhach, en Chino To-pa, instaló un reino que se llamó el de los Oe (Y. NAN-WEI, DINASTÍA). La llegada al poder en Nankin de los nuevos T. inquiet6 a los Oe, y el príncipe Hiao Wen Ti mandó sus ejércitos para atacar a la nueva dinastía. No llegaron a vencer a los ejércitos imperiales, y tuvieron que volver al N (481). Kao Ti m. el 482 a la edad de 56 años, dejando 14 hijos.El príncipe heredero, Siao Tse, subió al trono y tomó el nombre dinástico de Wu Ti (483). Los Anales le describen como un hombre grave, austero, enemigo de la frivolidad, profundo en su erudición y muy letrado. Era muy modesto y odiaba la pompa exterior y el lujo. Comenzó su reinado unificando los sueldos y los ascensos de los funcionarios de la administración. Las relaciones diplomáticas con el poderoso Imperio del N, el de los Ce, se mantuvieron dentro de la normalidad. El Emperador mostró más tarde una extraordinaria afición por la caza, y abandonó entonces el gobierno en manos del príncipe heredero, Siao Chang-mao, ya agotado por el libertinaje y los vicios y que murió a principios del 493. Fue reemplazado como príncipe heredero por el nieto de Wu Ti, Siao Chao-ye. El Emperador m. a la edad de 54 años, en el 493, después de diez años de reinado.El nuevo Emperador, Siao Chao-ye, tomó el nombre dinástico de Yu-lin Wang; su reinado fue muy corto. Estallaron revueltas en Nankin fomentadas por Siao Luen, el presidente de los ministerios, un hombre lleno de ambiciones políticas; el joven Emperador, que tenía a la sazón 21 años, fue asesinado por Siao Chen, uno de los conspiradores, pero debido a sus vicios y crueldad, nadie lamentó su muerte.Siao Luen, a la cabeza del movimiento político, nombró Emperador (494) al joven Siao Chao-wen, de 15 años, y hermano del propio Emperador difunto; además, hizo matar a los funcionarios que se oponían a sus ambiciones, así como a casi todos los príncipes imperiales; tomó el título de general del Imperio y, seguro entonces de su poder, destronó al joven Emperador y le hizo envenenar, subiendo al trono con el nombre dinástico de Ming Ti (494). El príncipe de los Oe del N de China se indignó ante la conducta de Siao Luen y quiso invadir su territorio con un ejército de 300.000 soldados, pero no tuvo éxito.Ming Ti era cruel y avaro; con la menor sospecha daba muerte a sus servidores y colaboradores más fieles. En el 498 cayó enfermo; m. poco después a la edad de 47 años, no sin antes haber hecho matar a todos los descendientes de su tío, Kao Ti, y de su hermano, Wu Ti, hasta la segunda generación, para colocar en el poder ¡mperial a aquellos príncipes que eran familiares directos suyos. La guerra contra los Oe del N salvó la vida a un familiar suyo, Siao Yen, que fue el jefe de la siguiente dinastía, la de los Liang (v.). Siao Pao-kuen, o Huen Heu, hijo de Ming Ti, le sucedió en el 499, con el nombre dinástico de Tung Huen Heu.El nuevo Emperador nombró a Chen Hien-ta general de las tropas imperiales; en principio, éste tuvo éxito en el país de Nan Yang, pero el general de los Oe, Yuen Hia, derrotó a los ejércitos imperiales, que tuvieron que retirarse. En el 499 m. el rey de los Ce, Hiao Wen Ti, que había reinado en el N de China durante 29 años.El joven Emperador de Nankin, entregado a los placeres de la corte, dejó la administración en manos de sus ministros, que luchaban entre ellos por el poder. El general Siao Yen, que se había salvado de la matanza de Ming-Ti, le destronó y puso en el trono al pequeño hermano del Emperador, Siao Pao-yung (501), que tenía 14 años; tomó el nombre dinástico de Huo Ti. Siao Yen marchó con su ejército hacia la ciudad de Nankin, donde Siao Pao-kuen, el Emperador destronado, se creía en completa seguridad. La ciudad fue tomada rápidamente; murieron 80.000 personas y el joven ex Emperador de 19 años fue asesinado (501).Se cuenta que, en la capital, Siao Yen encontró a la hermosa Prann Koe-fei, que había implantado la moda de los pies pequeños en la mujer china, y su belleza le impresionó de tal modo que la hizo matar. Su hermano Siao Pao-yung quedaba entonces como dueño del Imperio, pero la emperatriz Siuen Te Huang Heu, su madre, quiso gobernar como regente para apartarle del poder. El Emperador se dio cuenta de su peligrosa situación y abdicó en el 501, tomando solamente el título de príncipe de Pa Ling, pero esta medida tampoco salvó su vida. Algunos días después fue estrangulado, y el general Siao Yen, después de matar a toda la familia imperial, vio abierto el camino hacia el poder subiendo al trono, estableciendo la nueva dinastía de los Liang en el 502, y tomando el nombre dinástico de Wu Ti.Vida social y administrativa. El periodo que comprende la dinastía de los T. es conocido en la historia de China con el nombre de las Seis Dinastías del S; en efecto, el N de China estaba ocupado por estados bárbaros hasta que las tribus mongoles o turcas de los To-pa unificaron todo el N con la dinastía extranjera de los Oe. Mientras tanto, en Nankin se sucedieron las Seis Dinastías entre el 222 y el 589; fueron éstas: Wu (222-280), Tsin orientales (318-420), Lieu Sung (420-479), Tsi (479-502), Liang (502-557) y Chen (557-589). El periodo de cuatro siglos, que se extiende entre la caída de la dinastía de los Han en el 220 d. C. y la reunificación del Imperio chino con la dinastía de los Suei (v.) en el 590, es uno de los más sombríos de la historia de este país.La división del país entre el N y el S acentuó las separaciones internas según las fronteras naturales y las regiones que tenían ya una cierta autonomía tradicional. La administración imperial unificadora, creada por los Han, desapareció entonces y cada región, cada reino, cada gobernante actuó por su cuenta. Las divisiones territoriales, el renacimiento del poder feudal y las guerras civiles fueron factores que provocaron la miseria. Es notable apuntar que esta época de revueltas, de hambre y de inquietud fue también un periodo altamente religioso en China, a pesar del racionalismo de los letrados y del escepticismo natural del aldeano chino. El taoísmo (v.) y sobre todo el budismo (v.) tuvieron entonces un gran éxito; esta última religión, a partir del s. IV, se difundió grandemente en los medios populares.Con la reorganización de la antigua feudalidad, en esta época, las grandes familias chinas se defendían en sus residencias y castillos fortificados con sus colonos y esclavos; armaban ejércitos privados que defendían sus bienes y a las familias dependientes de ellas. La costumbre de pedir protección a los señores propietarios de latifundios inmensos provocó la creación de categorías sociales reconocidas: los esclavos, nupei, los clientes o vasallos, puk¡u, y los hombres libres, lang.La época de las Seis Dinastías, y por consiguiente la de los T., fue la de la reglamentación agraria en cantones, hiang, con su territorio delimitado y dentro del cual las tierras se repartían entre las familias según la importancia de sus bienes, sus clientes, sus esclavos y sus ganados. Junto a estas propiedades feudales existían importantes colonias militares y civiles para abastecer los ejércitos. La tierra era la base principal de los impuestos; la contribución territorial iba acompañada por una tasa sobre los miembros de la familia.La política de esta época tiende a la jerarquización de las clases sociales en compartimentos muy separados unos de otros; había una jerarquía muy estricta de títulos de nobleza. Bajo los Han existían dos títulos hereditarios: los reyes, príncipes de la familia imperial y los marqueses; a su vez, estos títulos se multiplicaban en subtítulos de marqués, duque, conde, vizconde y barón, con grados además dentro del mismo título. Un gran registro catastral en cada prefectura imperial daba fe oficial de los títulos, así como libros genealógicos. En el 635, el registro de la nobleza imperial china indicaba 293 clanes y 1.651 familias nobles repartidas en nueve clases; se evitaban los matrimonios entre familias nobles y plebeyos.Esta aristocracia feudal no se preocupó ni de la política ni siquiera de sus tierras; las grandes familias no dieron hombres ilustres en el periodo de las Seis Dinastías. Los generales, emperadores, hombres políticos de esta época no llevan títulos de nobleza. A menudo, el que toma el poder es un hombre fuerte que coloca a su familia en los puestos importantes y de responsabilidad del Imperio; el trabajo administrativo se hacía a través de los letrados profesionales. La fuerza militar era el único argumento político en este periodo agitado, y ya hemos visto cómo se sucedían los golpes de Estado y los cambios de dinastía hechos por generales que se añadían el título de ministro para así dirigir la política.Las divisiones del país acabaron con la organización confucionista en todo el Imperio de los exámenes del mandarinato, que había empezado a funcionar bajo los Han. La influencia del taoísmo y del budismo hizo surgir una gran competencia entre los letrados en materia de educación. El reclutamiento de los funcionarios serealizaba sobre la base de las recomendaciones, sistema que apareció a partir del 220 d.C. En cada prefectura había inspectores oficiales que recomendaban al gobierno central una lista de gente capaz, dividida en nueve clases; el Ministerio de Administración pública, lipu, nombraba funcionarios a los candidatos. Las críticas contra ese sistema aparecieron en el 248, ya que las grandes familias presentaban únicamente a sus parientes como candidatos. Fue la dinastía Liang (v.) la que restableció los exámenes confucionistas generales, sin tener en cuenta la fortuna familiar.Vida culturaL La época de las Seis Dinastías, tan sombría en el plan social y político, fue, sin embargo, un momento de gran riqueza cultura] y artística; las invasiones del N de China trajeron consigo la aportación de las diversas culturas asiáticas, desde las estepas hasta la India y el Irán. Todo esto produjo una mezcla que enriqueció el patrimonio chino y que se refleja en el arte y la literatura de esta época.El confucionismo (v.) sufrió un cierto ocaso; los nuevos estudios y comentarios de los letrados, los de Wang Su en particular, cambiaban las ideas tradicionales confucionistas de la época de los Han y promovieron los estudios individuales y los ensayos personales; la ensenanza oficial confucionista llegó a ser muy desigual según los estados. Fue más tarde, al finalizar la época Tang (v.), cuando triunfaron definitivamente los letrados. Por el contrario, las otras formas religiosas, taoísmo y budismo, alcanzaron entonces su mayor apogeo, aquél entre los s. III y VII, y éste entre los s. V y X. Para unas épocas de miseria y de guerras civiles, estas religiones que llevaban consigo una salvación personal y un paraíso prometedor de inmortalidad tuvieron mucho éxito. En el s. v, un monje de Asia central, Kumárajiva, organizó una oficina de traducciones chinas de obras budistas hindúes, lo que permitió una larga y profunda difusión del budismo en todo el Extremo Oriente. Los viajes de los monjes budistas chinos a la India, los de Fa-Hien en el s. V, los de Hiuan-Tsang y de Y-Tsing en el s. VII, ayudaron mucho a esta propaganda religiosa.ROGER RIVIÉRE.
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