Troya II Arqueologia. HIST.
Categoria:
Historia
La primera identificación de la colina con las ruinas de T. data del s. XVIII. Los trabajos de excavación se iniciaron en 1864, a cargo de J. G. von Ha1m. A partir de 1870 se continuaron bajo la dirección de H. Schliemann (v.); colaboraron con él en 1879 R. Virchow y E. Burnouf. A la muerte de Schliemann, la dirección de las excavaciones fue asumida, durante algún tiempo, por Dúrpfeld. A partir de 1932 se hizo cargo la Univ. de Cincinnati con un equipo dirigido por C. W. Blegen, de quien tomamos los datos cronológicos. Los trabajos han dado a conocer nueve capas principales, correspondientes a otras tantas ciudades superpuestas (I-IX). Entre sus ruinas hay huellas de distintas civilizaciones e influencias de diversos pueblos. La ciu. dad fue destruida y reconstruida repetidas veces. Troya 1. Cuando se erige la primera ciudad ya se conoce el empleo del’metal. Las gentes que la fundan viven de la agricultura, la pesca y la caza. De sus materiales se deduce que mantienen relaciones con otros habitantes de¡ Egeo (V. EGEA, CIVILIZACIÓN), próximos a esta parte de la costa anatolia. En ese momento, la ciudad se rodea de potentes murallas, en cuyo interior se sitúan las viviendas. Dentro del recinto, han aparecido restos de construcciones de tipo megaron, propias del heládico medio. La necrópolis correspondiente no se ha encontrado y se supone que estaría fuera del recinto; las únicas tumbas, de niños, se hallaron dentro de la zona de viviendas. Las cerámicas están hechas a mano, bruñidas, de color preferentemente gris oscuro o negro. Predomina la forma de jarra de pico alzado (Schnabelkanne).Troya II. Se superpone directamente sobre la anterior y sus dimensiones, aunque algo mayores, no permiten pensar que fuese una ciudad grande. Las fortificaciones se amplían; tres puertas dan paso al recinto. Se advierte ya una marcada preferencia por el megaron. La necrópolis no ha sido localizada. La influencia cultural de esta segunda ciudad llega hasta Anatolia occidental, Creta, algunas islas del Egeo y Tracia; también se mantienen relaciones con Macedonia y BuIgaria. La ciudad alcanza un gran desarrollo económico; los materiales encontrados revelan un grado cultural evolucionado. La metalurgia y las cerámicas troyanas de ese momento revisten especial importancia. El bronce, el oro y la plata se trabajan con perfección; con el primero se fabrican elementos utilitarios como cuchillos, hachas, puñales, jabalinas, clavos, vasos, etc. Los metales preciosos se emplean especialmente en objetos de adorno: anillos, diademas, pendientes, alfileres, etc. El tesoro llamado por Schliemann de Príamo se atribuyó, en principio, a ese periodo.La cerámica alcanza un espléndido desarrollo; se utiliza el torno por influencia orienta]. Además de continuar la cerámica del periodo anterior, se imponen dos variedades notorias: cuencos altos con un par de asas amplias, de pasta muy cuidada, y vasos antropomorfos con un rostro humano estilizado, en la parte superior o en la tapa; algunos muestran a sus vez dos protuberancias o mamelones en el galbo, interpretados como una probable indicación de senos. Aparecen también ídolos planos, con los ojos o arcos superciliares indicados a veces, y que se repiten, con diversas variantes, en periodos siguientes.Troya III, IV y V. Las tres se edifican sobre T. II. La III se construye según un nuevo plano. Los objetos de metal son preferentemente de cobre, y la cerámica continúa la tradición del periodo anterior. T. IV debió disponer de una muralla que bordeara el conjunto. La cerámica se hace a torno, y su aspecto cultural es más avanzado que el del nivel III. La cultura de T. V es más evolucionada que la inmediata anterior. Aparecen unas cerámicas cuya única decoración son motivos cruciformes pintados en el interior de los vasos. En las últimas fases de T. V se esboza ya el uso de la cerámica minia, que se desarrolla en los niveles VI y VII. T. III, IV y V duran lo suficiente como para imponerse la necesidad de reconstrucciones en las edificaciones, según han puesto de manifiesto los trabajos de campo. Ninguna de las necrópolis de estas tres ciudades se ha podido localizar.Troya VI. Se rodea de una nueva muralla y alcanza más extensión que las anteriores; se penetra en su recinto a través de cuatro puertas. Las numerosas muestras de cerámica minoicomicénica importada evidencian un intenso comercio con los pueblos del Egeo y Chipre, en tanto que las relaciones con el centro de Anatolia parecen haber sido menos intensas. Las hoces de bronce constituyen el primer indicio de la aplicación de este metal a los trabajos agrícolas. T. VI parece ser uno de los centros más importantes del noroccidente de Asia Menor. La ciudad entra en contacto con una civilización completamente nueva, extraña a ella, que posiblemente sea indoeuropea y que influye en sus ritos funerarios. En adelante, incineran los cadáveres, cuyas cenizas encierran en urnas, que entierran en necrópolis fuera del recinto urbano. El caballo, según los datos que se tienen, se introduce entonces en Troya. Adquiere gran desarrollo la cerámica minia, monócroma, de color generalmente grisáceo. Una variante consistía en cerámicas rojas oxidadas. En general, las cerámicas de T. VI están hechas a torno.Troya VII. Se distinguen dos etapas: a y b. T. VII a se levanta sobre las ruinas de T. VI, y en la reconstrucción de sus murallas y reutilización de sus puertas se advierte cierta precipitación. La ciudad no alcanza las dimensiones de T. VI y dura poco. En adelante, los indoeuropeos aqueos (v.) habitan en ella. Después de esta destrucción, la ciudad es levantada de nuevo, pero no alcanza ya la importancia que había tenido. T, VII b muestra en sus materiales la influencia de los nuevos habitantes, procedentes de Europa. Cambia la forma de la cerámica, y en la decoración y técnica de los objetos metálicos se advierte la presencia de los europeos. La ciudad es destruida por otro incendio hacia finales del II milenio a. C.P. ACOSTA MARTÍNEZ.
Troya VIII y IX. Hacia el 700 a. C., una colonia de colios (v.) vuelve a levantar la ciudad, que corresponde al nivel de T. VIII. En el s. VI a. C., T. se ve obligada a reconocer la autoridad de los persas (v.), que habían sojuzgado las colonias griegas de Asia Menor. Lisímaco (v. I) reedifica el templo de Atenas y reconstruye la ciudad, que denomina Nueva Ilion. A lo largo del s. III a. C., T. es víctima de los galos, que la conquistan y arrasan totalmente (85 a.C.). El nivel IX de T. se inicia en torno a nuestra Era (v. I). Los romanos nivelan las terrazas y construyen un templo de gran belleza en la acrópolis. Con el paso del tiempo, la ciudad pierde importancia, hasta desaparecer bajo la colina de Hissarlik. BIBL.: M. ALMAGRO BASCH, Prehistoria, en.Manual de Historia Universal, I, Madrid 1%0; C. SCHAEFFER, Stratigraphie comparée et chronologíe de l’Asie Occidentale (III et 11 millénaires), Londres 1948; U. BAFIADIR ALKim, Anatolie. 1. Des origines á la fin du II millénaire avant 1. C., Ginebra 1968; H. SCÍ-1LIEMANN, llios, Londres 1880; W. LFAF, Troy, a Study in Homeric Geógraphy, Londres 1912; J. MELLAART, Notes on the Architectural Remains of Troy I and II, "Anatolian Studies" IX, Londres 1959; W. WRI`FELD, Troja und Ilion I und II, Atenas 1902.
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