Torrigiano, Pietro
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Biografía GER
Escultor italiano, Piedro di Torrigiano d’Antonio n. en Florencia el 24 nov. 1472, y m. en Sevilla en 1528. Fue un personaje famoso desde antiguo no sólo por la calidad artística de sus producciones, sino también por su vida inquieta y violento temperamento. Discípulo de Bertoldo di Giovanni, asistió con frecuencia a las tertulias de Lorenzo el Magnífico en Florencia, donde perfeccionó su arte, al igual que ante los frescos de Masaccio (v.) en la iglesia del Carmine. Allí fue compañero de Miguel Ángel (v.), con quien mantuvo una tan célebre como enconada disputa, que terminó con un puñetazo que deformó el rostro del artista que decorara la Sixtina. Tras este enfrentamiento, T. hubo de abandonar Florencia y se trasladó a Roma, donde se ocupó en la decoración de la residencia papal edificada por Nicolás V en el Vaticano, así como, ca. 1493, en el ornato de la torre Borgia por encargo de Alejandro VI, de quien hizo un busto de mármol. Poco después se alistó en las tropas del duque Valentino y tomó parte en la guerra de la Romagna y en la mantenida entre Pisa y Florencia. En 1500 trabajó en la iglesia de Santiago de los Españoles de Roma, y al año siguiente participó en la decoración del altar que realizara Andrea Bregno en 1485 para la capilla Piccolomini en la catedral de Siena, para la que esculpió un S. Francisco, que dejó sin concluir. Se reintegró nuevamente a la milicia, y alcanzó el grado de alférez. En 1503 abandonó el ejército y se dedicó de nuevo, ya de manera continuada, a la escultura.Transcurrieron entonces seis años de los que se ignora cuál fuera la suerte de T., pero se sabe que entre 1509 y 1510 marchó a Amberes por encargo de Margarita de Austria y de allí pasó a Inglaterra, de donde había sido reclamado para realizar el sepulcro de Enrique VII e Isabel de York, con destino a una capilla de la abadía de Westminster. A fines de 1511 ejecutó el sepulcro de lady Margaret de Beaufort, condesa de Derby y Richmond, y madre del monarca anterior, para el mismo lugar, obra ésta que le acreditaría ante la corona británica. En el sepulcro de los reyes, de forma exenta, utilizó bronce dorado y mármol negro con estrías de mármol blanco; los laterales aparecen ornados con escudos y medallones entre guirnaldas, en las que figuran parejas de santos con la Virgen y el Niño.Una vez concluido el sepulcro real, T. realizó otras tumbas para los principales dignatarios. Así, el sepulcro en forma de arcosolio del archivero real John Young (Public Record Office, Londres), fechado en 1516, y con la estatua yacente en barro policromado. El mismo personaje aparece representado en un busto, también de barro, que conserva la National Portrait Gallery de Londres, y que se atribuye a Torrigiano. También al florentino se adjudica un bajorrelieve de bronce, en forma de medallón, que representa al canciller Thomas Lovell (abadía de Westminster, Londres), para quien ejecutara un sepulcro de mármol en Holywell Nunneiry. En su amplia producción en Inglaterra figuran también los bustos en terracota considerados como retratos de Enrique VII, Enrique VIII y de un eclesiástico antes identificado como el obispo John Fisher; el primero se conserva en el Museo Victoria and Albert de Londres; el segundo, en el Metropolitam Museum de Nueva York, si bien hoy se estima como retrato de Henry Guildford, caballerizo mayor de Enrique VIII; el tercero se conserva en el mismo museo que el anterior. Asimismo, es suyo el busto de mármol de John Colet (St. Paul’s School, Londres).Después de esta primera estancia inglesa, durante la que concertó además, en enero de 1518, la realización del sepulcro de Enrique VIII, T. regresó a Florencia a comienzos de 1519 para reclutar artistas que le auxiliasen en aquella obra, tras lo cual volvió a Inglaterra. Al poco tiempo, en 1521, se encontraba en Andalucía, concretamente en Granada, de donde pasó a Sevilla, ciudad en la que, en 1525, ejecutó un busto de barro, hoy perdido, de la emperatriz Isabel de Portugal, con motivo de su boda con Carlos V. En Sevilla trabajó para el monasterio de S. Jerónimo de Buenavista, para el que, entre otras piezas ya desaparecidas, hizo un S. Jerónimo, en barro policromado (Museo de Bellas Artes, Sevilla), de profundo estudio del natural, que estaba llamado a influir en gran manera en la escultura hispalense posterior. El perfecto modelado anatómico revela que al escultor le interesaba sobre todo el correcto academicismo del Cinquecento. Según Vasari, sirvió de modelo un viejo servidor de los Botti, negociantes florentinos residentes en Sevilla. También se estima como obra suya un S. Jerónimo, de madera (desde 1526 en el monasterio de Guadalupe), si bien no hay noticias de que T. tallara obras en madera. Al mismo convento sevillano de Buenavista perteneció la Virgen con el Niño, en terracota, obra de técnica correcta y clásica idealización, que puede verse en eJ Museo de Bellas Artes hispalense.En 1528, según Vasari, el carácter violento del artista le puso en difícil situación. El duque de Arcos le encargó una imagen de la Virgen semejante a la que hoy guarda el Museo sevillano. T. la llevó a cabo, pero, al constatar la escasa cantidad con que el noble le había retribuido, se consideró engañado y rompió la escultura, por lo que fue acusado de iconoclasta ante la Inquisición y encarcelado; se dejó morir de hambre entre julio y agosto del referido año. Se relaciona con este episodio la Virgen de Belén, en la iglesia de la Univ. de Sevilla desde 1519, y que parece copia de la del Museo, pero que no puede identificarse con la que causara la acusación del escultor y su consiguiente encarcelamiento y muerte.F. PORTELA SANDOVAL.
BIBL.: G. VASARI, Le Vite, Florencia 1878-81; B. CELLINI, Mi vida, Madrid 1965; J. HERNÁNDEZ PERERA, Escultores florentinos en España, Madrid 1957; J. M. DE AZCÁRATE, Escultura del siglo XVI, en Ars, XIII, Madrid 1957; E. TORMO, Obras conocidas y desconocidas de Pietro Torrigiano, "Bol. de la Soc. Española de Excursiones" XXVI (1918) 100 ss.; F. TUBINO, LaVirgen de Torrigiano en el Museo Provincial de Sevilla, "Museo Español de Antigüedades", IV,237; íD, El San Jerónimo de Torrigiano en el Museo Provincial de Sevilla, "Museo Español de Antigüedades", 11,225.
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