Trabajo en el Hogar II. Trabajadoras Familiares. A. Sociologia. SOCIOL.
Categoria:
Sociología
Evolución. El trabajo de ayuda en el hogar ha sido y es un apoyo fundamental de la familia. La estructuración social facilitaba el que la formación necesaria fuera adquiriéndose, en contraprestación de servicios, en el mismo núcleo familiar: éste es el origen de la palabra "criado": los auxiliares de la casa eran criados y educados en ella y se consideraban de la familia. En el s. XX, con la industrialización creciente (v. INDUSTRIALISMO), el paso a la familia nuclear urbana y la complejidad de los servicios que ésta requiere, comienzan a incidir negativamente sobre el servicio doméstico tradicional los fenómenos de la falta de profesionalidad y la exclusión expresa del Derecho laboral (Y. B): se accede al trabajo auxiliar en las familias sin la preparación profesional necesaria y sin el estímulo de un horizonte despejado, abierto a la propia promoción.El reajuste profesional que acompaña a toda industrialización también ha contribuido en este siglo a rebajar en muchos sitios el interés humano y social hacia los trabajos domésticos: sobre todo en sectores donde sólo se valoran las dimensiones materialistas de la vida. Por otro lado, estas tareas carecían de una reglamentación laboral que estableciera las condiciones de trabajo y que regulara derechos y deberes que habrían de presidir las relaciones entre empleadores y empleados: salario mínimo, forma de trabajo, despidos, seguridad social, etc. Como consecuencia de ello accedían a estos trabajos personas sin una formación específica y sin ninguna vocación profesional, lo que hacía que se devaluara socialmente la dignidad del personal que desempeñaba estos servicios. En algunas zonas la tendencia fue la de la desaparición de esta forma de trabajo. Según estadísticas de la Mutualidad del Servicio Doméstico, en España el número de empleados, que en 1960 era de 416.000, se redujo en 1970 a 250.000 (6 290.000 si se incluye a las asistentas), es decir, aproximadamente a la mitad.Los t. en el h. han iniciado en la actualidad un cambio a todos los efectos, al irse superando por la auxiliar de hogar los fenómenos anteriormente citados. Desde 1972 se ha dado carta de naturaleza a la profesión de auxiliar de hogar con el reconocimiento de diversos centros docentes con carácter experimental. Sus estudios han sido encuadrados por el Ministerio de Educación y Ciencia entre los de Formación Profesional de Primer Grado de la Rama de Hogar. En esta misma rama pueden proseguir estudios las auxiliares de hogar que lo deseen.Con respecto a la reglamentación laboral se admite que el trabajo de la auxiliar de hogar reúne las características necesarias para ser objeto de una regulación jurídica: alteridad, libertad, profesionalidad, reciprocidad de prestaciones de trabajo contra salarios, trabajo por cuenta ajena y dependencia estricta. Por ello, con motivo de la II Reunión Nacional de Centros de Formación Profesional de Auxiliares de Hogar y de la I Asamblea Nacional de Empleadas de Hogar, celebradas en Madrid en septiembre de 1972 y mayo de 1974, respectivamente, se presentaron ante el Ministerio correspondiente los proyectos de ordenanza laboral que pueden servir de base para el establecimiento de la ordenanza definitiva. No obstante, las auxiliares de hogar adscritas a servicios sociales o a empresas asociativas laborales se rigen por sus propios estatutos y reglamento interior.Al elevarse la dignidad social y laboral de la auxiliar de hogar, el trabajo doméstico retribuido ha sufrido un rápido proceso de transformación. El fenómeno que se observa es el de la revitalización de estos servicios y la aparición de nuevas profesiones en torno al hogar. A la vez que acuden a ellas personas de zonas tanto rurales como urbanas, lo que permite la creación de servicios de distintos tipos, asequibles a un área mucho mayor de economías familiares.Profesionalidad. Las actuales circunstancias sociales están dando origen a cambios profundos en las condiciones de trabajo de la mujer. Las antiguas formas de servicio doméstico han evolucionado hasta llegar a la auxiliar de hogar. Los t.deh., de ser hechos sólo con buena voluntad, han pasado a ser unas prestaciones que ofrecen la garantía de la especialización. En España existen ya algunos centros reconocidos por el Ministerio de Educación y Ciencia que imparten formación profesional de primer grado a auxiliares de hogar. Misión de estos centros es la promoción social de las auxiliares a través de la formación técnica, espiritual, cultural y humana que se imparte en ellos y que les permite desempeñar su trabajo con sentido profesional y nivel científico, contribuyendo así a la revitalización de la vida familiar.El plan de estudios que se sigue en estos centros durante dos años comprende las áreas de conocimientos y asignaturas indicadas en el cuadro superior.Desde hace varios años se han creado en España numerosos centros, tanto de entidades públicas como privadas, con la finalidad de promocionar auxiliares de hogar. Se forman en ellos cerca de siete mil futuras auxiliares de hogar. Han desempeñado en esta tarea una función meritísima de avanzada centros como los siguientes: en Barcelona, "Llar" y "Viaró"; en Bilbao, "Bertendona"; en Granada, "Fuentenueva"; en Madrid, "Los Tilos", "Fuenllana" y "María Inmaculada", de Ríos Rosas y Fuencarral; "Altaviana", en Valencia, y "Aloya", en Vigo.Distintas modalidades. Para determinar las distintas modalidades en el ejercicio de la profesión de auxiliar del hogar, atendiendo a estas variables múltiples (familias numerosas, familias con pocos hijos, sin ellos, hogares en los que viven hijos subnormales, ancianos o enfermos) es preciso tener un concepto muy amplio de esta profesión. Un concepto dinámico y cambiante que, sin perder lo esencial de ella misma, se adapte a una sociedad en continua evolución. Las modalidades más frecuentes pueden ser:1) Tiempo completo. La auxiliar que ejerza su trabajo a tiempo completo (la jornada ha de ser previamente establecida en el contrato de trabajo) lo hará generalmente en los hogares de familias donde, por diversas circunstancias, el trabajo lo requiera. Esto ocurrirá especialmente donde los padres trabajen fuera de casa o en hogares con niños pequeños, personas mayores, etc. En este caso, laauxiliar puede alojarse o no en la vivienda, según convenga a ambas partes.2) Tiempo parcial. A esta modalidad se acogen las auxiliares de hogar con responsabilidades familiares propias, o bien algunas que están en periodo de formación. El servicio se presta durante menos horas, en hogares donde es suficiente media jornada de colaboración para asegurar la atención de los distintos sectores del quehacer doméstico. Como en el caso anterior, la auxiliar a tiempo parcial podría alojarse o no en la vivienda donde presta su servicio. Esta jornada también permite la atención simultánea de dos hogares distintos, pudiendo alojarse la profesional en cualquiera si así interesara a ambas partes. Hay muchos casos en que la posibilidad de que la auxiliar se aloje en el hogar de trabajo puede ser la clave para su contrato a tiempo parcial o incluso por horas. Se trata de aquellas circunstancias en que la presencia y compañía humana se considera lo más importante, como sería, por ejemplo, el caso de una persona mayor que viva sola, etc.3) Adscritas a una organización de servicios. Han surgido a lo largo de este siglo importantes organizaciones de carácter eminentemente social para la ayuda a la familia. La iniciativa parte unas veces de organismos públicos, otras de grupos privados voluntarios. Desarrollan su actividad en distintos países motrices proyectándose luego a otras naciones. La planificación general es similar de un país a otro.La auxiliar de hogar adscrita a estas organizaciones se hace cargo de las responsabilidades del hogar en momentos en que la familia pasa por una emergencia familiar, tales como enfermedad, hospitalización de la madre, fatiga, etc. Sin embargo, en los países donde estos servicios llevan ya un cierto tiempo de existencia se intenta ampliar esta colaboración a aquellas circunstancias humanas que lo requieran y no sólo reservarla para casos urgentes. La Medicina preventiva (v.) contempla estas nuevas situaciones y estudia la posibilidad de dar mayores prestaciones humanas al hogar con el fin de evitar accidentes caseros, fatigas físicas o psíquicas y otras enfermedades provocadas por el esfuerzo continuado dentro de la casa. La auxiliar de hogar adscrita a estos organismos recibe la preparación profesional necesaria para el desarrollo de sus funciones. También están reguladas sus condiciones de servicio mediante acuerdos colectivos. Cuentan generalmente con ayudas económicas estatales. Las familias ayudadas cotizan en forma proporcional a los recursos económicos con que cuentan.Existen servicios de asistencia o ayuda doméstica en los países siguientes: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Israel, Japón, Holanda, Noruega, Suecia, Reino Unido, etc. En España, en el Plan Nacional de Seguridad Social de Asistencia a Ancianos, se prevé la prestación de ayuda a domicilio a los pensionistas que lo requieran. Cabe esperar a corto plazo que, con la profesionalización de la auxiliar de hogar, se hagan también extensivos estos servicios a las familias.4) Adscritas a empresas o entidades públicas o privadas. No se trata, como en el caso anterior, de una organización de servicios, sino de empresas privadas o de carácter público que organizan directamente servicios para atender a los hogares de sus empleados en circunstancias especiales o de forma regular. Los servicios especiales tienen siempre un carácter de urgencia y se realizan en el propio hogar del empleado o la empleada. En cambio, los servicios regulares contemplan, p. ej., la atención de las guarderías de empresa, donde las madres dejan durante algunas horas a sus hijos más pequeños, pudiendo estar con ellos durante algunas pausas del trabajo.Otras profesiones en el hogar. Los trabajos relativos a la casa no quedan reducidos al ámbito de los hogares familiares. La complejidad de la vida actual hace que sea necesario realizar también estos trabajos a un nivel que podríamos llamar de empresa en residencias, clínicas, colegios, guarderías infantiles, etc. Han surgido así en España en los últimos años nuevas profesiones, tales como: técnico en administración de hogar, monitora de enseñanza de hogar, consejero familiar, diplomado superior de ciencias domésticas y dietista. Profesiones éstas que desde principio de siglo existen en casi todos los países de Europa y América.La preparación profesional para desempeñar estos trabajos exige una mejor especialización y un grado científico más elevado. Unas son profesiones de grado medio y otras de grado superior y universitario.Valoración del trabajo del hogar. Es difícil realizar una valoración estricta de los t. de h., debido a la índole de los mismos; se realizan en una esfera tan íntima y personal que no son susceptibles de una valoración cuantitativa. Sería, sin embargo, un grave error afirmar, por ello, que carecen de valor, ni siquiera desde el punto de vista económico o sociológico. La falta de valoración económica del t. de h. tuvo su origen en una curiosa deformación profesional; los economistas, al definir el contenido del PNB (producto nacional bruto), consideraron que las actividades del hogar no eran productivas. Con posterioridad se ha intentado valorar este trabajo en informes y estudios, partiendo de que las actividades de hogar son, más que un proceso de producción, un proceso de transformación y adecuación de los bienes para su utilización en el tiempo y en el lugar requeridos. Son equiparables, por tanto, a las actividades del sector terciario: los servicios (V.).En el hogar además se realizan múltiples tareas que suponen una utilidad para sus miembros y un trabajo tangible y efectivo, útil para la familia y la sociedad. No es posible medir el valor de las relaciones humanas en la familia, pero sí pueden apreciarse las malas consecuencias que el deterioro de las mismas ocasiona a la sociedad. Precisamente por ello, entendido el t. de h. en sus dimensiones más importantes -las morales y educativas para todos los miembros de la familia-, la tarea de la auxiliar de hogar alcanza un valor insospechado: en función de lo que la preparación cristiana y competencia humana de la auxiliar sea capaz de aportar a los demás en estos órdenes.ROSA M, EZQUERRA.
BIBL.: OIT, Notas sobre Auxiliares Domésticas o servicio de Trabajadoras familiares, Ginebra 1965; J. M. VÁZQUEZ, El servicio doméstico en España, Madrid 1960; L. MELÉNDEZ, El servicio doméstico en España, Madrid 1962; ALONSo LEGERO, Los Servicios Sociales y la Seguridad Social, Madrid 1972; VARIOS, Le personnel de la maison, París 1970; 11 Reunión Nacional de Centros de, Formación Profesional de Auxiliar de Hogar, Madrid 1973.
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