Toulouse I. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Ciudad del sudoeste de Francia, capital del departamento del Alto Garona. Su enclave en la convergencia de las vías comerciales de los Pirineos, el Mediterráneo y el Atlántico hicieron de ella, ya en la Antigüedad, una ciudad estratégica. Actualmente es un centro importante de transformación de productos agrícolas, tanto de pastas alimenticias y harinas, como de destilación y manufacturas de tabaco. Su Universidad constituye el foco cultural de la Francia meridional.La antigua T. fue capital de los voscos tectosagos, una de cuyas tribus la constituían los tolosatos. Poseedora de uno de los primeros foedus de amistad con los romanos, su posición dudosa en la guerra de Roma contra los cimbrios creó tensas relaciones con las legiones de César. Sin embargo, durante la época imperial, era una de las más ricas ciudades de la Galia. En el s. III, un primer recinto de murallas determinó el perímetro de Toulouse. El apogeo de la urbe corresponde al periodo visigótico. El emperador Honorio la cedió a Valia en el 419, y cincuenta años más tarde fue la capital de un reino visigótico independiente. Cuando el dominio visigodo (v.) en Francia terminó por la conquista de Clodoveo (v.), la ciudad sufrió las consecuencias, disminuidas a la larga, del relativo estado de semiautonomía en que vivía en general todo el mediodía francés. Entre el 530 y el 768, T. vivió una etapa brillante, al convertirse el territorio en un reino independiente, aunque inestable, creado por Dagoberto en favor de su hermano Cariberto. La invasión musulmana puso fin a esta autonomía; otros intentos posteriores de independencia (por parte de Carlomagno en favor de su hijo Bonario) no tuvieron éxito. En el 877, T. quedaba unida al reino franco y en el s. X comenzó la historia feudal de una T. disputada entre los poderosos duques de Aquitania (v.), los condes tolosanos y los reyes de Francia.Esta dinastía de condes tolosanos se remonta al 852 con Fredelón, aunque el verdadero fundador de la dinastía fue Raimundo I. Sus representantes más notables fueron Raimundo IV de Saint-Gillés (1088-1105); Raimundo V, que sostuvo su derecho contra el rey de Inglaterra y bajo cuyo gobierno se extendió la herejía albigense (v.); Raimundo VI, excomulgado como hereje por el Conc. de Letrán (1216); y Raimundo VII, el gran vencido de Luis VIII de Francia y luego de su viuda, Blanca de Castilla, que le obligó a firmar el tratado de París, con el que terminó la dinastía en 1249.A lo largo de la Alta Edad Media había surgido una clase burguesa que, al igual que en otras ciudades francesas, luchaba por obtener libertades y autonomía. Parece que a mediados del s. XII, T. había conseguido ya un régimen de gobierno comunal dirigido por unos capitulares privilegiados. El crecimiento urbano de ese momento puede atestiguarse por la construcción de una nueva muralla en el s. XII, que aún experimentaría un nuevo empujón en el s. XIX. Las luchas feudales desembocaron en su anexión a las posesiones reales en 1271, después de lastentativas por parte de la corona, que aprovechaba el pretexto de la herejía albigense para tomar la ciudad. Así, T. sufrió una serie de asaltos en la cruzada albigense que mandaba Simón de Montfort, quien murió a sus puertas en uno de ellos (1218). Por el tratado de París de 1229 fue regulada su constitución comunal, al mismo tiempo que se creaba su universidad y, en el siglo siguiente, un parlamento y la categoría de villa arzobispal.T. sufrió duramente en las guerras de religión, ya que el protestantismo se había extendido mucho en ella y desde 1562 hasta 1596 corrió abundante sangre hugonote. Este proceso de violencia perduraba aún en 1632, en que fue decapitado en ella Fleury de Montmorency, después de su complot contra Richelieu. La monarquía de Luis XIV terminó con la ya muy debilitada autonomía del parlamento. En la actualidad, T. ha recuperado parte de su prestigio comercial del s. XVI, avalándolo con fábricas de tabaco, papel, maquinaria agrícola y, sobre todo, amoniaco sintético. Este complejo industrial se apoya en el Garona como medio de transporte y fuerza motriz. Su población en 1968 era de 370.796 habitantes.C. ÁLVAREZ SANTALÓ.
BIBL.: P. WOLFF, Histoire de Toulouse, Toulouse 1958; D. FAUCHER, Toulouse capitale régionale, Toulouse 1935; A. COPOLLANI, Toulouse, Toulouse 1954.
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