Toros, Fiesta de III. Ganaderías de Toros de Lidia.
Categoria:
Varios
Las castas que se forman en España a través de los años, base de las ganaderías actuales, son: navarra, jijona, cabrera, vistahermosa y vazqueña.Casta navarra. Goza del máximo prestigio en el siglo pasado, época en que se lidian toros de una bravura excepcional, aunque con muchos años de antelación se corrían en Pamplona, tales como los de Juan Gris en 1388, los de Juan de Ablitas en 1501, los de Antonio Navarro, García Angosto, Martín y Pedro Navascués, Juan Soria, viuda de Ecay y Juan de Murgutio en 1632. Se inicia el esplendor de las ganaderías navarras con el marqués de Santa Cara, que corre sus reses en Pamplona en 1690. Del marqués de Santa Cara pasa a Juan Escudero Valero, Martín de Virto, Isabel de Virto y Luna, viuda de Lecumberri, y de ésta a su hijo Antonio Lecumberri Virto.Aquí se divide la ganadería en cuatro ramas: Joaquín Zalduendo, Felipe Pérez Laborda, Antonio Lizaso y Francisco Javier Guendulain, que es la rama de donde sale la más célebre de todas las ganaderías navarras, la de Nazario Carriquiri, adquirida a Tadeo Guendulain en 1850, que en 1883 pasa al conde de Espoz y Mina, cuyos toros alcanzan una bravura fuera de lo común. En la ganadería de Carriquiri se dan dos circunstancias dispares: gran bravura y tamaño pequeño. Los gustos del público evolucionan hacia el toro grande. Al cruzarse estos productos, lo que ganan en tamaño lo pierden enTOROS, FIESTA DE IIIbravura. En nuestros días quedan pocas de estas reses, que se lidian en festejos de escasa categoría: becerradas y charlotadas.Casta jijona. Se ignora la procedencia de estas reses. Funda la ganadería José Jijón, de Villarrubia de los Ojos del Guadiana, en 1700. El trapío de estas reses es espectacular: tamaño y cabeza grandes, y colorados encendidos, por lo que a los toros de ese color se les denomina Jijón. La vacada se ha dado como casta cuando en realidad es una variedad, ya que animales de las hechuras de estas reses había en otras ganaderías. Si diferenciaban en el color del pelo. Las 266 ganaderías cruzadas y formadas con reses jijonas se han extinguido, excepto cuatro: Manuel García-Aleas Carrasco, de Madrid; Manuel Santos Galache, de Salamanca, antes José García Aleas; Juan María Pérez Tabernero Montalvo, de Salamanca, antes herederos de Vicente Martínez, y Pablo Romero, de Sevilla.Casta cabrera. Su fundador, José Rafael Cabrera, vecino de Utrera, era ganadero experto tanto en la cría caballar como en vacuno. El origen de la ganadería se debe a las manadas de reses que pastaban en los campos ele Tarifa y de las cuales, mediante selección, se obtuvo un toro de gran tamaño, largo, alto, de respetable cabeza, duro en la lidia, ágil y bravo. A su muerte, en 1825, la ganadería pasa a su esposa, Jerónima Núñez del Prado, quien 32 años después la vende, dividida en dos partes, a Ramón Romero Balmaseda y Juan Miura. Con anterioridad, vende sementales a otros ganaderos, entre ellos al fundador de la ganadería de Pablo Romero, Rafael José Barbero, y vacas y machos a Vicente José Vázquez.La vacada de Ramón Romero Balmaseda, pasando por varios propietarios, llega a poder de sus actuales, Pío Halcón y Andrés Sánchez Pastor, y debido a mezclas con reses de otras castas ha desaparecido todo vestigio de la casta cabrera, conservándose en toda su pureza en la ganadería de Eduardo Miura, reses que perteneciendo a una misma familia se llevan lidiando con el mismo hierro y apellido desde 1842. hasta hoy ininterrumpidamente. Se han hecho algunos cruces, en 1854 con sementales de Arias de Saavedra (vistahermosa), en 1879 con un semental del duque de Veragua (vazqueña), y en ese mismo año con otro de Manuel del Val (navarra), que se lidia en Córdoba y al que por su bravura le es perdonada la vida, adquiriéndolo el matador de toros cordobés Lagartijo, quien lo cede a Eduardo Miura como reproductor. En 1918, Antonio y José Miura echan a las vacas un semental de la viuda de Tamarón (vistahermosa) llamado Banderillo. A pesar de estos cruces, siempre se ha respetado y conservado en la ganadería una parte pura de Cabrera; el pelo de estas reses es berrendo en colorado, negro, cárdeno, salpicado, colorado y chorreado.Casta vistahermosa: Es la que mejores resultados ha dado, puesto que en la actualidad todas las ganaderías tienen sangre vistahermosa, excepto la parte anteriormente dicha de Miura (cabrera). Sus primitivos propietarios son los hermanos Rivas, de Dos Hermanas, quienes enajenan sus reses en 1772 a Pedro Luis de Ulloa y Calis, conde de Vistahermosa. Mediante una esmerada y escrupulosa selección se forma a través de éste y sus herederos esta renombrada casta. Toro de tipo fino, recogido de cuernos, de mucha bravura, nobleza y de no excesiva fuerza, de tamaño terciado y pelo negro, listón, colorado, chorreado, melocotón y cárdeno. Luisa de Ulloa y Halcón de Cala vende en 1821 la vacada, dividida en cinco partes, a Fernando Freire, Joaquín Giráldez, Antonio Melgarejo, Juan Domínguez y Salvador Varea. De estas dos últimas ramas arrancan las ganaderías actuales consideradas puras, las cuales se han extendido en una proporción fabulosa. De estas dos han salido las de José Arias de Saavedra, Picavea de Lesaca, marqués de Saltillo, Dolores Monge, viuda de Murube, Eduardo Ibarra, conde de Santa Coloma, Parladé, Tamarón, conde de la Corte, Gamero Cívico, Urquijo, Graciliano Pérez Tabernero, Coquilla, Antonio Pérez de San Fernando y otras. Con ella se han formado estirpes, cosa que no ha ocurrido en ninguna otra, tales como la de Murube-Urquijo, Santa Coloma, Parladé y Saltillo, que procediendo de la misma sangre han constituido cuatro tipos de toros completamente distintos.Casta vazqueña. Vicente José Vázquez, creador de otra de las ganaderías fundacionales, consigue, con una extensa variedad de sangres, una vacada que durante muchos años acapara la atención y el favor del público. Forma su ganadería con reses de Juan Becker (cabrera) y Raso del Portillo (navarra), Pedro de Ulloa, marqués de CasaUlloa (cabrera-vistahermosa), José Rafael Cabrera y conde de Vistahermosa. Con las de Cabrera obtiene tamaño y peso; con las del marqués de Casa-Ulloa, fuerza en la embestida y pegajosidad en la lidia; y con las de Becker, sentido. Con éstas consigue muchas de las cualidades que deseaba Vázquez, aunque en general adolecían de la condición más importante: la bravura. En aquella época, la ganadería de Vistahermosa reunía las cualidades de las que carecía la de Vicente José, quien logra las vacas y los machos que no quería vender su propietario. Inicia su fundación en 1780 y muere en 1830.De la testamentaría de Vázquez salen varias partidas de reses, de las cuales la que únicamente conserva su pureza vazqueña es la de Taviel de Andrade, que va a parar a la viuda de Concha y Sierra, que hoy se lidia, tras ser vendida por sus herederos, con el nombre de "Los Millares". La parte principal es adquirida por Fernando VII, que, de Utrera donde pastaban, traslada la ganadería a las riberas del Jarama; por muerte del rey, a los tres años pasa a la reina gobernadora, quien en 1835 la traspasa a los duques de Osuna y Veragua; queda como único propietario en 1849 Pedro Alcántara Colón, duque de Veragua. En 1927 es adquirida por Manuel Martín Alonso, y en 1930 pasa a Juan Pedro Domecq Villavicencio, quien adiciona vacas y sementales del conde de la Corte (vistahermosa), y a cuyo fallecimiento (1937) pasa a poder de sus hijos Salvador, Alvaro, Pedro y Juan Pedro Domecq Díez; cada uno enajena su parte, a excepción de este último, que conserva el hierro y la divisa. Estas reses, debido a sus tres sangres principales, han sido de varios tipos y pelos; los más corrientes son: sardo, berrendo en negro y colorado, cárdeno, negro, melocotón, colorado y jabonero. Este pelo hace su aparición y se difunde en la vacada propiedad del duque de Veragua, por lo que podríamos denominar a los toros que lo tienen variedad veragua.Ganaderías portuguesas. Desde tiempos remotos ha contado Portugal con numerosas ganaderías bravas, de las cuales solamente hay inscritas 16 en el Sindicato Nac. de Ganadería de España; gozan de prestigio, dada la escrupulosidad de los ganaderos lusos para la selección y presentación de sus toros. Son de pura casta vistahermosa, ya que han eliminado paulatinamente las reses de otras castas y han mejorado sus vacadas con sementales y vacas de las mejores ganaderías españolas.Ganaderías mexicanas. En 1552, Juan Gutiérrez Altamirano, primo de Hernán Cortés, lleva de España vacas y machos de pura casta navarra y funda la ganadería de Atenco, que aún subsiste. Después se crean otras, entre las que cabe destacar las de Da Elvira en 1642, Juan Caballero en 1678, Yermo en 1769, Serrato en 1770, cura Hidalgo en 1800, Golondrinas en 1815, El Cazadero en 1851 y Querendaró en 1858. México cuenta con cerca de 200 ganaderías, de las que un centenar son de primera. Comienzan con sangre de las principales ganaderías españolas: Miura (cabrera), Veragua y Concha y Sierra (vazqueña), Pablo Romero (jijona, cabrera, vazqueña), Braganza (vistahermosa-vazqueña) e Ibarra (vistahermosa). Años después importan reses de Saltillo, Campos Varela, Parladé, Carmen de Federico, Graciliano Pérez Tabernero y Urquijo, todas ellas de casta vistahermosa; la sangre saltillense predomina en la mayoría de las vacadas que pudiéramos llamar punteras.Ganaderías colombianas. Son en su mayoría cortas, ya que crían anualmente un reducido número de toros. Desiguales en bravura y, por tanto, en su lidia, suelen dar no obstante algunos ejemplares extraordinarios, que pueden competir con los mejores españoles. Quizá la desigualdad se deba a la falta de refrescamiento de sangre con la de ganaderías hispanas de las cuales proceden, ya que hay dificultades para la importación de vacas, así como para obtener sementales. Entre estas ganaderías pueden citarse como muy buenas las de Benjamín Rocha, Abraham Domínguez, Félix Rodríguez, Dos Gutiérrez, Mondoñedo, Francisco García, Aguas Vivas, González Piedrahita y Cristina Reyes Sierra. Proceden en su mayor parte de Santa Coloma y, en menor proporción, de Urquijo, conde de la Corte, Samuel Flores (solamente sementales) y Pinto Barreiro, todas de casta vistahermosa.Ganaderías peruanas. Las primeras se constituyen con reses criollas; la de Rinconada La Mala, fundada en 1839 por José Asín, adquiere más cartel al cruzar sus vacas con sementales de casta españoles. Se continúa la importación de ganado de los más afamados ganaderos hispanos, cuyas vacadas tenían su origen en las de jijona, cabrera y vazqueña. Hay una docena de ganaderías de buenísima calidad, formadas con reses de las mejores procedencias mexicanas de Pastejé y La Punta, y españolas de Gamero Cívico, conde de la Corte, Belmonte, Ortega, Oliveira, Buendía y Urquijo, todas de pura casta vistahermosa. Entre las principales se encuentran las de Huando, Las Salinas, Santa Mónica y Yencala.Ganaderías ecuatorianas. Tienen su origen en las reses de casta navarra que llevan de España en el s. xvi los misioneros, como guardianes de sus huertos. Se han cruzado con sementales importados de España. Todavía no han conseguido mayoría de edad para poder competir con otras iberoamericanas. Las de mejores resultados son las de Tous, Plaza, Ascásubi y Gangotena.Ganaderías venezolanas. Ganadería brava en Venezuela no hay más que una: Guayabitas. Tiene su origen en la de José Domecq Villavicencio, formada en 1910 con casta vazqueña-vistahermosa, de Otalaorruchi y Surga, y sementales de Tamarón (vistahermosa) en 1917-18 y 1920. Comprada la ganadería por los hermanos Pallarés, a través de su anterior propietario Antonio Péñalver, es vendida en una mitad a Juan Vicente y Florencio Gómez, en los a. 1930. La vacada ha pasado por muchas vicisitudes. Se han cruzado vacas de pura casta con machos de cebú, años después con toros españoles de Miura (cabrera), Arruza y Buendía (vistahermosa), y mexicanos de Pastejé, reses que son llevadas no como reproductores, sino como toros para ser lidiados; por estos motivos yfalta de selección en la ganadería, su predominio es la falta de bravura.J. DE LA CAL SEGURA.
BIBL.: J. SÁNCHEZ DE NEIRA, Diccionario taurino, Madrid 1879; UNO AL SESGO Y DON VENTURA, Toros y toreros, Barcelona 192432; DON Luis, Toros y toreros, Madrid 1947-51; AREVA, Orígenes e historial de ganaderías bravas, Madrid 1958-61; L. FERNÁNDEZ SALCEDO, El toro bravo, Madrid 1947; C. SANz EGAÑA, Historia y bravura del toro de lidia, Madrid 1958; A. MARTIN MAQUEDA, Ganaderías portuguesas, Madrid 1957.
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