Tommaseo, Niccoló
Categoria:
Biografía GER
Escritor italiano; n. en Sebenico, Dalmacia, el 9 oct. 1802, hijo de un pequeño comerciante, m. en Florencia el 1 mayo 1874. A los eslavos se sentía unido con vínculo de sangre y amor; a Italia la consideraría siempre como a la madre forjadora de su espíritu y su patria de elección. Como la de todos los dálmatas, su formación era italiana. Cursó la segunda enseñanza en el seminario de Spalato (Split). Estos estudios tenían un marcado carácter retórico, basados casi exclusivamente en los escritores latinos, especialmente Cicerón. De este conocimiento profundo de los clásicos nacerá más tarde la tendencia a analizar minuciosamente los elementos formales de un texto. A los 15 años va a Padua a estudiar Derecho. Allí conoce a A. Rosmini (v.), estudiante de Teología, y entre ellos surgirá una profunda amistad. Doctorado en Derecho en 1822, vuelve a Sebenico, dedicándose a la lectura de obras de literatura, filosofía y lexicología, de lo cual tenemos noticia en sus Memorias poéticas (1837).Su temperamento inquieto y polémico le hace difícil permanecer mucho tiempo en el mismo sitio. Después de escaso éxito como profesor y periodista, vuelve a Milán, donde conoce a A. Manzoni (v.) e interviene en la polémica entre románticos y clasicistas a favor del romanticismo. En 1827 se establece en Florencia. El entusiasmo por la lengua toscana y la reunión de materiales de sus futuras obras lingüísticas marcan una etapa decisiva en su vida. Prepara uno de sus más geniales trabajos: Dizionario dei sinonimi. Colabora en la Antología dirigida por G. P. Vieusseux, y a causa de un artículo publicado en ella, y de su adhesión a lo que se ha llamado "catolicismo liberal" (v.), ha de abandonar Italia y se dirige, en 1833, a Francia, deseoso de publicar aquello que no hubiera podido hacerlo en ningún Estado de Italia. Este periodo de destierro voluntario sería vario en experiencias y en creación literaria. De París pasa a Nantes, y a Córcega, donde recoge una colección de cantos populares que da a conocer en Canti toscani, corsi, greci, illirici (Venecia 1841). De los seis azarosos años vividos en Francia deja constancia en su Diario íntimo.Cuando Austria concede la amnistía a los desterrados, vuelve a Venecia. En 1846 se adhiere al partido liberal. Da a conocer Dizionario estético. A causa de un discurso en el que pedía la libertad de expresión, es arrestado. En la cárcel termina de traducir los Evangelios. Es liberado por el pueblo junto con Daniel Manin, y una vez proclamada la república se manifiesta como uno de sus más enérgicos defensores, pues veía en ello el honor del pueblo veneciano. Desempeña los cargos de ministro de Instrucción Pública y de embajador en París. En 1848 y 1849 se declara contrario a Manin, pues éste era partidario de la anexión de Venecia al Piamonte.Caída Venecia, es excluido de la amnistía y se refugia en Corfú, donde en 1851 se casa con Diamante Pavello. Del matrimonio nacen dos hijos: Catalina, más tarde religiosa franciscana, y Jerónimo. Muerta Diamante, dedica a su memoria: Diamante, madre y mujer. En estos años de Corfú escribe en francés Rome et le monde, contra el poder temporal de los Papas. Escribe también Suplicio de un italiano en Corfú, para defender la memoria de un humilde italiano condenado a muerte por homicidio en duelo. En esta obra, T. se declara contrario a la pena de muerte. En 1854 abandona Corfú y vive en Turín hasta 1859, año en que va a Florencia, donde permanece hasta su muerte. Firme en sus ideas republicanas y federalistas, se opone abiertamente a la política de Cavour (v.). No acepta honor alguno en el nuevo reino italiano, ni siquiera un puesto en el Senado, para conservar intacta la libertad de la palabra. Casi ciego, a causa de una enfermedad contraída en Corfú, continúa escribiendo hasta sus últimos días.Otras obras suyas son: Fede e belleza, confesión indirecta de los amores vividos con la Catelli y otros tenidos en Francia. Al género histórico, también cultivado por él, aunque no con mucha acierto, pertenece Il duca d’Atene. La obra que se puede considerar como su testamento político es Dell Italia: apasionado, manifiestamente católico, impregnado de espíritu republicano, logra excelente aceptación en Florencia y ejerce gran influencia en las nuevas generaciones de su tiempo. Para poder introducirlo en Italia tuvo que publicarlo bajo el título de Opúsculos inéditos de fray Jerónimo Savonarola. Su catolicismo, en general intensamente sentido, y dejando aparte momentos de abandono moral, tuvo en ocasiones ribetes erróneos (dos de sus obras, Studi filosofici y Roma e il mondo, fueron puestas en el índice en 1842). Otras publicaciones suyas son: Le lettere di Santa Catalina di Siena (1860); II secando esiglio (1862); Della pena di madre (1865).No existe una edición completa de sus obras. La crítica no le ha sido favorable. De Sanctis, en sus Lezioni sulla letteratura del secolo XIX, ignora su producción poética y juzga muy duramente su prosa, considerándola anticuada y artificial, extraña al estilo moderno y a la forma directa y popular de un Manzoni. Benedetto Croce, después de resaltar la fuerza y originalidad de las obras de T., afirma que no es ni un gran crítico, ni un gran filólogo, ni un gran escritor político, sino, esencialmente, un artista, lo cual explica los caracteres particulares de su filología y de su crítica.,Los juicios literarios sobre T. están a menudo acompañados por consideraciones morales y religiosas; y a veces dictados por motivos personales de simpatía o antipatía, más que por un examen sereno de sus obras. Su lenguaje poético presenta imprecisiones, expresiones excesivamente populares, pero, al mismo tiempo, es conciso y sencillo. Su prosa se caracteriza por la viveza y claridad de expresión. Su temperamento intuitivo y analítico, atento siempre a captar los aspectos particulares de la realidad, le impedirá contemplar el conjunto y la construcción orgánica de sus obras.P. GARCIA FIDALGO.
BIBL.: G. VARESE, Tommaseo lirico, en Cultura. letteraria contemporanea, Pisa 1951; M. MARCAZZAN, Vigilia poética di N. Tommaseo, Brescia 1955; G. TOFFANIN, Storia dell umanesimo, 5 ed. Bolonia 1952; P. CIUREANU, Gli scritti lrancesi di N. Tommaseo, Génova 1950.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.