Trigo
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Varios
Del latín triticum, también llamado frumentum por los romanos, pertenece botánicamente al orden glumifloras, familia de las gramíneas (v.). Es un cereal alimenticio de primer orden, por lo que es el cultivo más extenso de la Tierra, y como fuente alimenticia es, luego del arroz (v.), el principal recurso vegetal nutritivo del mundo; 100 g. de harina blanca de t. equivalen aprox. a 370 Kcal. La utilización esencial de la planta es la harina obtenida del grano, para la fabricación del pan; secundariamente se aprovecha la paja como forraje o para usos industriales. Da idea de la importancia de su cultivo el que cerca de los dos quintos de la superficie mundial dedicada a cultivo de cereales (v.) se refiere al t., lo que es lo mismo que decir el 20% de la superficie cultivada de la Tierra.Es planta herbácea anual, de 0,50 a 1,50 m. de altura; tallo cilíndrico, hueco, de hojas alternas, algo estrechas y planas, paralelinervias, de bordes rasposos, con espigas terminales de espiguillas sentadas, alternativamente dispuestas en zigzag sobre el raquis; cada espiguilla tiene de dos a cinco flores fértiles; las glumas son aquilladas y rígidas, con las glumelas aquilladas o redondas y terminadas con una arista simple, que a veces es muy corta o nula. El grano puede ser de color amarillo claro o rojo oscuro y de tipo duro, como en las clases comerciales rojo duro de primavera y de invierno, o blando, como en las clases comerciales denominadas de invierno rojo blando y algunas del blanco (en realidad, amarillo claro).Origen y distribución. El t. debió ser uno de los primeros cereales cultivados por el hombre, y en todo caso es planta básica asociada a las más antiguas civilizaciones. Su cultivo, recolección y aprovechamiento requieren una cierta cultura y, por otra parte, sólo fue posible un nivel sociocultural relativamente elevado cuando la agricultura permitió la vida sedentaria abastecida de modo regular con suficiente cantidad y calidad de alimento.El lugar de origen del t. es desconocido, pero hay indicios de que pudo aparecer como planta cultivada en la zona del sudoeste de Asia denominada Creciente Fértil, porque en las culturas neolíticas de hace unos 9.000 años, de Iarmo y Tepe Sarab, en donde limitan Iraq e Irán, se han hallado granos carbonizados de t. perfectamente reconocibles, de aspecto similar al t. silvestre actual Triticum dicoccoides. Algunos autores consideran que la región adyacente al Afganistán pudo ser el lugar de origen, debido a que esta zona es la que ofrece mayor variedad de t. del mundo y en donde prosperan las razas más primitivas, que se mantienen perfectamente en aquellas condiciones climáticas; esta amplia región ha proporcionado también la mayoría de cereales cultivados y puede que el tipo de t. emmer apareciese en Palestina, y el einkom en Asia Menor; este último fue uno de los t. más extendidos durante el Neolítico en Europa central, donde también se cultivaron ampliamente los del tipo común y compacto. En tumbas egipcias de hace unos 7.000 años se han hallado granos del tipo emmer. En la península Ibérica debió extenderse su cultivo a partir del 4000 a. C. Muy pronto destacaron los cultivos trigueros del valle del Duero occidental y de las regiones lusitana y tartesia; durante la dominación romana se exportaba buena parte de la producción ibérica.Se considera que los t. cultivados son resultado de la combinación genética de diversas especies de t. silvestre, de los que todavía existe el einkorn como especie simple, y el enimer originado por dos o más especies; la mayoría de los t. cultivados parecen proceder de híbridos (v.) no sólo de especies de Triticum sino también de éstas con los géneros próximos Aegilops (sobre todo A. speltoides y A. squarrosa) y Agropyron. En los últimos decenios se han obtenido numerosas razas poliploides (alopoliploides) artificiales, unas veces por hibridación de especies de Triticum y otras de t. y centeno, constituyendo en este caso el nuevo género sintético Triticale. Actualmente se investiga la posibilidad de conseguir anfiploides por hibridación somática. Todas estas razas o nuevas especies tienen por objeto hallar formas de mayor productividad o resistencia u otras cualidades.Casi todo el t. se cultiva en las regiones templadas. Los blandos de invierno se dan en Europa occidental y septentrional, Este de Norteamérica, Argentina y Australia; los duros de invierno se cultivan en parte de Rusia, Hungría, Rumania y Estados Unidos; los duros de primavera en Siberia, Rusia oriental y Norteamérica; los blancos en Asia occidental y Australia; el durillo o negro en los países mediterráneos hasta el mar Negro y en Estados Unidos; el tipo espelta se cultiva en Europa central y meridional.Clasificación. Las numerosas especies de Triticum se clasifican en tres series definidas por el número de cromosomas de las células vegetativas: la serie monococo o einkorn, de 14 cromosomas, comprende las especies silvestre (Triticum boeoticum) y escanda menor (T. monococcum); la serie dicoco o enimer, con 28 cromosomas, tiene las especies enimer silvestre (T. dicoccoides), thimopheevi (T. timopheevi), escanda de dos carreras (T. dicoccum), durillo o negro (T. durum), rojal (T. turgidum), turanio (T. turanicum), polaco (T. polonicum) y persa (T. carthlicum); la serie espelta o aestivum, con 42 cromosomas, abarca las especies escanda mayor (T. spelta), común (T. vulgare), macha (T. macha), de Vavilov (T. vavilovi), compacto (T. compactum) y esferococo (T. sphaerococcum) .Algunas de las precedentes especies son admitidas por los genéticos como simples razas, por su hibridación fértil y características de herencia mendeliana, así como por la existencia de individuos morfológicos de transición. Así, p. ej., la serie del espelta se considera constituida por subespecies del T. aestivuni, obtenido por cruce del emnier silvestre con el Aegilops squarrosa.Por estos motivos, y debido a la acción humana, se conocen varios miles de variedades, originadas mediante cruzamientos, selección de características, etc. En España se cultivan alrededor de 60 variedades, en Estados Unidos más de 200. No obstante, muchas de estas variedades pueden agruparse en unas pocas subespecies, que son las únicas cultivadas intensamente. Las principales son: el t. común (T. aestivuni vulgare), el más cultivado en todo el mundo; adaptado a diferentes climas, es el de características más variables; su espiga es esbelta y aristada, las espiguillas muy separadas y un poco superpuestas; los granos pueden ser amarillo claro o rojos, blandos o duros, de variable tamaño. El compacto (T. aestivum compactum), también bastante cultivado, posee variedades de invierno y primavera, de diversa altura y espigas cortas, compactas y laterales; proporciona harinas de calidad mediocre, de escasas proteínas, utilizadas sobre todo en repostería y bizcochos. El durillo (T. durum) es de primavera; la espiga es estrecha y compacta, de granos muy oscuros, que son además los más duros de todos los t.; su harina se emplea en pastas de sopa.Características. La planta tiene el tallo, generalmente denominado caña, cilíndrico y articulado, con diafragmas transversales en los nudos, frecuentemente en número de seis; los dos entrenudos inferiores son cortos, los siguientes sucesivamente más largos; el interior del tallo está normalmente hueco, si bien puede contener algo de médula en algunas variedades (durillo, rojal); la altura puede variar entre 40 y 190 cm. Al principio de su desarrollo la planta posee una raíz primaria y cinco, a veces hasta ocho, raíces laterales, cuya función pronto es completada por una corona de raíces adventicias de primer orden, verticiladas en la base del tallo; el conjunto radicular libre forma una red fascicular que alcanza una profundidad de 1-1,5 m.Las hojas tienen la base envainadora y ligulada. Las flores, hermafroditas (tienen tres estambres, y el ovario un estilo de dos ramas o estigmas), se reúnen en espiguillas insertas en el raquis, constituyendo una inflorescencia en espiga, en número variable de 15 hasta un centenar de flores por espiga. Cada espiguilla puede tener de tres a nueve flores, de las cuales una o dos son estériles. La polinización es facilitada por el viento (anemofilia).El fruto es monospermo, seco e indehiscente, del tipo llamado científicamente cariopsis, en la práctica denominado semilla; el embrión tiene un cotiledón transformado en órgano absorbente, el escutelo, aplicado estrechamente al endosperma,. que está bien desarrollado y es amiláceo; la plúmula y el punto vegetativo de la radícula están cubiertos por vainas cerradas, denominadas coleóptilo y coleorriza respectivamente. En la germinación, que en condiciones adecuadas tiene lugar a los tres o cuatro días de sembrado, se rompe el pericarpio y aparecen al exterior el coleóptilo y la coleorriza; ésta crece unos 2 cm. y luego aparece a través suyo la raíz primaria, que se desarrolla al mismo tiempo que se alarga el coleóptilo y se forman las hojas.La composición media del grano de t., variable según la especie y las características del suelo y clima de donde procede, es para 100 g.: 69,7 g. de carbohidratos, además de 2,1 de fibras; 12,2 de proteínas, 2,3 de lípidos, 1,2 de minerales y 12 de agua, así como vitamina E (2,2 mg.), tiamina (0,56 mg.), nicotinamida (0,50 mg.) y riboflavina (0,12 mg.). Los minerales contenidos son: fósforo (385 mg.), potasio (324 mg.), cloro (177 mg.), azufre (124 mg.), magnesio (122 mg.), calcio (38 mg.) y pequeñas cantidades de manganeso, hierro y cobre. La harina blanca, por estar desprovista del salvado, tiene una composición algo diferente, más pobre en proteínas y más abundante en glúcidos, con notable reducción de vitaminas y minerales.Cultivo. El t. se adapta a diversos climas y suelos, pero prefiere tierras algo sueltas de aluvión y margas arcillosas ricas en potasio y fósforo, en climas de invierno largo,un poco húmedo pero sin heladas, y primavera fresca, bien soleada desde el final de la época de floración, con verano seco y cálido. Las operaciones del cultivo del t. a lo ancho de la Tierra tienen lugar en todo el año prácticamente, según la época y clima de cada país.Las variedades se seleccionan no sólo según su productividad sino también por su adaptación a las circunstancias agrícolas, como son rápido desarrollo y maduración temprana en las regiones frías, resistencia a bajas temperaturas en las comarcas de t. de invierno, y a la caída o encamado en zonas de clima húmedo y suelo fértil, así como a las enfermedades y plagas. La dificultad de conseguir todas las cualidades en una misma raza obliga a elegir algunas de las más importantes, según sean las necesidades de su cultivo. Téngase en cuenta que la producción de un t. determinado en suelos secos puede ser de 700 u 800 1. por Ha., mientras que tierras adecuadas pueden dar de 6 a 7.000 l., y en zonas de regadío es posible alcanzar los 11.000 1. Las razas más adaptadas mejoran la productividad en un mismo tipo de suelo.El área cultivada es de unos 210 millones de Ha., de las cuales corresponden a la URSS 66 millones, a Europa (sin aquel Estado) 28 millones, y a los EE. UU. 18 millones; las principales zonas de cultivo se encuentran entre los 300 y 60<> de lat. N y 300 y 420 de lat. S. En España se cultivan unos 3,9 millones de Ha. (promedio de 1967-71), con una producción de 5,3 millones de t. (1971). Generalmente se cultiva en rotación de cosechas; en tierras de secano, alternando con leguminosas u otros cereales; en las de regadío, con alfalfa, trébol, maíz, remolacha, etc.; en zonas áridas extensas, en mitades alternas del terreno, combinando con barbecho. En los suelos húmedos, se abona con fertilizantes (V. ABONOS Y FERTILIZANTES), sobre todo fósforo, nitrógeno y potasio, que pueden incrementar la producción del 20 al 200%.Se siembra en febrero o marzo el de primavera, y en septiembre u octubre el de invierno en nuestras latitudes, efectuándose a voleo o en hileras mediante máquinas que depositan la semilla en surcos estrechos poco distantes; se siembran de 80 a 150 Kg/Ha., a 2-6 cm. de profundidad, según la sequedad de la tierra. Una vez madurado el grano, todavía un poco blando, las espigas aparecen de color amarillo, indicando que puede efectuarse la recolección; cuando la humedad del grano es superior al 13% se realizan las operaciones de corta y trilla con unos días de intervalo. El t. se cosecha en campos de moderada superficie, generalmente con máquinas segadoras-atadoras, cuyos haces se recogen y llevan a las máquinas trilladoras en las eras; cuando los cultivos son muy extensos se utilizan cosechadoras, que siegan y trillan seguidamente. En algunos países, sobre todo en cultivos poco extensos, la recolección y trilla se hacen a mano. La época de la siega en España es en junio y julio, algo más tarde en zonas frías y Europa central.Enfermedades y plagas. Por estos conceptos se estiman las pérdidas de producción de t. en España en unos 500.000 HI. anuales. Las condiciones meteorológicas adversas o las deficiencias nutricias causan enfermedades, como el asurado, debido al adelantamiento del calor, que origina granos raquíticos y arrugados; el encamado, favorecido por el exceso de nitrógeno; si falta fósforo, la planta es raquítica, de color rojo violáceo.Entre las enfermedades criptogámicas destacan: el carb6n (Ustilago tritici), que convierte las espigas en raquis ennegrecidos; la roya amarilla (Puccinía glumarum), que ocasiona pérdidas locales de hasta el 75% del cultivo; la roya de la hoja (Puccinia recondita), del sur y levante de España; la roya negra (Puccinia graminis tritíci), con numerosas razas, constituye grave plaga de España y Norteamérica; caries o tizón (Tilletia foetida y T. caries), que destruye el grano. Otras plagas son motivadas por hongos imperfectos, de los géneros Fusarium, Septoria, etc.Los gusanos nemátodos heterodera (Heterodera major) y la anguilulina (Anguina tritici) viven respectivamente en las raíces y las espigas. Entre los insectos sobresalen: los hemípteros garrapatillo (Aelia rostrata) y sampedrito (Eurygaster austriacus), que pican hojas y granos, y diversos pulgones (homópteros áfidos); entre los himenópteros, los céfidos (Cephus pygmaeus y Trachelus tabidus), cuya larva ocasiona la ruptura de los tallos; de los dípteros destacan la mosca de Hesse (Mayetiola destructor), de España y gran parte del mundo, y la cecidomia amarilla (Contarinia tritici), que ataca flores yespígas. Los thrips de larva roja (Haplothrips tritici) o amarilla (Limothrips cerealitun), comunes en España, dañan hojas y espigas.El grano almacenado es atacado por gorgojos (Calandra granaria), y lepidópteros como la palomilla (Sitotroga cerealella) y la falsa polilla (Tinea granella), que causan importantes daños, así como la polilla gris (Ephestia kuehniella) y la bandeada (Plodia interpunctella), que atacan preferentemente la harina y productos amiláceos, todas las cuales, cuando son orugas, tejen hilos de seda a modo de telarañas, que engloban la harina o los granos de trigo. También atacan la harina y sus productos las larvas, y secundariamente los adultos, de los coleópteros Tenebrio molitor, llamado gusano de tahona, y especies de los géneros Tribolium, Rhizopertha, Tenebroides. Algunos ácaros también viven a expensas de la harina.Producción, elaboración y usos. La producción mundial es de 343 millones de toneladas (1971), correspondiendo 1 HI. por hab/año. Son principales exportadores: EE. UU., Canadá, Australia, la URSS, Francia y Argentina; primer importador: Europa occidental; la URSS, principal productor con 92 millones de toneladas, sobre todo en el sur de Ucrania y de Siberia, es seguida por EE. UU., con 44,6 millones de toneladas. España, con 5,3 millones de toneladas en 1971, quedó en 130 lugar mundial. El rendimiento varía, pero a pesar de dedicar menos superficie a su cultivo es proporcionalmente mayor en Europa occidental (Francia, 20 q/Ha.; Países Bajos y Dinamarca, 40 q/Ha.) que en la URSS o Canadá (10 q/Ha.). El consumo también es muy variable según los países, y se ha reducido considerablemente en los mejor alimentados y de alto nivel de vida; en EE. UU., en la década 1960-70, el consumo anual por persona ha sido de 52 Kg., mientras que en 1910 era de 98 Kg.El t. se utiliza principalmente en la elaboración de harinas (v.) para hacer pan, pastas de sopa y pastelería. En la molienda del grano se practica la selección, limpieza, acondicionamiento, trituración, cribado, cernido, purificación, reducción, clasificación y operaciones complementarias (blanqueo, enriquecimiento, etc.). La molienda simple proporciona harina integral, que luego de purificada y blanqueada se transforma en refinada. De 100 Kg. de grano se obtienen 72 de harina y 28 de salvado. Éste se emplea como alimento del ganado, y el almidón en el apresto de tejidos; la paja sirve de alimento pobre y cama del ganado, y también para fabricar papel y en la manufactura de cestas, sombreros, etc. El t. segado verde sirve como forraje o heno. El grano también se usa tostado y molido como sucedáneo del café, o fermentado para fabricar alcohol, whisky y, secundariamente, cerveza. V. t.: CEREALES; PAN.A. COMPTE SART.
BIBL.: J. GARCIA FERNÁNDEZ, Cultivos herbáceos, Zaragoza 1971; P. MELA, Cultivos de secano, 2 ed. Zaragoza 1966; N. L. KENT, Tecnología de los cereales, Zaragoza 1971; F. DOMINGUEZ GARCÍA-TEJERO, Plagas y enfermedades de las plantas cultivadas, 4 ed. Madrid 1972; R. F. PETERSON, Wheat, Londres 1%5; FAO, El trigo en la alimentación humana, 1970; MINISTERIO DE AGRICULTURA, Diez temas sobre el trigo, Madrid 1967; M. GADEA, Trigos cultivados en España y nuevas variedades recomendables. Tipificación, precios y comercio, Madrid 1958; E. SÁNCHEZ MONGE, Catálogo genético de trigos españoles, Madrid 1957.
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