Trinidad y Tobago II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Trinidad. Esta isla fue descubierta por Cristóbal Colón (v.) en su tercer viaje (31 jul. 1498), pero, al igual que otras islas antillanas, durante mucho tiempo quedó en el olvido, aunque posteriormente fueron recorridas sus costas por Alonso de Ojeda (v.) y Américo Vespucio (v.) en 1499, y tres años después el primero de éstos obtuvo una capitulación para su conquista, que no se llevó a efecto.Ya avanzado el s.XVI, Antonio Sedeño, contador de Puerto Rico, intentó más en serio su conquista, otorgándosele una capitulación por la que se le nombraba gobernador de ella. Este primer intento, en 1530, fue evitado por los indígenas, que le obligaron a refugiarse en la costa de Paria, y posteriormente marchó a Puerto Rico, donde buscó ayuda para una nueva tentativa. Mientras tanto, Diego de Ordás (v.) consiguió también licencia para conquistar la región del Crinoco, y Trinidad era el trampolín ideal para esa empresa. Esto provocó una serie de disputas entre ambos capitanes y otras figuras destacadas, como Alonso de Herrera y Alonso de Aguilar. Los conflictos abarcaron el periodo entre 1530 y 1537, y las tentativas de conquista fracasaron.1 De nuevo, la conquista de Trinidad se abandonó hasta mediados del s. xvi. Eldorado (v.) llamó la atención de los conquistadores, y Trinidad se constituyó en cabeza de puente para su conquista. En 1553 Juan Sedano firmó una capitulación, pero sin que se iniciase la expedición, y en 1569 lo intentó luan Ponce de León, que no obtuvo mejor resultado. La deserción de muchos de los suyos y las enfermedades de otros de sus hombres le obligaron a abandonar la penetración.Aún se realizó otro intento durante el s. XVI. Esta vez se llevó a cabo desde Bogotá, en 1584, por Antonio de Berrío y Oruña, utilizando los ríos Casamare, Meta y Orinoco como vías de penetración. Después del fatigoso viaje y de las disputas mantenidas con Vides, gobernador de Cumaná, quien consideraba que Trinidad correspondía a su gobernación, comenzó la conquista venciendo a los carinepagotos, fundó San José de Oruña y continuó sus conquistas por la región del Orinoco. En esta empresa se hallaba cuando apareció en aquella región Walter Raleigh, quien apoyado por los nativos, a los que se había ganado con dádivas, saqueó la ciudad de San José de Oruña, y tomó prisionero a Berrío, a cuya familia quedó vinculado el gobierno de la isla después de la retirada del corsario inglés. La isla dependía de la gobernación de Bogotá, y jurídicamente de la Audiencia de Santo Domingo.Bajo el gobierno de los Berrío continuaba Trinidad en los primeros años del s. xvii, cuando comenzaron las quejas de los pobladores por aquella situación, lo que dio lugar a la llegada de Sancho de Alquiza como juez de residencia. La consecuencia fue el nombramiento de un nuevo gobernador, Diego Palomeque de Acuña, bajo cuyo mandato se produjo el segundo ataque de Raleigh, en el cual perdió la vida el gobernador; Trinidad volvió a manos de Fernando de Berrío.Después, a lo largo del s. XVII, continuaron los ataques de ingleses, holandeses y franceses. En uno de ellos, perpetrado por los holandeses, el gobernador Escobar les persiguió hasta Tobago, en cuya isla se habían establecido, derrotándoles y enviándoles cautivos a la isla Margarita. Cuatro veces intentaron el ataque los holandeses durante el gobierno de Diego López de Escobar; San José de Oruña fue destruida. Los ingleses fundaron una colonia en Punta Salex (1623), de donde fueron expulsados, pero volvieron a establecerse en 1640, abandonándola nuevamente cinco años más tarde. Las invasiones continuaron durante la segunda mitad de esta centuria; las más importantes fueron: la de los holandeses en 1670, la de los ingleses en 1672 y la de los franceses en 1677.No obstante la inquietud producida por estos acontecimientos, durante este periodo comenzó a consolidarse la colonización de Trinidad, en la que intervinieron de manera efectiva los capuchinos (v. III), que llegaron a Puerto España en 1687, crearon misiones en las mayores encomiendas de la isla y fundaron ciudades misionales como Sabana Grande, Guairia, Sabaneta, Monserrat, Moruga, Mayaro, Guayaguare y San Francisco de Arenales.El s. XVIII se inició con cierta prosperidad económica, a causa del auge del cultivo de cocos, el cual, sin embargo, tuvo también consecuencias fatales para Trinidad ante las malas cosechas que se produjeron entre 1725 y 1728, lo cual motivó que gran parte de la población abandonase la isla, sin que nunca volviese a ser suficientemente grande el grupo hispánico, a pesar de las medidas que se tomaron. La más eficaz para conseguir un aumento de población se adoptó en 1776, cuando el gobernador Manuel Fálquez dio un reglamento de población y repoblación, por el cual se concedían tierras a cuantos extranjeros le estableciesen allí, con la única condición de que profesasen la religión católica, al mismo tiempo que a los colonos ya establecidos se les permitía comerciar libremente con las otras provincias continentales. Empezó así una importante inmigración francesa, y en 1778 ocurría otro hecho notable, al pasar a depender la isla de la intendencia de Venezuela. Ésta era la situación de Trinidad a la llegada del gobernador Chacón en 1784, con instrucciones del intendente de Caracas, Francisco de Saavedra. Las instrucciones contenían amplios planes de reforma, tanto de tipo administrativo cctirio socio-económicos.En la realización de estos cambios se hallaba Chacón cuando se hicieron sentir las repercusiones de la Revolución francesa, dado el gran número de franceses que poblaban la isla. Trinidad fue lugar de refugio para muchos franceses pobladores de las Antillas ocupadas por Francia. Esta situación concluyó en 1793, al firmarse el tratado de Aranjuez. La isla, aunque no sufrió los horrores que padecieron las otras Antillas francesas, vivió unos años de tensión hasta el tratado de Basilea de 1795. La situación no varió mucho, pues la paz con Francia dio lugar casi de inmediato a una nueva guerra contra Inglaterra, y Trinidad experimentó las consecuencias de ella, pues era uno de los puntos estratégicos que atraía la atención de los ingleses, cuyo ataque no se hizo esperar mucho. Una flota mandada por Ralph Abercromby se presentó ante la bahía de Chaguaramas el 16 feb. 1797. La desproporción de fuerzas entre esta armada y la poca preparación que Chacón había conseguido para defender la isla hizo que apenas se ofreciera resistencia. El incendio de la escuadra del almirante Apodaca, provocado por los ingleses, causó gran consternación entre la población trinitaria, que comenzó la evacuación de Puerto España,dejando la entrada libre a Abercromby, ante el cual capituló el gobernador Chacón.Por la paz de Amiens (1802), España reconocía a Trinidad como inglesa. A partir de entonces, la isla adquirió un gran desarrollo agrícola; grandes extensiones de terreno se dedicaron al cultivo de azúcar, cacao y algodón. Para el mantenimiento de esta riqueza, una vez abolida la esclavitud por el Parlamento británico en 1834, pero negando de hecho a los antiguos esclavos el poder ser dueños de las tierras, comenzó una importante inmigración, primero de portugueses y después de hindúes y de otros asiáticos. Entre 1845 y 1917 el Gobierno británico subvencionó la inmigración por contrato, pasando más de 150.000 nativos de las Indias Orientales. Gran parte de éstos, una vez concluido el contrato, quedaron allí al ofrecérseles tierras en vez del pasaje de vuelta. Por todo esto, el grupo británico asentado en Trinidad fue siempre una pequeña minoría, la cual provocó revueltas para conseguir una representación en el gobierno de la isla. Como solución, se estableció un Consejo de Gobierno (1831), formado por seis oficiales y otros seis extraoficiales nombrados por el gobernador. Estos miembros aumentaron en 1900 a 10 y 11, respectivamente.Al término de la I Guerra mundial, la agitación en las Antillas británicas (V. ANTILLAS 11, 1) por una reforma constitucional tuvo un profundo eco en Trinidad, en la que intervinieron no sólo los blancos, sino la creciente clase media, tanto hindú como negra. Destacó en esta actividad el capitán Cipriani, presidente de la Asoc. de Trabajadores de Trinidad, quien pretendía que la población de la isla ejerciera los cargos administrativos en vez de extranjeros. Aunque se consiguieron nuevos puestos representativos en el Consejo Legislativo, esto no afectaba al poder del gobernador, que tenía bajo su dominio al Consejo Ejecutivo. No conforme con lo conseguido, Cipriani defendió nuevas reformas y creó dificultades al Gobierno colonial; en 1937 se produjeron graves revueltas en la isla.El resultado fue un cambio constitucional en 1941, que implicó nuevas limitaciones al poder gubernativo. La siguiente reforma consistió en la introducción del sufragio universal entre la población adulta y el comienzo de los partidos políticos; el primero de ellos fue el Partido Nacional de las Antillas, fundado por David Pitt, y posteriormente el Movimiento Nacional del Pueblo, presidido por Eric Williams, que en 1956 consiguió la mayoría de los puestos electorales del Gobierno. Este partido logró la independencia de Trinidad, que con Tobago formó un nuevo país, dentro de la Comunidad Británica; Eric Williams fue su primer ministro (31 ag. 1962). El 1 ag. 1976 se constituye en República.El Gobierno, parlamentario, se compone de una Cámara de representantes, formada por 36 miembros, elegidos por sufragio universal, y de un Senado de 24 miembros, nombrados por el gobernador general (representante del monarca británico), de acuerdo con el primer ministro. La oposición al Gobierno la forma el otro grupo político importante del país: el Partido Laborista Democrático. Éstos son los rasgos más destacados de esta pequeña nación insular, compuesta étnicamente de pueblos tan diversos, y que ha alcanzado un proceso de industrialización superior al de todas las antiguas islas de las Indias Occidentales Británicas.Tobago. Recorridas sus costas por Cristóbal Colón en 1498, su descubrimiento se atribuye al capitán inglés Keyrnis (1596). Sobre la isla hubo una casi permanente rivalidad internacional; a lo largo del s. XVII estuvo en manos de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Curlandia. En 1628, los holandeses intentaron colonizar por primera vez la isla, convirtiéndola en una colonia. En 1704 fue declarada tierra de nadie, y desde entonces se constituyó en refugio de los piratas que atacaban las costas españolas de Tierra Firme.Los ingleses, que no habían renunciado a Tobago, reclamaron sus derechos en 1763; al año siguiente hizo su entrada en la isla el primer gobernador británico. Tobago se constituyó en un territorio independiente, con gobierno propio, dirigido por un vicegobernador y con dos Cámaras, de las cuales la alta era nombrada por la corona británica. Así permaneció hasta 1781, en que Francia volvió a apoderarse de la isla, reteniéndola hasta 1793, en que los ingleses la recobraron, excepto algunos meses de 1802 y 1803 en que volvió a estar ocupada por los franceses. Así permaneció hasta que en 1892 fue anexionada a Trinidad, en cuya situación continúa hoy, pero ya como país independiente.BIBIANO TORRES.
BIBL.: F. MORALES PADRóN, Descubrimiento y papel de Trinidad en la penetración continental, "Anuario de Estudios Americanos" XIV, Sevilla; ÍD, Trinidad en el siglo XVII, "Anuario de Estudios Arnericanos" XVII, Sevilla; J. FÉREZ APARICIO, Pérdida de la isla de Trinidad, Sevilla 1966; G. CARMICHAEL, The History of the West Indian Island of Trinidad and Tobago 1498-1900, Londres 1961; E. WILLIAMS, History ot the People of Trinidad and Tobago, Londres 1962.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.