Transferencia II. Educación y Enseñanza. EDUC.
Categoria:
Educación
Definición. Del campo de la Psicología, donde actualmente la t. se considera un fenómeno básico a tener en cuenta en la relación médico-enfermo en general, el término t. pasó al de la Pedagogía y especialmente al de la psicología del aprendizaje (V. APRENDIZAJE I, 6). De un modo muy general, podemos definir la t. como el desplazamiento de vivencias, fijadas en forma de hábito, de su lugar o persona original a otros lugares, situaciones o personas distintas, sobre las que se proyectan las vivencias primitivas. Por tanto, todo proceso psicológico que, mediante los automatismos de repetición, tiende a trasladar sobre personas, objetos y situaciones, aparentemente neutros onuevos, emociones o actitudes despertadas en otro momento o en relación a otros hechos es, de alguna manera, un fenómeno de transferencia. De esta generalización del fenómeno parte su valor para la educación al convertirse fácilmente los procesos educativos y las personas que en él intervienen en campo propicio y origen apropiado de este tipo de fenómenos.Transferencia y psicología del aprendizaje. Actualmente, la existencia del fenómeno de la t. es admitida, en base a las experimentaciones realizadas; la Pedagogía tradicional la admitió también corrientemente, y fue W. James el primero que le opuso serias críticas. Dejando a un lado el concepto clásico que, para la Pedagogía, nos definiría la t. como la comunicación y corriente afectivoemocional entre profesor y alumno, vamos a desarrollar el fenómeno dentro del campo de la psicología del aprendizaje (V. APRENDIZAJE II). Ya en este terreno podríamos identificar t. con "valor formativo" en su estricto sentido tradicional. Activando el estudio o aprendizaje de ciertas cuestiones, desarrollamos la capacidad de adaptarnos a nuevas situaciones, precisamente por un fenómeno de transferencia.Según Kelly (o. e. en bibl.) podríamos referirnos con t. a los resultados didácticos que pueden emplearse con ventaja en aprendizajes posteriores. Implica un proceso de traspaso y aplicación a una situación dada de conocimiento o habilidad a otra distinta. Para Planchard, la t. es la influencia que un estudio cualquiera o una noción adquirida puede tener sobre otra nueva actitud o función. En el campo educativo, la t. puede ser nula, positiva o negativa, según que el ejercicio de una función no tenga repercusión sobre otras, su influjo sea favorable o le sea perjudicial. En resumen, podríamos afirmar que la t. es "el influjo que el aprendizaje de una materia tiene sobre el de otra, y también el influjo ejercido por el aprendizaje de las diversas disciplinas en la formación general del educando" (V. García Hoz, Diccionario de Pedagogía, 11, 2 ed. Barcelona 1970, 856).La educación está fuertemente influida por este fenómeno. Incluso podríamos afirmar que lo no transferible carece de valor formativo. El fenómeno de la t., como vehículo de aprendizaje y adaptación universalizable, tiene gran importancia en educación, siempre que métodos, capacidades y actitudes de los educadores hayan sido adecuados y bien explotados. Sin t., como dice Kelly, el aprendizaje sufre una limitación contraria a la eficacia que se busca en el proceso didáctico (V. EDUCACIÓN). El educador, por tanto, no sólo ha de enseñar valores, hábitos, modos de obrar y materias, sino que ha de buscar al mismo tiempo "enseñar a transferirlas".Principales teorías sobre la transferencia en educación. Muchas han sido las teorías elaboradas para explicar la transferencia. Vamos a referirnos a las tres más clásicas.1) Teoría de los elementos idénticos. Formulada por E. L. Thorridike (Y.), sostiene que lo importante consiste en que las materias enseñadas o los hábitos en los que se educa posean los suficientes componentes comunes o idénticos que permitan al alumno relacionar unas materias con otras y efectuar un trasvase interdisciplinar de conocimientos por medio de tales componentes.2) Teoría de la generalización. Propuesta por Ch. ludd, mantiene que por el estudio se adquieren hábitos y destrezas que, una vez poseídos, son aplicables de modo general a todos los estudios o situaciones educativas.3) Teoría de la disciplina formal. Bagley generalizó el pensamiento de Judd, lo que dio lugar a que los gestaltistas (V. PSICOLOGíA DE LA FORMA) desarrollaran una teoría, según la cual lo importante para la t. no es el conocimiento adquirido ni los hábitos conseguidos, sino sólo el ejercicio de las facultades, al adquirir esos conocimientos. Cuando una capacidad está bien desarrollada, puede actuar con éxito en distintos terrenos y trasladar los conocimientos adquiridos en un campo del saber a otro.Para otras teorías de menor interés (conexionismo factorial, estructuralismo, etc.), puede consultarse la bibliografía.Factores que influyen en la transferencia. Entre los hallazgos de Orata expuestos en 1941, es importante destacar una lista de factores que influyen en el grado de la transferencia. De entre ellos conviene aludir a tres -capacidad y actitud del educando, y método de enseñanzapor su mayor importancia, por su valor universal y por la influencia que puede tener sobre ellos una correcta acción educadora.La capacidad mental del que aprende es un notable factor de t.; los alumnos brillantes tienen mayores posibilidades de t. de cualquier signo, y en ellos los procedimientos educativos de generalización y racionalización son mucho más efectivos.El método de enseñanza supone un segundo factor de importancia en el fenómeno de la t. educativa; Castiello, refiriéndose a un experimento de Overman, advierte que volvía a definir la tesis de S. Tomás sobre el poder de síntesis del genio. El grado de t. puede llegar a quintuplicarse si se modifica y mejora el método; las opiniones estrechas, la educación familiar o escolar puramente mecánica, atrofian la inteligencia, haciendo difíciles los fenómenos positivos de transferencia.El tercer factor lo constituye la actitud del educando. Las actitudes de disposición positiva, que se logran con sugerencias y contando con el alumno en su proceso educativo, influyen en su propia producción y posibilidades de transferencia. El que éstas sean positivas o negativas depende de la confianza y el prestigio que sepan despertar y merezcan los educadores, sean padres o profesores.Transferencia negativa. También denominada interferencia o inhibición (v.), resulta un fenómeno generalmente aceptado por las teorías del aprendizaje, si bien bajo explicaciones diversas. La t. negativa se manifiesta bajo dos formas fundamentales: la proactiva y la retroactiva; aquélla consiste en el impedimento que puede ofrecer lo ya aprendido para asimilar lo nuevo, mientras que la segunda se refiere al impedimento que supone lo nuevo para recordar algo anteriormente aprendido.La experimentación acerca de la t. negativa es aún escasa, y no se han llegado a precisar sus propiedades (como su intensidad y duración). Sin embargo, pueden establecerse actualmente algunas correlaciones positivas claras; así, p.ej., se da t. negativa cuando a estímulos semejantes corresponden respuestas diversas, y cuando se realizan aprendizajes diferentes con los mismos o parecidos procedimientos. Por el contrario, la t. negativa se da en relación inversa al nivel intelectual y la edad escolar, al aislamiento de la actividad nueva o interpolada en el aprendizaje, a la frecuencia de presentación del objeto primeramente ofrecido, y al mayor grado de significación del objeto.Se ha intentado explicar el fenómeno de la t. negativa mediante teorías variadas: la de la interferencia de los hábitos adquiridos, la de la desorganización parcial, la de la perseveración del aprendizaje (el aprendizaje continúa según un proceso no consciente que, al ser interrumpido por los nuevos contenidos, origina la t. negativa), y por último la teoría de los dos factores (la concurrencia de respuestas originales y nuevas, y la ignorancia de aquéllas).Transferencia y proyección. La familia desempeña un papel esencial en la educación (V. FAMILIA III). Hablar, por tanto, de un fenómeno educativo sin hacer especial referencia a sus implicaciones dentro del contexto familiar sería grave omisión, por ignorar a la familia o aligerar sus responsabilidades y derechos frente a grupos o sociedades más amplios. La situación del niño en la famifia influye de un modo definitivo en su desarrollo psicológico y en su existencia posterior como adulto. En relación con la t. hay, sin embargo, un peligro que conviene conocer. A veces, los padres desean que sean sus hijos los que realicen los sueños o aspiraciones que ellos no pudieron conseguir, influyendo negativamente cuando los hijos han de elegir estudios, trabajo, etc. Es lo que conocemos como proyección del padre o la madre en el hijo y en su vida, siendo una forma de t. todavía poco estudiada.P. A. CARREÑO GOMÁRIZ.
BIBL.: W. A. KELLY, Psicología de la educación, I, Madrid 1967; E. HERRERo, El transfert en el diálogo educativo, Madrid 1947; J.J. López IBOR, La agonía del psicoanálisis, Madrid 1961; D. WYss, Las escuelas de psicología profunda, Madrid 1964; H. ELLIS, The transfert of learning, Nueva York 1965; S. A. MEDNICK, Aprendizaje, México 1965; E. SÁNCHEZ HIDALGO, PÚCOlogía educativa, Puerto Rico 1959; E, HILGARD, Theories of learning, Nueva York 1952.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.